La cosa rosa
Clint Eastwood habla por primera vez de su sonada intervención en la Convención Republicana
Después de la tempestad viene la calma y las explicaciones. El huracán Eastwood en Tampa, Florida, ha dado sus primeras explicaciones a cómo vivió su comentanda intervención en la Convención Republicana que nominó a Mitt Romney como candidato a la presidencia.
Una semana después de dar el golpe en la Convención Republicana dirigiéndose a una silla vacía como si estuviera ocupada por el presidente Obama, Clint Eastwood ha comentado en una entrevista a The Carmel Pine Cone, el diario de Carmel, donde reside, sus impresiones por el revuelo que causó su intervención.
El veterano cineasta explica que intervino sin guión, y que el uso de la silla sólo se le ocurrió en el último momento, cuando esperaba entre bastidores para dar su discurso. Únicamente tenía muy claras tres ideas que pretendía transmitir a sus oyentes: “Que no todo el mundo en Hollywood es de izquierdas, que Obama ha roto muchas de las promesas que hizo cuando tomo posesión del cargo, y que la gente debería sentirse con libertad para desembarazarse de cualquier político que no hace un buen trabajo.”
Eastwood explicó que lo habitual es que la organización revisara las intervenciones, pero que en su caso no fue así porque él explicó que iba a hablar sin papeles ni teleprompter, y no sabía exactamente lo que iba a decir. El director de Gran Torino cuenta que Mitt Romney y Paul Ryan se acercaron personalmente a felicitarle al final, y que reían con ganas por el modo en que había discurrido todo.
Clint admite que su intervención fue “poco ortodoxa”, pero que justo ése era su propósito; sobre sus titubeos, les quita importancia, pues “es lo que ocurre cuando no tienes tu discurso escrito”. Y está claro que los muchos comentarios despertados han logrado que su mensaje haya sido muy escuchado; y piensa que si bien a la izquierda no le ha gustado, otros muchos tienen algo a lo que dar vueltas en su cabeza.
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