Blog de Hildy
Imitando, que es gerundio
La Academia de Cine Español acaba de crear el Premio Segundo de Chomón, que premiará anualmente a personas o empresas cuyo trabajo técnico haya
La Academia de Cine Español acaba de crear el Premio Segundo de Chomón, que premiará anualmente a personas o empresas cuyo trabajo técnico haya supuesto un beneficio notable para el cine. No se puede decir que la Academia haya inventado la pólvora con este galardón que toma su nombre de un gran turolense pionero del cine, conocido por su trucajes al estilo Georges Méliès. En efecto, no hace más que ir a rebufo de Hollywood y los Oscar, como no podía ser menos. Probablemente no es mal camino, aunque cabía disimular un poquito. Porque la sensación es que siempre llegamos tarde.
Lo digo a propósito del primer premio Segundo de Chomón -ojito, Segundo es el nombre de pila de De Chomón, no confundir con un primer segundo premio, vaya lío con las palabras, je, je...-, que ha sido concedido a la empresa madrileña Next Limit Technologies, creadora entre otras cosas del programa informático Real Flow de simulación de fluidos, muy utilizado en todo el mundo para la creación de efectos especiales. Caray, dirá alguno, aquí sí han estado finos los chicos de la Academia para llamar la atención sobre este trabajo que pasa como en oculto. Bueno, si alguien ha estado fina fue la Academia de Cine... de Hollywood, que concedió un Oscar técnico el año pasado a los chicos de Next Limit. Lo único que hace la Academia Española es confirmar lo que premiaron en Los Ángeles. Otro ejemplo de reaccionar a posteriori se produjo el año pasado, al ganar Javier Bardem el Oscar; fue después de esta hazaña cuando la Academia de Cine Español decidió honrar al actor con un ciclo que repasaba su filmografía. En fin, no estará de más recordar a los académicos del cine patrio aquello del refranero de que “a quien madruga, Dios le ayuda”.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.