La cosa rosa
Las cosas claras
Desde hace unos días, Slumdog Millionaire está siendo foco de diversos ataques. El último aseguraba que el equipo había explotado a los niños protagonistas, a lo que Danny Boyle y los productores han contestado de una manera rotunda: no sólo no los han explotado, sino que las han garantizado la escolarización y sus necesidades básicas.
En India hay quien considera despectivo el nombre de la película Slumdog Millionaire, así como la imagen que ofrece del país, lo que ha provocado algunas protestas en los alrededores del los cines. La película ha desatado cierta polémica en el país asiático, aunque el último ataque ha llegado desde Occidente, concretamente desde el Daily Telegraph. El periódico publicó un artículo que afirmaba que los dos niños de ocho años que en el inicio de la película interpretan a Salim y Latika, habían cobrado unas cantidades irrisorias. Los chavales vivían realmente en los barrios marginales que muestra la película y la publicación acusaba a producción de explotación. Dadas las carencias de los chicos, la película decidió pagarles de una forma muy peculiar. Según han confirmado Danny Boyle y el productor Christian Colson, se llegó a un acuerdo con varias asociaciones para que los niños pudieran asistir al colegio por primera vez en su vida y para que estuvieran garantizadas sus necesidades mínimas de vida. Además, el acuerdo incluye un punto por el que si los niños permanecen en la escuela hasta los 18 años, recibirán una nueva cantidad de dinero. Según reza el comunicado de Boyle y Colson, nunca quisieron hacer pública esta información, pero los continuos ataques que está recibiendo la película, los ha obligado a defenderse. “Lo hacemos ahora sólo como respuesta a las cuestiones que se han publicado en los medios”, afirma el comunicado.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
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El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.