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En la nueva película de Randall Wallace
Complot para secuestrar al Papa en el Vaticano
El Vaticano sirve con frecuencia como telón de fondo para alimentar ficciones con teorías de la conspiración, que se lo digan si no a Dan Brown, autor de "El código Da Vinci".
Con un poco más de realismo, aunque siempre en el terreno del thriller de acción de alta tensión, está en marcha la película The Swiss Guard, que ha escrito y va a dirigir Randall Wallace, bien conocido gracias a su libreto de la multipremiada Braveheart, que fue nominado al Oscar
En esta ocasión Wallace no parte de hechos históricos, aunque sí parte de una idea que causa muchos quebraderos de cabeza los monseñores, la reforma de las finanzas vaticanas, en aras a una transparencia que evite caer en la corrupción a los que manejan los dineros que llegan a Roma. El film imagina una trama de conspiración para secuestrar al Papa a la que trata de oponerse una mujer, que se ha convertido en la primera mujer en formar parte de la célebre Guardia Suiza del Vaticano. En efecto, el Pontífice está harto de la opacidad de las finanzas, y los que se han aprovechado del tema urden su secuestro, para que no les desmonte el chiringuito.
Está previsto que el rodaje del film comience el próximo otoño en Roma. Se supone que el Papa que retrata el film está recién llegado a la sede de Pedro, por lo cual no será el Papa Francisco el secuestrado. No hay noticias del reparto del film, que tiene detrás a los productores Bruce Hendricks y Steve Beeks.
Javier Bardem ya tiene estrella y huella en el Paseo de la Fama en Hollywood
Hay estrellas en el Paseo de la Fama y luego están las huellas en el cemento del legendario Teatro Chino de Hollywood. Lo primero es un reconocimiento importante. Lo segundo es entrar en un club todavía más exclusivo. Y desde este martes, ese club tiene por primera vez acento español: Javier Bardem se ha convertido en el primer español que deja impresas sus manos y pies en el histórico recinto angelino.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.