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Biografía

Olivia Munn

Olivia Munn

40 años

Olivia Munn

Nació el 03 de Julio de 1980 en Oklahoma City, Oklahoma, EE.UU.

La belleza y el carácter

23 Julio 2015

Es atractiva e inteligente, y tiene carácter. Es Olivia Munn y es Sloan Sabbith, el personaje de “The Newsroom” que la ha dado a conocer. Su éxito en la televisión le ha permitido probar suerte en el cine, donde ya ha trabajado con grandes nombres como Matthew McConaughey, Johnny Depp o Gwyneth Paltrow. 

La belleza de Olivia es el resultado de sus diversos orígenes: su madre es de ascendencia china y su padre tiene raíces inglesas, alemanas e irlandesas. Ella nació en Oklahoma pero pasó la mayor parte de su infancia en Tokio porque su padrastro, miembro de las fuerzas aéreas estadounidenses, fue destinado allí. Siendo niña participó como modelo de ropa infantil y también en algunas producciones teatrales. Cuando sus padres se divorciaron, ella volvió a su ciudad natal, donde terminó el instituto y estudió periodismo en la universidad. 

Munn se mudó a Los Ángeles para poder desarrollar su carrera como actriz y modelo. Allí empezó con trabajos diversos para la televisión: el más famoso, y el que la situó de cara al público, fue el que hizo en "Attack of the Show!", un programa de comedia diario que le sirvió para desarrollar su capacidad para provocar la risa. Después llegaron las series. Beyond the Break, Greek, Perfect Couples y New Girl. Con ellas su rostro se fue haciendo cada vez más conocido en la pequeña pantalla.

Y entonces llegó The Newsroom, una serie sobre el buen periodismo, sobre un grupo de pequeños locos que tienen la intención de cambiar el mundo. Ella interpretaba a Sloan Sabbith, una periodista económica –profesión que la actriz conocía bien gracias a sus estudios– tan inteligente como torpe a la hora de relacionarse con la gente, algo que la convirtió en una mujer tremendamente graciosa. El trabajo de Munn fue muy valorado por Aaron Sorkin, el creador de la serie, que dio cada vez más importancia a su personaje.

Gracias a esto empezaron a salirle más trabajos en el cine, aunque siempre secundarios y en películas que, a pesar de sus buenos repartos, no terminaron de triunfar: Magic Mike, Líbranos del mal, Mortdecai. A Olivia Munn todavía no le ha llegado su gran oportunidad, pero la tendrá. Su talento, tanto para la comedia ligera como para el drama más serio, la convierten en una actriz versátil. Además, es el prototipo de mujer fuerte capaz de crear personajes con mucha presencia y carácter. Y por eso adora a Wonder Woman, su ídolo:  “Me gusta mucho Wonder Woman y me gusta Batman. Pero claro, a ella la quiero un poco más porque es una figura femenina fuerte. Y no hay muchas superheroínas ahí fuera…”.

Olivia tiene las cualidades para convertirse en una actriz cotizada dentro de Hollywood, pero hasta ahora sus papeles en la gran pantalla no le han permitido desarrollar todo su talento. La pregunta es: ¿cuándo triunfará definitivamente?

Filmografía
Amor. Boda. Azar.

2020 | Love. Wedding. Repeat

Versiones alternativas de la misma boda, que concluye de forma distinta en función de dónde se sientan los invitados en el banquete, tras la intervención de unos niños traviesos que cambian las tarjetas que señalan dónde se sienta cada uno. El film sigue a Jack, que al haber fallecido sus padres será el encargado de llevar al altar a su hermana, Hayley, que se casa en una lujosa villa de Italia, país del novio, Roberto. A la celebración acuden entre otros la periodista Dina, a la que Jack dejó escapar y ahora se arrepiente de ello, su ex novia enojada, Amanda, y Marc, un tipo que se ha invitado a sí mismo para impedir la ceremonia, pues pretende a la novia. El británico Dean Craig, guionista de la inspirada Un funeral de muerte, debuta como realizador en el campo del largometraje con este remake de la cinta francesa Plan de table (2012), que por otro lado parece bastante influido por Atrapado en el tiempo, al repetir las mismas escenas con variaciones, y por Cuatro bodas y un funeral, pues se intenta pintar un buen número de secundarios divertidos que acuden al enlace. No llega ni de lejos al nivel de ambas. Se salvan los títulos de crédito finales (con imágenes que sugieren variaciones más divertidas del argumento), y los actores Sam Claflin y Olivia Munn, que con su carisma remontan el problema de que Jack y Dina resultan un tanto estereotipados sobre el papel. Por contra resulta llamativa la ineficacia de Freida Pinto (Amanda), que no parece muy convencida con el proyecto. No se ha explotado el elemento que podría haber dado lugar a más risas, el choque cultural entre ingleses e italianos, estos últimos desdibujados y sin apenas presencia. Por el contrario, falta elegancia en los diálogos, y abundan las secuencias mal resueltas, como el discurso improvisado de Jack, y todas en las que aparece el actor Tim Key, como Sidney, grosero invitado vestido de escocés sin serlo. Pero sobre todo, sobra que un personaje recuerde, por si alguien no la ha captado, la moraleja: que se tienen que aprovechar los giros de la vida que nos ofrece el azar.

