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Biografía

Oliver Stone

Oliver Stone

73 años

Oliver Stone

Nació el 15 de Septiembre de 1946 en Nueva York, EE.UU.

Premios: 3 Oscar (más 3 premios)

La conciencia americana

19 Julio 2012

Aunque su discurso político a veces se le ha ido de las manos, sobre todo con el paso del tiempo, Oliver Stone ha sido un valiosísimo Pepito Grillo de la sociedad americana. Guionista prodigioso, y director de títulos de entidad, su cine sirve de gran ayuda de cara a entender la historia reciente de Estados Unidos.

Nacido el 15 de septiembre de 1946 en Nueva York, William Oliver Stone es hijo de un agente de bolsa judío y una católica francesa. Cuando tenía 15 años, sus progenitores se divorciaron debido a las continuas infidelidades de su padre. Durante los veranos pasa largas temporadas con sus abuelos maternos en Francia, donde su padre le consigue al chico un trabajo en una compañía financiera que le serviría de inspiración mucho después para su film Wall Street.

Admitido en la prestigiosa universidad de Yale, después del primer curso Oliver Stone deja sus estudios para viajar a Vietnam del Sur, para enseñar inglés en una escuela durante seis meses. Después viaja a México, donde le detienen por posesión de marihuana, y vuelve a la universidad un tiempo, aunque en lugar de estudiar centra sus esfuerzos en escribir "A Child's Night Dream", una novela de carácter autobiográfico.

En septiembre de 1967, Oliver Stone se alista en el ejército, y es enviado al frente en Vietnam, donde permanece 15 meses, en los que consigue diversas condecoraciones. De regreso a casa, se gradúa en la escuela de cine de la Universidad de Nueva York, donde dio clases con el gran Martin Scorsese.

Tras algún corto, como Last Year in Viet Nam, debuta en el largometraje con Seizure, un film de terror de escaso interés. A continuación se trabaja a fondo el guión de El expreso de medianoche, basado en el libro autobiográfico de Billy Hayes, americano detenido por posesión de drogas en Estambul, sometido a toda clase de vejaciones en prisión. Dirigida por el británico Alan Parker, la Academia de Hollywood premió el libreto adaptado de Oliver Stone con un Oscar.

Divorciado de Majwa Sarkis, en 1981 se uniría a la asistente de dirección Elizabeth Burkit Cox, con la que tuvo dos hijos, Sean y Michael. Posteriormente –en 1996– se emparejaría con Sun-jung Jung, que sería la madre de su hija Tara.

Su regreso a la dirección, con La mano, insulso film de terror con Michael Caine, fracasó espectacularmente. De esta forma, durante la primera mitad de la década de los 80, Oliver Stone se concentra en su carrera como guionista, con títulos como Conan, el bárbaro, Manhattan Sur y sobre todo El precio del poder, para la que realizó una investigación exhaustiva del submundo del narcotráfico, y compuso frases memorables como el recordado "dile hola a mi pequeño amigo".

Cuando retomó su faceta como director, denunció los estragos de la guerra en Centroamérica en la interesante Salvador, cuyo libreto coescrito por Stone también compitió en los Oscar, al igual que el protagonista, James Woods, excelente como corresponsal bélico.

La consagración definitiva le llegaría a Oliver Stone con Platoon, de 1986, dirigida y también escrita por él (el cineasta ha intervenido en todos los guiones de sus películas excepto en el caso de Giro al infierno). Concebida a partir de sus propias experiencias bélicas, el cineasta ofrece una versión realista del conflicto en la línea de títulos como Apocalipse Now, y en contraste con títulos triunfalistas como Boinas verdes, de John Wayne. Su denuncia de excesos cometidos por el ejército americano hizo correr ríos de tinta. Fue la gran triunfadora de los Oscar ese año, al imponerse en las categorías de sonido, montaje, director y película. En los años subsiguientes, Stone ultimaría una especie de trilogía sobre Vietnam, con Nacido el cuatro de julio, con Tom Cruise, en torno a las protestas civiles en territorio estadounidense, y El cielo y la tierra, donde retrata a la población civil vietnamita a partir de la historia de amor de un americano (Tommy Lee Jones) con una nativa.

Obtuvo una enorme repercusión Wall Street, que advertía de los abusos a los que se puede llegar en el mundo financiero. Michael Douglas obtuvo un Oscar por su trabajo como el ambicioso Gordon Gekko. Tiene un esquema similar a su otra gran obra, Platoon, donde el protagonista, Chris, se debatía entre las buenas influencias del honrado sargento Elias, y el mal ejemplo del sargento sin escrúpulos Barnes. Aquí utiliza al mismo actor, Charlie Sheen, que como Bud Fox tiene que debatirse entre las buenas intenciones de su padre sindicalista, Carl (interpretado por su progenitor real, Martin Sheen) y el modelo propuesto por el ambicioso capitalista Gekko.

