Blog de Hildy
Los Oscar sin rostro
¿Se resolverá la entrega de los Oscar el próximo 24 de febrero con una ceremonia tan sosita como lo ha sido la de los Globos de Oro? Podría ser,
¿Se resolverá la entrega de los Oscar el próximo 24 de febrero con una ceremonia tan sosita como lo ha sido la de los Globos de Oro? Podría ser, aunque lo cierto es que a los protagonistas principales (actores, productores, la ABC…) no les interesa un pelo que la cosa decaiga. Bastante han peleado durante años para mantener el interés de los telespectadores, incluido el traslado de la gala del lunes al domingo en busca de una mayor audiencia, para que ahora deban conformarse con una cosita de chicha y nabo, sin ningún glamour, que dure sólo media hora, como ha sido el caso de los deshinchados Globos que entrega la prensa extranjera en Hollywood. Puede ser como dar la puntilla a la retransmisión de este tipo de galas.
Aunque si uno lo piensa bien, no hacemos más que volver a los orígenes. En las primeras entregas de los premios la cosa se resolvía con una cena, y no había el despliegue mediático que vemos en la actualidad, donde todo se reduce a un show que genere ingresos por publicidad y por venta de los derechos televisivos a otros países. Había expectación, pero dentro de unos límites. Quizá no venga mal un poco de sobriedad, que se sepan los nombres de los ganadores y ya está. Aunque es una pena, porque este año es de los que más incertidumbre existe con respecto a quiénes serán los premiados. Y no poder ver los caretos que ponen, al ganar o al perder, es una lástima.
Matt Damon y Zendaya podrían reunirse en la saga Bourne
La saga de Jason Bourne podría estar preparando un relevo generacional con dos rostros de enorme popularidad. Según los últimos rumores, Matt Damon y Zendaya podrían compartir protagonismo en la próxima entrega de la franquicia de espionaje, con la joven actriz posicionada como la posible heredera del personaje.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.