La cosa rosa
Padece tricotilomanía
Olivia Munn se tira de los pelos por una enfermedad
Olivia Munn ha dado un paso al frente.
En plena promoción de su nueva serie para Apple TV+, Vicios ocultos, la actriz se ha sincerado como nunca antes en el pódcast Armchair Expert, presentado por Dax Shepard. Lo ha hecho para hablar de algo que no se ve, pero que lleva años condicionando su vida: la tricotilomanía.
Este trastorno, que impulsa a quien lo padece a arrancarse compulsivamente su propio pelo, ha acompañado a Olivia Munn desde 2009. Y no, no es un tic sin importancia ni un gesto nervioso pasajero. Es un hábito arraigado en la ansiedad y alimentado, en su caso, por la presión mediática, el escrutinio en redes y el vértigo de la fama.
Cuando el foco quema
La actriz sitúa el origen de su patología en una noche que, sobre el papel, iba a ser divertida. Acababa de empezar a salir con Chris Pine y acudió a una fiesta con un vestido elegido a propósito para llamar la atención: uno azul chillón, de graduación, con pompones incluidos. Quería probar suerte en la infame lista de “mejor y peor vestidas”. Y lo consiguió. Pero el precio fue alto.
“Recuerdo los flashes, las fotos, los comentarios crueles sobre mi bolso, sobre todo”, rememora. ¿Quién lleva un bolso de día a un evento nocturno?, decían los foros. Lo que vino después fue más difícil de gestionar: una necesidad casi física de arrancarse las pestañas. “Sentía que me iban a caer solas, aunque no fuera cierto. El dolor era mínimo, pero me daba una satisfacción breve. Y luego, siempre, arrepentimiento”.
Desde entonces, la lucha ha sido constante. Y silenciosa. Olivia Munn ha seguido trabajando, sonriendo en alfombras rojas, enfrentándose a la cámara… mientras libraba una batalla interna. Ahora ha decidido hablar. No por drama, ni por pena, sino por visibilidad.
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