El tercer gran título de Oliver Stone es sin duda JFK, en torno al asesinato de John F. Kennedy, que divulgaba las conclusiones de Jim Garrison, fiscal del distrito de Nueva Orleáns. Éste ponía en duda la tesis de la Comisión Warren, que defendía que el magnicidio fue obra de un solo hombre (Lee Oswald) y apuntaba la existencia de una compleja conspiración.

En los 90, Stone se mantuvo ocupado, con títulos como The Doors –que reconstruye la vida del cantante Jim Morrison–, Asesinos natos -basada en guión de Quentin Tarantino reescrito por él–, Nixon, Giro al infierno y sobre todo la interesante Un domingo cualquiera, que pone en solfa la mercantilización del deporte profesional. Esos años el realizador también tuvo tiempo de escribir para Alan Parker el musical Evita, y de producir títulos como El misterio Von Bullow, Acero azul o El escándalo de Larry Flint.

Sin embargo, con la entrada del nuevo milenio, su carrera en cierta manera languidece. Entrega dos documentales excesivamente complacientes con Fidel Castro, titulados Comandante y Looking for Fidel. Decepciona con Alejandro Magno, ambicioso pero fallido retrato del líder macedonio. No alcanzó la repercusión deseada con W., en torno al presidente George Bush, encarnado por Josh Brolin. Tampoco acabó de convencer con Wall Street: El dinero nunca duerme, desmejorada secuela de su film sobre la Bolsa. Esos años, sólo parece salvarse de la quema World Trade Center, reconstrucción del drama real de dos policías atrapados bajo los escombros de las Torres Gemelas, el 11-S.

Además, no ha parado de desatar polémica, primero con su participación en una misión humanitaria en Colombia, que buscaba la liberación de tres rehenes de los guerrilleros de las FARC, cuyos miembros calificó de héroes, pese a que el gobierno estadounidense los considera un grupo terrorista. En una entrevista con Sunday Times de 2010 se autodeclaró comunista, ha criticado a Obama por no mover un dedo para parar el golpe de estado en Honduras, e irritó a la comunidad judía cuando llegó a decir que "Hitler es el chivo expiatorio de la historia), aunque posteriormente se retractó. Arremete contra la brutalidad de los carteles mexicanos de la droga en Salvajes, de Oliver Stone, su último trabajo.

Oscar
1990

Ganador de 1 premio

Oscar
1987

Ganador de 1 premio

Oscar
1979

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

Ganador de 1 premio

  • Oso de Oro honorífico

Ganador de 1 premio

  • Oso de Plata al Mejor Director Platoon
Filmografía
Oliver Stone: Entrevistas a Putin

2017 | The Putin Interviews | Serie TV

Apasionante miniserie documental de Oliver Stone, armada con las extensas entrevistas que el cineasta ha podido mantener con el presidente ruso Vladimir Putin entre 2015 y 2017. Sigue así la estela de los documentales Comandante y Persona non grata sobre Fidel Castro y Oriente Medio, y de la serie La historia no contada de los Estados Unidos. De modo que conocemos de primera mano el punto de vista del demonizado –especialmente por Occidente– mandatario, que logra transmitir una imagen prudente, suavemente irónica, con un punto de astucia y lo que parece bastante sentido común. Stone no se muestra entregado a Putin, aunque se le nota cierta admiración y química –el visionado compartido de Teléfono rojo, volamos hacia Moscú es uno de esos momentos simpáticos, en que uno acepta el deseo del otro de ver la película de Stanley Kubrick–, y le plantea preguntas incómodas, no deja tema candente sin tocar: las relaciones con Estados Unidos, Ucrania y Crimea, la guerra de Siria, la legislación sobre la homosexualidad, la libertad de que goza la oposición, etcétera... Y el presidente ruso contesta a todo –sólo a ratos apela a la discreción propia de un mandatario–, logrando que se entienda su posición. Al tiempo, le vemos, además de en imágenes de archivo, practicando judo o hockey, hablar de su familia y de su fe como cristiano ortodoxo, y moverse por los despachos del Kremlin o de la residencia presidencial, en amplios salones o rodeado de iconos, e incluso desde las salas en que sigue puntos calientes como Siria, donde intervienen las fuerzas armadas rusas.

