La cosa rosa
¿Por qué yo?
Josh Brolin confiesa que de primeras no entendió porqué Oliver Stone le ofreció ser George Bush en W. y que incluso llegó a sentirse insultado.
Probablemente habrá muchas personas que no se lo piensen ni tan siquiera una vez, si Oliver Stone les ofrece un papel en una de sus películas. Da igual, de lo que sea, lo importante es salir en algo que haya hecho él. Lo que es evidente, es que Josh Brolin no se encuentra entre este grupo. El actor de No es país para viejos se quedó alucinado cuando el cineasta le propuso ser el presidente Bush en su nueva película W. El actor ha confesado en una entrevista concedida a USA Today que, dadas sus convicciones políticas, la propuesta de Stone le llegó a resultar ofensiva y que, de hecho, consideró la opción de rechazarla. Según sus propias palabras: “Cuando te ofrecen un papel, entiendes por qué han hecho la conexión entre tú y el personaje. Pero cuando Oliver vino y me propuso lo de Bush, no lo pude entender. No podía hacer ningún tipo de conexión entre él y yo. Entonces él me dijo que había algo muy americano en mí”. Por mucho que Stone intentó explicarle lo que había visto en él, no fue hasta leer el guión cuando Brolin cambió de parecer. “Lo leí en una mañana y pensé que era increíble. No me encantó la historia, pero como personaje el hecho de seguir a un hombre desde los 21 a los 58 años suponía un increíble reto para un actor y pensé que no podía rechazarlo”, confiesa.
Tomada la decisión, las tornas cambiaron radicalmente, y Brolin comenzó a obsesionarse con Bush. Según confiesa el actor dice que su mujer le regañaba a menudo porque hacía cosas raras. Brolin quiso conocer cada detalle de Bush, cada gesto, cada tic, así que reconoce que su mujer tenía razón y afirma “estaba obsesionado”. El resultado de esta relación de amor odio entre el actor y el personaje se podrá ver a partir de hoy en las carteleras norteamericanas. En España habrá que esperar, pues de momento no hay fecha de estreno.
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