La cosa rosa
Juliette Lewis no cree en marcianos
Una tendería a creer que pertenecer a la Iglesia de la Cienciología y ser cristiano son opciones incompatibles, por la fama sectaria de la primera. No lo ve así Juliette Lewis, que afirma que la cienciología no es una fe religiosa.
Juliette Lewis ha concedido una entrevista a Eric Spitznagel en Vanity Fair donde afirma que es cristiana, y por ello celebrará la Navidad como Dios manda. Y por si quedaban dudas, por su condición de ciencióloga, explica que “existe mucha confusión porque la gente no entiende una religión donde puedes practicar la cienciología. Esto es así porque se trata de algo progresivo, sólo herramientas para la vida, se trata de entenderse a uno mismo y a los otros. (...) Puedes ser judío cienciólogo, budista cienciólogo o cristiano cienciólogo.”
Cuando el entrevistador pregunta a la actriz si no está obligada a creer, por la cienciología, que somos de procedencia extraterrestre, ella se echa a reír, y de nuevo achaca tal creencia al desconocimiento, que por el hecho de que L. Ron Hubbard, el fundador de la cienciología, escribiera novelas de ciencia ficción, uno no tiene que creer en lo que ahí se cuenta.
Finalmente Lewis se queja de los prejuidos y odio que a veces se producen cuando uno vive sus creencias o su religión del modo que le parece más oportuno.
Lo último del mundo del cine
Rosalía da un gran salto en su carrera como actriz en Hollywood
Rosalía podría estar a punto de dar un importante salto en su carrera como actriz. La cantante española se encuentra en conversaciones iniciales para incorporarse al reparto de “Wet”, el ambicioso drama familiar que prepara Alma Har’el, directora de “Honey Boy”. De cerrarse el acuerdo, sería el papel cinematográfico más importante de Rosalía hasta la fecha.
A la casa de Nicolas Cage le sale un enorme socavón
Nicolas Cage vuelve a tener problemas con una propiedad. Esta vez no se trata de vender una casa, perder una fortuna o descubrir que una de sus adquisiciones extravagantes ha salido regular: el enemigo es la propia tierra.