Blog de Hildy
Oriente y Occidente
La guerra de Irak, Oriente Medio… y la globalización, cómo lo que ocurre en un punto del planeta tiene repercusiones en las antípodas. Todo esto se
La guerra de Irak, Oriente Medio… y la globalización, cómo lo que ocurre en un punto del planeta tiene repercusiones en las antípodas. Todo esto se palpa en el cine reciente, mucho del cual ha estado representado en el reciente festival de cine neoyorquino de Tribeca, en el terreno documental.
I Am an American Soldier: One Year in Iraq With the 101st Airborne, sigue el entrenamiento de los soldados estadounidenses destinados a Irak. Dirigido por John Laurence, que filmó a soldados de una división de élite durante 14 meses, el documental recoge el patriotismo indudable de esos hombres, pero no deja de recordar el lado más inhumano de la guerra, donde los enemigos se convierte en objetivos, para los que se trata de olvidar su condición de persona. Mientras, Alex Gibney, que llamó la atención con Enron: los tipos que estafaron a América, entrega un duro film en Taxi to the Dark Side, al analizar la política de interrogatorios de prisioneros en el mismo conflicto, con el telón de fondo del escándalo de Abu Ghraib.
Otro film donde se unen de modo conmovedor Oriente y Occidente es Beyond Belief, donde Beth Murphy acompaña con su cámara a dos mujeres que perdieron a sus maridos en los atentados del 11-S, y que viajan a Afganistán con el noble propósito de visitar y reconfortar a las viudas de ese país, lo que les ayuda a constatar que puede haber penas mayores incluso que las suyas.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.