7/10
Snowden

2016 | Snowden

Las tribulaciones de Edward Snowden, el hombre que destapó el espionaje masivo a ciudadanos corrientes llevado a cabo por el gobierno de los Estados Unidos, es un tema Oliver Stone cien por cien. El cineasta que ha dedicado una trilogía a Vietnam, buceado en el lado oscuro de Wall Street, paseado por conspiraciones y vidas de presidentes, y que ha recalado incluso en el 11-S, además de atreverse con una serie documental y un libro sobre la historia no contada de su país, sólo podía relamerse de gusto ante la posibilidad de lleva a la pantalla esta historia. Quizá las pegas a que debía enfrentarse estriban en la abundante información publicada en los medios sobre Snowden junto a la existencia del oscarizado e imprescindible documental de Laura Poitras, Citizenfour. En cualquier caso Stone, tras cuatro años fuera de la ficción, demuestra en Snowden su buen pulso de cineasta, su historia atrapa, cuenta con un buen reparto y sabe visualmente impactar acerca de las inquietantes posibilidades de espionaje que brindan las nuevas tecnologías. Está bien que nos permita conocer el background de Snowden hasta llegar a contratista de la CIA, y la relación con su novia Lindsay Mills, aunque sea precisamente la subtrama amorosa una de las partes más flojas del film. Donde más sólido se muestra es en la denuncia, en presentar el punto de vista del protagonista, por qué actuó como actuó; aunque Snowden se presenta como un héroe sin fisuras, al estilo capriano de Jim Garrison de JFK, no hay lado oscuro ni se responde a la pregunta sobre de qué otro modo podría afrontarse la amenaza terrorista. En cualquier caso se palpa la decepción de este cineasta liberal ante el modo en que maneja la cuestión el presidente Obama. Los actores –Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley y compañías– están bien, al estilo de lo que exige un thriller, aunque quizá un tanto fríos.

6/10
Salvajes, de Oliver Stone

2012 | Savages

Adaptación de una novela del descarnado Don Winslow sobre el narcotráfico mexicano, a cargo de Oliver Stone. Ambos han coescrito el guión adaptado de Salvajes con Shane Salerno, que creó con Winslow la serie UC: Undercover. O, diminutivo de Ophelia, comparte vida sexual con el botánico Ben y el ex soldado de élite Chon, que se dedican a cultivar marihuana de excelente calidad gracias a unas semillas importadas de Afganistán. Los dos intentan llevar su negocio sin enfrentarse con nadie en la medida de lo posible. Pero Elena, conocida como "La Reina", cabecilla de un cartel mexicano de la droga, desea asociarse con ellos por la fama que ha adquirido su 'hierba'. Los chicos se niegan, lo que equivale a toda una declaración de guerra. El veterano Oliver Stone vuelve a demostrar que es un maestro de la narrativa cinematográfica. Como siempre, logra que su obra tenga una factura muy rompedora y moderna, a base de intercalar alguna secuencia en blanco y negro, primerísimos primeros planos de objetos, secuencias con un montaje ultraveloz y cámara manual de vez en cuando. Hasta la banda sonora, que incluye algún rap latino de tono combativo, parece lo último de lo último. En Salvajes brilla sobre todo el secundario Benicio del Toro, como psicópata implacable que disfruta haciendo daño a sus víctimas. También cumplen otros actores de primera en interpretaciones de reparto, como John Travolta, Demián Bichir, una Salma Hayek en un registro desconocido como 'madrina' mafiosa, y un Emile Hirsch en un trabajo que sabe a poco por su brevedad. En cuanto a los roles principales, Stone se los ha dado a jóvenes actores que empiezan a despuntar, con un aceptable trabajo de Aaron Johnson (Kick-Ass. Listo para machacar) y Taylor Kitsch (Battleship), mientras que Blake Lively (Gossip Girl) se esfuerza, pero pronto queda de manifiesto que le han asignado un personaje florero. Es curioso que se compare la relación a tres bandas de los protagonistas con la que se establecía en Dos hombres y un destino, que adquiría un enorme romanticismo, mientras que ésta parece basarse en el sexo puro y duro, ya sea frío o lleno de afecto. Con una actriz menos despampanante en el papel, el 'ménage à trois' no resultaría creíble. Gran ilustrador de los mecanismos del poder, Stone había tratado este tema en el ámbito económico (Wall Street), político (JFK) y militar (Platoon). En Salvajes hace lo propio con el submundo de los carteles de la droga. El cineasta, que defiende públicamente la legalización de la marihuana, había mostrado su permisividad con las drogas en cierta medida en películas como Asesinos natos y The Doors. En Salvajes escamotea las consecuencias negativas de la adicción, mientras que la voz en off del personaje de Blake Lively no para de soltar parrafadas sobre las virtudes de la misma. La conclusión viene a ser que todo el mundo puede ser feliz salvo que se meta en líos con narcotraficantes sin escrúpulos. La 'sorpresa' del final recuerda a las secuencias más irreales de Asesinos natos, resulta un tanto decepcionante y en cierta medida da al traste con la sensación de realismo.

