IMG-LOGO

Autores

José María Aresté

Películas

(2020) Serie TV | 360 min. | Thriller | Drama
Una de esas series nórdicas de impecable factura, pero tan gélidas como el país, Noruega, donde se ubican. Sigue a Ida Waage, brillante directora financiera de un bufete de abogados, que tras cinco años rindiendo sus servicios, está convencida de que ahí sólo le aguarda una carrera ascendente. Pero revisando las cuentas, se topa con una elevada factura que no tiene ninguna justificación, y que es solo la punta del iceberg de muchos pufos contables que sirven para blanquear dinero de uno de sus principales y más lucrativos clientes, el empresario Peer Eggen. De un modo algo ingenuo, explica lo descubierto, pensando que ha sido algo que puede ser constitutivo de delito, pero que será un despiste de alguno de sus superiores. Pero como se empeña en tirar del hilo, se va a producir un efecto "boomerang", y los jefes empiezan a presionarla, con acusaciones tan insólitas como de racista, acosadora e incluso demente. Ida comienza a pasarlo muy, pero que muy mal, algo que también acusan su marido, y su hijastro, que también trabaja en el bufete. Por otro lado tenemos a otros personajes como Eirik Bråthen, el jefe de una unidad de delitos financiero, que ahoga en alcohol su frustración por la poca cobertura legal que tienen sus pesquisas de fraudes, la ministra Anette Noreide, que querría cambiar las opacas leyes financieras, la intrépida periodista económica Aida Salim o la brillante y atractiva Birgitte Bugge, esta acosada sexualmente de verdad por un superior, y que se ve relegada por no acceder a sus insinuaciones. La serie tiene detrás a las guionistas Anna Bache-Wiig y Siv Rajendram Eliassen, que llamaron la atención con su libreto del film Utoya. 22 de julio, también con protagonista femenina, aunque de un corte diferente, ya que describía el tristemente célebre ataque de un terrorista de ultraderecha en la isla noruega de Utoya. Aquí se combinan los elementos económicos y empresariales con la denuncia de las tramas de corrupción en los llamados delitos de guante blanco, donde quizá no haya sangre, pero ciertamente se abusa de las personas hasta extremos increíbles; también se quiere poner en solfa cierto machismo rampante en el mundo de los negocios. La trama y los personajes están bien desarrollados, y se sigue con interés, aun que le falte un poco de chispa. Los actores están muy bien, aunque el peso de la narración le corresponde a Ingrid Bolsø Berdal, actriz en alza y a la que se ha visto en la serie Westworld, donde también otra popular actriz nórdica, Sidse Babett Knudsen, se asomó al panorama internacional.
(2020) | 115 min. | Documental Tráiler
Una mirada a las sesiones de un tribunal de familia en Tallahasee, Florida, en Estados Unidos. La cámara registra las declaraciones de los implicados en casos de negligencia por parte de los padres, en que se estudia la retirada de la patria potestad y la concesión de adopción a otros padres, que podrían ser los de acogida. Entendemos por lo que escuchamos que son casos que lleva viendo el juez que los estudia por largos períodos, a veces de un año. El español Antonio Méndez Esparza, director y guionista, se caracteriza por un cine muy pegado a la realidad, Aquí y allá era un docudrama, y La vida y nada más podía describirse justamente así, una historia de la vida misma. Aquí estamos ante un esfuerzo documental puro y duro, que una mirada simplista podría considerar como “darle a grabar” y poco más. Pero hay que pensar que serán muchas las horas registradas de vistas y declaraciones, y el mérito es tomar el metraje necesario para mostrar los dramas individuales y los méritos y deméritos del sistema legal, que busca lo mejor para los menores y sus familias, si acierta o no es harina de otro costal. Resulta curioso que un director español aborde la cuestión de la tutela de menores en casos conflictivos en Estados Unidos, es de suponer que también en su país podría tratar el tema, y encontraría casos conflictivos y sueños rotos, pues además del sueño americano, también existe el sueño hispano. Pero planteada esta extrañeza, relativa, pues Méndez Esparza se ha formado al otro lado del Atlántico y se encuentra a gusto reflejando la realidad de ahí, sólo cabe decir que que aquí tenemos una película interesante, con momentos emotivos como el del último plano sostenido con la resolución de un caso y la reacción de la abogada, pero que puede hacerse algo pesada.
6/10
(2020) | 89 min. | Aventuras | Animación | Comedia
Reid es un adolescente pegado todo el día a su videoconsola con la que juega online con otros amigos, y que ha llegado al penúltimo nivel del videojuego “Planet Master”. Se va a quedar asombrado de ahí toca cuidar de tres bebés con superpoderes. Pero el asombro es mayor cuando estos bebés aparecen en el jardín de su casa. Los perseguirá Arcannis, el villano de turno, que ha capturado al capitán Lightspeed, que los tenía a las criaturas a su cargo. Para complicar las cosas, Reid estaba haciendo un trabajo de fin de semana con la hiperordenada y responsable compañera Melanie, y se ganará una buena reprimenda de sus ausentes padres si no lo termina a tiempo. Simpática película de animación canadiense, dirigida por Cory Edwards, responsable de La increíble pero cierta historia de Caperucita Roja. Aunque algunas escenas de acción acaban cargando, el guión coescrito por el propio Edwards y John Paul Murphy está cuidado. Juega con elementos como el de las trastadas de los peques con sus superpoderes, lo que toma prestado de Los increíbles, y con el ejército movilizado ante lo que considera una invasión alienígena. De fondo queda la idea que entre las aventuras en el mundo real y las que se ven en la pantalla de un televisor, no hay color.
6/10
(2020) | 129 min. | Histórico | Thriller | Drama Tráiler
