Blog de Hildy
El terrorismo de Bourne
Curioso resulta el “juego”, por así decir, que se trae Paul Greengrass en la entrega final de la saga del asesino desmemoriado Jason Bourne. En
Curioso resulta el “juego”, por así decir, que se trae Paul Greengrass en la entrega final de la saga del asesino desmemoriado Jason Bourne. En efecto, en El ultimátum de Bourne, dentro del periplo por el mundo mundial que se monta el protagonista, tenemos ocasión de pasar por el metro de Londres y su estación de Waterloo, por Madrid y la estación de tren de Atocha, por Tánger en Marruecos, y por el Manhattan neoyorquino, muy cerca de la llamada zona cero. ¿Es casual esta elección de escenarios en los que ha actuado el terrorismo islámico, en los tristemente célebres 7-J, 11-M y 11-S, a los que podría sumarse rizando el rizo el 16-M en Casablanca, relativamente cerca de Tánger? No parece, aunque desde luego las interpretaciones están abiertas a la hora de evaluar las razones de Greengrass y equipo.
Está claro que el cine de Greengrass ha demostrado sobradamente su inquietud por el problema terrorista. En Domingo sangriento y Omagh, late en primer plano el terrorismo del IRA, y la consiguiente reacción británica. Y en United 93 se tratan directamente las acciones terroristas del 11-S, al describir de modo casi documental el trágico destino del cuarto avión secuestrado en esa fatídica jornada, que se estrelló en Pensilvania. De modo que, dentro del carácter lúdico de las novelas de Robert Ludlum en que se basa la saga Bourne, se diría que Greengrass ha querido reforzar el contenido político de su nueva cinta, criticando la presunta dudosa moralidad de algunas acciones gubernamentales estadounidenses, planteadas para combatir el terrorismo; y la creación de fríos asesinos robotizados estaría subliminalmente explicada por ese telón de fondo, no explicitado, de acciones terroristas que sacuden al mundo de hoy, y que se pretenden combatir “como sea”.
Matt Damon y Zendaya podrían reunirse en la saga Bourne
La saga de Jason Bourne podría estar preparando un relevo generacional con dos rostros de enorme popularidad. Según los últimos rumores, Matt Damon y Zendaya podrían compartir protagonismo en la próxima entrega de la franquicia de espionaje, con la joven actriz posicionada como la posible heredera del personaje.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.