La cosa rosa
Salma Hayek grita aquello de ¡Que viva Mexico!
Las palabras a veces las carga el diablo. Salma Hayek se ha visto obligado a hacer profesión de patriotismo después de que se pusiera en duda su amor a México por unas declaraciones a Vogue.
El número de septiembre de la edición alemana de la revista Vogue publica unas declaraciones de Salma Hayek, protagonista de la portada, donde decía que “apenas tengo recuerdos de lo que es ser mexicana”, a propósito de su último trabajo en cine Savages, de Oliver Stone, que aborda el problema del narcotráfico en su país. Este comentario ha levantado una polvareda llamativa en México, y es que cualquier cosa se amplifica enseguida a través de las informaciones que circulan en internet velozmente.
La actriz se ha mosqueado al ver tales palabras en letra impresa en la revista, y aclara una semana después que algo ha debido perderse en la traducción. “Nunca he renegado de mis raíces o mi cultura”, ha declarado a través de su publicista. Y continúa: “He enseñado a mi hija a apreciar su herencia mexicana, y a amar mi primer idioma, el español, a aprender historia mexicana, música, folclore, gastronomía e incluso los dulces mexicanos con los que crecí. Siempre he tomado parte activa en mi comunidad. Toda mi vida he intentado representar mis raíces mexicanas con honor y orgullo. Me entristece que mis malabras se hayan traducido mal y sacado de contexto para ofender a las gentes de México, a las que amo.”
La fusión de Paramount y Warner es suspendida temporalmente
La multimillonaria fusión entre Paramount/Skydance y Warner Bros. Discovery ha sufrido un importante revés judicial. Una jueza federal ha ordenado la suspensión temporal de la operación durante 14 días, dando más tiempo a una coalición de doce estados de EE.UU. para defender su demanda por presuntas vulneraciones de las leyes antimonopolio. La decisión pone en duda el calendario previsto para cerrar una de las mayores operaciones de la historia de Hollywood.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.