Apasionante película basada en hechos reales, escrita y dirigida por Aaron Sorkin, tras un laborioso proceso que arrancaba de trece años atrás, cuando Steven Spielberg le sugirió que escribiera un guión sobre el tema. Su labor tiene mucho mérito por la cantidad de datos que maneja, y el modo en que los entrega, evitando que el espectador se pierda en ellos. En 1968, con el envío creciente de jóvenes estadounidenses a combatir en Vietnam, las protestas contra la guerra no hacen más que crecer. Los asesinatos de Martin Luther King y Robert Kennedy han caldeado el ambiente, y la Convención Demócrata que va a proponer en Chicago a Hubert H. Humphrey como candidato presidencial frente a Richard Nixon no mejora las cosas. Desde distintos puntos del país acuden numerosas personas a aprovechar el evento para exteriorizar sus protestas, lo que termina en un encarnizado enfrentamiento con la policía. Tras la victoria de Nixon, y con un nuevo Fiscal General, serán acusados de conspiración los principales cabecillas de distintas asociaciones: Tom Hayden y Rennie Davis, de los Estudiantes por una Sociedad Democrática, Abbie Hoffman y Jerry Rubin, del movimiento contracultural de los Yippies, David Dellinger, John Froines y Lee Weiner, del Comité de Movilización Nacional para Terminar con la Guerra de Vietnam, y el presidente de las Panteras Negras Bobby Seale. Les defiende el abogado activista de los derechos humanos, William Kunstler, excepto a Seale, que no quiere que le represente, en lo que se conocerá como el Juicio de los Siete. Aaron Sorkin, tras un prólogo ejemplar presentando los antecedentes de su historia, sabe estructurar el relato alrededor de tres elementos que funcionan muy bien, y quedan perfectamente entrelados: las sesiones del largo juicio, con un juez de imparcialidad cuestionable (Frank Langella), el fiscal que lleva la acusación (Joseph Gordon-Levitt) y el abogado que defiende a los siete (Mark Rylance), más las declaraciones de los testigos, entre ellos el antiguo fiscal general (Michael Keaton); lo que gira en torno a los preparativos de la manifestación en Chicago, que termina con la violencia desatada; y los distintos modos de encarar las protestas ante lo que se considera injusto, y sus defensas, y que tienen su rostro principal en los personajes de Tom Hayden (Eddie Redmayne) y Abbie Hoffman (Sacha Baron Cohen), uno con una contestación más ordenada, el otro más ácrata, aunque también sean destacables David Dellinger (John Carroll Lynch), que a su hijo siempre le ha dicho que no hay recurrir a la violencia, o Bobby Seale (Yahya Abdul-Mateen II), el octavo pasajero por así decir, ya que se desmarca de la defensa de los siete. Con una puesta en escena de enorme clasicismo, una búsqueda de la objetividad desnuda, y una exquisita definición de los personajes, incluso de los de menor presencia, logra una película más que notable, se afianza como director tras la también notable Molly's Game, y dando una vuelta de tuerca a las historias de juicios que ya abordaba, como escritor, en Algunos hombres buenos. Es un film clarividente de su interés por las cuestiones políticas, tratadas con humanidad y rigor, de lo que también es representativo, por supuesto, su gran trabajo en la serie El ala oeste de la Casa Blanca. El reparto es sensacional, y no he citado a todos los actores en estas apretadas líneas. La película es de las que piden a gritos un premio, un reconocimiento, a todo el conjunto actoral, porque cada intérprete está perfectamente escogido para su papel. Y es representativa de lo que pueden hacer en Hollywood las grandes compañías, pues están envueltas en la producción DreamWorks de Spielberg, la “major” Paramount, y el invitado últimamente a todas las fiestas Netflix, que aquí tiene muchas papeletas para lograr, al fin, el Oscar a la mejor película... antes de que se impongan las cuotas.
8/10
(2020) | 134 min. | Terror | Thriller | Drama
Sorprendente película de corte existencialista, que se interroga acerca del sentido de la vida y de por qué hacemos las cosas de un modo originalísimo, reflexionando sobre el paso del tiempo y cómo nos afecta, porque a veces parece que estemos atrapados por un inmovilismo paralizante. Adapta la primera novela del columnista canadiense Iain Reid, emparentado con el presidente de Islandia Guðni Th. Jóhannesson, su hermana Eliza esta casada con él. Se trata de un material perfecto para el guionista de Adaptation. El ladrón de orquídeas, ¡Olvídate de mí! o Cómo ser John Malkovich, que también ha dirigido títulos en la misma línea, Synecdoche, New York, y la animada Anomalisa. La bizarra narración sigue el punto de vista de una joven que viaja por carretera con su novio Jake por un paisaje nevado, azotados por la ventisca y sin que dejen de caer los copos de nieve. Una voz en off nos comunica sus impresiones acerca de la relación, lo que incluye su intención de romper en algún momento, aunque de momento van a conocer a los padres de él, que viven en una remota granja. Se trata de un matrimonio muy particular, acogedor pero con múltiples manías y capaz de verbalizar las ideas más inoportunas. De vez en cuando se intercalan en el relato las imágenes de un bedel de instituto ya mayor, que realiza tareas de limpieza por los pasillos. Los protagonistas, interpretados por unos estupendos Jessie Buckley y Jesse Plemons, tienen múltiples intercambios dialógicos muy trabajados, con unas cuidadas escenas del viaje, con la mayoría de los planos en el interior de su automóvil, el director de fotografía polaco Lukasz Zal (Ida, Cold War) realiza un trabajo muy meritorio con una fotografía nocturna, y los efectos de los copos y el viento en la iluminación. Y es que de este modo ese viaje físico sobre ruedas luchando con la climatología deviene en eficaz metáfora de la existencia de cada uno como viaje... ¿hacia dónde? El film contiene momentos muy surrealistas, sobre todo durante el encuentro con los padres de Jake, bien interpretados con su punto de locura senil y paleta por Toni Collette y David Thewlis, con comportamientos que harían sonrojar a cualquier hijo, por bueno que sea y tendente a disculpar. Pero también en la pausa para tomar un... ¡helado! en una oscura y gélida noche, otra forma de expresar el modo paradójico en que se suele comportar el ser humano, o el tramo final en el instituto donde Jake estudió. Por supuesto que la película puede irritar al espectador convencional, que desea entenderlo todo a la perfección con un relato de hechuras clásicas, pero el que esté abierto a la aventura, quedará gratamente sorprendido, porque al final lo que cuenta es, aunque no lo parezca, como la vida misma.
7/10
(2020) | 95 min. | Acción | Aventuras | Comedia Tráiler
