La cosa rosa
Unas horas a la sombra
Lindsay Lohan, ha estado 84 minutos en una cárcel de California como cumplimiento de una condena por conducir ebria.
La actriz Lindsay Lohan continúa con su año marcado por el alcohol y las drogas. El pasado jueves ingresó en una prisión de Los Ángeles donde permaneció 84 minutos. Su condena era de un día entre rejas, pero al parecer es habitual que este tipo de penas no se cumplan íntegras por la cantidad de reclusas que hay en las prisiones y porque el delito cometido no es violento. Esta mini-estancia a la sombra responde a una condena a cuatro días de prisión a la que se enfrentaba la actriz después de haber sido detenida en julio por conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas. Sus abogados consiguieron reducir la pena a un día y a diez de servicios comunitarios, que la actriz ya ha cumplido en un centro de transfusión de sangre. Según fuentes de la prisión, Lohan cooperó en todo momento con el personal encargado de su arresto.
A la detención de julio, Lohan suma otra en mayo por idénticos motivos. Sus adicciones ya le llevaron en enero a una clínica de desintoxicación que no surtió mucho efecto, como así lo demuestran las detenciones de primavera. Unas detenciones que la llevaron a ingresar en otras dos clínicas de rehabilitación diferentes. De la última ha salido hace poco más de un mes, con la esperanza puesta en su recuperación.
Todas las películas de la sección oficial del Festival de Venecia
El Festival de Venecia vuelve a demostrar por qué sigue siendo el gran escaparate del cine de prestigio. La 83ª edición, cuya programación acaba de anunciarse, reunirá en el Lido a estrellas como Robert Pattinson, Penélope Cruz, Javier Bardem, Alicia Vikander, John Malkovich, Sam Rockwell o Rooney Mara, además de cineastas de la talla de Martin McDonagh, Werner Herzog, Hirokazu Koreeda y Lee Chang-dong. Y, como inesperados invitados de lujo, también estarán Liam y Noel Gallagher gracias a un documental sobre el regreso de Oasis.
Muere la madre de Ben y Casey Affleck
Chris Anne Affleck, madre de los actores y ganadores del Oscar Ben Affleck y Casey Affleck, falleció el pasado 2 de junio a los 83 años, según ha anunciado ahora su familia. La exprofesora había sido diagnosticada de un cáncer de páncreas en diciembre y murió mientras dormía, rodeada de sus seres queridos.