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Acaba el teatrillo de los fiscales generales
Fumata blanca a la fusión Warner-Paramount
Paramount Skydance y Warner Bros. Discovery alcanzan un acuerdo con los fiscales de 12 estados de Estados Unidos que despeja el principal obstáculo legal a una operación valorada en unos 110.000-111.000 millones de dólares. El pacto obliga al futuro gigante audiovisual a aumentar la producción cinematográfica en Estados Unidos, mantener los grandes estudios de Los Ángeles y garantizar determinadas condiciones para CNN y CBS News
La compra de Warner Bros. Discovery por parte de Paramount Skydance ha superado uno de los últimos grandes obstáculos que amenazaban con paralizar la operación. Paramount y una coalición de fiscales generales de 12 estados estadounidenses han alcanzado un acuerdo para poner fin a la demanda antimonopolio presentada contra la operación, valorada en aproximadamente 110.000-111.000 millones de dólares. El pacto está todavía pendiente de aprobación judicial, por lo que la fusión no se ha consumado, pero deja expedito el camino para su cierre.
El acuerdo establece una serie de compromisos durante cinco años. El más llamativo afecta directamente a las salas de cine: la compañía resultante tendrá que estrenar 30 películas anuales durante los dos primeros años y 32 durante los tres siguientes. De esas producciones, al menos 20 deberán ser lanzamientos amplios en los dos primeros años y 21 en los tres posteriores. Además, tendrá que estrenar al menos cuatro películas independientes cada año.
No se trata únicamente de llenar el calendario con películas de pequeño presupuesto. El acuerdo establece también requisitos para determinados lanzamientos, de modo que una parte de la producción deberá corresponder a títulos de mayor dimensión comercial. En conjunto, las condiciones pretenden evitar que el nuevo conglomerado reduzca drásticamente el número de películas destinadas a los cines después de la integración de los dos estudios.
Paramount ya tenía previsto aumentar su producción
El compromiso no parte de cero. David Ellison, presidente y consejero delegado de Paramount Skydance, había anunciado meses atrás su intención de que la futura compañía estrenara al menos 30 películas al año. En 2026, Paramount había incrementado considerablemente su calendario respecto al año anterior, mientras Warner Bros. también había programado una cifra similar de lanzamientos. David Ellison defendió que, una vez combinadas ambas operaciones, alcanzar las 30 películas anuales era perfectamente posible.
De hecho, el informe económico utilizado durante la batalla legal señalaba que Paramount y Warner Bros. ya tenían conjuntamente 22 películas programadas para 2026 y alrededor de 30 para 2027. La obligación pactada con los estados, por tanto, eleva a compromiso legal una estrategia de producción que Paramount ya había presentado públicamente.
El acuerdo también obliga al nuevo grupo a incrementar en 1.500 millones de dólares durante cinco años su inversión en producción cinematográfica dentro de Estados Unidos respecto a los niveles de 2025. Eso supone unos 300 millones adicionales cada año. El objetivo es mantener actividad industrial y puestos de trabajo en el sector audiovisual estadounidense.
Una obligación con una cláusula de castigo muy concreta
El incumplimiento del calendario cinematográfico tendrá consecuencias. Si la futura compañía no alcanza el número de películas establecido para cualquiera de los cinco años del compromiso, deberá pagar 30 millones de dólares por cada película que falte y, además, podría verse obligada a desprenderse de Miramax Studios. Los fondos de las penalizaciones se destinarán, entre otros fines, a fondos de asistencia sanitaria y jubilación vinculados a sindicatos de Hollywood y a iniciativas de defensa de la competencia.
Es una de las pocas situaciones en las que el acuerdo contempla una posible desinversión. El pacto no exige a Paramount desprenderse de grandes activos antes de completar la operación. En lugar de obligar a vender canales o estudios inmediatamente, establece condiciones de comportamiento y reserva la venta de determinados activos como consecuencia de un eventual incumplimiento.
La otra gran condición laboral será la creación de un fondo de 47,5 millones de dólares durante cinco años destinado a formación y desarrollo profesional de trabajadores afectados por la integración de ambas compañías. El nuevo grupo también deberá respetar los convenios colectivos existentes y negociar de buena fe con los sindicatos.