Típica cinta de princesas Disney, un tipo de películas que ha creado escuela, la competencia no para de producir películas cortadas por el mismo empalagoso patrón. Aquí la novedad es introducir un cruce imposible y algo disparatado con los filmes de superhéroes. La idea es que Samantha, Sam para los amigos, es la segunda en la línea de sucesión al trono de la pequeña monarquía europea de Illyria, será Eleanor –ojo, no confundir con Leonor, la heredera española– la que en breve será coronada. Esto supone ser una segundona sin poder real, lo que le frustra un poco, y adolescente como es, resulta ser también un poco republicana –si la pillara Pablo Iglesias–, o al menos se queja de los privilegios de su familia, ella es partidaria de modernizar la cosa, dedicarse a la música y en fin, ser rebelde, con causa o sin ella. Tras una escapadita nocturna por la que termina en una comisaría con su amigo, hijo del real jardinero, se le obliga a ir a una escuela de verano, con otros rebeldes, tipo El club de los cinco. Ahí un instructor, segundón como ellos, les hace la gran revelación: los segundones tienen un magnífico gen real que les concede superpoderes, o sea, en realidad son superhéroes con una gran misión, preservar la paz de sus respectivos países combatiendo a los villanos de turno. Y van a recibir adiestramiento para saber cuál es su don y cómo manejarlo. Segundo largometraje de la televisiva Anna Mastro, que ha dirigido episodios de series como Jane The Virgin. Con un libreto de Alex Litvak, responsable del guión de una reciente versión de Los tres mosqueteros, y Andrew Green, acostumbrado a escribir episodios de Hannah Montana, tenemos una intrascendente trama para adolescentes, la versión principesca de una escuela de mutantes hugheana, eso sí con mucha multiculturalidad y diversidad, hay segundones de todas las razas, y hasta el tutor deja caer que tiene novio. El descubrimiento de los superpoderes de cada segundó, y los conflictos familiares de Sam, conforman el grueso de la trama, el supervillano, con escenografía carcelera inspirada en El silencio de los corderos, no reviste ningún interés. En cuanto a los actores, desconocidos guapitos de los que se estilan en la factoría Disney, que cumplen a la hora de hacer mohínes.
4/10
(2020) Serie TV | 252 min. | Policiaco | Thriller | Drama
Acercamiento al popular personaje de Kurt Wallander, imaginando cómo podría haber sido su juventud, antes de que llegara a ser el avezado inspector de policía creado por el fallecido escritor sueco Henning Mankell. La trama es completamente novedosa, no se basa en ningún escrito del novelista, aunque por supuesto maneja personajes e ideas que sonarán al lector de sus libros. Kurt Wallander es joven policía que patrulla las calles de Malmö con su compañero Reza Al-Rahman. Y vive solo en un barrio marginal con muchos inmigrantes, donde nadie conoce su condición de agente. Una noche le toca ser testigo un hecho criminal insólito al lado de su casa. A un joven sueco le han atado a una valla y tapado la boca con cinta aislante. Y la gente del barrio se burla de él. Cuando le quitan la cinta, resulta que tiene una granada en la boca y explota. Sigue una conmoción y la opinión pública culpa a los inmigrantes. Más cuando detienen a Ibra, joven vecino de Kurt, como principal sospechoso. La serie creada por Ben Harris tiene algo de oportunista. Su protagonista es Kurt Wallander, como podría serlo cualquier policía. De hecho, al transcurrir en la actualidad y mostrar al policía joven, resulta incongruente con las novelas, que habría que situar en el futuro. Pero dicho esto, estamos ante una práctica habitual, no hay que más que pensar en las muchas vueltas que se ha dado a Sherlock Holmes, el personaje de Arthur Conan Doyle ha sido abordado de mil maneras diferentes, cambiándole el sexo a él o al doctor Watson, fijándose en una hipotética hermana, o cambiándolo de época; y por supuesto, se ha abordado su juventud en El secreto de la pirámide, el título original era igual que el de la serie que nos ocupa, “Young Sherlock Holmes”. Eso sí, el lector de Mankell, o el que haya visto las series que adaptan sus novelas, incluida la de Kenneth Branagh, tendrá una imagen del inspector, fornido y aficionado al alcohol, que casa poco con el “pecho lobo” que muestra Adam Pålsson, visto en series suecas como Bron: El puente. La producción está cuidada, y la serie contiene los suficientes elementos intrigantes para poder ser seguida con interés. Además, de fondo están problemas propios de la sociedad europea, como la inmigración, el multiculturalismo, el nihilismo y la soledad. Resulta ilustrativo el anhelo de buscar algo más en la relación con una joven, que hasta el momento se ha limitado al sexo, ni siquiera sabe cada uno lo que piensa el otro acerca de las cuestiones más elementales; o la búsqueda de justicia en el caso que vertebra la trama. Lo que viene a decir que frente al relativismo y al individualismo imperantes hay una sed en el ser humano que pide ser calmada.
6/10
(2020) | 123 min. | Acción | Aventuras | Thriller | Drama
Adaptación de la novela de Nancy Springer, que imagina que el célebre detective Sherlock Holmes y el estirado Mycroft tienen una hermana pequeña con la que apenas han convivido y que se ha criado con su madre viuda, llamada Enola, nombre que leído al revés es “Alone”, o sea, “Sola”. Y en efecto Enola ha crecido y se ha educado sola en compañía de su madre Eudoria, una mujer adelantada a su época victoriana, revolucionaria y defensora de los derechos femeninos, que le ha dado clases de todas las materias imaginables, además de hacerle leer todos los libros de su amplia biblioteca, y de llevar a cabo personalmente experimentos científicos. Pero un día, cuando Enola cumple 16 años, Eudoria abandona a Enola. Vienen entonces Sherlock y Mycroft a hacerse cargo de ella, pensando que se ha criado de modo algo salvaje, y que necesita ir a una escuela de señoritas. Enola, no muy de acuerdo, se fuga, y se involucra en el caso de Tewksbury, el joven hijo de un lord muerto en extrañas circunstancias. Harry Bradbeer, bregado en series televisivas, y con títulos en su haber tan frescos y apreciados como Fleabag y Dickensian, sabe imprimir a la narración un ritmo agilísimo. Funciona bien que Enola sea la narradora, y que rompa en algunas ocasiones la cuarta pared, dialogando con el espectador. Y también algunos elementos visuales, de periódicos y recortables, que aumentan el ritmo de las imágenes iniciales. Por su parte el guión de Jack Thorne –muy activo en la actualidad, pues ha estado en la adaptación de otros títulos juveniles como Wonder, La materia oscura, Los Aeronautas y El jardín secreto– es inteligente a la hora de combinar las aventuras de Enola con las ideas de abogar por los derechos de la mujer, con la vertebral de que todos y cada uno deberíamos tener la posibilidad de trazar nuestra propia trayectoria vital, sin imposiciones