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El director de “La vida de Adèle” pone a la venta su Palma de Oro para financiar su nuevo proyecto, en la línea de Juanma Bajo Ulloa con el Goya
Está la vida muy achuchada. Que se lo digan a Abdellatif Kechiche, director de “La vida de Adèle”, que se ha visto obligado a tomar una drástica decisión.
En estos momentos atraviesa dificultades financieras para la postproducción de su siguiente trabajo, Mektoub, My Love, adaptación de la novela “La blessure, la vrai”, e Antoine Bégadeau. Protagonizada por los prometedores jóvenes Lou Luttiau y Ophelie Bau, sigue los pasos de Amin, guionista que visita su ciudad natal en el Meditérraneo. Terminado el rodaje, el banco ha cortado la financiación de repente, por lo que el proyecto “se ha quedado en el limbo”, según comenta el realizador.
Para poder terminar su película, Kechiche ha decidido subastar la Palma de Oro que logró en el Festival de Cannes en 2013, por su drama sobre la relación entre dos lesbianas, así como otras pertenencias significativas. “Con el fin de reunir los fondos necesarios para terminar la postproducción sin más retrasos, la compañía de producción y distribución Quat'Sous ha tomado la decisión de subastar objetos de cine relacionados con la obra de Kechiche”, explica el comunicado oficial. También están en venta varias pinturas al óleo que aparecen en La vida de Adèle.
Un caso similar ocurrió recientemente en España. En diciembre, una tienda de Vitoria vendía un Goya perteneciente a los hermanos Eduardo y Juanma Bajo Ulloa, recibido por el guión de Alas de mariposa.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.