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Lista de cine

Lista de películas puntuadas con 3 en lagrimas

(2013) | 133 min. | Histórico | Biográfico | Drama Tráiler
Norte de los Estados Unidos. Solomon Northup es un hombre negro, casado y con dos hijos, que goza de una buena posición. Con la excusa de ofrecerle un atractivo trabajo, y aprovechando la ausencia de su familia, dos desalmados le secuestran y es vendido como esclavo. A lo largo de 12 años pasará por distintas plantaciones sureñas, sirviendo a distintos amos. No perderá la esperanza de recobrar la libertad, pero la supervivencia pasa por no mostrarse como alguien con educación, y por el dilema moral de cuál debe ser su reacción ante tremendas injusticias de las que es testigo. Formidable película, quizá el mejor drama que se ha filmado en cine sobre la esclavitud en Estados Unidos, destinado a tener el impacto que sobre el holocausto tuvo La lista de Schindler. Se basa en una historia real, que contó el propio Solomon Northup en un libro publicado en 1853. Steve McQueen (II) ha probado sobradamente sus capacidades como cineasta en Hunger –las huelgas de hambre de terroristas del IRA– y Shame –las adicciones sexuales–. Aquí se aplica con realismo en describir las penalidades de un hombre libre reducido al estado de esclavitud sin que pueda hacer nada por impedirlo, lo que supone una inmersión en el infierno de algo socialmente aceptado, disponer de las personas como si pudieran ser propiedad de alguien. Hay innegable crudeza en varios pasajes –las flagelaciones, el impuesto despojo de la intimidad...–, pero justificable y medianamente elegante. Lejos del director y de su guionista John Ridley caer en la sensiblería, o en el trazo caricaturesco del hombre blanco. Hay un esfuerzo claro por la objetividad, se procura penetrar en el punto de vista de la época sin condenas explícitas, ya sea el del propietario buena persona pero con problemas económicos, que no considera que sea labor suya cambiar las cosas; el capataz pendenciero de enorme ego; el depravado dueño de una plantación, y su no menos depravada esposa, por los celos que alimenta hacia una esclava de la que abusa el otro; los que usan del engaño para servir a sus propios fines; y los que tienen claro que no existen diferencias reales entre los blancos y los negros. Mientras que entre los esclavos las actitudes oscilan entre el extremo de la desesperación y el intento de la huida, y el de aceptación de lo que hay. McQueen demuestra maestría en la composición de muchos planos -repite colaboración con su operador habitual Sean Bobbitt-, verdaderos cuadros “pintados” con talento, podemos citar dos ejemplos sorprendentes, el de la carta que arde quedando reducida a unos rescoldos, y finalmente llevando a la oscuridad, algo en lo que casi coincide el estado anímico de su autor; o el del esclavo semiahorcado, sosteniéndose de puntillas para no ahogarse, mientras alrededor sus demás compañeros, despojados de la libertad, despliegan una inusitada actividad. El completo reparto hace un trabajo extraordinario. Incluido Brad Pitt, a quien hay que felicitar aún más por ser productor de la película, o sea, uno de los responsables de su existencia. Pero puestos a destacar a alguien, es obligado mencionar al protagonista, formidable Chiwetel Ejiofor, y Michael Fassbender, que compone a un sádico al que te puedes creer.
