Las palabras a veces las carga el diablo. Salma Hayek se ha visto obligado a hacer profesión de patriotismo después de que se pusiera en duda su amor a México por unas declaraciones a Vogue.
El número de septiembre de la edición alemana de la revista Vogue publica unas declaraciones de Salma Hayek, protagonista de la portada, donde decía que “apenas tengo recuerdos de lo que es ser mexicana”, a propósito de su último trabajo en cine Savages, de Oliver Stone, que aborda el problema del narcotráfico en su país. Este comentario ha levantado una polvareda llamativa en México, y es que cualquier cosa se amplifica enseguida a través de las informaciones que circulan en internet velozmente.
La actriz se ha mosqueado al ver tales palabras en letra impresa en la revista, y aclara una semana después que algo ha debido perderse en la traducción. “Nunca he renegado de mis raíces o mi cultura”, ha declarado a través de su publicista. Y continúa: “He enseñado a mi hija a apreciar su herencia mexicana, y a amar mi primer idioma, el español, a aprender historia mexicana, música, folclore, gastronomía e incluso los dulces mexicanos con los que crecí. Siempre he tomado parte activa en mi comunidad. Toda mi vida he intentado representar mis raíces mexicanas con honor y orgullo. Me entristece que mis malabras se hayan traducido mal y sacado de contexto para ofender a las gentes de México, a las que amo.”
