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¿Va a ser República Dominicana el nuevo paraíso para rodar películas?
Nacido en Brooklyn, Louis Arriola ha triunfado en el terreno de la telecomunicaciones al frente de la compañía LDI Networks.
Ahora, el ejecutivo ha decidido volcarse en el terreno del cine, pues ha invertido en diversas producciones para Netflix, y en Rambo 5: Last Blood. Además, tiene en marcha un ambicioso plan para desarrollar un estudio de cine de vanguardia en Punta Cana. El proyecto –de 100 millones de dólares– aprovecha que los incentivos de la Ley 108-10 del país para el fomento a la actividad cinematográfica pueden atraer a numerosos productores internacionales, debido a que verán muy abaratados sus largometrajes. "También me interesa potenciar la existencia de profesionales que vivan allí, de tal manera que cuando venga un proyecto, haya personas que sepan cómo trabajar", explica.
Arriola ya ha iniciado dos rodajes allí, Flagrant Foul, una cinta relacionada con el mundo del baloncesto, que aún no cuenta con director ni reparto, y Kicksville, una cinta de animación en el que una zapatilla de ballet se enamora de otra a pesar de las objeciones de sus respectivas familias. "Hemos comprado 80 acres de terreno", aclara Arriola. "De ellos, 26 se convertirán en el estudio del cine, pero en el resto se construirán casas para que vivan allí los trabajadores. Ya hemos empezado a construir una carretera conectada con la ciudad de Verón. Esperamos que el estudio esté en funcionamiento a principios de 2020.
Kike Maíllo aborda la historia del turismo de masas
La productora Sábado Time prepara “Todo bajo el sol”, su primera incursión en el largometraje de animación. El proyecto contará con la dirección de Kike Maíllo y el guion de Eduard Sola, ambos ganadores del Premio Goya, y adaptará la novela gráfica homónima de Ana Penyas, publicada en 2021 por Salamandra Graphic.
Sharon Stone revela que fue agredida hace años aunque no recuerda nada de lo ocurrido
Sharon Stone ha revelado por primera vez que fue víctima de una agresión física grave hace años, un episodio que asegura no comprendió plenamente hasta una década después, cuando unas pruebas médicas descubrieron lesiones compatibles con un ataque violento.