9/10
(2018) | 85 min. | Drama
1985. Adrian Lester, que trabaja como publicista en Nueva York, vuelve a casa por Navidad. Supone el reencuentro con sus padres y su hermano adolescente tras varios años de ausencia, y un auténtico shock emocional, pues le lleva a sumergirse de nuevo en un pasado del que huyó, el de una ciudad provinciana de la América profunda, lejos de las sofisticación neoyorquina, donde todo el mundo daba por hecho que se casaría con su amiga de la infancia Carly. Y en circunstancias dolorosas que no se atreve a expresar, pues la familia ignora su homosexualidad, y que está enfermo de sida. Notable cine indie estadounidense, a modo de pequeña pieza de cámara. El director de origen malayo Yen Tan alarga su corto homónimo, para entregar una historia delicada y atravesada de sentimientos, donde domina el amor entre los miembros de la familia protagonista, por encima de cualquier otra consideración sobre distintos modos de ver la vida y posibles reproches. Con inteligencia no se ha jugado la carta de la confrontación y las discusiones violentas, a la que habría sido fácil acudir para construir el drama. Se incide en cambio en la tristeza por no ser comprendido, el rechazo que se manifiesta en pequeños gestos, o la descripción de la atmósfera asfixiante en la que habría crecido Adrian, por ejemplo con el audio radiofónico incidental del sermón fustigador de un clérigo. Casi siempre se apuesta por la sutileza, aunque al final Tan no puede evitar sugerir la posible condición gay del hermano pequeño, algo completamente innecesario, y que se acerca al cliché al apuntar que el no-gusto por el deporte y la sensibilidad artística resultan sintomáticos al respecto. De todos modos tal apunte no malogra el conjunto, bastante equilibrado y que invita a la reflexión, hay que saber convivir y quererse por encima de las diferencias. Rodada en exquisito blanco y negro, una fotografía de Hutch, también coguionista, tiene el mérito de no demonizar a nadie, y con pausa y sin aspavientos atrapa las emociones que embargan a todos los personajes, empezando por el protagonista, bien interpretado por Cory Michael Smith. Están también muy bien Virginia Madsen y Michael Chiklis, los padres, con mayor clarividencia de la que se podría suponer, Jamie Chung, la novia coreana, y el joven Aidan Langford, el hermano pequeño.
6/10
(2003) | 124 min. | Drama
21 gramos. La diferencia entre la vida y la muerte, lo que media entre un cuerpo animado y un cadáver. Con este título el mexicano Alejandro González Iñárritu nos habla de la fragilidad de la existencia, de los hilos tenues de nuestro devenir terreno, que pensamos controlar, pero que con enorme facilidad se parten o enredan. Al igual que hiciera en su notable debut, la muy dura Amores perros, nos cuenta tres historias. Pero su peculiar estructura de puzzle, inspirada en William Faulkner, es esta vez más complicada. De modo fragmentado, y al principio desconcertante, nos presenta a tres personajes, cuyos derroteros finalmente están muy relacionados, auténtica carambola a tres bandas. El director rueda su película en inglés, con estilo realista algo desaseado, como si fuera la vida misma, sin esfuerzos por embellecer las imágenes y con brioso montaje. Jack Jordan, preso convicto, acaba de salir de la cárcel. Allí ha abrazado el cristianismo evangelista. Está convencido del “Jesús te ama”, y desea sinceramente salir adelante, junto a su familia. Pero a las dificultades para conseguir trabajo, se suma un fatal atropello. Con su vehículo se lleva por delante al marido y dos hijitas de las hasta entonces felizmente casada Cristina Peck. Termina de completar el cuadro Paul Rivers, enfermo del corazón, necesitado de un trasplante. Y el órgano se lo va a proporcionar el difunto esposo de Cristina. González Iñárritu y su coguionista Guillermo Arriaga hablan con gravedad y sentido fatalista del destino, fuerzas incontrolables que dan al traste con nuestros proyectos. Al describir las situaciones familiares, no se conforman con lugares comunes: así, se nos habla del deteriorado matrimonio de Paul, mantenido artificialmente con mentiras y medias verdades, incluido un aborto que su esposa Mary le ocultó; de las dificultades del “volver a empezar” de Jack, la falta de confianza de la esposa; y de lo que era una vida feliz en Cristina, y que se transforma en desesperación pura y dura, retorno a la adicción a las drogas y deseo de venganza. Cada fotograma transpira rabia, amargura y nihilismo. Hay pequeñas cosas que nos hacen felices, pero duran poco. No hay sentido en el dolor, si hubiera Dios no habría permitido esto, viene a pensar el pobre Jack. La catarsis que al final alcanzan los personajes es limitada.
