Oscar 2017
La presidenta de la Academia ‘lo soluciona todo’ vetando a los dos auditores de PwC culpables del pufo de los Oscar para futuras ediciones
Tras el fiasco de los Oscar, el propio Warren Beatty ha pedido expresamente a la presidenta Cheryl Boone Isaacs que “clarifique públicamente lo ocurrido lo antes posible”. La institución que entrega los premios sólo ha aclarado un dato bastante predecible.
Por si alguien pensaba lo contrario, la Academia afirma con contundencia que no volverá a contar con Brian Cullinan y Martha Ruiz, responsables del error fatal al encontrarse en el backstage, pues el primero dio a Beatty una tarjeta equivocada (en principio, la segunda no tiene responsabilidad ninguna).
Ambos fueron elegidos por PwC por vivir en Los Ángeles, ciudad en la que se celebra la gala, y porque ambos trabajan con compañías de entretenimiento, muy ligadas al mundo del espectáculo y el Séptimo Arte. Era la cuarta edición en la que Cullinan custodiaba las tarjetas, mientras que para Ruiz suponía su segundo año. Se da la circunstancia de que Cullinan es uno de los miembros más destacados de la firma, pues ostenta el cargo de presidente del Consejo de Estados Unidos de PwC y es miembro del Consejo Mundial de la auditora.
Ambos, actualmente devastados, seguirán trabajando para la compañía. Y por otro lado también parece que la Academia seguirá contando con PwC, que de ‘motu proprio’ a buen seguro no habría cometido un nuevo error enviando a las mismas personas a la gala del próximo año.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.