IMG-LOGO
El caso Farewell
6 /10 decine21

El caso Farewell

L'affaire Farewell

Contenidos (de 0 a 4 ¿qué es esto?)
6 /10 decine21

Crítica

Espías de la Guerra Fría

Unión Soviética, 1981. Son los últimos días del régimen de Brezhnev y la Guerra Fría entre los dos bloques a un lado y al otro del telón de acero es todavía una realidad. Sin embargo, los contactos, las traiciones y el espionaje son frecuentes. Por casualidad, el francés Pierre Froment, empleado en una multinacional en Moscú, recibe el encargo de su jefe galo de recoger unos documentos importantes de la mano de un tal Grigoriev, prestigioso coronel del KGB. Ese será el primer contacto entre los dos hombres, el primero de una serie de citas que significarán un amplio trasvase de información hacia Occidente, con el que esperan contribuir al fin de la Unión Soviética. El trato entre ambos hombres se irá haciendo cada vez más frecuente, más cordial, al tiempo que van tomando conciencia del riesgo que corren sus vidas y las de sus mujeres e hijos.

El director Christian Carion ha dado muestras de ser un cineasta fino, que narra historias humanas de interés, sin plegarse a superficialidades comerciales. Con ese esquema triunfó en La chica de París, y sobre todo en la original Feliz Navidad, donde narraba un suceso histórico acontecido en las trincheras de la I Guerra Mundial. En este film, el director galo vuelve a basarse en hechos reales para entregar una película de espías de corte clásico y muy realista. Ese clasicismo tiene tanto que ver con el aspecto formal –la cámara nunca despista ni juega con el espectador–, como con el hecho de que trata muy genuinamente el tema del espionaje. Aquí no hay tramas intrincadas, ni líos de nombres, ni giros sorprendentes, ni, por supuesto, agentes todopoderosos al estilo James Bond o similares. Ni tan siquiera se ve una pistola. Simple y llanamente se trata de una película de con dos hombres normales que un buen día asumieron un papel activo como espías, una decisión difícil y únicamente impelida por sus conciencias, al margen de aventuras y romanticismos huecos. Sabían que se jugaban la vida y asumieron ese riesgo.

Por otra parte, a pesar de su "autenticidad" este planteamiento arquetípico, donde la trama se desarrolla naturalmente, es también demasiado simple y desnudo, apuntalado por una triste y fría ambientación de Moscú. Y aunque al final planea una severa crítica hacia un Occidente cínico y sin escrúpulos, donde al fin y al cabo sólo interesan los fines políticos, en general da la sensación de que Carion no quiere liarse durante la narración, y por eso decide no inventar nada; sin embargo, esa decisión –perfectamente comprensible– también le obliga a repetirse en escenas anodinas, sin demasiado brío. Ejemplo de esa dirección sin nervio es la escena de la frontera con Finlandia, que debiera haber sido de altísima intensidad y resulta torpe y desaprovechada. Así que el plato fuerte de Carion hay que buscarlo en los personajes, que son los que mantienen el film a flote. Comprendemos bien cómo crece la amistad entre los espías, cómo sufren por sus familias, cómo dudan. En este sentido, lo mejor de la película es probablemente la relación entre Grigoriev y su hijo, muy verosímil. Los actores protagonistas están correctos, tanto Guillaume Canet como un inusual Emir Kusturica en labores de interpretación. Y llaman la atención los breves cameos de actores como Willem Dafoe, Diane Kruger o Benno Fürmann.

Comenta esta Película

Normas de uso
  • Esta es la opinión de los internautas, no de decine21.com
  • No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.
  • La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.
  • Tu dirección de email no será publicada.
  • Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.

Últimos tráilers y vídeos