Blog de Hildy
Cabeza de toalla
La dictadura de lo políticamente correcto sigue imponiendo su tiranía. Lo último es que el Consejo de Relaciones Islámicoamericanas, a través de su
La dictadura de lo políticamente correcto sigue imponiendo su tiranía. Lo último es que el Consejo de Relaciones Islámicoamericanas, a través de su representante Hussam Ayloush, ha pedido a la Warner que impida que Alan Ball –guionista de American Beauty y creador de A dos metros bajo tierra– titule su próxima película Towelhead (cabeza de toalla), al parecer un modo despectivo de referirse en inglés a los musulmanes. El film se basa en la novela de Alicia Erian “Nothing Is Private. Towelhead”, que describe la relación de una joven árabe con su severo padre, al ingresar en la vida adulta; la alternativa que se propone, muy original, es la de usar sólo “Nothing Is Private” (nada es privado). Admito que la misiva de Aylous es bastante amable (“no tenemos deseos de inhibir el proceso creativo o su derecho a producir cualquier película que deseen”, escribe), pero a veces se llegan a extremos un poquillo exagerados, en esto de sentirse ofendidos. Lo preocupante sería que se tratara de una trama que incitara al odio racial, o algo así, pero poder usar esa palabra no debería encender luces de alarma, igual que si una peli se titulara “Negrata”, “Blanquito”, “Chinito”, “Cerdo nazi”, “Rojo de mierda”, o “Facha recalcitrante”, no debería dar pie a protestas exclusivamente por el uso de tales títulos. Pero en fin, esto es lo que hay, se cuela el mosquito y se traga el camello.
Matt Damon y Zendaya podrían reunirse en la saga Bourne
La saga de Jason Bourne podría estar preparando un relevo generacional con dos rostros de enorme popularidad. Según los últimos rumores, Matt Damon y Zendaya podrían compartir protagonismo en la próxima entrega de la franquicia de espionaje, con la joven actriz posicionada como la posible heredera del personaje.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.