5/10
La historia no contada de los Estados Unidos

2012 | The Untold History of the United States | Serie TV

Wall Street: El dinero nunca duerme

2010 | Wall Street: Money Never Sleeps

Año 2001. Gordon Gekko sale de la cárcel tras cumplir condena por delitos monetarios. Siete años después el ex ‘tiburón’ de Wall Street publica “¿La codicia es buena?”, libro que anticipa la inminente crisis financiera mundial, denunciando que la codicia forma ya parte del sistema legal. Winnie, la hija de Gordon, no se habla con él, odia todo lo que representa, y le culpa de la muerte de su hermano por la droga. Paradójicamente, ella planea casarse con Jake, que trabaja en el mundo de las grandes corporaciones, y que apoya firmemente a una empresa que investiga en energías alternativas basadas en la fusión. Y es que puede que Jake no sea tan diferente a Gordon, pues tras el suicidio de su mentor, cuya empresa estaba en bancarrota por culpa de los rumores del mercado, reclama venganza, pues sabe que tiene nombres y apellidos quien le empujó a quitarse la vida. La codicia en los mercados bursátiles, que conoció un boom en los 80 del pasado siglo, quedó inmortalizada fílmicamente en el Gordon Gekko de Wall Street, personaje que dio a Michael Douglas un Oscar. Con los recientes sucesos de la ‘burbuja’ inmobiliaria y la generación ‘ninja’, había una lógica expectación acerca de qué haría Oliver Stone retomando a Gekko, esta vez con un guión ajeno de Allan Loeb y Stephen Schiff. Vaya por delante que aquí no se trata de explicar la crisis financiera, en tal sentido decepciona su condición de simple e ideal telón de fondo para retomar al personaje del film de 1987, e incorporar algunos nuevos. Late todo el tiempo la idea de si Gekko puede redimirse, ser mejor persona, el mismo planteamiento que escogió Francis Ford Coppola para recuperar a Michael Corleone en El padrino III; y siguiendo la comparación, la otra duda que flota es si Jake será como el hijo de Michael que se dedica a la ópera, un tipo honrado, o como el bastardo de Sony, un gángster destinado a suceder a Michael. Los otros planteamientos que vertebran la trama son el valor del tiempo, capital más valioso que el monetario, y la importancia de aportar a la sociedad cosas tangibles, como podrían ser una nueva fuente de energía, o la dedicación a la enfermería de la madre de Jake. Estamos ante una cuidada producción de estudio, pero a la que falta alma, el hálito del original. Escasea el espacio para la tragedia a lo Shakespeare, y sobra en cambio para el convencionalismo dulzón, de modo notorio en el poco trabajado desenlace. El dibujo de la ‘selva’ de Wall Street y de internet suena a ratos a cliché: el ‘tiburón’ de Josh Brolin, con esa pintura en su despacho de Saturno devorando a sus hijos; o la hija izquierdista Winnie, con su idealista website “La verdad congelada”. Quizá la fortuna de Stone es contar con unos actores que se elevan sobre sus personajes para darles relieve. Carey Mulligan da una gravedad a su personaje, que lo hace creíble, Michael Douglas consigue sostener las evoluciones de un Gekko algo ‘veleta’, Josh Brolin aporta cinismo. Menos credibilidad se observa en un Shia LaBoeuf demasiado ‘pitagorín’, en el científico de Austin Pendlenton, o en la vendedora de pisos de Susan Sarandon.

5/10
Al sur de la frontera

2009 | South of the Border

Documental sobre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Claramente favorable a su persona y a su política, en la cinta se acusa a los medios de Estados Unidos y a su Gobierno de demonizar al presidente venezolano, Hugo Chávez, y a otros dirigentes izquierdistas sudamericanos.

W.

2008 | W.

En Nixon, Oliver Stone retrató a un presidente estadounidense marcado por la sombra de Kennedy, que había sido mucho más popular que él, y le había vencido en las elecciones. En esta ocasión lleva al cine la vida de George W. Bush, otro presidente también acomplejado –según se le muestra en el film– por otro antecesor, que en este caso es George H.W. Bush, su propio padre. Stone hace mucho hincapié en las reprimendas de Bush Sr. a su vástago, hasta el extremo de que éste llega a tener pesadillas con él. También apunta que se siente muy celoso de que su padre parezca tener como favorito a su hermano Jeb. Y explica que en parte su empecinamiento con la guerra de Irak se debe a que Bush quería derrocar a un Sadam Hussein que su padre dejó en el poder tras derrotarle y expulsar a sus tropas de Kuwait en 1991. Contra todo pronóstico, Oliver Stone desconcierta un poco porque se esperaba que el polémico director de JFK y Comandante (sobre Fidel Castro) arremetiera sin piedad contra un presidente que ha combatido de forma regular en sus declaraciones públicas. Y sorprende agradablemente que, a pesar de sus divergencias políticas, Stone no cargue radicalmente contra él, sino que hace un esfuerzo por entenderle, y por explicar sus acciones. Por curioso que parezca, presenta a Bush como un buen hombre, honesto y esforzado, a pesar de su torpeza al hablar y sus problemas con el alcohol, un error de juventud. Viene a reconocer el cineasta que Bush es un hombre de sólidos principios e ideales, religioso convencido, enamoradísimo de su mujer, que luchó con tenacidad para ser elegido gobernador de Texas, en el 94, con todo en contra suya. El punto fuerte de la cinta son los actores. Algunas caracterizaciones son asombrosas, como la de Josh Brolin, que si bien no parece tan inspirado como en No es país para viejos, se esfuerza notablemente y por momentos parece el propio Bush. Se lucen especialmente el veterano James Cromwell como su progenitor, Elizabeth Banks –Laura Bush, su esposa– y una transformada Ellen Burstyn –Barbara Bush, madre del protagonista–. Richard Dreyfuss es un convincente Dick Cheney, aunque su personaje parece tratado de modo maniqueo, pues queda como un manipulador ansioso por quedarse con el petróleo de Irak. Sorprende visualmente muchísimo Thandie Newton, que gracias a una excelente labor de los maquilladores recuerda muchísimo a su personaje, Condolezza Rice, si bien no tiene demasiado papel en la cinta. Por otra parte, alguna elección se antoja desafortunada, como en el caso de Ioan Gruffudd (Mr. Fantastico en Los 4 fantásticos) escogido para una breve interpretación de Tony Blair. Juega en contra del film el hecho de que Oliver Stone –cuyos movimientos de cámara en cintas como Wall Street eran muy brillantes– haya rodado esta con una puesta en escena muy académica, cercana al de las producciones televisivas de segunda categoría. Además, el metraje (129 minutos) se antoja excesivo para una trama que no aporta ninguna teoría de la conspiración al estilo JFK, ni ninguna novedad sustancial, sino que se limita a repasar asuntos que han ocupado las portadas de los diarios en los últimos años. Desde luego, es una obra muy menor en la filmografía del veterano director.

