Blog de Hildy
A qué llamamos censura
Anda el director de Diario de una ninfómana escandalizado porque algunas empresas han rehusado dar soporte publicitario al estreno de su película.
Anda el director de Diario de una ninfómana escandalizado porque algunas empresas han rehusado dar soporte publicitario al estreno de su película. Considera al parecer que se trata de una censura intolerable, alega que ‘papá Estado’ ha calificado su película para mayores de 13 años, y que la decisión de esas compañías le recuerda nada menos que al franquismo.
No sé, pero me parece que alguien debería explicar a Christian Molina que el explotador de un soporte publicitario tiene toda la libertad del mundo para aceptar o no la inserción de un anuncio. Se llama libre mercado, y punto. Ahora bien, si arrogarse el papel de víctima, con la complicidad de una pléyade de medios, ávidos de noticias morbosas, le parece una forma honesta de promocionar su film, él verá. A mí me parece sencillamente lamentable, aunque le reconozco que ha logrado el eco de teles, radios y prensa gratis total.
¿Quieren que les hable de auténtica censura, censura de la que nadie, o casi, habla? Pues por ejemplo, la convocatoria secreta del gobierno español a los grandes editores para pedirles que rebajen en sus medios la gravedad de la crisis económica. O el sospechoso silencio de los medios hispanos acerca de las misiones de guerra (sí, de guerra) que los soldados españoles están afrontando en Afganistán, con serio riesgo de sus vidas, mientras se dedican a echar risas y tal con el coñazo del desfile de Rajoy.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.