John Malkovich ha cancelado la actuación prevista en Tel Aviv en la obra teatral “The Music Critic” después de descubrir que una nota de prensa atribuía al actor unas declaraciones que, según él, nunca pronunció ni autorizó.
John Malkovich tenía previsto actuar el próximo 13 de abril en el Charles Bronfman Auditorium de Tel Aviv con "The Music Critic", un espectáculo satírico-musical escrito y concebido por el violinista y compositor ruso-alemán de origen judío Aleksey Igudesman. La función formaba parte de una gira internacional que John Malkovich lleva realizando desde hace casi dos décadas.
El conflicto surgió a raíz de una nota de prensa distribuida el 5 de septiembre. En ella se atribuían al actor unas declaraciones en las que supuestamente aseguraba estar "encantado de regresar a Israel" y esperaba encontrarse de nuevo con "el cálido público israelí", hacia el que decía sentir "una fuerte cercanía y solidaridad".
El problema es que John Malkovich asegura que jamás dijo esas palabras.
"Una empresa de relaciones públicas contratada por el promotor israelí redactó una cita para el artículo que me atribuyeron, aunque nunca pronuncié las declaraciones citadas ni fui consultado antes de que fueran publicadas", explicó el actor a The Hollywood Reporter. "No pronuncié esas frases y, desde luego, no cuentan con mi aprobación ni reflejan mis sentimientos".
La situación llegó a conocimiento de John Malkovich cuando leyó la información publicada inicialmente por The Jerusalem Post y posteriormente recogida por The Hollywood Reporter. El actor sostiene que nadie le consultó antes de difundir la nota como si se tratara de una declaración suya.
"El hecho de que fueran publicadas como citas directas mías es inaceptable e insostenible. Por este motivo, he decidido que no puedo participar en la actuación de Tel Aviv", afirmó.
John Malkovich quiso además dejar claro que actuar en un determinado país no significa necesariamente respaldar a su Gobierno ni sus decisiones políticas.
"Mi presencia en cualquier país, incluso en el mío, no constituye una aprobación de las políticas de ese país, sus acciones o sus dirigentes, elegidos o no elegidos", señaló. También añadió que una actuación artística no debe interpretarse como una declaración de "solidaridad" con una determinada causa política, ni con la muerte de inocentes, el terrorismo o cualquier otra forma de barbarie.
La empresa israelí encargada de la publicidad del espectáculo reconoció el error y pidió disculpas al actor y a sus representantes. Según su aclaración, John Malkovich "no hizo, proporcionó, autorizó ni aprobó" la declaración y esta tampoco fue aprobada por sus representantes.
The Jerusalem Post, por su parte, modificó posteriormente su información e incorporó una nota del editor indicando que había retirado la declaración atribuida al actor después de confirmar que se había atribuido falsamente. El productor israelí del espectáculo, Alon Yurick, explicó que la cita incorrecta se había producido por un malentendido y también presentó sus disculpas.
John Malkovich, que ha desarrollado buena parte de su carrera entre el cine y los escenarios, ha actuado anteriormente en Israel. Visitó el país en 2008 como invitado de honor del Festival de Cine de Jerusalén y regresó en 2013 para representar The Infernal Comedy: Confessions of a Serial Killer en el Festival Internacional de Música de Cámara de Eilat y en el Museo de Arte de Tel Aviv.
El actor ha insistido en que su decisión de cancelar la función no supone renunciar a su defensa del intercambio cultural. Más bien lo contrario.
"En términos generales, creo que necesitamos más cultura y más belleza en más lugares, no menos", afirmó. A su juicio, el arte puede servir para tender puentes entre conflictos y convertirse en una forma de protesta frente a la barbarie.
Y terminó lanzando una advertencia bastante contundente sobre algo que, en Hollywood y fuera de él, quizá convenga recordar: "Sólo los dramaturgos, novelistas y guionistas pueden poner palabras en mi boca, e incluso ellos únicamente al servicio de una historia".
En este caso, alguien decidió escribirle un papel sin preguntarle al protagonista. Y John Malkovich ha decidido no salir a escena.