4/10
The Rook

2019 | The Rook | Serie TV

Predator

2018 | The Predator

Quinn McKenna, ex francotirador que trabaja como mercenario, cumple un encargo liberando un rehén en México con su equipo, cuando se convierte en testigo del choque de una astronave extraterrestre. Pese a la hostilidad del ocupante, logra escapar con el sofisticado casco de combate, y un brazalete de éste. Le enviará el equipo a Rory, su joven hijo con Síndrome de Asperger, de cuya madre está distanciado. Mientras, a la bióloga Casey Brackett le reclutan para una misión gubernamental de alto secreto. Pese a que Depredador, dirigida en 1987 por John McTiernan, arrasó en las taquillas, su secuela supuso un descalabro económico que aún hace temblar a Hollywood, por no hablar de las impresentables Alien vs. Predator y su continuación, Alien vs. Predator 2. Hasta la fecha el último intento de revitalizar la franquicia había sido Predators, de 2010, que dejó un sabor agridulce. Ahora, Fox lo intenta de nuevo encomendándole la realización y la coescritura del guión a un profesional de enorme prestigio, Shane Black, que curiosamente participó como actor en el film original, con un papel breve, pues su soldado era una de las primeras víctimas del alienígena. Como cabía esperar, el cineasta se lleva el film a su terreno, pues combina humor –muchas veces basado en diálogos soeces de dos personajes que se atacan sin perder la camaradería– con explosiones, al más puro estilo de Arma letal, y El último boy scout, sus trabajos como escritor más representativos. El conjunto resulta en cierta forma ameno, con algunos gags eficaces, como las frases metacinematográficas que bromean sobre el título de la saga. Pero la jugada no acaba de salir bien del todo, pues su responsable no está tan inspirado como en Dos buenos tipos, su anterior estreno como realizador, no aporta mucho a la saga, las secuencias de acción se quedan en fuego de artificio sin demasiada frescura, y a los personajes les falta credibilidad. No ayuda que se haya recurrido a un reparto desigual. En carisma gana por goleada Jacob Tremblay, niño de La habitación, mientras que Olivia Munn resulta eficaz como doctora. Por el contrario, desentona como macho alfa del film Boyd Holbrook (Narcos, Logan), pues le falta carisma y acaba siendo un Indiana Jones de pacotilla. Tampoco logran el encanto que se les supone a sus personajes Thomas Jane y el resto de secundarios que encarnan a la panda de inadaptados que se enfrenta al invasor.

5/10
X-Men: Apocalipsis

2016 | X-Men: Apocalypse

Tercera entrega de los X-Men en su versión más juvenil, aunque los años pasan, y surgen nuevos mutantes que ya ven como una veterana bregada en mil batallas a Mística, sin duda que la juventud tienen fecha de caducidad. Tras X-Men: Primera generación y X-Men: Días del futuro pasado, llega el apocalipsis, esto se acaba. En realidad debemos decir que Apocalipsis es un poderoso mutante, y remontarnos a sus orígenes supone volver al antiguo Egipto de las pirámides, cuando demostró que podía hacer bastante ruido. Pero luego quedó dormido varios milenios, hasta que ha despertado en los años 80 del pasado siglo, más enfadado que nunca. El punto álgido de la Guerra Fría le hace pensar que ha llegado el momento de sumar los poderes de los X-Men que hay dispersos por ahí, destruir el mundo tal y como lo conocemos y empezar de nuevo. Para ello atrae a su lado a Magneto, cuyos intentos por llevar una vida normal en el anonimato se han saldado con una desgracia familiar que le ha vuelto más sombrío que nunca. De todos modos el profesor Xavier y otros mutantes de buen corazón intentarán que cambie de parecer. Bryan Singer y Simon Kinberg, director y guionista, no sólo tienen apellidos que riman, sino que han unido sus carreras desde hace años al devenir de los populares superhéroes mutantes de Marvel. Y entregan una trama entretenida pero no memorable, con mucha acción aturullante, donde vuelven a probar que la acumulación de superhéroes dándose de bofetadas siempre es resultona, tendencia a la que ya se han abonado Los Vengadores y La Liga de la Justicia, entre otros grupos molones. Aunque se abusa de los efectos visuales, hay algún momento con fuerza, sobre todo cuando se mueve a toda velocidad el hijo que no sabe que tiene Magneto. Abundan las subtramas, y los pequeños guiños sorpresivos para hacer las delicias de los que conocen el universo mutante de cabo a rabo. La calidad interpretativa de Michael Fassbender, James McAvoy y Jennifer Lawrence eleva el nivel de algunos pasajes que de otro modo serían bastante tópicos, y se agradecen las peripecias de algunos X-Men, sobre todo Cíclope y Jean Grey, bien interpretados por Tye Sheridan y Sophie Turner. Otros en cambio son simple y quasi-ridícula presencia, pensamos por ejemplo en Tormenta y Mariposa Mental, qué desperdicio de Olivia Munn.