externas. En las trepidantes aventuras de Enola, el film no puede dejar de ser deudor de El secreto de la pirámide, y es que a la postre la hermana pequeña del detective podría verse como su versión juvenil, cierto que con rasgos propios, ella no cae en su racionalismo proverbial, y en el fondo es más avanzada que él. Le da vida con mucha gracia y desparpajo Millie Bobby Brown, bien conocida por Stranger Things, y que con 16 años demuestra ser toda una estrella, capaz de sostener la película, ella está en casi todas las escenas, además de que es productora del film a través de su propia compañía, PCMA Productions. La película se ve muy bien, y es que sabe evitar el discurso feminista cargante en el que podía haber caído, jugando al contraste entre la frescura de Enola, abierta al mundo que está empezando a descubrir, y su madre, estupenda secundaria Helena Bonham Carter, con ideas todo lo cargadas de razón que se quiera, pero que no deja de abandonar a su hija en un momento dado. Y en los personajes masculinos hay variedad, aquí el contraste de nuevo sería entre el juvenil Tewksbury, Louis Partridge, torpe, con sentido de la justicia y amante de las flores, y Sherlock, Henry Cavill, abierto a las nuevas ideas, pero que no deja de pertenecer al viejo mundo. A la hora de optar por los trazos caricaturescos, más o menos conscientes, se recurre a Sam Claflin como Mycroft, empeñado en hacer de su hermana una chica casadera, y a Fiona Shaw, la directora del colegio de señoritas. Todo el reparto es una verdadera gozada, todos los actores encajan en sus personajes, también Burn Gorman como un asesino implacable que apenas necesita hablar para infundir terror. La ambientación es buena, también de un Londres con encantadores forillos, y la partitura musical de Daniel Pemberton acompaña perfectamente a la narración. Harry Bradbeer: Las razones del responsable de “Fleabag” para acometer “Enola Holmes” "Me encantó el guión". asegura el director de Enola Holmes. "Me llamó la atención su frescura y su energía, su humor. Y la forma en que presenta a una jovencita que lucha no solo por su propia libertad sino por los derechos humanos. También estaba emocionado con la idea de romper la cuarta pared. Había usado la misma técnica en Fleabag, pero había una razón particular para hacerlo aquí, y la pista está en el nombre de la protagonista, Enola, “Alone” escrito al revés, o sea, “Sola”. Su soledad significaba que los espectadores éramos sus únicos amigos, Enola necesitaba comunicarse con nosotros. Necesitaba hacer esa conexión, por su propia seguridad emocional. En el transcurso de la película, encuentra amigos y encuentra el amor, y descubre que puede valerse por sí misma. Y a medida que siguen este rito de iniciación, la audiencia llega a sentir ese vínculo adicional. Cuando leí el guión de Enola Holmes, tres palabras me vinieron a la cabeza, y terminaron en un post-it en la pared de nuestra oficina de producción: Excentricidad, Energía y Emoción. Todo fue muy particular, muy inglés y muy vivo. Había algo emocionante en que la trama te tomara por la nuca y fueras arrastrado a finales del siglo XIX por esta joven con una convicción que saltó de la primera página.
6/10
(2020) | 100 min. | Acción | Aventuras | Comedia
Clancy y Kevin son dos hermanitos que consideran que sus padres son unos muermos. No les dejan tener móvil ni ir a fiestas de sus amigos, si no están sus papás, y nos le hace gracia que el pequeño invente historias de un pasado aventurero de sus progenitores. Pero quizá detrás de tanta fantasía haya algo de realidad, pues una noche descubren que mamá tiene un “background” y que forma parte del programa de protección de testigos del FBI. Y es que han aparecido los villanos de turnos, que les han secuestrado. Con ayuda de un par de amigos, tratará de liberarlos. Película familiar de Trish Sie –directora de la "joya" Dando la nota 3– un tanto insulsa, en que se juega con algunas ideas bastante manidas en el cine familiar: los padres resultan ser más interesantes de lo que sus hijos creían, y sienta bastante bien eso de sacarles las castañas del fuego cuando están en apuros. Tiene un pase como entretenimiento para una sobremesa tonta, pero no da demasiado de sí.
4/10
(2020) | 93 min. | Romántico | Drama
Henry Page es un adolescente de esos que no entienden lo que se suele decir de esa etapa vital, que si el desconcierto, las hormonas disparadas, una infelicidad sin aparente motivo... A él no le ha pasado nada de eso... hasta ahora. Porque en su último año de instituto se incorpora a su clase una chica muy especial, Grace Town, que lleva una muleta, y a la que le encantan los poemas de Pablo Neruda. Un profe, detectando el talento literario de los dos chicos, les pide que se encarguen del periódico del instituto. A él le encanta la idea, pero la otra muestra cierto desapego. El caso es que arrastra el trauma de la muerte de su novio en un accidente de automóvil, que a ella le dejó coja, de ahí que guarde las distancias con los que le rodean. Pero tal vez la atracción entre los dos ayude a Grace cara a que cicatricen las heridas del alma... O no. Adaptación engolada de una novela de Krystal Sutherland, sigue a dos adolescentes poco convencionales, la media de los chicos de su edad no muestran precisamente sus mismos gustos “culturetas”, reconozcámoslo. Esto ya es un lastre para que el espectador al que va dirigido el film conecte. Pero es que el director y adaptador de la novela, Richard Tanne, demuestra muy escaso sentido del ritmo y aporta pocas ideas capaces de sacar de la modorra al público potencial, todo suena a pretencioso y pelín pedante, incluida la subtrama lésbica metida con calzador. En realidad se muestra tan anodino como en Michelle & Obama, la película también romántica en que describía el amor entre el luego presidente Barack Obama y su mujer Michelle. Las averiguaciones sobre Grace en internet, las reuniones del equipo de redacción para pensar temas para el periódico, las consideraciones sobre la muerte o la primera experiencia sexual de Henry no revisten excesivo interés; ello por no hablar de las explicaciones biológicas, lo que ocurre en un cerebro con penas de amor. Y la pareja protagonista, Lili Reinhart y Austin Abrams,, no tiene la chispa que permita salvar estas obvias dificultades.
4/10
(2020) Serie TV | 510 min. | Acción | Comedia | Drama
