Blog de Hildy
Momentos clásicos del Festival de San Sebastián (y de tantos festivales de cine)
Un Festival de Cine internacional es un acontecimiento que cambia a la ciudad que lo acoge durante unos cuantos días. Cuando uno lleva
Un Festival de Cine internacional es un acontecimiento que cambia a la ciudad que lo acoge durante unos cuantos días. Cuando uno lleva años acudiendo, no puede por menos de tener la sensación de “déjà vu” ante situaciones que se repiten de una u otra manera, no hay nada nuevo bajo el sol (y sí, puedo hablar de sol en San Sebastián, pues excepto el día de mi llega, el viernes 20, en que me acogió una ligera llovizna, el resto del tiempo ha sido bastante veraniego, apetecía bastante más darse un chapuzón en la Concha que meterse en los cubos del Kursaal a ver las películas que luchan por llevarse la Concha de Oro).
He aquí algunos de los momentos clásicos del Festival de San Sebastián, bastantes de los cuales tienen su réplica en cualquier certamen de estas características:
- Aunque todos los acreditados por prensa e industria tenemos una cómoda cinta para llevar la acreditación colgada al cuello, y así no extraviarla u olvidarla, es mucho más “cool” ocultarla para parecer un donostiarra más completamente integrado en la ciudad. Por supuesto, aunque el Festival te obsequia con una bonita bolsa de mano -este año con diseño de Desigual, patrocinador del Premio de la Juventud-, tampoco la llevarás por la calle, para no ser identificado como “guiri peliculero”.
- Esto no quita para que, en el momento de tener que entrar en el Hotel María Cristina para alguna entrevista y tener que pasar delante de los curiosos que revolotean por ahí, uno ponga cara de tipo importante y, entonces sí, saque su acreditación que se balancea armónicamente mientras avanza hacia la puerta con cara de tener una importante reunión con alguna estrella.
- Entre los asistentes suele haber espectadores compulsivos, que se proponen ver todas las películas posibles, lo cual supone hacer complicados cuadrantes, verlos correr de un lado para otro para llegar a la sala en la que tienen programada su próxima sesión. Pueden ir avanzando por la calle a toda velocidad mientras devoran un trozo de pizza -su almuerzo de ese día-, a veces habrán hecho sus cálculos para ver un cuarto de hora de una peli que piensa que tiene poco interés pero que deben ver un rato, lo que a veces les provocará graves problemas cuando tal vez descubran que era mejor de lo que pensaban, y piensen que deberían quedarse, pero claro, entonces van a perderse la nueva peli que debían ver y... uf, surgen tremendos problemas existenciales sobre qué hacer.
- Siempre te encuentras con algún colega que te dice que ha visto un peliculón, el descubrimiento de una auténtica joya, y resulta que es la película de la que tú, tío listo, habías prescindido porque te pareció que... En el caso de que intentes recuperarla, tal vez te lleves el chasco de que el otro se había pasado en sus elogios de la película, que no era para tanto.
- Por supuesto hay quien no puede vivir sin las fiestas del clásico Bataplán. Luego están los expertos en acudir a todo tipo de cócteles y presentaciones donde se promete un tentempié. Tengo algún conocido que es un verdadero experto para, sin dar sensación de tipo que no para de comer, detectar por donde circulan las tapas y pinchos más apetitosos.
- No faltan los fans y las fans, que aguardan en las puertas del Hotel María Cristina, o en los pasillos de las alfombras rojas, para poder ver algún famoso, y hacerse una foto con él, y guasapearla y tuitearla, esto parece que se ha puesto más de moda que los autógrafos, que pasan a ser una antigualla del pasado. El histerismo este año alcanza cotas muy altas con el grito de guerra “¡Mario!”, que alude a Mario Casas, que puede provocar verdaderas estampidas de jovencitas que corren a ver a su guapo héroe.
- Siempre hay quien tiene más información que nadie sobre las películas que están gustando al Jurado, y por supuesto el sábado, unas horas antes de la lectura oficial de los premios, habrá quien asegure saber con pelos y señales los detalles de todos los premiados.
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