IMG-LOGO

Lista de cine

Lista de películas de Polonia

(1979) | 107 min. | Drama
Filip, un obrero, está feliz con su cámara de super8, que debe servirle para rodar estampas familiares. Pero el "juguete" le lleva a abrir su mirado al mundo y registrar los cambios sociales de Polonia. Kieslowski hace un canto a las posibilidades del cine, al tiempo que explica cómo el artista puede alejarse de sus seres queridos.
6/10
(1984) | 105 min. | Romántico | Drama
Territorio alemán, que ha pasado a Polonia tras la Segunda Guerra Mundial. Emilia vive con su madre en condiciones penosas, aguardando el improbable regreso de su esposo, en paradero desconocido desde que servía en el ejército. Un destacamento de soldados estadounidenses investiga crímenes de guerra en la zona. Uno de ellos, Norman, ayuda a las dos mujeres, y enseguida se ve atraído por Emilia, que duda acerca de aventurarse en un romance con él.Sensible película de Krzysztof Zanussi, responsable también del guión. Pinta con delicadeza las tribulaciones de la protagonista -formidable Maja Komorowska- y su madre, con el dilema moral de la primera, que se pregunta si tiene derecho a ser feliz, cuando sabe del terrible destino de su marido. Está además bien traída la subtrama de la vecina judía, superviviente del holocausto. A lo largo del metraje se masca la tragedia, el insoportable peso de la maldad ajena, o un sentido del sacrificio mal entendido. Son tremendos los pasajes de las excavaciones en las fosas comunes, o el brutal ataque que sufren las mujeres, de parte de unos desalmados. En el plano formal, sobresale la preciosa partitura de Wojciech Kilar, y la fotografía de Slawomir Idziak, con paleta de colores terrosos, e inteligente uso de los objetivos, con el deformante del bello plano final, en un metafórico y fordiano Monument Valley. El film ganó con todo merecimiento el León de Oro del Festival de Venecia.
8/10
(2008) | 83 min. | Aventuras | Fantástico
Una tormenta derriba un árbol mágico, y los objetos que se fabrican con su madera tienen ciertos poderes. Por ejemplo una silla voladora, con la que unos chavales esperan poder reunirse con sus padres, que han debido emigrar a otra ciudad para ganarse la vida... si lo permite su odiosa tía.Película familiar escrita y dirigida por Andrzej Maleszka, hasta ahora especializado sobre todo en televisión. Algo previsible, pero simpática.
4/10
(1963) | 93 min. | Drama
Felicja es una actriz de teatro a la que la Segunda Guerra Mundial sorprende preparando el papel de Ofelia en “Hamlet”. Se verá obligada a abandonar las tablas y ejercer de camarera. Un cúmulo de circunstancias le obliga a esconder en su apartamento a Wiktor, un compañero actor al que ama, acusado de un asesinato de un nazi en la Polonia ocupada. Para asegurar su supervivencia, acude a una convocatoria que busca voces para la radio, lo que le hará sospechosa de colaboracionismo una vez retorna la paz. Felicja recuerda estos y otros sucesos mientras viaja en avión rumbo a París.Wojciech Has lleva con fuerza a la pantalla una novela de Kazimierz Brandys adaptada por él mismo. Aunque ambientada en los años de la guerra, y con temas tan queridos por el cine polaco como el del cuestionamiento del heroísmo, realmente el film aborda sobre todo un drama psicológico teñido de tintes fatalistas, el protagonizado por Felicja. Esta mujer sacrifica todo al amor que siente por Wiktor, pero la gran pregunta es si este personaje merece tal entrega, que pasa incluso por aceptar el trance de una violación de unos soldadotes. El film presenta muchos matices de interés, por ejemplo, jugar con esas continuas copas de coñac que reclama Felicja en el avión para que nos preguntemos hasta qué punto se nos presentan sus recuerdos o deformaciones producto del alcohol. No estamos, evidentemente, ante los barrocos mecanismos narrativos de Has en El manuscrito encontrado en Zaragoza, rodada dos años después, pero sí se adivina a su director. También resulta interesante el personaje compañero de vuelo de Felicja, un científico de origen polaco que vuelve a Inglaterra tras participar en un congreso, y del que la protagonista se ha hecho una idea completamente equivocada. Con estos planteamientos, se apunta, dando vueltas con inteligencia a Shakespeare, a lo dicho con bellas palabras al final a propósito del suicidio, que no es otra cosa que “morir de sed ante un falso arroyo”.
