Blog de Hildy
El director insatisfecho
Cuando una película es mala, o no todo lo buena que sería de desear, lo normal es que reciba críticas negativas de los reseñadores de turno,
Cuando una película es mala, o no todo lo buena que sería de desear, lo normal es que reciba críticas negativas de los reseñadores de turno, comentarios punzantes de los internautas, etc, etc. Lo que ya es más raro es que el propio director del film diga que no le gusta, y que lo diga no pasados los años, cuando ya no se juega nada, sino en torno a las fechas del estreno.
Sin embargo, esto es justo lo que acaba de pasar con Babylon, título apocalíptico y futurista dirigido por el francés Mathieu Kassovitz. El cineasta ha calificado su película en una entrevista a AMCtv.com de “estupidez y violencia puras”, y lo compara con “un mal episodio de 24”. Aunque claro, la culpa no es suya, viene a decir, como es típico en estos casos; ya se sabe, la razón de que su film sea el típico mamporrero, de trama cercana al ridículo, hay que echársela a los productores, y concretamente al distribuidor en Estados Unidos, Fox. Eso siempre queda bien, unos malos malotes bien trajeados, que son los que se cargan las películas, opinando sobre cómo montarlas o mejorarlas. Con aire compungido, afirma Kassovitz que “no he tenido ninguna oportunidad de rodar las escenas como yo las había escrito, o como yo deseaba. El guión no fue respetado, y hubo malos productores, malos socios, fue una terrible experiencia”. Eso sí, alguna cosa le gusta, dice que le satisface la energía de algunas escenas, mérito suyo sin duda, no dice, pero piensa.
No sé, no digo que no pueda tener razones para enfadarse, pero si Kassovitz aceptó unas reglas del juego, lo que no puede hacer ahora es llorar y patalear en internet, hundir más la película, lavarse las manos del posible fracaso, y hasta negarse a cualquier actividad promocional con los medios de comunicación. Debería haberlo pensado antes, digo yo.
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