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En una serie de vampiros de Netflix
Carlota Pereda quiere que muera el amor
Anna Castillo y Ester Expósito protagonizarán un dramático thriller de vampiros. “Que muera el amor”, primera serie creada por Carlota Pereda, directora de “Cerdita”.
Interpretarán a dos vampiras. “Si hay dos actrices que puedes creer que son inmortales, con su encanto y talento fuera de este mundo, son Anna Castillo y Ester Exposito. No puedo esperar para explorar este mundo de oscuridad, alegría y Amor Eterno con ellos”, declara Carlota Pereda para Variety.
“Será una propuesta visceral y romántica”, explica Pereda. “Sese no puede olvidar a su ex. Incluso después de que la mantuvo enterrada viva durante 90 años. Para sobrevivir al amor eterno, debe navegar por nuestro narcisista mundo moderno, enfrentarse al establishment vampírico y matar a su ex. Pero para luchar contra el amor primero hay que entenderlo”, explica la sinopsis de la serie.
“Los vampiros son mis monstruos favoritos, por sus instintos salvajes, sus deseos prohibidos y su romanticismo”, explica Carlota Pereda. “Estas características chocan con un mundo moderno en el que el amor y el deseo ya no son vistos como fuerzas misteriosas capaces de destruirnos, sino como algo que debe ser explicado y contabilizado, el medio para alcanzar un fin”.
Por el momento no se ha especificado la fecha de estreno. La serie tiene detrás a Morena Films y Buendía Estudios, dos potentes compañías.
Carlota Pereda cosechó buenas críticas en Sundance en 2022 con Cerdita, su primer largometraje.
Miki Nadal debuta como protagonista en el cine
La comedia española “Mi querida familia rusa” ha concluido su rodaje tras tres semanas de grabaciones en Tenerife. Dirigida por Jordi Calvet, la película supone el debut de Miki Nadal como protagonista en la gran pantalla y también el primer papel principal cinematográfico para Mikel Herzog Jr. y Nerea Rodríguez.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.