6/10
(1987) | 114 min. | Drama
Kieslowski desarrolla uno de sus temas más queridos: el azar. Tras la muerte de su padre, el joven Witek está a punto de tomar el tren. El film muestra tres posibles trayectorias vitales, según lo tome o no: ascenso en le partido comunista, colaboración con la clandestina Solidaridad, o una carrera profesional apolítica. Y todo ello, con distintas relaciones amorosas.
6/10
(2010) | 86 min. | Drama
Mijal ha dejado atrás un pasado delictivo, y vive en Varsovia con su bella mujer Magda y su pequeña hija. Cuenta con que su amigo Janek, con quien compartió fechorías en el pasado, sea el padrino de bautismo de la niña. Lo que ignora es lo endeble de la felicidad que se ha construido. Los mafiosos con quienes tuvo relación antaño le han encontrado, extorsionándole por lo que consideran fue una traición. El bautizo es un cuidado drama inspirado en hechos reales del polaco Marcin Wrona. Con estudiada frialdad, también en los aspectos cromáticos, y elegante puesta en escena, se explica la dificultad de dejar atrás el pasado, y las distintas formas que cobran esas “obras de Satanás” a las que se renuncia en el bautismo. Está bien perfilado el conflicto entre amistad e instinto de supervivencia, y la cinta habría ganado con una menor crudeza en ciertas escenas.
5/10
(1970) | 99 min. | Drama
La Polonia de antes de la guerra. Stanislaw, un joven gravemente enfermo de tuberculosis, acude a pasar unos días con su hermano viudo Boleslaw, padre de una niña, y atormentado por la posible infidelidad de su esposa muerta con un empleado. Andrzej Wajda adapta un relato corto de su compatriota Jaroslaw Iwaszkiewicz, impregnando su preciosista film de melancolía, jugando al contraste entre las ganas de vivir del hermano enfermo, y el hastío vital del otro. Ganó el premio a la mejor película en el Festival de Moscú.
6/10
(2017) | 118 min. | Histórico | Thriller | Drama Tráiler
Cine en blanco y negro, algo tiene esta opción estética a la hora de fotografiar una película que la envuelve de una atmósfera evocadora y sugerente. Aunque sea para abordar historias tremendas, de degradación humana hasta el paroxismo, el caso de El capitán, regreso al cine de su país del alemán Robert Schwentke tras una larga etapa hollywoodiense, que incluye títulos como Plan de vuelo: Desaparecida, RED y la saga Divergente. Situada en las últimas semanas de la Segunda Guerra Mundial, la película se basa en hechos reales, el golpe de suerte de un desertor alemán, que encuentra en su deambular un automóvil abandonado, con el uniforme de un oficial altamente condecorado. Suplantada su identidad, el capitán Willi Herold va reuniendo a su alrededor a un grupo de soldados, que podrían ser desertores como él o no, pero ante los que hace la vista gorda, como alguno la hace también en su caso, con respecto a su graduación y misión recibida supuestamente y en directo del mismísimo Führer. La pantomima va subiendo de grado, y Herold no duda en ejecutar con su propia mano a hombres que han cometido el mismo crimen que él. ¿Llegará al colmo cuando en un campo de prisioneros desertores de su propio ejército, haya que aplicar mano dura? Como en las otras películas que ha rodado en alemán, Schwentke firma el guión de una historia que pinta como lo que en principio podía ser un ejercicio puro del instinto de supervivencia, degenera en arbitraria disposición de la vida de los otros, Herold toma el gusto a dar órdenes de tremenda crueldad y sin consideración moral alguna, como sin duda ha visto hacer antes a sus oficiales. Un modo de actuar tan brutal, que incluso produce repulsa en oficiales alemanes, que al menos consideran que deberían guardarse las formas, un compatriota