Blog de Hildy
Oliveira sin complejos
Antes de marchar a Cannes con una nueva película bajo el brazo, el centenario Manoel de Oliveira estuvo en Lisboa. Con el Papa Benedicto XVI. En un
Antes de marchar a Cannes con una nueva película bajo el brazo, el centenario Manoel de Oliveira estuvo en Lisboa. Con el Papa Benedicto XVI. En un encuentro con el mundo de la cultura. El director de El extraño caso de Angélica -film del que daba cuenta ayer nuestro corresponsal Jorge Collar- es un hombre sin complejos, no hay duda de que a lo largo de sus 102 años ha visto muchas cosas, y sabe que su fe católica, que no oculta, es una de las más importantes.
Precedieron al discurso de Benedicto XVI en el Centro Cultural de Belém unas palabras de Oliveira donde señaló sobre las artes, que “derivan de las religiones, que buscan dar una explicación sobre la existencia del ser humano frente a su integración concreta en el cosmos”. Partiendo de su experiencia personal comentó que religión y arte se presentan “íntimamente dirigidas hacia el hombre y el universo, hacia la condición humana y la naturaleza Divina. ¿No residirá en esto la memoria y la nostalgia del Paraíso perdido, del cual nos habla la Biblia, tesoro inagotable de nuestra cultura europea?”, se preguntó de un modo muy hermoso. Además afirmó una obviedad, que muchos se empeñan neciamente en negar: los valores cristianos “son las raíces de la nación portuguesa y, lo queramos o no, de toda Europa”.
El Papa, respondiendo a la intervención de Oliveira, se refirió a él como cineasta “de venerable edad y trayectoria, y a quien saludo con admiración y afecto, al mismo tiempo que le agradezco las palabras que me ha dirigido, y en las que ha dejado entrever las ansias y disposiciones del alma portuguesa en medio de las turbulencias de la sociedad actual.”
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