La cosa rosa
Siempre queda bien
El empresario austriaco Richard Lugner no contará con la compañía de Lindsay Lohan en el baile de la ópera de Viena. La actriz no llegó a tiempo para subir al avión que debía trasladarla a Europa.
Lindsay Lohan tiene el extraño don de meter la pata con cierta frecuencia. Sus problemas con el alcohol le han dejado más de un susto al volante, y más de un desencuentro en distintos rodajes, según se cuenta. El caso es que el último “amigo” que se ha echado Lohan es el excéntrico empresario austriaco Richard Lugner. Este hombre tiene por costumbre invitar a una famosa del panorama internacional al baile anual de la ópera en Viena. Así, por ejemplo, el año pasado fue su acompañante la “mujer desesperada” Nicollette Sheridan.
Todo estaba previsto para que esta noche Lindsay Lohan fuera del brazo de Lugner al evento, pero no va a poder ser. Lindsay ha llegado dos horas tarde al aeropuerto y no ha pagado los 16.000 euros que le exigió British Airways como multa por haber retrasado el vuelo. En esta ocasión no ha sido bueno eso de “más vale tarde que nunca”, porque como el propio empresario ha reconocido, aunque hubiera cogido el avión habría llegado a tiempo al baile y su viaje habría carecido de sentido.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.