In memoriam
El cineasta argentino deja sin acabar "Corte final"
Muere Eliseo Subiela el día de Navidad
“Corte final” era el título del proyecto cinematográfico en que andaba trabajando Eliseo Subiela cuando le alcanzó la muerte el día de Navidad de 2016, a los 71 años. No podía ser más apropiado, se ha ido trabajando, enfrascado en un proyecto que era un homenaje a su gran pasión, las historias de la gran pantalla.
Casualidades de la vida, Eliseo Subiela ha muerto el día en que se conmemora el nacimiento de Jesús, que fue personaje sublimado y onírico en alguno de sus filmes asociados al realismo mágico. El protagonista de su película más lograda, Hombre mirando al sudeste (1986), también presentaba reminiscencias mesiánicas, pues aparecía en un psiquiátrico afirmando que era un extraterrestre, que había venido a estudiar el comportamiento de los habitantes de la Tierra, y a pesar de afirmación tan extravagante, parecía alguien muy cabal en sus puntos de vista.
Eliseo Subiela nació en Buenos Aires en 1944, y al parecer la infancia que le tocó vivir junto a su hermano Héctor estuvo presidida por una atmósfera desangelada, por la frágil salud y actitud distante del padre, y las migrañas de la madre que pedía que su casa estuviera siempre a oscuras. Es probable que esto influyera después en su gusto por lo fantástico en lo ordinario, cierto escapismo necesitado de imágenes oníricas, y su afición a situar historias en centros hospitalarios y hogares sin alma. “El arte sin riesgo no me interesa”, declaró en alguna ocasión, cuando se le tachaba de hermético y poco accesible. Y es que, asegura, prefería plantear interrogantes, antes que dar respuestas con su cine.
Ya con 17 años filmó un corto, y su dedicación a la publicidad, donde realizó abundantes anuncios, le preparó para dar el salto a la dirección cinematográfica. Su debut en la ficción no llega hasta 1981 con La conquista del paraíso, que ya marca su estilo, pero la consagración, que le permite vivir a partir de entonces del cine, viene 5 años después con Hombre mirando al sudeste. Por ella fue reconocido como mejor nuevo director en el Festival de San Sebastián; un film estadounidense muy posterior, K-Pax, fue considerado como una copia no confesa del film de Subiela.
Sigue una década con los mejores trabajos de Subiela, Últimas imágenes del naufragio (1989) y No te mueras sin decirme adónde vas (1995), donde presenta respectivamente una metáfora de Argentina y una romántica declaración de amor al cine. A la vez creó su propia Escuela de Cine en Buenos Aires, la Escuela Profesional de Cine y Artes Audiovisuales de Eliseo Subiela, donde impartía clases.
Luego sus trabajos decaen, atrapados en un esteticismo y simbolismo algo autocomplaciente, a veces supuestamente provocador. Pero siguió trabajando hasta el final, y deja precisamente un film, Corte Final, pendiente de estreno.
Una película de fútbol arrasa en la taquilla china
El rey de la comedia hongkonesa vuelve a demostrar que sigue teniendo un toque mágico. Stephen Chow ha convertido “Kung Fu Soccer”, el esperado spin-off de “Shaolin Soccer”, en uno de los grandes fenómenos cinematográficos del verano en China, donde ya ha superado los 214 millones de dólares de recaudación en apenas nueve días.
Russell Crowe y Leonardo DiCaprio, coleccionistas de dinosaurios
El rey de los dinosaurios ha vuelto a sentarse en su trono. Un espectacular esqueleto de Tyrannosaurus Rex bautizado como Gus ha sido vendido por 50,1 millones de dólares en una subasta celebrada por Sotheby’s, convirtiéndose en el fósil de dinosaurio más caro jamás adquirido en una puja.