6/10
Zoolander 2

2016 | Zoolander 2

Retirados desde hace tiempo, los supermodelos Derek Zoolander y Hansel Mcdonald han caído en el olvido. Pero el diseñador del momento vuelve a reclutarles para trabajar con Todo, nuevo ídolo de las pasarelas. Mientras, la detective Valentina, miembro de la división de Moda de la Interpol, investiga quién está detrás de la muerte de varios iconos de belleza. Tras el paréntesis de la tragicómica La vida secreta de Walter Mitty, Ben Stiller vuelve a dirigir comedia con la secuela de una de sus películas más celebradas, rodada quince años antes. Zoolander 2 mantiene en parte las críticas del original a la superficialidad del mundo de la alta costura. La secuencia inicial, que muestra el asesinato de Justin Bieber haciendo de sí mismo, marca el tono surrealista y disparatado a ultranza del film, que acumula gags, algunos muy locos, otros tienen su gracia. La simplona trama sirve como mera excusa para un desfile de rostros famosos, que incluye a grandes diseñadores, como Tom Ford y Valentino, y otras figuras de la moda, pero también artistas de otros ámbitos, como los cantantes Sting, Lenny Kravitz, Kanye West, y Ariana Grande, y muchísimos actores, como Billy Zane, Kiefer Sutherland, Demi Lovato y hasta el mismísimo Macaulay Culkin. Por desgracia, la mayoría de apariciones no vienen a cuento, da la impresión de que a falta de ideas Stiller quiere distraer al público con el juego de reconocer a los famosos, en la línea de las secuelas de Torrente. Tiene cierta gracia Penélope Cruz, principal protagonista femenina, mientras que Benedict Cumberbatch resulta desconcertante como modelo andrógina.

4/10
Infiltrados en Miami

2016 | Ride Along 2

James Payton, inspector de policía de Atlanta, ha de viajar a Miami para investigar un asunto criminal relacionado con un hacker. Tras algunas dudas decidirá llevarse con él a su futuro cuñado, que está a apunto de casarse con su hermana Angela. El problema es que Ben Barber, policía en pruebas, es un pazguato absoluto, con una insaciable verborrea; aunque él está seguro de querer convertirse en inspector. Y lo que parecía un asunto de poca monta es en realidad mucho más gordo y peligroso. Secuela de ¡Vaya patrulla!, comedia de policías al más estilo ligero americano, es decir lleno de chistes tontos, situaciones rocambolescas y ridículas, e interpretaciones histriónicas. La película es muy de su país, pues presumiblemente este tipo de humor calará poco en otro tipo de espectadores menos dados a las alocadas ocurrencias de los personajes. La película contiene muchos momentos de acción, algunos rodados con una sorprendente riqueza de medios, como la larga secuencia final en el puerto, o la persecución automovilística, éste probablemente el mejor momento del film, con ese divertido look de videojuego (una de las señas de identidad de la saga). Entre los actores resulta un tanto cargante la incontinencia verbal de Kevin Hart, mientras que Ice Cube no es precisamente un actor expresivo; mejor lo hacen una guapa Olivia Munn (Líbranos del mal) y el payasete Ken Jeong (Resacón en Las Vegas).

