Crisis del Coronavirus
El cineasta quiso ser bioquímico
David Cronenberg asegura que el revuelo con el coronavirus es exagerado
En "Vinieron de dentro de…", de David Cronenberg, un virus venéreo convertía en zombies a los habitantes de un edificio, mientras que en "Rabia" una mujer saciaba su sangre humana con un nuevo apéndice de su cuerpo, propagando una pandemia.
El canadiense, que ha hablado bastante sobre transformaciones e infecciones en su cine, se ha pronunciado sobre el coronavirus en una entrevista publicada por The Hollywood Reporter. Pero no ha tratado de provocar miedo, como en su cine, sino que se muestra tranquilizador. "Desde una perspectiva biológica molecular, sólo es una mutación que no debe generar miedo", explica. "Para los apasionados de la ciencia, esto es lo normal en el planeta Tierra.
Además, David Cronenberg recuerda que combinar su conocimiento científico con su imaginación le ayudaron a crear sus películas. "He estado muy cerca de convertirme en bioquímico. Estudié biología celular en la Universidad de Toronto durante un año antes de cambiar a una especialización en inglés.". Finalmente decidió usar lo que sabía "para hacer películas sobre parásitos humanos, híbridos de insectos y otras obsesiones espeluznantes, en lugar de años completos de experimentos científicos reales solo para descubrir que mis teorías sobre la vida humana estaban equivocadas".
Aunque David Cronenberg no dirige desde Maps to the Stars, de 2014, acaba de interpretar un papel secundario en Falling, que dirige uno de sus actores fetiches, Viggo Mortensen.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.