7/10
(2007) | 113 min. | Drama
Rumanía, 1987. Otilia, una joven compañera de habitación de Gabita en una residencia universitaria, decide ayudar a ésta en la grave decisión que ha tomado de abortar. Como en el país esto es un delito hasta los cuatro meses, y a partir de ese momento tiene la consideración de asesinato, acuden a un tipo que realiza abortos clandestinos. Se citan en la habitación de un hotel, y las dos amigas serán protagonistas del alto precio que tienen que pagar por seguir con sus intenciones. Un precio más que económico, moral, y por el que nunca volverán a ser las mismas. Una película dura y terrible, que fue premiada con la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Cristian Mungiu articula una trama inteligente, donde parece haber sido su guía la idea de que ni contrarios ni partidarios del aborto pudieran reprocharle nada. Su mirada es una consciente mirada gris, como los cielos rumanos cubiertos de nubes, y ni una nota musical hace más llevadero el viaje que propone al espectador. Allí están, mostradas fríamente y de modo aséptico Otilia y Gabita, con sus inseguridades, sus miedos y sus remordimientos. Además, el director sabe combinar los mecanismos del drama, con los del suspense, creado jugando al despiste, por la ausencia de la habitación unas horas de Otilia, que ha acudido a la fiesta de cumpleaños de la madre de su novio, y las llamadas telefónicas al hotel no respondidas; también hay acierto en el uso de la cámara en mano en las escenas nocturnas, que expresan bien la confusión y el temor de Otilia; o en cierto planteamiento pudoroso, a pesar de la crudeza de lo narrado no hay regodeos innecesarios. Es formidable también el contenido trabajo de las protagonistas, Laura Vasiliu y Anamaria Marinca. Dicho todo lo anterior, parece claro que Mungiu quiere hacer una llamada de atención sobre el aborto, tan trivializado en la actualidad, o sobre el que muchas veces se corre un muy tupido velo; por ejemplo en lo que se refiere a la soledad de la mujer que se plantea la cuestión. Ya desde el título del film -que nos da la edad exacta del feto en el momento de su muerte-, como en la reveladora escena en el cuarto de baño del hotel, donde queda claro muy gráficamente lo que ha ocurrido en esa fatídica noche.
8/10
(1988) | 88 min. | Terror
Un joven consigue la oportunidad de comunicarse con el mismísimo diablo a través de una enigmática tarjeta. Intenta deshacerse de este problemático objeto, pero su primo la encuentra y decide emplearla, pues se trata de un chico bastante tímido que sufre constantes humillaciones por parte de sus compañeros de clase. Por esta razón, cae en las garras de un maléfico poder. El actor Robert Englund se convirtió en uno de los nombres claves del género de terror tras su interpretación de Freddie Krueger, el malvado monstruo de la saga de Pesadilla en Elm Street. En esta ocasión, se pone detrás de las cámaras, para narrar una sobrecogedora historia, que hará las delicias de los aficionados a este tipo de cine.
3/10
(2001) Serie TV | 780 min. | Drama
Tras morir su padre, el mayor de los Fisher vuelve al hogar y se incorpora a la empresa fúnebre familiar. En la misma onda crítica y nihilista, el guionista de American Beauty, Alan Ball, creó un ade las series más celebradas de los últimos años.
5/10
(2018) | 101 min. | Deportivo | Drama Tráiler
Las vitalistas e inseparables Caroline y Kelley afrontan con ilusión la nueva temporada, en la que con el equipo de vóley del instituto pueden repetir el triunfo del año anterior. La primera quiere dedicarle cada victoria a su madre, enferma de cáncer, que lucha para seguir viva de cara a ver a su hija en la universidad. Por desgracia, Caroline sufre un accidente mortal de moto, para consternación de su familia, pero también de sus compañeras, especialmente de Kelley, a la que la entrenadora, Kathy Brez, pone al frente del equipo en sustitución de la fallecida. El realizador Sean McNamara sobresale en el terreno de las películas de jóvenes deportistas femeninas, como ha demostrado en Pasión por el triunfo: medalla olímpica (sobre una patinadora) y sobre todo en Soul Surfer (protagonizada por una surfista). Como esta última, reconstruye una historia real sobre la capacidad humana de superar grandes tragedias y para usarlas como motor para lograr grandes gestas en el deporte. El tal McNamara –que empezó con secuelas para vídeo de Casper– ejemplifica el poder de la fuerza de voluntad, pues a priori le han colocado de nuevo una producción de bajo presupuesto, con voluntad de que sea lo más convencional posible, una historia en la que resulta inevitable ceñirse a los tópicos del género (equipo desastroso al principio que tiene que ponerse las pilas) y hasta algún miembro del reparto mejorable (especialmente el nuevo vecino ‘guaperas’ o el ayudante de la entrenadora). Sin embargo, sabe aprovechar sus fichas, sobre todo que se ha podido reclutar a dos actores en horas bajas pero sobresalientes, William Hurt (un progenitor que debió tener a su hija a una edad tardía, por la avanzada edad del actor) y Helen Hunt (una entrenadora brillante pero un poco antisocial), rodeados de jóvenes más o menos expresivas. Sabe alternar secuencias de intensidad dramática con momentos deportivos, que logran poner en tensión incluso a quienes desconozcan las reglas del vóley. Con todo esto, le saca tajada a un guión hábil, que avisa de que la obsesión por ganar acabe deshumanizando al individuo y termine con la pasión que le llevó a practicar el juego, y que traza a personajes de carne y hueso, especialmente al padre, que en su interesante subtrama sufre una crisis de fe por el dolor acumulado.