5/10
World Trade Center

2006 | World Trade Center

A nadie le cabe la menor duda de que los sucesos acaecidos el 11 de septiembre de 2001 conforman de modo indeleble las primeras líneas de la Historia del siglo XXI. El film que nos ocupa, para escándalo de los seguidores del Oliver Stone más polémico, no trata de hacer sesudas lecturas acerca de lo que significó lo ocurrido en tal día. Simplemente, y no es poco, toma ese marco para contar el drama muy personal de dos policías que quedaron enterrados bajos los escombros de una de las Torres Gemelas. John McLoughlin y Will Jimeno habían acudido allí con intención de ayudar a las personas atrapadas en el atentado. Pero poco pudieron hacer, excepto sobrevivir. Con precisión de entomólogo Stone, que se pliega a pies juntillas al guión de Andrea Berloff, describe la angustia de la pareja de policías y de sus familias, que aguardan noticias en el exterior. Y apunta cómo la fe y el recuerdo de sus seres queridos se convirtieron en fuerte acicate para resistir. El film tiene un fuerte sabor clásico, y muestra las diversas caras del heroísmo, sin dar pie a cinismos baratos o a discursos políticos que no venían al caso. La única licencia que se permite Stone en este sentido es la del personaje del tenaz marine que rebusca entre las ruinas, del que se señala su afán de vengar la afrenta sufrida por Estados Unidos, que cumplió alistándose para ir a Irak. Aparte de esta reacción, muy humana al fin y al cabo, tenemos una historia cuyo final conocemos, bien narrada, con interesantes tipos humanos. Destaca por supuesto la pareja de Nicolas Cage (que en el film recuerda a James Stewart, al igual que Kevin Costner parecía un primo lejano de Gary Cooper en JFK) y Michael Peña, mientras Maria Bello y Maggie Gyllenhaal cumplen encarnando a sus sufrientes esposas. Aunque se diría que el director se encuentra menos suelto que en otras ocasiones, todo el arranque de la película, con la idea de la sombra maligna de uno de los aviones y el desplome de las Torres, es más que notable.

6/10
Alejandro Magno

2004 | Alexander

El excelente director Oliver Stone aprovecha la falta de datos precisos que tienen los historiadores sobre la personalidad de Alejandro Magno, para dar una visión muy particular y poco rigurosa del general macedonio que unificó Grecia y conquistó Egipto, Asia menor y Persia en el siglo IV A. C. Consciente de que su mirada es discutible, el cineasta se excusa, narrando la historia desde el subjetivo punto de vista de Ptolomeo (Anthony Hopkins), envejecido general de Alejandro, que llega a calificar su propia narración de desvaríos seniles. El Alejandro Magno que nos presenta Stone es un tipo traumado por el carácter dominante de su madre Olimpia, que se lanza a una carrera de conquistas militares para huir de ella, tras morir su padre, Filipo. El elemento más comentado del film es la presunta homosexualidad de Alejandro, a la que se concede gran protagonismo al describirse su relación con el general Hefestión. Colin Farrell no resulta demasiado convincente como un Alejandro Magno teñido de rubio, pero tiene la fortuna de estar secundando por actores de lujo, que salvan en parte la situación. Los mejor son las batallas, que aunque pocas, están rodadas con espectacularidad, sobre todo aquella en que intervienen los elefantes.