3/10
Fiesta de empresa

2016 | Office Christmas Party

Zenoteck es una empresa informática que está pasando por momentos difíciles. La presidenta acaba de cerrar algunas sucursales y está decidida a hacer lo mismo con la oficina dirigida por su hermano Clay. Éste y su socio Josh saben que la única probabilidad de mantener a salvo los puestos de trabajo de todos los empleados es conseguir un valioso contrato con Walter, que busca un proveedor de servicios informáticos. Aprovechando la Navidad deciden organizar una espectacular fiesta e invitar a su potencial cliente. Mediocre comedia al estilo “desfase total” cuyo guión resulta de una planicie absoluta, mera excusa para ofrecer una descontrolada aventura nocturna, pero bastante simplona y con escaso sentido. Ejemplo del vacío argumental es la mera presencia del protagonista, un Jason Bateman que es sólo comparsa, un tipo-florero que se dedica a verlas pasar y que apenas entra en juego, mientras contempla la macrofiesta de su oficina, en donde se acumulan todos los tópicos posibles, bailecitos, trompadas, alcohol, sexo, cocaína, prostitutas, etc. Lo malo es que el conjunto tiene poco gracia y carece de las situaciones ingeniosas que cabría esperar. Al final, lo mejor de Fiesta de empresa es la presencia de Jennifer Aniston, sencillamente porque los contados gags divertidos del film tienen lugar en las escenas donde ella está presente, como en la reunión matinal, la pelea con su hermano o la conversación con la taxista.

3/10
Líbranos del mal

2014 | Deliver Us from Evil

El sargento de policía Ralph Sarchie es uno de los mejores agentes del Bronx neoyorquino. Dotado de lo que él llama el “radar” para captar los casos más desesperados, trabaja en horas nocturnas con su colega Butler, aunque ello le supone descuidar el amor por su mujer y su pequeña hija. Acostumbrado a ver lo peor de las personas, se topará con la petición de auxilio de una mujer maltratada por un marido aparentemente loco y acabará relacionando el caso con el del cadáver de un hombre encontrado en el sótano de una casa y con el de otra mujer demente que ha intentado asesinar a su bebé. Aunque para Sarchie no es más que un caso más, la llegada del padre Mendoza le hará dudar acerca del verdadero origen maligno de esos sucesos. ¿Y si el demonio fuera el responsable directo? El director Scott Derrickson se ha ido especializando en filmes de terror, de componentes sobrenaturales. Su gran éxito ha sido El exorcismo de Emily Rose, que alcanzaba momentos espeluznantes y cuyo impacto ha sido comparado con El exorcista, sobre todo por su seriedad a la hora de tratar los temas demoniacos. Ahora, tras incidir en el mundo de los espíritus con la tétrica Sinister, regresa a territorio seguro en Líbranos del mal, film que vuelve a centrar la cuestión en la posesión diabólica, para entregar una de esas historias que quieren hacer comprender al respetable que el Mal (así, con mayúsculas) existe verdaderamente. Se habla en el film del mal ordinario, cosa de hombres, para distinguirlo del mal primario, un horror que va mucho más allá de lo natural. Derrickson, coguionista del film, ha basado su historia en el libro escrito por el propio Ralph Sarchie, protagonista de la película, en donde narra su experiencia real. Hay en Líbranos del mal una mezcla de géneros que gustará más a unos y menos a otros. Es una película de terror, qué duda cabe, pero está narrada al modo policiaco, pistola en mano –buen trabajo de Eric Bana–, un poco al estilo Seven, con una puesta en escena perpetuamente nocturna, propicia al susto fácil y al aire insano, con trama detectivesca un poco superficial. Salvando algunas escenas de estilo clásico, muy logradas –la niña, en su habitación con los peluches–, se aleja por tanto de otras películas de género “puro”, digamos, como Expediente Warren, por citar un ejemplo emblemático de buen cine de terror que trata con rigor temas espirituales desde el punto de vista católico. Pero la forma narrativa de Líbranos del mal, esa acción con atmósfera de thriller oscuro, no puede despistar de su tema central: el demonio y su presencia en el mundo. También aquí Derrickson deja de lado cualquier frivolidad al hablar de la posesión diabólica, de la existencia de Dios, del bien y del mal, de la fe y del pecado, realidades y conflictos a las que han de enfrentarse personalmente el poli Sarchie y el sacerdote Mendoza, ambos hombres con miserias y fantasmas interiores. Para salir airoso de esa prueba hace falta humildad y tomar partido de una vez por todas, dirá el sacerdote, porque “un santo no es un hombre sin pecados sino alguien capaz de dar luz a los demás”. 