6/10
(2004) | 117 min. | Romántico | Drama
Sensible historia de amor, donde el amor de dos jóvenes casados se ve puesto a prueba cuando a ella le diagnostican una rara forma de Alzheimer.
6/10
(1993) | 121 min. | Drama
Gilbert Grape vive en Iowa con su familia. Allí dedica gran parte de su tiempo a cuidar de su hermano Arnie, un retrasado mental, y de su madre, inválida desde hace algunos años y condenada a vivir en una silla de ruedas debido a su obesidad. Arnie, es fuente de preocupaciones ya que no tarda mucho tiempo en verse envuelto en problemas. Un día es detenido por la policía y ambos hermanos se pelean. Arnie encontrará cariño y consuelo en Beckie, la nueva amiga de Gilbert. Johnny Depp y Juliette Lewis encabezan los títulos de creditos, pero llama especialmente la atención el trabajo de un jovencísimo Leonardo DiCaprio (Titanic, La playa, La habitación de Marvin), cuya soberbia interpretación le valió merecidamente una nominación al Oscar en la categoría de mejor actor secundario. El sueco Lasse Hallström (Las normas de la casa de la sidra) dirige este encantador film, de claro aire independiente, acerca de los sentimientos, el amor, el cariño y la amistad. Gran parte del mérito es debido a la estupenda novela de Peter Hedges, autor también del guión, y que tiempo más tarde debutó también en la dirección con la más que estimable Retrato de April. Y la fotografía es del mítico Sven Nykvist.
7/10
(1935) | 80 min. | Melodrama
Remake de la obra de Lottie Blair Parker, llevada ya antes al cine por otros como David W. Griffith. Cuenta la llegada a la granja de los Blair de Anna, una joven hija de una antigua compañera de clase de la señora Blair. Anna no tiene dónde ir y es acogida como sirvienta. Allí se revela como una chica muy hacendosa, pero Anna tiene un secreto, y el encuentro con un antiguo amante del pasado podría sacarlo a la luz. Ambos hacen un pacto de silencio, pero David, el hijo de los Blair, comienza a enamorarse de Anna. Ella procura evitar a David, aunque le gusta, por no perjudicarle. Al final, por mediación de la chismosa Martha todo llegará a saberse. Henry King dirige este lacrimógeno film, donde aparecen como desahogos humorísticos el personaje de Margaret Hamilton, y el abuelillo cojo con su inesperado juego de piernas bailadoras. El clímax transcurre en medio de una tormenta de viento en un paisaje nevado, cuando el río comienza a deshelarse y la protagonista es arrastrada en un bloque de hierro por la corriente. Un jovencito Henry Fonda hace uno de sus primeros papeles protagonistas.