Tontorrona serie, presuntamente transgresora y dirigida al público adolescente. Sigue a dos hermanas gemelas, Blair y Sterling, que estudian en un colegio pijo evangélico, y que por casualidad conocen a un gordo cazarrecompensas que las toma por unas colegas, de modo que ellas mismas se introducen en este oficio, el dinero que se obtiene arrestando a criminales resulta muy apetitoso. Creada por Kathleen Jordan, se ríe de modo irreverente y con escaso ingenio de las creencias cristianas, burlándose desde el minuto uno de ideas como la virginidad, esperar al matrimonio para tener relaciones sexuales, o de la conciencia social impostada. Así se juega al contraste entre lo que se pinta como fe disparatada e hipócrita, y la actividad de capturar delincuentes. Pocas veces se ha puesto por obra en la pantalla de forma tan patente aquello de tomar el nombre del Señor en vano.
3/10
(2020) | 88 min. | Drama
Al acabar la Segunda Guerra Mundial, el gobierno británico acogió a un millar de niños y adolescentes judíos supervivientes del Holocausto. Alrededor de 300 se alojaron cerca del lago de Windermere, donde un equipo humano de psicólogos, pedagogos y profesores les ayudó a asimilar la traumática experiencia vivida en los campos, donde muchos perdieron a la mayoría de sus familiares. Película basada en hechos reales, tiene detrás al guionista Simon Block y al director Michael Samuels, ambos con una amplia experiencia en producciones televisivas de la BBC, aunque el primero también ha escrito para el cine, su título más notable es El médico. Aunque siguiendo aproximadamente a media docena de chavales, Block y Samuels se las arreglan para atrapar la experiencia colectiva, plasmada muy efectivamente. Destaca el miedo inicial, la llegada a los barracones de Windermere, ocupados durante la guerra por obreros que contribuían al esfuerzo bélico, se parece mucho a lo que han vivido previamente: algunos chicos han llegado a pasar hasta por cuatro campos, y también ahí debían quitarse la ropa y pasar un control médico. Igualmente se pinta bien el contacto con chicos de su edad británicos, incapaces de entender el horror por el que han pasado los recién llegados, y que pueden en su inconsciencia mostrarse innecesariamente crueles con sus burlas. O la esperanza de que algún familiar haya sobrevivido a los campos de exterminio, aunque parezca poco menos que imposible. Hay un tono medido para no caer en la sensiblería, por ejemplo recordando a los chicos que una vez termine su período de adaptación, deberán enfrentarse a la vida, y no les servirá caer en el victimismo. La película es profundamente humana, y funciona muy bien la transición final de los niños actores a los ancianos supervivientes a los que han interpretado. Lo hacen muy bien estos chavales, igual que los actores adultos, Thomas Kretschmann, Romola Garai, Iain Glen y Tim McInnerny.
6/10
(2020) | 88 min. | Comedia Tráiler
Amable película doblemente protagonizada por Seth Rogen, quien se aleja del habitual tono grosero de las comedias que le han dado la fama. Sigue a Herschel Greenbaum, judío ruso que se casa con la mujer de su vida Sarah en un entorno digno de El violinista en el tejado, a principios del siglo XX. Pero los cosacos asolan su poblado y se ven obligados a emigrar a Estados Unidos, donde esperan cumplir con su sueño americano, plasmado en anhelos tan sencillos como ser propietarios de las lápidas de sus tumbas, o poder hacer su propia agua con gas. De momento Herschel debe conformarse con trabajar en una fábrica de pepinillos encurtidos. Un accidente le hace caer en una gran cuba, lo que junto al repentino cierre del lugar le lleva a permanecer ahí cien años, hasta que un suceso casual le lleva a salir de la cuba, donde se ha preservado perfectamente, algo que no deja de asombrar a los científicos. El hecho propicia que Herschel conozca a su biznieto Ben, de su misma edad –ambos parecen hermanos gemelos– y diseñador de aplicaciones informáticas. La emoción inicial no impide que surjan las diferencias en el modo en que ven la vida, lo que conduce a algo más que una simple ruptura. Brandon Trost, director de fotografía de títulos como ¿Podrás perdonarme algún día? o The Disaster Artist, debuta en la dirección con la adaptación de un relato corto de Simon Rich, que él mismo ha convertido en guion. La premisa tiene su encanto, toda la parte inicial en el poblado judío, con el cortejo y enamoramiento de Herschel tiene un aire muy consciente a lo El violinista en el tejado, aunque sin música. Luego la cosa deriva al típico relato de “pez fuera del agua”, situación propiciada en este caso por el desajuste temporal de peculiar “hibernación”, al estilo de lo sugerido por Woody Allen en El dormilón y Louis de Funès en El abuelo congelado. Y ello ligado a una historia típicamente judía, donde se apuesta por la conservación de las tradiciones y de la fe judía, lo que incluye honrar a los ancestros, también visitando y cuidado sus tumbas. Al meollo de cómo rompen bisabuelo y biznieto, y su posible reconciliación, le falta un hervor, aunque hay que reconocer el doble trabajo de Rogen con dos personajes de caracteres diferentes, uno deudor incluso en sus gestos de Topol, y la perfección técnica de los planos en que el actor aparece acompañado de sí mismo. En general el film trasluce la sensación de que la cosa daba más de sí, incluidos los típicos anacronismos a que se enfrenta Herschel el éxito de su negocio de pepinillos o las posibilidades de la app que ha diseñado Ben.
5/10
(2020) Serie TV | 420 min. | Ciencia ficción | Drama Tráiler
Original serie distópica de ciencia ficción, respaldada por Ridley Scott, que ha dirigido los dos primeros episodios con su habitual director de fotografía Dariusz Wolski. La trama se debe a Aaron Guzikowski, que ya sorprendió con el guión del impactante film Prisioneros. El título alude a los orígenes de Roma, Rómulo y Remo criados por lobos cuando nace una civilización, algo que sucedería con los niños de los que se ocupan dos androides. La Tierra se muere, con sus habitantes se encuentran enzarzados en una guerra de religión, entre los creyentes adoradores del dios Sol, y los ateos científicos que considera sus creencias pura superstición. Pero ambas partes se dan cuenta de que la supervivencia de la humanidad está en juego, y trazan sus propios planes para asegurarla. Se adelantan los ateos enviando una nave ligera con dos androides, Padre y Madre, pertrechados de embriones humanos al planeta Kepler-22b. Aunque el paraje es hostil, van criando a los recién nacidos, entre los que sobresale el espabilado Campion. Pero en un momento