desertor debería ser juzgado por un tribunal militar y ejecutado, si es el caso, con dignidad. Pero en momentos en que se masca la derrota, y en que por la borrachera de ostentar un poder, el del “comando Herold”, la conciencia está muerta, si alguien como Freytag aún tiene algún escrúpulo, o siente cierta camaradería cómplice por la suerte de quienes han intentado salvar el pellejo como uno, el mandato de un superior y el valor puesto a prueba obligan a tomar partido. Los actores atrapan bien la idea de ser “actores” en el último acto de la tragedia nazi, con Max Hubacher como el impostor principal, y también lo hace muy bien Milan Peschel, el más humano de sus hombres. La película no deja ningún resquicio a la esperanza, se trata de recoger en unas fantásticas imágenes en blanco y negro obra de Florian Ballhaus, y premiadas en San Sebastián, no la dignidad humana, sino la indignidad, no hay espacio para héroes al fin, como en La lista de Schindler; y el pasaje final durante los títulos de crédito, con la circulación de un vehículo militar ocupado por el comando Herold, ya en la actualidad, invita a no olvidar y no caer nunca en lo mismo.
6/10
(2013) | 122 min. | Ciencia ficción | Animación | Drama
Desigual película del cineasta israelí Ari Folman (Vals con Bashir), que adapta libremente “Congreso de Futurología”, novela de uno de los autores clave de la ciencia ficción, el polaco Stanislaw Lem. Aporta una reflexión acerca de la naturaleza del oficio de los actores, el papel que las películas juegan en la vida de las personas, y más allá de todo, acerca de la existencia humana y el sentido de la vida. En un juego que trata de aproximar realidad y ficción, Robin Wright se interpreta a sí misma. Se supone que la actriz que saltó a la fama con La princesa prometida ya no goza de la popularidad de antaño: cuarentona, le ofrecen pocos papeles y éstos de muy escaso interés. Hasta que un estudio le propone que siga la estela de otros actores que venden sus derechos digitales, o sea, renuncian a actuar en el futuro, y convenientemente escaneados con todas sus expresiones posibles, están listos para ser replicados en nuevas películas gracias a los ordenadores; una idea que ya exploró en cine Andrew Niccol en S1m0ne. Aunque reacia a un acuerdo semejante, Robin, que está criando a sus hijos Sarah y  Aron, éste con una grave enfermedad, podría llegar a un acuerdo pensando en ellos. El congreso consta de dos partes bien diferenciadas, separadas por un intervalo de 20 años, el tiempo que dura el contrato que el estudio le ofrece a Robin. La primera, rodada con actores de carne y hueso, atrapa, y contiene secuencias tan intensas como aquella en que el agente de la actriz –estupendo Harvey Keitel– le logra arrancar emociones mientras ella se prepara para ser escaneada. En cambio el segundo tramo del film, realizado con técnicas de animación, resulta mucho más confuso y pesado, la acción se torna reiterativa. Folman trata de mostrarnos un mundo alternativo, al estilo Matrix, en el que algunos aceptan vivir porque reporta ciertas ventajas, aunque con el precio de renunciar a la realidad. Imágenes de una especie de gurú estilo Steve Jobs, o de unos rebeldes montando una especie de revolución, resultan algo delirantes y se dirían deudoras del anime, aunque sin la fuerza y lirismo que tantas veces consiguen los cineastas japoneses. Queda la impresión de que se podía haber logrado un film mucho más emotivo y cercano, por ejemplo la relación de la madre con su hijo no tiene toda la fuerza deseable. Y los dibujos con personajes famosos acaban cansando, cualquiera diría que Folman está jugando a los Simpson incorporando celebrities a su paisaje animado.