5/10
(1997) | 95 min. | Drama
Unos mafiosos piden a un campeón de billar que se deje ganar. Él desobedece y gana, lo que le cuesta que los matones le rompan las manos. Su vida parece haber dejado de tener sentido hasta que conoce a Andrea, una chica con un gran talento para el juego del billar. Coproducción hispano-italiana en torno al mundo del billar. Franco Nero –además de intérprete, autor de la idea original del film– dice haberse inspirado en el clásico de Robert Rossen El buscavidas; en realidad, la influencia más clara parece la secuela que Martin Scorsese dirigió años después: El color del dinero. Los resultados logrados por Enrico Coletti distan bastante de ambos films. La narración de las vicisitudes de un veterano campeón de billar a quien unos mafiosos piden se deje ganar, carece de mordiente. Lo más atractivo a priori, la relación entre el campeón y una joven a la que 'adopta' deportivamente (Ruth Gabriel), tampoco acaba de funcionar.
3/10
(1946) | 104 min. | Romántico
Un piloto inglés sobrevuela el Canal de la Mancha con su avión incendiado. Antes de morir, entabla por radio una conversación apasionada con una radiotelegrafista americana de la que se enamora. Por razones inexplicables, el aviador sobrevive y se encuentra con ella. En el cielo no entienden lo que ha pasado y envían en su busca a un caballero francés del siglo XVIII. Romántica, atrevida y hermosa fantasía alegórica de dos cineastas cada vez más valorados por su fascinante imaginación: el gran Michael Powell, que formó un increíble tándem con el genial Emeric Pressburger. Pocas películas han dado una visión del cielo mejor: en ningún momento se cae en la cursilería.
7/10
(1953) | 95 min. | Drama
Trágica historia de amor, hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, basada en una novela de Alfred Hayes. Cuenta el enamoramiento de un soldado americano, Robert, hacia una mujer indigente francesa, Lise. El oficial de él, creyéndole hacer un favor, pues cree que Lise es una sinvergüenza, le cambia de destino, y tal decisión conlleva tremendas consecuencias. Anatole Litvak se mueve como pez en el agua con esta trágica historia, donde el rostro más conocido es el de Kirk Douglas. El film se filmó en la Riviera francesa, y sobresale por la amargura y emoción el tremendo final. Tiene un papelito Brigitte Bardot, que empezaba a dar sus primeros pasos en el cine.
5/10
(1969) | 85 min. | Drama
Aurelia, Antón y sus dos hijos, Pinín y Rosa, viven en un pequeño pueblo. Tienen serias dificultades económicas y Aurelia, la madre, está gravemente enferma, lo cual obliga a su marido a vender su único bien, la vaca Cordera, pero sus hijos sienten un gran cariño por el animal... Esforzada pero insuficiente traslación a la pantalla del emotivo y redondo cuento de Leopoldo Alas Clarin. Desgraciadamente acusa demasiado que se haya alargado la historia.
4/10
(1971) | 105 min. | Drama
Durante el Renacimiento, Giovanni se reencuentra con su hermana, Annabella, después de diez años de separación. Ambos se sienten atraídos, aunque ella es obligada por sus padres a contraer matrimonio con Soranzo un hombre al que no ama. Esforzada adaptación de la obra teatral "Tis Pity She's a Whore" de John Ford (II), famoso dramaturgo británico, contemporáneo de Shakespeare, que no tiene nada que ver con el célebre cineasta. El poco conocido cineasta italiano contó con dos de los grandes de su país, el compositor Ennio Morricone y el director de fotografía Vittorio Storaro.
