Lars von Trier se prepara para enfrentarse, quizá por última vez, a aquello que siempre le ha fascinado: la muerte. El director danés está a punto de terminar el guion de “After”, la que podría convertirse en la decimoquinta y última película de su carrera. Y, fiel a su trayectoria, no parece que vaya a ser precisamente una despedida convencional.
La noticia llega con una aclaración importante. Aunque en los últimos meses se había especulado con la posibilidad de que After pudiera presentarse próximamente en algún festival, la realidad es mucho más terrenal: la película todavía ni siquiera se ha rodado. Según Peter Aalbæk Jensen, viejo amigo y productor habitual de Lars von Trier, el guion debería estar terminado este mismo mes de agosto.
Es decir, todavía queda película por delante. Pero, después de varios años de silencio, el simple hecho de que Lars von Trier vuelva a escribir para el cine ya constituye una noticia.
After abordará precisamente la vida después de la muerte y estará muy relacionada con las reflexiones personales de Lars von Trier sobre la mortalidad, el paso del tiempo y la fugacidad de la existencia. Un material particularmente significativo en el caso de un cineasta que lleva años conviviendo con sus propios límites físicos.
El proyecto ha recibido además 1,3 millones de coronas danesas del Instituto Danés del Cine, una financiación considerable que permite mantener viva la posibilidad de que el filme llegue finalmente a las pantallas. Y hay otro elemento que convierte el proyecto en algo especialmente singular. Lars von Trier padece párkinson y actualmente pasa parte de su tiempo en una residencia, aunque conserva su domicilio y continúa trabajando cuando su estado físico se lo permite.
Su productor asegura que esto no significa que el director haya renunciado a ponerse detrás de una cámara. Al contrario: la propia película ha sido concebida desde el principio para poder realizarse teniendo en cuenta su estado de salud.
Una vez más, Lars von Trier parece dispuesto a convertir una limitación en material cinematográfico.
El último desafío de un provocador
El cineasta no dirige un largometraje desde La casa de Jack, estrenada en 2018, aquella brutal y provocadora comedia negra de casi tres horas protagonizada por Matt Dillon como un asesino en serie. Una película que parecía resumir muchas de las obsesiones del director: violencia, arte, culpa, provocación y una considerable dosis de mala leche.
Posteriormente regresó al universo de The Kingdom con una tercera temporada de su célebre serie en 2022. Fue aproximadamente por entonces cuando se conoció públicamente su diagnóstico de párkinson. Desde entonces, Lars von Trier no ha vuelto a rodar una película.
Pero quizá After sea precisamente la obra que necesitaba para regresar.
A lo largo de cuatro décadas, Lars von Trier ha construido una filmografía imposible de confundir. Rompiendo las olas, Bailar en la oscuridad, Dogville, Melancolía o Nymphomaniac han convertido al director en una de las figuras más influyentes, incómodas y discutidas del cine contemporáneo. Ahora, a los 70 años, el hombre que hizo de la provocación una forma de expresión artística prepara una película sobre aquello que inevitablemente espera al final de toda existencia.