5/10
The Newsroom (3ª temporada)

2014 | The Newsroom | Serie TV

Will McAvoy y MacKenzie McHale andan de preparativos para su boda, pero la actualidad informativa manda, y durante varios días apenas dormirán por la necesidad de cubrir informativamente el atentado en la maratón de Boston del 15 de abril de 2013, siendo muy cuidadosos en lo que emiten, tras el escándalo Genova, donde metieron la pata hasta el fondo. La ACN sigue con problemas de audiencia, y una empresa podría pensar en comprar la cadena. Quizá aumente el número de espectadores la filtración de un montón de dossieres secretos del gobierno, que llegan a manos de Neal Sampat, pero ante la posibilidad de un delito de espionaje, el FBI irrumpirá en las oficinas del canal televisivo. Tercera y última temporada de The Newsroom, donde se nota de nuevo la buena mano de Aaron Sorkin, que construye historias sólidas sobre el mundo de la información televisiva, cruzando la realidad noticiable reciente con la ficción de la cadena y los que trabajan en ella. Buenos diálogos, a los que corresponden buenas interpretaciones, más interesantes dilemas éticos y elementos como la pujante fuerza de las redes sociales, las nuevas tecnologías, y una trama inspirada en Snowden, configuran una serie sólida, que se ve con gusto.

6/10
Mortdecai

2014 | Mortdecai

Agobiado por sus problemas económicos, el pícaro pero supuestamente elegante marchante de arte Charlie Mortdecai fracasa cuando intenta vender un jarrón a un mafioso oriental al que ya estafó una vez. De regreso a su mansión, se desencadena una crisis conyugal, pues a su esposa no le agrada que se haya dejado un bigote similar al de sus ancestros. Acude a visitarle un viejo conocido, el inspector Alistair Martland, que le presiona para que investigue el paradero de una pintura de Goya robada. Para ello, Mortdecai se trasladará a diversas ciudades con su abnegado guardaespaldas Jock. David Koepp se labró un enorme prestigio como guionista, tras escribir títulos como Atrapado por su pasado, Misión imposible y Spider-Man, y generó buenas expectativas como realizador con su debut, El efecto dominó. Tras unos años estancado en proyectos de baja calidad, ha aceptado ponerse al frente de un nuevo vehículo para el lucimiento de Johnny Depp, a quien ya dirigió en la fallida La ventana secreta. La carrera del actor también languidece, pues empieza a ahuyentar a sus incondicionales por exceso de histrionismo. A la estrella se le ha subido Jack Sparrow a la cabeza. Finalizadas sus colaboraciones con Tim Burton, que había llegado al punto de reírle demasiado las gracias, él mismo ejerce como productor e impulsor de este proyecto basado en una saga de novelas del británico Kyril Bonfiglioli. Su protagonista debió parecerle lo suficientemente estrambótico para añadirlo a su lista de personajes 'freaks', pues se trata de un antihéroe fanfarrón, en teoría de clase alta pero arruinado, supuesto buen espadachín pero incapaz de salir airoso de una pelea si no fuera por su duro criado, al que además entorpece. Pero sin una dirección apropiada que le contenga, el actor acaba resultando agotador, repetitivo y fuera de sitio, con sus gestos exagerados y caminando otra vez como un dibujo animado. Su labor oscurece demasiado la de los eficaces secundarios Gwyneth Paltrow, como su dominante esposa, Ewan McGregor en la piel del romántico agente del gobierno, Paul Bettany en el rol del fiel criado y matón que trae a la memoria a Kato, de El inspector Clouseau, y hasta Jeff Goldblum (un tratante de arte). Por lo demás, si se elimina algún chiste demasiado facilón, Mortdecai funciona, al menos de cara a un público sin demasiadas pretensiones. Cuenta con un ritmo ágil, y la trama rinde tributo a los clásicos del cine de atracadores y ladrones.

4/10
The Newsroom (2ª temporada)

2013 | The Newsroom | Serie TV

Después de haber ofendido al Tea Party y a los republicanos -aunque él mismo se declara de ese partido- Will McAvoy y su televisión, la ACN, sufren un boicot, lo que se nota especialmente a la hora de acceder a información en la campaña para designar al candidato presidencial. Una dudosa operación militar con armas químicas, conocida en clave como Génova, obliga a los miembros del equipo de noticias a conseguir fuentes que la confirmen. La moralidad y legalidad de los drones, o el movimiento "ocupa Wall Street" ocupan la actualidad informativa. Y mientras cada uno sigue con sus problemas sentimentales, Will y Mackenzie con la especialista en chismorreos Nina de por medio, Maggie traumatizada por su estancia en África, y su ruptura con Jim, a la que se suma un vídeo viral en YouTube, etc, etc. Aaron Sorkin sigue demostrando una gran habilidad para la escritura de guiones basados en la actualidad, como demostrara en El ala oeste de la Casa Blanca, con diálogos bien perfilados. Aunque quizá en esta segunda temporada de The Newsroom introduce demasiados elementos próximos al culebrón, y carga las tintas contra todo aquello que huela a conservador, con menos sutileza que en otras ocasiones. En cualquier caso engancha, y saca el máximo partido al inspirado reparto, donde sobresalen Jeff Daniels y el veterano Sam Waterston.

