Blog de Hildy
El espía que habita dentro de mí
Ya es oficial. Las películas de espías están de moda. Los que pensaban que con el final de la guerra fría se había terminado esta especie de
Ya es oficial. Las películas de espías están de moda. Los que pensaban que con el final de la guerra fría se había terminado esta especie de subgénero del thriller estaban muy equivocados. Tres títulos de envergadura en 2011, El caso Farewell, La deuda y El topo, parecen demostrar que este tipo de historias interesan a la gente, y que algunos estudios están dispuestos a invertir dinero en ellas.
¿Por qué tantos títulos de espías de seguido? Pienso que en general, en cada ser humano (o piel, si me lo permite Pedro Almodóvar) habita un espía. A todos nos pica la curiosidad en lo relativo a vidas ajenas, fácilmente ponemos la “antena” en marcha cuando en el tren alguien habla con el móvil a todo volumen, el cotilleo ejerce un atractivo difícil de atajar. Pienso que existe un sano espíritu que nos lleva a querer conocer lo que no conocemos, otros estilos de vida y costumbres, por eso nos gusta viajar, y el cine en ocasiones nos permite sumergirnos en formas de funcionar que de otro modo ignoraríamos por completo.
Como siempre, el problema es el abuso, que en muchos casos se llama pura y simplemente morbo. Gran Hermano era el Estado controlador que se inmiscuía en la vida de los ciudadanos de modo intolerable en la gran novela de George Orwell “1984”. Tal denominación se usó para un programa televisivo de infausta memoria, que seguía las 24 horas del día a un grupo de personas que debían convivir bajo el mismo techo, y que a modo de conejillos de indias más o menos bien pagados, excitaban los peores instintos del espectador a fuerza de dar rienda suelta a los suyos.
El espionaje también nos habla de duplicidad, de mostrar una cara antes unas personas, y otra muy distinta si estamos en otro contexto. Este juego de máscaras con frecuencia se ejerce en la vida y no se reconoce, y puede dar lugar a situaciones insostenibles, como las de los espías de estas películas, cuya cordura no suele estar demasiado clara.
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