3/10
Comandante

2003 | Comandante

Durante 3 días Oliver Stone entrevistó a Fidel Castro, logrando 30 horas de grabación. El mandatario cubano da su particular punto de vista sobre la política internacional; a Stone se le reprochó ser complaciente con el dictador.

4/10
Persona non grata (2003)

2003 | Persona Non Grata

Oliver Stone pareció tomar afición al documental tras abordar la figura de Fidel Castro en una larga entrevista, base de Comandante. Pues casi de seguido, en 2002, volvió al terreno de la no-ficción para, durante cinco días, recoger testimonios en Oriente Próximo de los principales actores de ese conflicto que no cesa, y que enfrenta a israelíes y palestinos. A lo largo del metraje se escucha hablar a Simon Peres, Benjamin Netanyahu, Ehud Barak, gente de la calle, encapuchados terroristas… e incluso a Miguel Ángel Moratinos, que en aquella época se hacía llamar Miguel Moratinos. No logra en cambio, aunque lo busca, el testimonio de Yasser Arafat, que se limita a saludar al cineasta en una reunión de su equipo. El fin está cargado sin duda de buenas intenciones, evita las simplificaciones, y palabras como las de Peres –“creo que ahora mismo el problema es emocional en lugar de territorial, psicológico en lugar de lógico”– dan que pensar. Pero resulta a ratos tedioso, a ratos confuso, sobre todo para el espectador que no tenga un mínimo de información acerca de la situación en Oriente Próximo. A ello se suma una cámara nerviosa con movimientos algo sicodélicos, y una música irritante en varios pasajes. Un Stone que luce un mostacho que recuerda un poco a Sadam Husseim –¿un detalle de exotismo para el documental?– es, no obstante, un cineasta habilidoso, y logra capturar algún momento impactante, como el de la bomba que estalla mientras hace una de sus entrevistas, o el encuentro inquietante con los encapuchados.

5/10
Un domingo cualquiera

1999 | Any Given Sunday

Liga profesional de fútbol americano. Quedan lejos las dos temporadas consecutivas en que el entrenador Tony D’Amato logró el campeonato para el equipo Miami Sharks. Las derrotas se acumulan y la joven presidenta del club, heredera del cargo de su difunto padre, trata de que el equipo recupere su antiguo pulso. La oportunidad surge cuando el legendario quaterback Jack ‘Cap’ Rooney sufre una lesión. Le sustituye Willie Beamen, un quaterback de segunda fila que, ante la sorpresa general, hace un partido extraordinario. Oliver Stone se zambulle en el mundo del deporte profesional, cada vez más mercantilizado, donde sólo cuenta la victoria a cualquier precio, para obtener ingresos millonarios en publicidad, derechos de retransmisión, merchandising, etc. Las frases con que D’Amato arenga a su equipo –"En un domingo cualquiera vas a ganar o perder. La cuestión es, ¿puedes ganar o perder como un hombre?"– pierden su sentido ante unos hombres que desean brillar individualmente, y no como equipo. Ésta es la novedad de una película encuadrable en el subgénero deportivo. No faltan emocionantes partidos de resultado incierto y jugadas espectaculares, con imágenes impecables, que parecen sacadas de un campo de batalla. O momentos de la vida amorosa de los personajes. Pero lo que distingue este film de otros es que mete el dedo en una dolorosa llaga: el deporte profesional ha perdido gran parte de su romanticismo, los jugadores, el entrenador, los directivos, ya no sienten tanto los colores de su equipo como antaño.

6/10
Giro al infierno

1997 | U Turn

A un tipo se le estropea el coche en Superior, un pueblo perdido en el desierto, justo cuando iba a saldar una deuda con un mafioso de Las Vegas. Mientras espera que lo arregle un mecánico algo atontado, se encuentra con otros personajes no menos excéntricos: un jefe indio ciego; una provocativa mujer apache y su loco y celoso marido, que le propone asesinarla; una jovencita a la que le gusta tontear, y su novio paleto y bravucón; y un sheriff del que no se sabe muy bien lo que quiere. Oliver Stone compone una peculiar película, donde cruza cine negro con el aire irónico y violento del cine de Sam Peckinpah, y en la que no falta hasta un homenaje a Duelo al sol, de King Vidor. Lo hace con una visión alucinada, próxima a la de Asesinos natos, de la que son firmes apoyos la esmerada fotografía, el brioso montaje y la música de Ennio Morricone, deudora de sus partituras para Sergio Leone. Pero si en el film citado podía hacerse una lectura de crítica a la glorificación actual de la violencia, aquí Stone ofrece, con una ironía desazonante, todo un catálogo de situaciones inmorales —asesinato, adulterio, traición...—, donde sólo sexo y dinero mueven a las personas. Inicialmente el director mantiene el interés gracias a que sigue el punto de vista del personaje de Sean Penn, a quien sin querer las cosas se le complican cada vez más, hasta extremos delirantes. Pero el planteamiento retorcido acaba componiendo un indigesto cóctel, capaz de destrozar los estómagos con más aguante.

