Decine21
El dilema de las redes
7 /10 decine21

El dilema de las redes

The Social Dilemma

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)

Sinopsis oficial

Publicamos tuits, le damos al «Me gusta» y compartimos contenidos, pero ¿cuáles son las consecuencias de nuestra cada vez mayor dependencia de las redes sociales? A medida que las plataformas digitales se convierten en un cordón umbilical con el que estamos siempre conectados, unos expertos de Silicon Valley revelan lo que se oculta al otro lado de la pantalla para mostrar cómo están reprogramando la civilización las redes sociales.

7 /10 decine21

Crítica

Cuando

Cuando "Black Mirror" se convierte en realidad

Una interesantísima mirada a cómo internet y más concretamente las redes sociales y los algoritmos que hay detrás de ellas han cambiado el mundo, alterando los hábitos de sus usuarios. La utopía deviene en distopía, como también advierte la popular serie Black Mirror.

Se trata de una voz de alerta lanzada por algunos de los ingenieros, programadores y empresarios de Silicon Valley que han contribuido a crear al “monstruo”, y que ahora se dan cuenta de las consecuencias de crear determinadas adicciones, y de contribuir a la polarización social. No es que ahora alimenten la tecnologofobia, o que piensen que hay que volver a una era preinformática, pero si se dan cuenta de que se ha abierto una caja de Pandora de modo irresponsable, con la meta primordial de ganar dinero, pasando por alto las consecuencias en los individuos y en todo el tejido social. Y el panorama resulta cuando menos alarmante. No hay soluciones mágicas ni sencillas, tal vez, pero hay que alimentar las responsabilidad individual y de las empresas, también con medidas regulatorias, no parece quedar otra. Confiar en que esto se arregla con Inteligencia Artificial sin más, puede abocar al fracaso.

El documental dirigido por Jeff Orlowski, ágil y de ritmo vivo, recoge muchas declaraciones de antiguos responsables de empresas como Google, Facebook, Twitter, Pinterest o Instagram. Lleva la voz cantante, por así decir, Tristan Harris, confundador del Centro para una Sociedad Humana, que fue experto en ética para Google, pero hablan muchos expertos que han reflexionado sobre lo que está ocurriendo, entre ellos el inventor del botón Like, Me Gusta, de Facebook, quien afirma que lo creó para dar positividad, y nunca imaginó que podía deprimir a adolescentes que no consiguiera un número satisfactorio de Likes.

Ello se combina con una parte dramatizada, casi de película de ciencia ficción, en que el actor Vincent Kartheiser –conocido por la serie Mad Men– pone triple cara al negocio de las redes sociales, tratando de captar la atención de un adolescente, Ben, en aras a lograr fidelidad, para poder vender publicidad y crecer con nuevos usuarios. La dura prueba de estar una semana sin móvil para lograr que le reparen la pantalla quebrada va a ser ardua, sobre todo con los reclamos de un zumbido indicando que hay nuevas y tentadoras notificaciones.

La película aporta elementos para el debate, y pone el acento en dos cuestiones importantes: las adicciones, especialmente preocupantes en los adolescentes, que limitan su vida social en el mundo real, les vuelve pasivos y generan frustraciones, incluso empujando al suicidio; y la retroalimentación de las ideas de las personas, que solo leen lo que un algoritmo les sugiere, que coincide con su pensamiento previo, y que a veces son bulos generados al efecto, evitando el intercambio enriquecedor con el que tiene ideas diversas, lo que conduce a la polarización y a la crispación.

Últimos comentarios de los lectores

Frank J Underwood - Hace 1 mes

Documental muy interesante sobre los efectos de las redes sociales que menos oímos, desde problemas relacionados con la autoestima en adolescentes al compararse con versiones idealizadas de las vidas de otros, incrementos de tasas de autolesion y suicidio en chicas, riesgos en la integridad de procesos electorales (a veces desde altas instancias, véase Trump difundiendo bulos sobre el voto por correo que tan a gusto usa) y radicalización de jóvenes en movimientos de ultraderecha como el supremacismo blanco (en atentados como el de El Paso, Texas el culpable se había radicalizado exclusivamente en internet, y parecido en el de la mezquita de Christchurch) y sus homólogos del ISIS que también usan las redes para reclutar.

Todo esto ante unos CEOs y accionistas que se niegan a hacer algo al respecto porque mientras las RRSS sigan siendo las gallinas de oro de Syllicon Valley, generando más y más beneficios cada trimestre, no tendrán un incentivo muy claro para actuar en una sociedad hipercapitalista. Ni siquiera el saberse cómplices de linchamientos de supuestas "brujas" en India o un genocidio contra los musulmanes Rohyinga en Myanmar parece hacerles despertar.

Afortunadamente parece que mucha gente está reaccionando a todo esto, las redes sociales y sus fundadores ya no son vistos como "dioses" como en la época de Steve Jobs, ahora Mark Zuckerberg tiene que ir al Congreso de USA a declarar porqué dejó que redes de bots rusos sembrarán falsedad en las elecciones de 2016, haciéndose pasar por gente de ambos bandos políticos y siempre con la intención de aumentar la división, y tiene que comprar anuncios en los principales periódicos de la India para pedir que, por favor no maten a desconocidos porque en un reenvío de whatsapp dicen que se dedican a la brujería. Se ve que se lanzaron a crear un producto de escala mundial sin pararse a pensar en las consecuencias de este en los cinco continentes, importaba cumplir objetivos de crecimiento, no que este fuera "sano".

Resulta muy interesante ver cómo varios elementos que consideramos "normales" en nuestras vidas digitales, como el scroll infinito, el arrastrar para actualizar, los miles de sonidos para cada notificación, las stories de instagram que caducan... Hasta los colores de los textos, están diseñados por expertos para ser lo más adictivo posible, un equivalente digital a todos los mejoradores químicos de la Comida ultra procesada, y dificultan muchísimo tener un uso comedido de las cosas.

También es llamativo como los intereses monetarios ocultos se infiltran en todo, manipular la opinión pública es tan solo un servicio más a la venta en estas redes. Un ejemplo: si Facebook o YouTube te recomienda un vídeo negacionista del cambio climático, lo que no te dirá es que los hermanos Koch, billonarios refinadores del petróleo, gastan cientos de millones al año para crear y promocionar esos vídeos. Por supuesto, mientras se hacen pasar por una "resistencia" contra un malísimo "lobby ecologista" porque no hay nada como proyectarse en los demás...

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.
loading...

También te pueden interesar

Últimos tráilers oficiales