Blog de Hildy
Paul Bettany: real e imaginario
Paul Bettany es un actor curioso. Sin duda saltó a la fama por su papel en Una mente maravillosa , donde era el amigo imaginario del genio de las
Paul Bettany es un actor curioso. Sin duda saltó a la fama por su papel en Una mente maravillosa, donde era el amigo imaginario del genio de las matemáticas John Nash, al que encarnaba Russell Crowe: tal personaje no era real, sólo existía en la mente desequilibrada de Nash. Y parece que ha tomado gusto a personajes de corte fantástico o conspirador en los que cualquier parecido con la realidad se diría pura coincidencia: en tal sentido es emblemático su asesino monje albino del Opus en El código Da Vinci, o su arcángel Miguel de la recién estrenada Legión, que desobedece a Dios para ayudarle, algo la mar de peculiar. Además pone voz a Jarvis, el ordenador que ayuda a Tony Stark en los dos Iron Man. Y en Priest, cuyo rodaje acaba de terminar, es un cura que desobedece a la Iglesia para combatir a los vampiros que tienen secuestrada a su sobrina.
Con tal bagaje, podría pensar uno que Bettany sólo anda interesado en cine fantástico desconectado del mundo real. Pero lo cierto es que en Destino de caballero era el escritor Geoffrey Chaucer, y también ha dado vida a personajes de verdad sin demasiadas fantasías, en La reina Victoria –allí era lord Melbourne– y Creation –donde es el mismísimo padre del evolucionismo, Charles Darwin–.
Elon Musk promete una película de "La Odisea" hecha con IA antes de final de año
La guerra de las odiseas ha comenzado, y esta vez Odiseo no necesita barco: le basta con un ordenador. Elon Musk ha anunciado que su inteligencia artificial Grok será capaz de crear antes de final de año un largometraje completo inspirado en “La Odisea”, que, según él, será “históricamente preciso y fiel a Homero”.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.