Reportajes
Se disparan los rumores tras la compra fallida de Warner
¿Podría comprar Netflix a NBC Universal tras la escisión de Comcast?
Desde luego el mundo de las majors hollywoodienses y las plataformas de streaming es un hervidero donde la ola de calor no hace más que crecer. Parecía que las aguas se habían calmado tras la adquisición de Warner por Paramount Skydande, pero ahora el huracán Comcast muestra un nuevo escenario que se abre a las especulaciones.
Comcast ha anunciado oficialmente su plan para dividirse en dos compañías independientes que cotizarán en bolsa. Esta decisión profundiza una estrategia de reestructuración que la empresa ya venía perfilando, tras haber separado previamente sus canales de cable tradicionales en una compañia llamada Versant.
Claramente es una marcha atrás a lo ocurrido hace 15 años. Cuando Comcast compró NBC Universal –operación iniciada en 2009 y completada en 2013–, la tendencia de los gigantes corporativos era la integración vertical: se deseaban controlar tanto las tuberías (el cable de Comcast) como el contenido que viajaba por ellas (las películas y series de Universal/NBC), lo que parecía convertirte en titán indiscutible. Se suponía además que Comcast usaría sus millones de suscriptores para alimentar los canales de NBC, y viceversa.
Sin embargo, a día de hoy el mercado ha cambiado de forma radical, y lo que antes era una jugada estratégica genial hoy resulta en la práctica un lastre. Los tiempos han cambiado y toca adaptarse a la realidad actual. Y es que el contenido por cable se está muriendo ya que el público cancela sus suscripciones de televisión de pago para irse a las plataformas de streaming. De modo que mantener unidos un negocio de telecomunicaciones –infraestructura– y otro de entretenimiento bajo el mismo paraguas corporativo ya no genera sinergias y confunde a los inversores acerca del verdadero valor de la empresa.
El negocio de conectividad de Comcast –banda ancha de Xfinity, 5G fijo, telefonía móvil– se enfrenta a una competencia brutal. Y al separar las vías de negocio, Comcast puede concentrar cada uno de sus dólares en mejorar su infraestructura de red y fibra óptica, sin desviar presupuestos multimillonarios para financiar producciones de Hollywood o los costosos derechos deportivos de Peacock.
Por otro lado, el negocio del entretenimiento está empujando a fusiones que los organismos reguladores miran con lupa. En una fase de consolidación agresiva, si NBC Universal quiere sobrevivir frente a gigantes como Disney, Netflix o los titanes tecnológicos, necesita escalar. Y como empresa independiente, NBC Universal tendrá las manos libres para fusionarse con otros estudios, comprar plataformas de medios –como su reciente movimiento para adquirir los activos de la británica ITV– o buscar alianzas estratégicas sin poner en riesgo los balances financieros del negocio de internet de Comcast. De momento puede exhibir el poderío de la cadena de televisión NBC, Telemundo, los estudios de cine y televisión de Universal, la plataforma de streaming Peacock, el canal Bravo, la división de parques temáticos y el gigante europeo Sky.
La idea es que Mike Cavanagh asuma el puesto de CEO de la nueva NB CUniversal independiente. Por su parte, el ex director financiero de Comcast, Michael Angelakis, regresará para convertirse en el nuevo CEO de la Comcast centrada en conectividad. En cuanto a las acciones, la separación se realizará mediante una escisión libre de impuestos, de modo que los accionistas actuales de Comcast recibirán acciones de la nueva NBCUniversal, pasando a ser propietarios de ambas firmas. Comcast planea retener temporalmente una participación de hasta el 19.9% en NBC Universal para monetizarla más adelante de forma eficiente.
¿Venta la vista?
Y es que en Wall Street todo el mundo interpreta la escisión como una forma de colgar el cartel de “Se Vende” a NBC Universal. Separada de la división de cable, se convierte en una pieza mucho más atractiva y fácil de comprar por otra gran corporación. Y aquí fue cuando empezó a sonar el nombre de Netflix. Tras la fallida adquisición de Warner, que acabó en manos de Paramount Skydance, algunos analistas han pensado que Universal podría ser otra pieza apetitosa, de nuevo un gran estudio, y con un gran catálogo de películas y series.
Sin embargo, tanto Netflix como el mercado salieron a desmentir y frenar la especulación de inmediato. Después de lo ocurrido con Warner y las subidas y bajadas de las acciones de Netflix, no se quería confundir de nuevo al inversor. Netflix ha preferido mantener un perfil enfocado en su propio crecimiento orgánico, que es lo que siempre le ha funcionado. En cualquier caso, la venta inmediata es legalmente imposible. Para que la separación de Comcast sea una operación libre de impuestos, la ley estadounidense exige que la nueva NBCUniversal opere de forma completamente independiente durante al menos un año después de que se concrete la división. Por lo tanto, no veremos ninguna compra formal en el corto plazo. Pasado ese año de restricción, NBC Universal será una “joven casadera”. Y por supuesto, podrían asomarse Apple o Amazon, aunque no parece probable que se enreden, desde luego con Warner Apple no mostró interés, y Amazon ya acometió la compra en su día de MGM.
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