6/10
Nixon

1995 | Nixon

Oliver Stone (JFK, Platoon), vuelve a comprometerse políticamente con este film, que nos narra la vida de Richard Nixon, el único presidente de los Estados Unidos que se ha visto obligado a dimitir. Apasionante relato de los entresijos de la política norteamericana, Stone consigue realizar un elaborado retrato del perfil del polémico presidente, gracias sin duda a la maravillosa interpretacion de Anthony Hopkins. Ambición, desconfianza y terquedad son los rasgos que Hopkins consigue imprimir al personaje. Destacable es el ambiente de tragedia shakesperiana que domina el film, especialmete al narrarnos los últimos días de la presidencia, con el escándalo Watergate en su punto más álgido. La película obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar.

4/10
Asesinos natos

1994 | Natural Born Killers

Una pareja de psicópatas, disfruta de lo lindo con la violencia brutal, verdadera adicción. Oliver Stone adapta con el filtro de sus propios demonios interiores un argumento de Quentin Tarantino. Mickey y Mallory son un matrimonio muy enamorado, pero que disfrutan haciendo daño a sus semejante por la ruta 666. Los medios de comunicación, de modo irresponsable, glorifican sus actos hasta convertirlos en una especie de héroes. A Stone se le criticó si no había logrado los mismos efectos con su film, visualmente muy llamativo.

5/10
El cielo y la tierra

1993 | Heaven & Earth

Oliver Stone regresa a Vietnam. No tuvo bastante con Platoon y Nacido el 4 de julio. Ni con las referencias de pasada en otros filmes. Así que ataca de nuevo, aunque con un punto de vista distinto: el vietnamita. La idea no es nueva; hemos visto en el western la visión de los indios, y en los filmes de la Segunda Guerra Mundial el de alemanes y japoneses. Faltaba ahora aplicar la idea al subgénero vietnamita. Stone ha tomado dos libros autobiográficos de Le Ly –“When Heaven and Earth Changed Places” y “Child of War, Woman of Peace” –, y ha escrito y dirigido su film. Ha contado además con el asesoramiento directo de Le Ly. El film abarca un amplio arco de la vida de Le Ly (Hiep Thi Le), una campesina vietnamita que vive feliz en el campo con su familia. Su vida se ve trastocada por la presencia de franceses, las facciones vietnamitas gubernamental y rebelde, y la llegada de las tropas norteamericanas. En un mundo hostil, Le Ly sobrevive como puede. Ha de soportar una brutal violación y vender mercancía en el mercado negro. Y aunque al principio se niega a ejercer la prostitución, acaba cediendo ante una oferta económica demasiado tentadora. El panorama parece cambiar cuando Le Ly conoce a un soldado norteamericano. Parece una persona sensible y que la respeta. Terminan casándose, pero la llegada a Estados Unidos cambiará sus vidas. Por un lado se destapa el lado oscuro del marido, un tipo agresivo por los traumas bélicos. La evolución que experimenta este personaje no es muy pausible y sólo la buena interpretación de Tommy Lee Jones logra sostenerla. Mientras Le Ly trata de sacar adelante a su familia. Se muestra a una mujer fuerte –bien interpretada por la debutante Hiep Thi Le–, pese a sus fallos, que los tiene. Entre las convicciones que la sostienen está su fe en el budismo, que contrasta con el poco apoyo que supone para el soldado su cristianismo. Con algún bache narrativo e ideas discutibles, el film posee el cuidado empaque técnico propio de las películas de Stone. Recurre a insertos en blanco y negro al estilo JFK, hay bonitas tomas aéreas, se usan los objetivos de un modo ingenioso para mostrar la abundancia de las neveras y los hipermercados americanos. Se podría decir que es el primer film ‘tierno’ de Stone. La dedicatoria final a su madre, y su mensaje final quieren transmitir cierta esperanza. Pero se trata de una esperanza a lo Oliver Stone: antes ha tenido que excederse mostrando todo tipo de situaciones traumáticas de gran dureza, recurriendo al sexo y a la violencia.

4/10
JFK

1991 | JFK

Basada en la investigación del fiscal del distrito de Nueva Orleans, esta película pone en tela de juicio las conclusiones a las que llegó la Comisión Warren sobre el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy. Frente a la tesis defendida por la Comisión de que el magnicidio fue realizado por un solo hombre (Lee Oswald), el fiscal Jim Garrison defiende la existencia de una conspiración que implica a altos miembros del Gobierno y de la CIA y a un grupo de guerrilleros anticastristas Oliver Stone, director caracterizado por comprometerse políticamente en sus películas, consigue mantener un ágil ritmo narrativo, a la vez que nos proporciona una información exhaustiva y documentada sobre los hechos acaecidos en Dallas. Testimonios contradictorios, muertes oportunas y repentinas, ocultación de pruebas, terminan por hacernos dudar de la versión oficial. En el film, galardonado con 2 Oscars, Stone contó con un amplio reparto de estrellas, tanto en papeles principales como secundarios, lo que contribuye a enriquecer la película. Sólidas actuaciones de Kevin Bacon, Tommy Lee Jones, Gary Oldman y Donald Sutherland. La música es del sensacional John Williams.