6/10
Los babymakers

2012 | The Babymakers

Tommy no logra que su esposa se quede embarazada. En su orgullo dice que su esperma es de calidad, que ya donó hace tiempo a un banco. El caso es que con unos amigos organiza un plan para robar su "semilla vigorosa". Las comedias alrededor de la fecundación artificial abundan, y pocas logran superar la tentación de las bromas gruesas, lo que resulta comprensible, pues la concepción de un nuevo ser humano carece del contexto amoroso adecuado, y la supuesta asepsia del asunto tiene sus matices. Sea como fuere, el caso es que Jay Chandrasekhar entrega una comedia con muy poca gracia, se mire como se mire. De modo que aparte de contar con la presencia siempre agradable de Olivia Munn, poco más se puede destacar del film.

2/10
The Newsroom

2012 | The Newsroom | Serie TV

El reputado guionista Aaron Sorkin (El Ala Oeste de la Casa Blanca, La red social), regresa a la televisión, a una de las grandes por cierto (HBO), para ofrecer un drama sobre el mundo del periodismo en la serie The Newsroom. Protagonizada por unos estupendos Jeff Daniels y Emily Mortimer, los dos sublimes, la serie narra el día a día en una redacción de informativos en la que todo son prisas y la audiencia junto a los intereses empresariales y políticos mandan por encima de la moral y la calidad de información. En este estado de la situación, MacKenzie McHale (Mortimer) llega a la redacción como nueva productora ejecutiva pretendiendo crear unos informativos diferentes donde las historias y la forma de contarlas sea lo que verdaderamente importe. Con un planteamiento tan idealista, especialmente con los tiempos que corren para el periodismo, chirría un poco la voluntad tanto de la productora como del resto del equipo que en seguida aceptan la proposición de hacer algo nuevo, diferente y arriesgado. Pero este inico susceptible de contemplarse con escepticismo, se deja de lado inmediatamente de la mano de unos protagonistas de arrebatodora fuerza, capaces de engatusarte con su decidida forma de actuar. El buque insignia de la cadena, Jeff Daniels que interpreta al presentador estrella Will McAvoy, es un tipo altivo, seguro de sí mismo y que mantuvo en el pasado una relación con su productora. Sorkin nos lo traza perfectamente, al mismo tiempo que abre una veta en su personalidad para acentuar ricos matices, donde es posible, como en todo buen personaje, descubrir vericuetos de su carácter, su lado más positivo y aquellos defectos propios de quien se ha curtido en mil batallas con no pocas heridas. En él llama la atención el cambio, la capacidad de reciclarse en pos de una buena causa relacionada con su pan de cada día. Aunque con ciertas dudas, McAvoy decide seguir la pauta de su compañera para impulsar un giro profesional complejo y que supone un desafío para todos. Y así se convierten en los abanderados de un periodismo diferente, de calidad, cercano a la gente y a los intereses de ésta, que lucha contra los poderes que dominan la sociedad y por supuesto a los medios de comunicación. Con un ritmo frenético, diálogos brillantes, estupendas interpretaciones y la narración de noticias que realmente han ocurrido, The Newsroom se convierte en una propuesta interesante, entretenida y distinta en cada capítulo, en la creación de expectativas y nuevos estímulos.

6/10
Magic Mike

2012 | Magic Mike

Adam se hace amigo de Mike porque ambos trabajan en la construcción. Viviendo la noche en una discoteca, Mike introduce a Adam en el mundo de los strippers masculinos, un dinero fácil por exhibirse delante de mujeres que satisfacen así sus instintos básicos. Y en efecto en su primera "actuación" el jefe, Dallas, constada que Adam, apodado como "El Niño", tiene madera. Brooke, la hermana de Adam, se preocupa de la nueva "profesión" de su hermano, pero Mike –cuyo apodo es "Magic"– promete cuidar de él. Y es que se supone que Mike tiene los pies en el suelo, en realidad está ahorrando para montar su propia empresa de muebles por encargo. Steven Soderbergh es un cineasta que igual sirve para un roto que para un descosido, tal variedad de géneros y temas ha abordado en su larga carrera. De modo que toma el guión que Reid Carolin ha escrito para Magic Mike y lo convierte en película que a pesar de su vulgaridad y lo previsible de su desarrollo, se beneficia de su pericia tras la cámara, sobradamente demostrada. Y así nos cuenta en Magic Mike una historia con su pequeña moraleja –no puede uno pretender entrar en el mundo de los strippers, con el consiguiente vértigo hedonista de mujeres hermosas, sustancias estimulantes, dinero y demás, y pretender que aquello no te afecta, que puedes racionalizar aquello y planificarlo para una breve temporada. Pero en el fondo todo es muy insustancial y repetitivo, un ejercicio de estilo donde Soderbergh prueba su genio fílmico, hasta para lo más tonto. Tanto numerito cansa, incluida esa especie de obligación de mostrar que todos los actores, incluido Matthew McConaughey, que se reserva para el final, pueden contonearse en el escenario hasta provocar el histérico delirio colectivo de las chicas del público.

