Blog de Hildy
¿Cualquier parecido de las series de TV con la realidad es pura coincidencia?
A la vieja frase de “la vida no es como en las películas” habrá que añadirle, decididamente, un corolario, “la
A la vieja frase de “la vida no es como en las películas” habrá que añadirle, decididamente, un corolario, “la vida no es como en las series de TV”. De acuerdo que hay convenciones que hay que aceptar, que existe la apelación a aquello de suspender la incredulidad, etcétera, etcétera, pero es que dentro de la supuesta edad de oro que estarían viviendo los seriales de la ya no tan pequeña pantalla –el personal empieza a tener unos “home cinema” de aquí te espero–, a la hora de sorprender, epatar, encandilar, se empieza a llegar a extremos que piden a gritos ser cuestionados.
Y hablo de series que despiertan mi interés, me engancho y estoy deseando ver nuevos capítulos. Pero me temo que cualquier parecido entre la vida real y lo que veo es pura coincidencia. Pongamos House of Cards, de la que ayer mismo ofrecía un comentario. El cinismo del congresista Francis (Kevin Spacey) es tan exagerado que me obliga a preguntarme: ¿qué mueve a este narcisista en la vida, aparte del placer de mirarme a la cara como espectador y presumir de su última “puñalada” y de la clarividencia con que ve las cosas? Es que este hombre con lo único que parece disfrutar es tomando filetes ricos en colesterol... La serie está muy bien contada, pinta distintas luchas por el poder, la ambición de una periodista, y tal y cual, y te preguntas cómo discurrirá. Uno no acaba de caerse del guindo, como para negar la corrupción en tantos ámbitos de la sociedad, pero sea como fuere, lo que veo no me parece creíble.
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.