La cosa rosa
Mark Wahlberg mete la pata con el 11-S
No estuvo "sembrado" Mark Wahlberg al especular acerca de cómo se habría comportado de estar en primera fila durante el 11-S. Pero al menos ha pedido disculpas enseguida, algo no tan habitual.
En plena promoción de su película Contrabando, que se acaba de estrenar en EE.UU., Mark Wahlberg ha hecho unas desafortunadas afirmaciones en una entrevista publicada por la revista Men’s Health. Como es sabido, Wahlberg estuvo a punto de viajar en uno de los cuatro aviones estrellados en los atentados terroristas del 11-S, el actor canceló su billete en el último momento para asistir al Festival de Cine de Toronto.
Pues bien, el actor ha osado decir lo siguiente en la mentada publicación: “Si hubiera estado en ese avión con mis niños, no habría terminado estrellado tal y como ocurrió. Habría habido mucha sangre en la zona de primera clase y luego yo habría dicho, ‘OK, vamos a aterrizar en algún lugar seguro, no se preocupen’.” En fin, que ni Rambo en sus mejores tiempos.
Lógicamente tal bravuconada no ha sentado bien a los familiares de las víctimas. Deena Burnett-Bailey, viuda de uno de los pasajeros que iba en el vuelo 93 e impidió su objetivo de estrellarse en Washington se preguntaba si Wahlberg tendrá licencia de piloto, y que desde luego resulta imposible decir qué habría hecho uno de haberse encontrado en el foco de la tragedia.
Finalmente, Wahlberg ha tenido que emitir un comunicado de disculpas, y hay que reconocer que ha sido rápido: “Especular con tal situación es ridículo para empezar, y sugerir que yo habría hecho actuado de forma diferente a como lo hicieron los pasajeros de ese avión fue irresponsable. Me disculpo sinceramente ante las familias de las víctimas porque mi respuesta fuera insensible, no era mi intención”.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.