5/10
(2006) | 76 min. | Animación

Continuación de los peripecias de los personajes de Dragon Hill (La colina del dragón) (2002), filme previo que ganó el Goya al mejor largometraje de animación en 2003.

(1962) | 99 min. | Drama | Thriller
Andrew se dispone a pasar un fin de semana en un barco con su esposa. Por el camino recogen a un joven que hace autoestop. Debut en el largometraje del controvertido Roman Polanski, rodado en su Polonia natal. El cineasta creó un modélico thriller con sólo tres personajes.
7/10
(1989) Serie TV | 560 min. | Drama
Formidable serie de televisión concebida por Krzysztof Kieslowski y Krzysztof Piesiewicz, compuesta de diez episodios de una hora de duración, dedicados a cada uno de los mandamientos del decálogo. De modo que Decálogo, uno, Decálogo, dos, Decálogo, tres, Decálogo, cuatro, Decálogo, cinco, Decálogo, seis, Decálogo, siete, Decálogo, siete, Decálogo, ocho, Decálogo, nueve y Decálogo, diez se constituyen en cuentos morales independientes cuya trama está relacionada con esos preceptos, ya sea el de amar a Dios, no tomar su nombre en vano y santificar sus fiestas, honrar a los padres, no cometer actos impuros, no mentir, no matar y no robar, y el de evitar las transgresiones internas, de tipo sexual o de codicia. La idea es hacer una reinterpretación actual del decálogo, donde se aborda la vigencia de cada mandamiento y las dificultades para vivirlos. Kieslowski asegura que en todo momento huyó de una visión relativista, aunque él, en sus filmes, sólo planteaba preguntas, y no tanto proporcionaba respuestas, pues no disponía de ellas.Existe un mínimo nexo de unión -un gris inmueble de la época del dominio soviético- y el entrecruzarse de personajes de una y otra historia, un artificio que también utilizaría Kieslowski en su trilogía de los colores. Sin entrar, salvo excepción, en consideraciones religiosas, lo que hace esta serie es plantear historias muy humanas, donde los protagonistas se enfrentan a decisiones de alto calado ético y moral. A veces hay acendrada ironía o cierto fatalismo en la mirada, pero predomina sobre todo la idea de la libertad del hombre, capaz de elegir el bien o el mal en sus acciones, aunque a veces no sea fácil acertar y hacer lo correcto. Resulta curiosa la presencia en todo el ciclo de un personaje, interpretado por Artus Barcis, testigo mudo en algunos momentos clave de las vicisitudes de los otros, penas y gozos, y en cuya identificación Kieslowski no descartaba a Dios, aunque dejaba ese reconocimiento a la libre interpretación del espectador.
9/10
(1959) | 104 min. | Drama
Una película de auténticos 'muertos vivientes'. Transcurre en una inhóspita zona maderera del sur de Polonia, donde un grupo de hombres, la escoria de la sociedad, trabajan en condiciones infrahumanas. No sólo por la meteorología -crudo invierno nevado, deshielo que convierte la zona en un barrizal...-, sino por los medios de transporte para llevar los troncos de los árboles, unos camiones que son auténticos ataúdes con ruedas. A la zona llega un nuevo supervisor, acompañado de su atractiva mujer; debe engatusar, son órdenes del partido, a los trabajadores, para que sigan realizando su tarea. Todo son apariencias -la esposa es en realidad una prostituta-, y la sombra del fatalismo nunca se aparta de unos hombres auténticos desesperados, que se mueven por pulsiones primarias, el deseo de sentirse, siquiera momentáneamente, vivos. El polaco Czestlaw Petelski adapta un relato de su compatriota Marek Hlasko, y sorprende por su mirada nada complaciente hacia el partido comunista, sólo posible en un período político de cierto relajamiento, que enseguida se corregiría drásticamente. Con tono pesimista, se ofrece un cuadro oscuro de la naturaleza humana, donde sólo la apelación a cierta camaradería no deja de ser una débil señal de esperanza. La película está muy bien rodada, introduce al espectador en un paisaje de naturaleza salvaje, y en algunos momentos puede recordar a otra película con camioneros próxima en el tiempo, El salario del miedo de Henri-Georges Clouzot.