dado, llegará al planeta una de las arcas preparadas por los creyentes. El distinto enfoque de unos y otros para asegurar el destino humano asomará enseguida. Se trata de una de las primeras series para la puesta de largo de HBO Max, para competir de tú a tú con Netflix; en España la emite TNT. Llama la atención el enorme esfuerzo de producción, la imaginería de K-22b es muy sugerente, un planeta desierto pero en cuyo subsuelo hay esqueletos de enormes animales, y los cultivos dispuestos en círculos concéntricos. Guzikowski sabe sacar partido a los conflictos de fe y razón, con la suficiente inteligencia para no caer en el trazo grueso de la caricatura, mostrando la soberbia y crueldad que pueden acampar en los dos bandos, sobre todo cuando falta el diálogo constructivo y sobra la confrontación violenta. También tiene interés el dibujo de los seres humanos y de los androides, en los que asoman rasgos que los pueden hacer más humanos que los humanos, también en su maldad, con ideas ocurrentes, como los chistes “serios” de Padre para aliviar los momentos de tensión. Hay audacia además en apostar por un reparto de desconocidos, con la actriz danesa Amanda Collin dando vida a Madre, y al afrobritánico Abubakar Salim como Padre. Quizá el rostro más conocido sea el del australiano Travis Fimmel de la serie Vikingos. También aguantan el tipo los actores de corta edad, sobre todo Winta McGrath como Campion.
7/10
(2020) | 111 min. | Acción | Ciencia ficción | Thriller
En Nueva Orleans hay un tráfico de unas píldoras muy especiales que concede poderes dignos de personajes de cómic durante cinco minutos. Lógicamente la policía trata de detener esta prácticas, sobre todo porque esta droga tan especial la usan sobre todo los malos malotes. No obstante el agente Frank logra que una de las camellos de estas pastillas, Robin –guiño, je, je, qué ingenioso, al compi de Batman–, le proporcione algunas para adquirir superpoderes temporales, al tiempo que le sirve para intentar desbaratar la organización de narcos. En su camino se cruza Art, que sabe de los orígenes del desarrollo de estas pastillas, y que hace lo imposible para liberar a su hija, que se ha visto enredada en los planes de unos poderosos criminales. Lo cierto es que la trama argumental de Mattson Tomlin para este film de la pareja Henry Joost-Ariel Schulman (las entregas 3 y 4 de Paranormal Activity, Nerve) es lo de menos, en realidad es todo una excusa para una cansina cinta de acción, con mucha fotografía nocturna, persecuciones callejeras trepidantes, peleas a troche y moche, explosiones varias y efectos visuales que suenan demasiado a “déjà vu”, y el inevitable complot de oscuras agencias gubernamentales. Poco importa tener en el reparto al ganador del Oscar Jamie Foxx, o a un actor tan competente como Joseph Gordon-Levitt, pues el margen para demostrar su calidad interpretativa es bastante escaso. Al menos Dominique Fishback puede lucirse con la supuesta improvisación de rap, quizá lo mejor del film, que sirve para subrayar que los mejores talentos son los naturales que uno va perfeccionado, incluso superando limitaciones como una posible timidez, frente a los efímeros que proporcionan unas pastillas de quita y pon.
3/10
(2020) | 104 min. | Acción | Fantástico | Drama Tráiler
Una película noruega que promete más de lo que da, al seguir la línea de crear una particular historia de superhéroe, con unos superpoderes ligados a los dioses de la mitología nórdica, que en Marvel ha servido para crear el universo de Thor. Los propios noruegos ya han abordado el tema en la serie Ragnarok. Sigue a Eric, estadounidense de origen noruego, que en busca de sus ancestros ha terminado viviendo solo en un bosque, tras provocar un pavoroso incendio en el que murieron varias personas. Todo tiene que ver con unos superpoderes que posee, y que parece incapaz de controlar. De hecho, la policía le detiene tras matar accidentalmente a un joven que le estaba provocando. Trata de entenderle y ayudarla la joven psiquiatra Christine, que acaba de obtener el título y que está impactada por el inesperado suicidio de uno de sus pacientes. Aunque el punto de partida de la película dirigida por André Øvredal puede enganchar, el caso es que el guion coescrito con Geoff Bussetil y Norman Lesperance, va deslizándose por cauces rutinarios y previsibles, con comportamientos y vacilaciones de los personajes poco verosímiles, con los que poco pueden hacer el trío compuesto por Nat Wolff, el “superhéroe”, Iben Akerlie, la psiquiatra, y Priyanka Bose, un veterano policía local. Así que todo queda en un conjunto de efectos visuales, rayos y truenos, y objetos deformados. Especialmente insatisfactorio es el tonto desenlace, con unos servicios secretos estadounidenses comandados por una afroamericana que parecen el colmo de la estulticia.
4/10
(2020) Serie TV | 196 min. | Acción | Aventuras | Animación
Simpática serie de animación, surgida del universo Michael Crichton y Parque Jurásico. Tiene un arranque que rompe el saque, porque tenemos una persecución de dinosaurios, con una especie de cazador acosado, y el espectador piensa inevitablemente algo del estilo “vaya tontería, esto parece un videjuego”. Lo que ocurre es que, sí, estamos ante un videojuego, al que juega el pequeño Darius, un apasionado de los dinosuarios. Y es que si alcanza el último nivel, ganará un puesto en el Campamento Cretácico que han organizado los responsables de Jurassic World, que antes de estar completamente en marcha, admitirá a media docena de chavales. En efecto lo consigue, y Darius acude al Campamento Cretácico junto a otros niños: Brooklin, influencer que está todo el día subiendo fotos a sus redes sociales, Sammy, una niña hispana, Ben, un chico delicado y sensible, el atlético Yaz y Kenji, hijo de padres millonetis. Dos monitores, Roxie y Dave, se encargan de los chavales, que enseguida se meten en líos en su afán de conocer a los dinosaurios. La serie desarrollada por Zack Stentz resulta entretenida y con muchísima acción, y tiene una animación aceptable. Se nota que está pensada para los más jóvenes de la casa, lo que no impide que contenga algunos guiños a los filmes de Steven Spielberg. Por supuesto, suenan las notas de la banda sonora original de John Williams en bastantes momentos, y por ejemplo, aparece la mascota de míster ADN que tenía presencia en el primer título de la saga. El planteamiento es combinar la intriga con los nuevos dinosaurios que empiezan a poblar el parque, con los pequeños dramas de los chavales protagonistas y el modo en que se van forjando lazos de amistad.
