La cosa rosa
Terapia semanal
Una visita semanal. Eva Mendes defiende a ultranza la terapia. En su opinión no hace falta tener ninguna enfermedad para acudir al terapeuta, al que considera una persona clave para encontrar la felicidad.
Donde esté una buena terapia, que se quite de en medio un café con los amigos, una charla con unos padres, unas confidencias con tu pareja, etc. La buena noticia es que Woody Allen ya no está solo. Quién necesita nada de lo citado anteriormente, teniendo un terapeuta. Allen desde luego no. Y tampoco Eva Mendes. La actriz ha confesado que va una vez por semana a terapia y que está encantada con los resultados. En su opinión, no es necesario tener ninguna enfermedad para acudir a ver al terapeuta, a quien ha definido como pieza clave para encontrar la felicidad. Y es que la chiquilla ha dicho que le viene fenomenal contarle todos sus problemas e inquietudes a alguien que no participa directamente de su vida. Por esta regla de tres, se podría pensar que la chica se podría ahorra un pico si fuera a una cafetería y eligiera al azar a una víctima con la que desahogarse. Pero no es tan fácil, el quid de la cuestión es que tú pagas al profesional para que haga que te sientas mejor, obviamente.
El caso es que hace dos años, Eva Mendes ingresó en una clínica de desintoxicación. Su representante dijo que fue por motivos profesionales, para preparar su papel en La reina del Sur. El representante dice ahora que Eva ha estado trabajando mucho últimamente y que tomó una decisión positiva acudiendo a terapia porque, aunque no tenía nada grave, necesitaba ayuda profesional.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.