6/10
(1974) | 277 min. | Drama | Aventuras | Histórico
(1980) | 101 min. | Drama
(1981) | 153 min. | Drama
Cuatro años después de El hombre de mármol, presentada de tapadillo en el Festival de Cannes como "película sorpresa", el polaco Andrzej Wajda ganaba la Palma de Oro con lo que bien podemos calificar de su secuela. El film sigue en esta ocasión la pista de Maciej Tomczky, el hijo del obrero estajanovista Mateusz Birkut, que trabaja en los famosos astilleros Lenin de Gdansk. Un periodista de televisión, Winkel, ha recibido el encargo de entregar un reportaje sobre las huelgas que están teniendo lugar ahí, con el líder sindical Lech Walesa como protagonista de excepción. Winkel es un tipo competente pero algo servil, que no quiere meterse en líos. Pero como hacía Agnieszka (la protagonista de la otra película, que aquí reaparece en el último tramo), va charlando con unos y con otros, y va detectando la fuerza de los aires de cambio que se respiran en Polonia, al tiempo que salen al paso amenazas de los jerifaltes de turno, y el inevitable miedo. Saldrá a la luz cómo murió Birkut, y se observa cómo los distintos personajes se ponen en la tesitura de comprometerse o mirar hacia otro lado. Quizá este segundo film de Wajda sobre el régimen de su país tiene menor frescura, pero de nuevo vuelve a atraparal espectador porque es un retrato muy preciso de unos momentos históricos en la historia de un país y de su movimiento obrero, y sólo podía hacerse cuando se hizo, pues luego llegaría el golpe de timón del general Jaruzelski. Curiosamente, el film nació a sugerencia de los obreros de los astilleros, que deseaban ver plasmada su lucha en la pantalla, al estilo de lo que habían visto en El hombre de mármol. Lo más sorprendente del movimiento Solidaridad es cómo sin violencia (sólo el estado recurre a tales métodos) y con el apoyo de la fe católica se lograron avances sociales increíbles en un país que parecía cerrado política y socialmente a cualquier cosa que no fuera el totalitarismo comunista. Jerzy Radziwilowicz repite como hijo del obrero retratado en El hombre de mármol, bien apoyado por Krystina Janda de nuevo (aquí su personaje de cineasta ha madurado de un modo muy bonito) y Marian Opania, que ofrece la óptica de quien no desea arriesgarse demasiado. Wajda confesó su deuda con Agnieszka Holland en algunas partes del guión, firmado por Aleksander Scibor-Rylski.