6/10
(2020) | 95 min. | Thriller
Ángel trabaja en el servicio de urgencias de un hospital como auxiliar de una ambulancia. Tiene como compañero a Ricardo, un argentino, y vive con su atractiva novia francesa Vane, una estudiante. Querrían tener hijos, pero él parece tener espermatozoides perezosos, lo que dificulta el embarazo. Por otra parte Ángel es un tipo mezquino y celoso, que además suele rapiñar en las pertenencias de los pacientes que deben atender, es frecuente que robe algún objeto de los accidentes de automóvil, o que aproveche la muerte de una anciana solitaria en su casa, para llevarse algo que estime de valor y empeñarlos. En una de las guardias, van a sufrir un accidente, a resultas del cual Ángel queda paralítico, debe ir en silla de ruedas y hacer rehabilitación. Su carácter se agria, y aunque Vane se esfuerza en cuidarle, se convierte en víctima de sus celos y mal humor, que llevará a extremos insospechados. Carles Torras entrega un thriller bastante previsible y con personajes monolíticos de escaso interés. Tras el prometedor comienzo del servicio en un accidente de carretera, la narración discurre por caminos muy trillados, y con una incapacidad preocupante a la hora de crear suspense. No sé si el algoritmo de Netflix ha indicado que "Thriller + Mario Casas = Lo petamos", pero en el aspecto artístico y de cine de género, el resultado es insatisfactorio a todas luces. Mario Casas se esfuerza simulando ser tetrapléjico, pero su Ángel es tan antipático que resulta difícil que el espectador pueda sentir algún interés por sus problemas, y por sus reacciones de niño mal criado, espiando a su novia, o molestando al perro de su vecino. Y el el personaje más trabajado, por así decir, porque novia, compi de trabajo y vecino carecen de cualquier matiz, por no decir nada de dos policías de opereta que asoman en un momento dado.
3/10
(2020) | 110 min. | Thriller | Drama Tráiler
Carlos responde al perfil de ejecutivo agresivo y resuelto, capaz de lograr grandes acuerdos para su empresa, una importante petrolera multinacional. Felizmente casado, su esposa espera un bebé. Todo marcha viento en popa, y hasta podrían nombrarle socio de la empresa, lo que supondría para la pareja el sueño de irse a vivir a Nueva York. Pero... En un innombrado país africano con mucho petróleo, sospechoso de vulnerar los derechos humanos, la compañía está a punto de firmar un suculento acuerdo comercial. Pero todo pende del secuestro de un ingeniero con el trabajan. Las autoridades culpan del suceso a un hombre, al que Carlos conoce de su época de cooperante en ese país. De modo que le piden que viaje a negociar, para que Naciones Unidas no aplique un embargo comercial. Vistosa producción española, muy bien rodada en magníficas localizaciones, entre ellas Ghana y Canarias. Se nota que su director, Esteban Crespo, tiene experiencia en rodar en África, allí realizó su multipremiado corto Aquel no era yo. Sirve, mediante un guión coescrito con David Moreno, una entretenida intriga política de corrupción con el hilo conductor del viaje de su protagonista, Carlos, a un pasado que creía haber dejado atrás. En efecto, su actual vida de lujo y poder creciente, se confronta con la realidad de un país de contrastes, donde coexisten la miseria y unos políticos corruptos que nadan en la abundancia, ante los cuales las grandes empresas hacen la vista gorda, lo único que importa es la cuenta de resultados. La película tiene un ritmo brioso, con espléndidas escenas de acción, y se sigue con enorme interés. Quizá los temas que aborda son demasiado complejos para mostrarlos en todas sus dimensiones, y el modo de resolver algunos pasajes, véase el desenlace, sea algo elemental. Pero tiene mérito el esfuerzo realizado, porque se muestran los problemas de las personas de a pie, y la madeja de intereses de empresas, gobiernos e incluso Naciones Unidas, con esa doctrina que tanto daño hace de apostar por el mal menor, al precio de pisotear los derechos de las personas concretas, empezando por el primero y principal, el de la vida. Raúl Arévalo resulta convincente como el solucionador que tal vez no disponga de todas las soluciones, al igual que Candela Peña, como su chófer, ambos moviéndose por zonas inseguras de un país inestable.
6/10
(2020) Serie TV | 330 min. | Drama
Interesante miniserie australiana, una de cuyas creadoras e impulsoras es la actriz Cate Blanchett, que se reserva además un rol secundario. Se inspira en hechos reales, sobre todo lo ocurrido a una tal Cornelia Rau, para abordar de modo poliédrico y con matices el drama de la inmigración y los refugiados, recogiendo múltiples puntos de vista, a través de personajes muy bien dibujados, un auténtico regalo para los actores que los interpretan. La historia es muy coral, aunque dando más peso a cuatro personajes, Sofie, Farid, Cam y Claire. Con acierto se nos muestra cómo la alienación y la frustración pueden anidar en las personas que viven en las sociedades acomodadas, no solo sufren las que pasan mil penalidades para tratar de alcanzar la “tierra prometida”, dejando atrás la propia patria para quedar luego en la tierra de nadie de recintos de confinamiento. Hay detrás del relato buena sensibilidad femenina, no en balde los guiones los firman Elise McCredie y Belinda Chayko, mientras que detrás de la cámara de los seis episodios se encuentran Emma Freeman y Jocelyn Moorhouse. Así, seguimos a Sofie Werner, azafata de avión infeliz, presionada por su padres para asentarse, y que busca el equilibrio en una secta de autoayuda que le va a hacer más mal que bien; a la familia afgana encabezada por Farid, que huye de la persecución talibán con su esposa y dos hijas; a Cam, que buscando un mejor futuro para su familia, acepta el trabajo de guardián en un campo de refugiados; a la recién nombrada supervisora del campo Claire, que se supone que llega para sacar el lugar de los medios, los activistas denuncian continuamente abusos; y a muchos personajes, como un periodista, la burócrata jefa de Claire, el responsable de seguridad del campo y otros guardianes, una mujer que cultiva un huerto, la hermana activista de Cam; el jefe de la secta Gordon y su hermana Pat; y diversos refugiados. Todo ayuda a dar una “foto” bastante completa y matizada de la situación, donde incluso puedes entender el punto de vista de los innegables villanos, sus vicios y debilidades.
7/10

