Blog de Hildy
Luces y sombras en la marcha del ‘presi’ Álex de la Iglesia
Es el mejor presidente que ha tenido la Academia de Cine en España en sus 25 años de existencia. Con todo el respeto que me merecen veteranos como mi
Es el mejor presidente que ha tenido la Academia de Cine en España en sus 25 años de existencia. Con todo el respeto que me merecen veteranos como mi paisano zaragozano José Luis Borau. Álex de la Iglesia ha ayudado a lavar –en parte, ‘no se tomó Zamora en una hora’– la mala imagen que tiene el cine hispano entre muchos españolitos. En sólo año y medio ha logrado que la gala de los Goya sea menos soporífera, y hasta mediamente divertida, con el fichaje de Buenafuente como presentador. Tuvo un encuentro con el líder del Partido Popular Mariano Rajoy, limando así asperezas con la derecha, harta de el ‘no a la guerra’, ‘hay motivo’ y demás, propiciada por los cómicos. Hizo autocrítica de que el cine español a veces estaba muy politizado –o daban esa imagen sus responsables– y que se debía pensar más en películas capaces de conectar con el público. Habló de diálogo, diálogo, diálogo. Ha revitalizado los actos públicos de la Academia –premios varios, ciclos, conferencias y mesas redondas– y la revista y web de la institución.
Pero nadie es perfecto. Resulta encomiable el deseo de aportar su granito de arena en la legislación de las descargas de material audiovisual en internet, pero aquí ha dado cierta impresión de ‘buen rollito’, ingenuidad y marketing. En el diario El Mundo comentaban con acierto que ese twitteo de los participantes en la reunión de creadores e internautas propiciado por el ‘presi’ transmitía una imagen poco seria, de niños pasándose papelitos mientras el profesor da su aburrida lección.
Por otro lado, creo que De la Iglesia no ha gestionado bien el tiempo de su marcha. Irse a tres semanas de la gala de los Goya es un feo muy grande a los compañeros de profesión. Puede estar en desacuerdo con el pacto político para sacar adelante la ley Sinde en el Senado, pero su papel institucional le obligaba a ser más discreto, poner su renuncia en manos de quien corresponda, y hacerla pública el 14 de febrero, o sea, el día después de la entrega de los Goya.
Lo que quiero decir es que no me imagino a Tom Sherak, el presidente de la Academia de Cine de Hollywood, renunciando a su puesto en vísperas de la entrega de los Oscar, tiene que darse una situación muy grave para actuar, sino lo que procede es esperar. Ahora hasta cabe pensar que el intempestuoso anuncio de Álex de la Iglesia podría influir en los votos que recabe (o no) su película Balada triste de trompeta, pues los académicos tienen de plazo hasta el próximo 7 de febrero a las 2 de la tarde emitir su veredicto. Y para más inri, la ‘hábil’ ministra Ángeles González Sinde ha declarado que una buena sucesora del ‘presi’ actual podría ser la ‘vicepresi’, Icíar Bollaín, qué, caray, tiene igualmente peli en liza, También la lluvia. ¡Qué poco sentido común!
Y puestos a elucubrar, surge también otra sospecha. Que ni protesta ni gaitas. De la Iglesia estaba cansado de la parafernalia académica. Y tras modelarse una inmejorable imagen ante la opinión pública, y ganar muchos enteros en reconocibilidad ante la gente, se puede ir a hacer películas, que ahora le será más fácil sacar adelante; pues esa imagen de tipo competente con el que se puede hablar genera simpatía y tal vez ganas de invertir en él, eso vale su peso en oro. Y entretanto la Academia, no tiene fácil el recambio, alguien capaz de ganarse la simpatía del tío de a pie.
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