4/10
Freeloaders

2011 | Freeloaders

Tentación en Manhattan

2011 | I Don't Know How She Does It

Tras la discreta acogida por parte del público de la excelente Historia de un crimen, sobre la relación de Truman Capote con los asesinos que le inspiraron para escribir "A sangre fría", Douglas McGrath cambia por completo de registro, y dirige una comedia romántica sin muchas pretensiones. Parte de un guión de Aline Brosh McKenna, que basándose en su propia experiencia personal escribió El diablo viste de Prada. En esta ocasión, McKenna adapta el libro de Allison Pearson que se editó en España como "La vida frenética de Kate". Casada y con dos hijos y también prolífica guionista, y aunque parte de un libro ajeno, se intuye que McKenna ha puesto también en esta ocasión mucho de sí misma en el libreto. Kate Reddy, ejecutiva de éxito de una importante empresa de gestión financiera, se ve obligada a hacer auténticos malabarismos para atender a su marido, arquitecto, y a sus hijos, a los que casi no puede ver por sus constantes viajes. Su situación se vuelve más complicada cuando tiene que ocuparse de un nuevo proyecto profesional junto con Jack Abelhammer, un tipo tan refinado como atractivo. Como pasa mucho tiempo con Jack, entre ellos surge cierta atracción, por mucho que Kate ni se plantea la infidelidad... Se puede argumentar en contra de esta cinta que todo es convencional, y excesivamente rutinario y previsible, y que el conflicto apenas despierta tensión dramática. Además, los personajes son claros clichés, y todo parece montado como vehículo de lucimiento facilón en torno a Sarah Jessica Parker, que viene a interpretar a una prolongación de su Carrie Bradshaw de Sexo en Nueva York con la variante de que se ha convertido en madre. McGrath, cuyo mayor logro es que ha sido uno de los pocos guionistas con los que ha colaborado Woody Allen, en concreto en Balas sobre Broadway, aspira también a retratar a neoyorquinos típicos con una puesta en escena que quiere recordar lejanamente a la de las películas del genial realizador y actor. No llega ni mucho menos a la altura, pero aunque se aparta del cine de su modelo en el tono, se agradece que sea extremadamente positivo en sus reflexiones sobre la conciliación entre trabajo y vida laboral. El film es poca cosa, pero contiene un sentido alegato a favor de la maternidad. Además, Sarah Jessica Parker es un actriz solvente, con gracia para la comedia y está rodeada de actores eficaces, como Pierce Brosnan (Abelhammer), Greg Kinear (el marido), la actriz de Mad Men Christina Hendricks (compañera de trabajo y amiga) y el inolvidable actor de Cheers y Frasier Kelsey Grammer (el gran jefazo).