Biografías

A.B. Shawky

34 años

Cine egipcio, sobre leprosos y desheredados. Suena a veneno para la taquilla. Sin embargo Abu Bakr Shawky ha demostrado con su primer largometraje que se pueden tratar estas cuestiones de un modo rebosante de humanidad y capaz de atrapar la atención del espectador sin prejuicios.

Leer Más

Ildikó Enyedi

64 años

El Oso de Oro en Berlín en 2017 le ha insuflado nueva vida. Tras 18 años sin poder dirigir un largometraje, la húngara Ildikó Enyedi ha probado su sensibilidad como cineasta gracias a la singular historia de amor en que consiste “En cuerpo y alma”.

Leer Más

Barry Jenkins

40 años

Su historia parece un cuento de hadas, o lo que debería ser el cumplimiento del sueño americano para un afroamericano. Creciendo en familia desestructurada, sin recursos, con la droga y la violencia siempre pisando los talones, los logros artísticos de Barry Jenkins son sencillamente para quitarse el sombrero.

Leer Más

Lisa Joy

Formada para ser abogada, nada menos que en Stanford, se endeudó hasta las cejas para pagarse los estudios. Pero cuando un prestigioso bufete ya la había fichado, decidió arriesgarse lanzándose a la aventura de su vida: la escritura de guiones.

Leer Más

Lewis MacDougall

18 años

Resulta evidente que su carrera no ha hecho más que empezar. Es un chaval, y Jota Bayona le ha dado protagonismo en una película sobre maduración personal, "Un monstruo viene a verme", que también podría ser la ocasión de que una aventura infantil, actuar como niño para la gran pantalla, vaya a más. El tiempo lo dirá, lo importante es que como su personaje Conor, sepa afrontar sus miedos, sin ser devorado por los oropeles de la fama.

Leer Más

Timothée Chalamet

24 años

Su carrera no ha hecho más que empezar, pero el viento sopla a su favor, pues con apenas 22 años puede hacer papeles más juveniles, pero siempre con rasgos problemáticos y de complejidad, que atraen la atención de los directores más inquietos. Pues su rostro para ideal cara a transmitir dulzura, encanto y fragilidad.

Leer Más

Jan Nemec

79 años

Jan Nemec fueuno de los grandes cineastas nacidos alrededor de la Primavera de Praga, a quien los acontecimientos históricos no permitieron desplegar la gran carrera que debería haber tenido. A pesar de todo, varios de sus filmes brillan con luz propia. El realizador falleció en Praga, a los 79 años, el 18 de marzo de 2016, como consecuencia del cáncer.

Leer Más

Frantisek Vlácil

74 años

No es el cine de Frantisek Vlácil un cine fácil, más bien todo lo contrario. De estraño aliento poético y pesimista acerca de la condición humana, sorprende no obstante su arrolladora fuerza visual y la atmósfera opresiva que lo envuelve.

Leer Más

Noah Hawley

Noah Hawley es un escritor que se ha consagrado con la exitosa conversión del esquema de la celebrada película de los hermanos Coen “Fargo” en plantilla para la serie televisiva homónima.

Leer Más

Douglas Slocombe

103 años

Ha muerto en su ciudad natal, Londres, a la avanzada edad de 103 años, el director de fotografía Douglas Slocombe. Una caída aceleró su fallecimiento. Veterano maestro de la luz, su carrera arranca con las comedias de la Ealing, y termina con las películas aventureras de Indiana Jones. Su arte lo puso al servicio de un cine pensado para una amplia mayoría.

Leer Más

Robby Müller

78 años

Cuando se observa la lista de cineastas con los que ha trabajado Robby Müller, se advierte enseguida que no era un artista al uso.

Leer Más

Elías Querejeta

78 años

Cuando a alguien le preguntan el nombre de un productor español, el primer nombre que viene a la cabeza es el de Elías Querejeta. En una trayectoria que se prolonga a lo largo de más de 50 años, ha estado detrás de títulos emblemáticos del cine patrio, tanto por su calidad artística como por su gancho entre el público más cultivado.

Leer Más

Harold G. Moore

94 años

Ha muerto a los 94 años el general Harold G. Moore, conocido como Hal, que consignó sus recuerdos bélicos en la Guerra de Vietnam en el libro “Cuando éramos soldados… y jóvenes”, escrito al alimón con el corresponsal de guerra de United Press Joseph L. Galloway.

Leer Más

Budd Schulberg

95 años

Ha muerto en Whesthampton Beach, Nueva York, el gran guionista y escritor Budd Schulberg. Tenía 95 años, y será siempre recordado por su oscarizado guión de La ley del silencio.

Leer Más

Arthur C. Clarke

90 años

Hay cineastas que con 100 títulos a sus espaldas apenas han aportado nada a la historia del Séptimo Arte. Y otros que con un solo film ocupan un lugar de honor. Entre estos figura Arthur C. Clarke, coguionista de la mítica 2001: una odisea del espacio.

Leer Más

Michael Blake

69 años

Sólo dos de los guiones que escribió fueron llevados al cine, pero uno, la adaptación de su novela "Bailando con lobos", le dio el Oscar. Michael Blake ha fallecido a los 69 debido a un fallo del corazón.

Leer Más

Nora Ephron

71 años

Nora Ephron, una de las pocas mujeres directoras que han descollado en Hollywood, ha fallecido a los 71 años en su ciudad natal, Nueva York. La directora de Algo para recordar y Tienes un e-mail padecía leucemia, y ha muerto debido a la complicación de una neumonía.

Leer Más

Sidney Lumet

86 años

La noche cae sobre Manhattan. Ha muerto un gran cineasta, director de raza, que abordó como nadie las corruptelas del sistema policia y judicial en Estados Unidos, centrándose en gran parte de su filmografía en su amada Nueva York. Sidney Lumet ha fallecido hoy 9 de abril en su domicilio a causa de una leucemia. Tenía 86 años. Hay tiempo para recordar a una gran persona, buen divulgador del modo en que se realiza el cine con su libro “Así se hacen las películas”, antes de que el diablo sepa que ha muerto.

Leer Más

Jerzy Kawalerowicz

85 años

Aunque nacido en Gvozdets, Ucrania, en 1922, Jerzy Kawalerowicz es a todas luces un cineasta polaco, eso sí, víctima de los movimientos de fronteras sufridos por su país.

Leer Más

Daniel Monzón

Primero escribió de cine, luego escribió cine, finalmente dirigió cine. Daniel Monzón es un apasionado del cine de género, y su cinefilia ha sabido canalizarla poco a poco en sus trabajos, hasta su obra de madurez, Celda 211.

Leer Más

Artículos