4/10
(1987) | 102 min. | Drama
La Francia ocupada, durante la Segunda Guerra Mundial. Julian Quentin y su hermano François regresan al internado regentado por frailes donde cursan sus estudios. Al lugar se ha incorporado Jean Bonnet, un chico inteligente pero algo retraído, en el que Julian detecta enseguida algo raro. Con precisión casi entomológica, Louis Malle atrapa con su cámara la vida cotidiana del colegio: las clases, los momentos de recreo, las bromas infantiles, su curiosidad por el sexo, las ceremonias religiosas en la capilla... La curiosidad de Julian por Jean va en aumento, y, chico de mente despierta, aunque sin experiencia de la vida, poco a poco averigua qué hay diferente en "el nuevo": el chico es judío.Malle se basa en una experiencia personal que vivió en la guerra, más directamente que en Lacombe Lucien, Julian es un trasunto de él mismo. Y describe con enorme sensibilidad cómo las diferencias iniciales entre Julian y Jean se acaban trocando en una amistad. Resulta magnífico el recurso a los zancos, que dan poca estabilidad, o al juego del tesoro, para hablar de unos juegos infantiles que no pueden impedir la oscuridad y el horror que se vienen encima, por la persecución nazi.Al tiempo se describe con estupenda añoranza esa buena educación de los colegios religiosos de antaño -nada que ver con los topicazos anticlericales recurrentes en algunos cineastas, vemos cómo se forma a los chicos en valores espirituales, científicos y humanos, ahí está ese canto a la libertad cuando son pillados en connivencia con un mercado negro "doméstico"-, incluido el heroísmo de unos frailes que no dudan en acoger, ocultos entre sus alumnos, a chicos judíos. La escena en que el superior parte del colegio con los muchachos atrapados, con ese intercambio, "adiós, padre", "adiós muchachos" es muy emocionante, gracias también a su inteligente sobriedad. También destaca ese momento gozoso compartido entre chicos, religiosos, profesores, personal no docente, en la proyección de una película de Chaplin, Charlot emigrante.Hay una gran riqueza entre los diferentes personajes, ya sean los dos chicos protagonistas, Gaspard Manesse y Raphael Fejtö, o en los secundarios, donde resulta especialmente patético el Joseph de François Négret, del que se diría que tuvimos una primera aproximación, como tipo atrapado por los acontecimientos, en el protagonista de la mencionada Lacombe Lucien.
10/10
(2019) | 119 min. | Drama Tráiler
Adú, un niño de Camerún, inicia un largo viaje para llegar a España junto a su hermana mayor. En Mozambique, un activista medioambiental que trata de detener las actividades de cazadores furtivos de elefantes, tiene que hacerse cargo de su hija, enviada por su madre desde España porque ha tenido un problema de drogas. En Melilla, un joven guardia civil es procesado con otros compañeros, tras la muerte de un emigrante que trataba de saltar la valla de la frontera. Segundo largometraje del profesional con extensa experiencia en capítulos televisivos Salvador Calvo. Tras mirar a la Historia de España en 1898. Los últimos de Filipinas, ahora se centra en la realidad actual de la emigración, a través de tres historias casi paralelas, pues tienen una conexión mínima. Con ellas se pretende ilustrar las diferentes caras de la crisis migratoria: la realidad de quienes viven una situación dura en su país de origen y se lanzan a una aventura compleja con tal de buscar una nueva oportunidad, la de quienes tienen que vigilar que no entren de forma ilegal, y la de quienes han pasado del primer mundo al tercero por propia voluntad. Siempre que se mezclan relatos variopintos se obtiene un conjunto irregular. Aquí sobresale sobre todo el capítulo del pequeño camerunés, con el que resulta fácil empatizar. No se ocultan las partes más horribles del tema tratado, como los mafiosos que se lucran pero dejan a quienes transportan abandonados a su suerte a las primeras de cambio, los depredadores sexuales que tratan de aprovecharse de su situación y el riesgo de muerte. Alguna secuencia resulta especialmente dura, sobre todo la que tiene lugar en un avión. Se luce especialmente el pequeño pero prometedor Moustapha Oumarou, debutante que procede de Benin, país poco cinematográfico, pero donde nació toda una estrella, Djimon Hounsou. No alcanza la misma altura el fragmento paternofilial, salvo por el buen hacer de sus protagonistas, Luis Tosar y Anna Castillo; su desenlace no provoca la emotividad que se espera. También se resuelve de forma demasiado apresurada el fragmento sobre el guardián de la ley, si bien permite indagar en cómo se sienten quienes deben afrontar las oleadas de cientos de atacantes que no dudan en tirarles cal viva si es preciso, y muestra los efectos de las terribles concertinas.
6/10
(1997) | 111 min. | Drama
Dos matrimonios que tienen en común el hecho de estar atravesando una crisis, ven unidas sus vidas. Cuando la mujer de uno de ellos llama al marido del otro para arreglar su apartamento, se convertirán en amantes, lo que propiciará que los otros dos cónyuges acaben también enamorados. El veterano cineasta Alan Rudolph (Elígeme, Inquietudes) continuó haciendo gala de su particular estilo narrativo en este sólido filme, que se apoya en el trabajo de cuatro grandes intérpretes. Julie Christie se hizo con la Concha de Plata a la Mejor actriz en el Festival de San Sebastián de 1997.
