Crisis del Coronavirus
Títulos como "Ben-Hur" y "El mago de Oz" reivindican la magia de las películas en la gran pantalla
Los cines de Japón reabren proyectando clásicos de Hollywood
Japón ha reabierto sus salas la semana pasada tras la pandemia del COVID-19. Pero Hollywood no planea distribuir nuevos estrenos hasta julio, y las compañías locales del país nipón tampoco.
Así que los exhibidores no tenían muy claro qué proyectar. Toho Cinemas, la cadena más importante, que abrió diez de sus complejos, ha optado por grandes clásicos de todos los tiempos. En concreto, ha programado Ben-Hur (1959), El mago de Oz (1939), Al este del Edén (1955), Bonnie and Clyde (1969) y Blade Runner (1982). "Estamos proyectando películas que son populares", apunta un ejecutivo de la compañía, que también ha recuperado algún éxito reciente del cine japonés, como Your Name (2016), del especialista en animación Makoto Shinkai, y Shin Godzilla (2016), última entrega hasta la fecha de las peripecias del monstruo oriental más popular.
Aunque el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, levantó la semana pasada el estado de emergencia de la nación en 34 prefecturas, esto no se aplica a Tokio y Osaka, principales núcleos de población. Toho tiene previsto abrir otros 23 cines en las zonas más seguras, con procedimientos de seguridad, que consisten en restringir el aforo y la obligatoriedad del uso de mascarillas.
La fusión de Paramount y Warner es suspendida temporalmente
La multimillonaria fusión entre Paramount/Skydance y Warner Bros. Discovery ha sufrido un importante revés judicial. Una jueza federal ha ordenado la suspensión temporal de la operación durante 14 días, dando más tiempo a una coalición de doce estados de EE.UU. para defender su demanda por presuntas vulneraciones de las leyes antimonopolio. La decisión pone en duda el calendario previsto para cerrar una de las mayores operaciones de la historia de Hollywood.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.