5/10
Iron Man 2

2010 | Iron Man 2

Puesto que Iron Man superó las previsiones más optimistas de recaudación (se embolsó más de 572 millones en todo el mundo), la secuela era inevitable. Repite como director Jon Favreu, que como en la primera parte también interpreta a un personaje secundario, el guardaespaldas de Tony Stark, que aquí tiene más peso. Como se vio al final de la primera entrega, el industrial Tony Stark ha declarado públicamente en rueda de prensa que él es Iron Man, cuando se pone una sofisticada armadura de combate de alta tecnología. Poco después de inaugurar Expo Stark, donde muestra las innovaciones tecnológicas realizadas en su empresa, y sus aplicaciones humanitarias, los políticos pretenden que el empresario revele los secretos de su revolucionaria armadura al ejército, para salvaguardar la seguridad nacional. Además, el ruso Ivan Vanko, que culpa al padre de Stark de la desgracia de su familia, se ha propuesto vengarse enfrentándose a él con ayuda de sus propios inventos. El film ofrece lo que se supone que los espectadores esperan de una secuela como ésta: más efectos, más villanos y más explosiones que la primera parte. Además, cuenta con actores carismáticos que permiten pasar por alto que sus personajes sean esquemáticos, sobre todo en el caso de Robert Downey Jr., que ha pasado de ser un intérprete de películas un tanto minoritarias a una estrella que sabe captar la atención del espectador. Se luce especialmente Mickey Rourke, cuyo personaje es el típico villano caricaturesco muy desdibujado, pero que el protagonista de El luchador se empeña en interpretar como si estuviera sacado de una tragedia de Shakespeare. Sam Rockwell logra imprimirle cierto humor a su personaje, Justin Hammer, rival de Stark. El militar James ‘Rhodey’ ya no está interpretado por Terrence Howard, que ha debido ser despedido, sino por Don Cheadle, que cumple con su trabajo. Otras estrellas sin embargo, parecen un poco desaprovechadas, como Gwyneth Paltrow, cuyo personaje pasa a dirigir la empresa, pero no se le saca punta a esta subtrama. Scarlett Johansson es la Viuda Negra, sobradamente conocida por los seguidores de los cómics, pero se limita a componer a una mujer rusa tan fría como excepcional luchadora, que resulta un tanto plana. Especialmente decepcionante es la inclusión de Samuel L. Jackson, el duro Nick Furia, pues su presencia en un par de escenas sólo se justifica como promoción de la inminente película de Los vengadores, pero si se suprimieran sus apariciones, los espectadores no se darían cuenta. El guión de Justin Theroux (Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra!) funciona más o menos, aunque es un tanto plano y previsible y parece pasar de largo por algunas cuestiones que plantea, sobre todo el problema del alcoholismo, sacado de una de las sagas más famosas de los cómics: “El demonio en una botella”. Pero aquí no se profundiza en el tema, ni tampoco en la relación paternofilial del protagonista con su padre fallecido, otro de los asuntos que se supone que son fundamentales en la trama. Como era de esperar, los reyes de la función son los efectos especiales. Es cierto que se echa de menos alguna escenita más, pero las que hay resultan lo suficientemente espectaculares como para justificar el dinero de la entrada, sobre todo la aparición de Iron Man en la Expo Stark, el combate en el Gran Premio de Fórmula 1 de Mónaco, y sobre todo la gran confrontación final. Todas ellas a ritmo de música de rock duro, con grupos como AC/DC.

5/10
Noche loca

2010 | Date Night

El director Shawn Levy continúa haciéndose un sitio entre los directores actuales de comedia más populares de la industria. Sus película Noche en el museo y su secuela figuran sin duda entre las más apañadas de su filmografía, una mezcla perfecta entre comedia loca, originalidad, efectos especiales y buenos sentimientos de toda la vida. Ahora sin embargo, da un giro demasiado marcado hacia otro tipo de comedia más gamberra (algunos dirán 'moderna'), basada demasiado a menudo en la picardía soez y los aspavientos tontunos, en este caso de la pareja formada por Steve Carell (Como la vida misma) y Tina Fey (Rockefeller Plaza), dos comediantes en alza. La historia presenta la vida ordenada y tópica de los Foster, un matrimonio acomodado que vive a las afueras de Nueva York. Phil y Claire tienen dos hijos y dos trabajos que les ocupan la mayor parte del tiempo. Salvo algunas cenas programadas para los viernes, sus vidas son de lo más aburrido y rutinario. Pero, tras la noticia de que un matrimonio amigo ha decidido divorciarse porque los cónyuges se llevaban tan bien como dos compañeros de piso, una noche que deciden hacer algo distinto: cenar en un restaurante chick de Manhattan. Y ante la perspectiva de tener que comer en la barra, ambos se hacen pasar por los Tripplehorn, otra pareja que había reservado mesa y que no han hecho acto de presencia. Lo malo es que a mitad de la cena unos desconocidos les abordarán y amenazarán con matarlos si no les dan cierto pendrive con información confidencial. Y ni que decir tiene que los Foster no tienen ni remota idea de a qué se refieren. Hay un fallo en el planteamiento del film, y es dejarlo todo al lucimiento de los actores, confiando que estén inspirados. Por momentos lo están, por supuesto -el graciosísimo jueguecito preferido de los Foster cuando salen a cenar, inventando las vidas de las personas; esa tronchante escena del regreso al restaurante, imitando a gente super “cool” o “in” o como se diga; los gags en torno al atractivo de Mark Wahlberg, etc.–, pero en general el guión de Josh Klausner es poco inspirado y demasiado tontorrón, con personajes de cuchufleta. Y aunque sin perder el tono de comedia intrascendente, cansa demasiado la insistencia en la grosería procaz y la guarrería, como en la interminable y aburrida escena del puticlub. Error más craso si cabe en una película presumiblemente amable y previsible y que se supone busca redescubrir el romanticismo de sus protagonistas.

4/10

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