6/10
(2011) | 122 min. | Romántico | Drama Tráiler
El joven Jacob, estudiante de veterinaria en los años de la Gran Depresión en EE.UU., abandona su carrera tras la trágica muerte de sus padres. Deprimido y sin amigos, la providencia quiere que se suba por la noche en un tren en marcha, que resulta ser un circo que recorre el país ofreciendo sus funciones. Dirige con mano férrea la empresa con más de un centenar de personas August, un tipo alcohólico de carácter mercurial, tiránico con sus empleados y con su esposa Marlena. August acepta que Jacob se sume a la gran familia circense, aunque no puede prever que se va a enamorar de su mujer. Adaptación de la novela superventas de Sara Gruen, sigue la estela romanticona y melodramática de autores como Nicholas Spark. Básicamente la película está planteada como un largo flash-back en que el anciano Jacob recuerda su aventura en el espectáculo más grande del mundo; y el eje primordial de tales recuerdos es el triángulo amoroso que componen Marlena, Jacob y August, aunque no falten momentos que pintan la camaradería y las diferencias entre la gente del circo, la crueldad del líder, o las acrobacias de la elefanta Rossie, que podría salvar una empresa que está en declive. Aunque a veces se diría que el modelo que inspira a Richard LaGravenese (guionista, entre cuyos trabajos se encuentra el de otro amor adúltero, Los puentes de Madison) y Francis Lawrence (director, que cambia de registro después de Soy leyenda) es Titanic, el resultado dista bastante del film de referencia. No logran ambos disimular un poco el carácter folletinesco de la trama, y el clímax de la última función no consigue el objetivo de ser memorable. Se agradece el esfuerzo de Robert Pattinson por acometer un papel dramático que demuestre que es capaz de algo más que Crepúsculo, pero le pesa la responsabilidad de llevar el peso de la historia. Y resulta demasiado obvio que Christoph Walz ha sido escogido para encarna a August por su anterior trabajo en Malditos bastardos, el actor corre el riesgo de quedar encasillado, al menos en el paisaje hollywoodiense. La más entonada es sin duda Reese Witherspoon, que no sólo se ha preparado para trabajar con el elefante, sino que imprime credibilidad a un personaje cercano al estereotipo.
5/10
(2012) | 103 min. | Romántico | Drama Tráiler
Rodada en 2012, Ahora y siempre llega a las carteleras españolas a la vez que la cinta de dos años después Bajo la misma estrella, de temática muy similar, que ha obtenido un gran éxito en Estados Unidos. Ambas acercan la temática del dolor al público adolescente y se basan en material literario previo, en este caso la novela "Before I Die", de Jenny Downham. En Ahora y siempre, Tessa una chica de 17 años que padece leucemia terminal, para desesperación de sus padres divorciados, decide vivir sus últimos años haciendo realidad la lista de todas las cosas que no ha podido hacer, casi todas locuras adolescentes como probar las drogas o perder la virginidad. Aunque tiene una mala experiencia con un chico que parece interesado sólo en el sexo, poco después conoce a Adam, un joven vecino atractivo que demostrará una mayor sensibilidad. Por un lado Ahora y siempre tiene un tono optimista de afirmación de la vida, sin esconder el dolor de las enfermedades mortales. Además, Dakota Fanning reafirma el inmenso talento que ya había demostrado cuando era una niña prodigio vista en cintas como La guerra de los mundos, y está bien acompañada por Jeremy Irvine, Paddy Considine y Olivia Wilde. Pero el desarrollo de Ahora y siempre es tan tópico que incluso los diálogos se pueden predecir sin gran dificultad. Además, resulta demasiado aséptica al tratar la muerte sin ninguna mínima mirada a lo trascendente de la protagonista, pese a que le quede poco tiempo de vida. Y su historia de amor adolescente, aunque enganchará al público juvenil, parece una versión 'teenager' de las historias de Nicholas Sparks, y acaba resultando sensiblera y acaramelada.
5/10

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