La cuestión resulta especialmente relevante porque Paramount ha señalado que pretende conseguir alrededor de 6.000 millones de dólares en ahorros mediante la eliminación de operaciones duplicadas. La unión de dos grandes compañías implica inevitablemente solapamientos en departamentos corporativos, distribución, marketing, tecnología y otras áreas. El fondo pretende amortiguar parte del impacto laboral de esa reestructuración.
Además, Paramount ha alcanzado un acuerdo separado con el Writers Guild of America, que incluye compromisos relacionados con los trabajadores de CBS News y una aportación de 17,5 millones de dólares destinada a asistencia sanitaria, según los términos divulgados tras el acuerdo.
Otro de los puntos importantes afecta a California. Durante la batalla por la operación llegó a plantearse la posibilidad de trasladar parte de las actividades de Paramount fuera del estado, con Tennessee y Texas apareciendo entre los destinos mencionados.
El acuerdo establece que los principales estudios de Paramount y Warner Bros. en Los Ángeles deberán mantenerse durante el periodo de compromiso. De este modo, los históricos centros de producción de Hollywood y Burbank no podrán venderse durante los cinco años establecidos por el pacto.
La decisión tiene una importancia especial para California, donde la industria audiovisual constituye una fuente fundamental de empleo. El fiscal general Rob Bonta había convertido precisamente la defensa del ecosistema cinematográfico del estado en uno de los argumentos centrales de su oposición a la operación.
El nuevo conglomerado reunirá también dos importantes organizaciones informativas: CNN, actualmente perteneciente a Warner Bros. Discovery, y CBS News, propiedad de Paramount.
Para evitar que la concentración empresarial afecte a la independencia editorial, el acuerdo contempla la creación de un News Editorial Independence Board, encargado de supervisar las normas y prácticas editoriales de ambas cadenas.
La medida ha suscitado debate dentro de la industria periodística sobre hasta qué punto un consejo de supervisión puede impedir cambios empresariales o económicos en las redacciones. En cualquier caso, se trata de una de las condiciones específicas impuestas a la futura compañía como consecuencia del litigio.
La integración dará a David Ellison el control de uno de los mayores catálogos audiovisuales de Hollywood. Bajo una misma compañía quedarían reunidas las producciones de Paramount y Warner Bros., además de HBO Max y Paramount+ y franquicias como Harry Potter, El Señor de los Anillos, Batman, Superman, Misión: Imposible, Top Gun, Matrix, Jurassic World, Bob Esponja o Juego de Tronos. Paramount presentó precisamente esta combinación de propiedades intelectuales como una de las principales ventajas estratégicas de la operación.
El reto será convertir semejante colección de marcas en una estructura rentable sin reducir la diversidad de películas y series. Paramount ha defendido que la combinación permitirá incrementar la producción y competir mejor con gigantes del streaming, mientras que los críticos de la operación han advertido de que una empresa con semejante volumen de activos puede terminar reduciendo el número de compradores disponibles para guionistas, productores y otros profesionales.
El último gran obstáculo estadounidense
Paramount había anunciado en agosto que había obtenido las autorizaciones regulatorias necesarias en cerca de 70 jurisdicciones, después de un proceso de revisión que abarcó 68 países y mercados, entre ellos la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, China, Brasil, Australia y México.
El principal problema que quedaba pendiente era precisamente la demanda presentada por los fiscales generales de 12 estados y el litigio paralelo de la Writers Guild of America. El acuerdo permite retirar ese obstáculo, aunque necesita la aprobación del tribunal.
David Ellison ha indicado que, una vez resueltos los litigios, Paramount espera cerrar la operación en aproximadamente dos semanas.
La operación nació en febrero, cuando Paramount y Warner Bros. Discovery anunciaron un acuerdo definitivo por el que Paramount pagaría 31 dólares por acción en efectivo y valoraría Warner Bros. Discovery en unos 110.000 millones de dólares de valor empresarial. La compañía resultante pretende convertirse en uno de los grandes conglomerados mundiales del entretenimiento, con una combinación de cine, televisión, streaming, noticias y un gigantesco catálogo de propiedad intelectual.
David Ellison que aspiraba a reconstruir Paramount después de la integración con Skydance está, por tanto, a punto de convertirse en el responsable de un Hollywood mucho más grande. La película de la fusión todavía no ha terminado, pero ya tiene fecha aproximada para su estreno: si todo sigue el guion previsto, Paramount y Warner Bros. pasarán a ser una sola compañía en las próximas semanas.
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