7/10
(1977) | 165 min. | Drama
Apasionante película de Andrzej Wajda de larga gestación, pues ideada en 1962, no pudo ser llevada a la pantalla hasta quince años más tarde. Con guión de Aleksander Scibor-Rylski, se trata de una mirada nada complaciente a los esfuerzos de sovietización de Polonia en los años 50, cuando en las cercanías de Cracovia se construía Nowa Huta, la ciudad que debía responder al modélico ideal socialista. Toda gira en torno a Agnieszka, una resuelta y joven estudiante de la Escuela de Cine de Lodz, que prepara como corto para su graduación un documental acerca del obrero Mateusz Birkut. En tiempos del estajanovismo, Birkut es un albañil carismático, y las autoridades comunistas quieren aprovechar este hecho para presentarlo como adalid de un récord de colocación de ladrillos en un determinado número de horas, lo que demostraría la perfección del sistema. Pero en 1977 ha sido olvidado, una estatua de mármol con su figura yace en un rincón en los almacenes polvorientos de un museo. La tozuda Agnieszka va descubriendo material de archivo sobre Birkut, tolerado y prohibido, y va hablando con distintas personas importantes en la vida de este hombre. Poco a poco averigua los motivos de la caída en desgracia de esta figura propagandística. Resulta increíble que Wajda lograra hacer en plena era comunista una película como ésta, de aire casi documental, tipo 'cinéma verité', donde se observa el escaso aprecio del régimen hacia el individuo, y las mentiras y trapisondas con que la maquinaria del poder juega a autoperpetuarse, impidiendo por ejemplo que Birkut salga en una toma del documental santiguándose, o propiciando las denuncias entre obreros para salvar el cuello. De ritmo agilísimo, tenemos la sensación de estar siendo testigos de una auténtica investigación, donde se mezcla muy bien el supuesto material de archivo, con los recuerdos, y las peripecias de Agnieszka. Y esperamos expectantes el resultado de las indagaciones. Krystyna Janda insufla pasión juvenil a la cineasta, con su encantador descaro, mientras que Jerzy Radziwilowicz es la mezcla perfecta de honradez, ingenuidad y desengaño. Conmueve el momento en que el padre de Agnieszka le anima a seguir con su trabajo, en un momento en que ésta se ha venido abajo por las trabas que le pone el sistema.  
8/10
(2007) | 105 min. | Drama | Romántico
El gángster Fabio ingresa temporalmente en un manicomio para justificar una supuesta locura, argumento que manejan sus abogados en un juicio impulsado por el llamado Elliot Ness polaco. Allí conoce a Luisa, la hija de un provinciano candidato a la alcaldía de su pueblo, alguien con evidentes problemas mentales, pero con el alma pura de un niño. La pobre joven ha vivido una continua sucesión de encierros, en parte porque su progenitor teme que cualquier suceso escandaloso asociado a ella detenga su carrera política. Y ahora un sádico celador pretende abusar de ella. Encontrará a un inesperado protector en Fabio, que puede que encuentre el camino a la redención gracias a Luisa.Hay un puñado de buenas ideas en este film dirigido por Maciej Wojtyszko, donde el encuentro con Luisa potencia en Fabio su nostalgia por la inocencia y el amor verdadero. Pero falta algo de verosimilitud a la historia -no está bien resuelto, desde luego, el final-, algo que no parece explicable apelando a la condición de cuento que parece exhibir la película. Tal vez la mezcla de géneros, un riesgo considerable, sea excesiva, aunque acierta el director polaco en subrayar el elemento romántico.
5/10
(1952) | 120 min. | Biográfico | Drama
La vida del joven Frédéric Chopin, con el telón de fondo de una Europa convulsionada por los movimientos revolucionarios del siglo XIX. El film muestra al joven músico polaco, convencido de que con sólo el piano puede ofrecer grandes composiciones, que no es necesario contar siempre con un gran orquesta; algo en lo que se reafirma cuando asiste a un concierto de violín de Paganini.  El polaco Aleksander Ford escribe y dirige una película atravesada por un fuerte sentimiento patriótico, y donde trata de subrayar, al estilo marxista, la lucha de clases entre el animado pueblo y la rancia aristocracia; en ese sentido la opresión rusa de los zares y el combate contra ella vendría a ser otra manifestación de esa lucha de clases, una de cuyas armas en el siglo XIX es el fuerte sentimiento romántico y nacionalista. Hay una buena reconstrucción de época, y como corresponde a los años años en que se hizo el film, los del domino comunista, alguna breve pincelada anticlerical. Se echa en falta una mejor definición de los personajes, sobre todo de Chopin y de la joven Constanza, de la que se enamora.
6/10

Últimos tráilers y vídeos