7/10
The Doors

1991 | The Doors

“Sé joven, vive deprisa y harás un bonito cadáver”. Jim Morrison, líder del grupo musical The Doors, bien podría haber suscrito la célebre frase. Oliver Stone recrea su breve vida, 27 añitos, fijándose en su lado más oscuro. De hecho la visión de Morrison que aporta el guión no es la verdadera, según declaró Ray Manzarek, amigo personal del mito y cofundador del grupo en 1965. La película es quizá demasiado larga, se excede en el idilio del protagonista con las drogas y la composición de Val Kilmer emociona poco. Pero al menos se puede disfrutar de un variado elenco de temas ya clásicos de esta banda legendaria, como "Raiders on the Storm", "Light My Fire", "The End" o "People Are Strange".

5/10
Nacido el 4 de julio

1989 | Born of The Four of July

Una de las mejores películas del carismático y polémico director Oliver Stone, la cual le valió la obtención del Oscar al Mejor Director en 1989. La película narra la historia real de Ron Kovic un veterano de la guerra de Vietnam. Kovic (Tom Cruise) es valiente y apasionado y está dispuesto a servir del mejor modo a su país en Vietnam. Sin embargo, regresa destrozado física y anímicamente. Convertido en un paralítico amargado descubre a su regreso cómo han cambiado las mentalidades de su nación y se erige entonces como una de las voces que con más fuerza denuncia el tremendo engaño al que ha sido sometido todo el país. La película, a veces con secuencias de gran crudeza visual y verbal, tiene la fuerza de las historias reales verdaderamente trágicas. Tom Cruise llevó a cabo una de las mejores interpretaciones de su carrera, y fue candidato al Oscar por ella.

7/10
Hablando con la muerte

1988 | Talk Radio

El cínico director de un popular programa de radio nocturno podría ser fichado para hacerlo sindicado a nivel nacional. Mientras la cosa se decide, el tipo, de vida privada bastante compleja, debe encima enfrentarse a las amenazas de un chiflado al que no le gustan nada las opiniones que vierte en las ondas. Adaptación de la obra teatral de Eric Bogosian, a cargo de él mismo, también protagonista, y de Oliver Stone. A su vez, la pieza teatral se basa en un libro de Stephen Singular, de alto voltaje dramático. Interesante a pesar del poco conocido reparto, donde puede verse a un jovencito Alec Baldwin.

5/10
Wall Street

1987 | Wall Street

El joven Bud Fox es un corredor de bolsa que pretende hacerse un hueco dentro de Wall Street. Cuando conoce a Gordon Gekko, todo un tiburón de las finanzas, Fox se introducirá en un mundo lleno de lujo, dinero y ambición. Ante este panorama, Fox corre el riesgo de perder el rumbo y más aún cuando el propio Gekko le ofrece un negocio importante con el que puede enriquecerse, pero que es también sucio e inmoral. Film exquisitamente dirigido por Oliver Stone y que cuenta con un elenco de grandes actores, como Charlie Sheen, su padre Martin Sheen o Michael Douglas. Una de las mejores películas del mundo de la economía y de la bolsa de Nueva York desde el punto de vista de un joven sencillo que quiere triunfar. Oscar y Globo de Oro al mejor actor para Douglas, cuyo papel de cínico y ambicioso 'broker' le iba ni que pintado.

7/10
Salvador

1986 | Salvador

Richard Boyle es un periodista que atraviesa una crisis profesional y que viaja hasta El Salvador como corresponsal de guerra. Va con él su mejor amigo Rock y juntos se encontrarán con un país en pleno enfrentamiento político donde peligran los valores humanos. Ambos ayudarán a salvar a María, la novia salvadoreña de Boyle. Basada en hechos reales, la película dirigida por Oliver Stone fue nominada en dos categorías: Mejor actor (James Woods) y mejor guionista (Oliver Stone y Rick Boyle). James Woods está perfecto en el papel de periodista en crisis con problemas de alcohol. El film es una crítica impactante sobre la deshumanización del individuo en el contexto de la guerra y todo su horror. Sin embargo, la cinta cuenta con algunos puntos de humor de la mano de James Belushi (Superagente K-911), que interpreta al alocado amigo del protagonista. En la ceremonia de ese mismo año fue Platoon la que se alzó ganadora de la estatuilla como mejor película, también dirigida por Oliver Stone.

6/10
Platoon

1986 | Platoon

Un universitario deja sus estudios para alistarse como soldado en la guerra de Vietnam. Pronto descubre que no todo es tan heroico como había pensado, pues una misión de reconocimiento termina con un cruel asesinato sin ningún sentido. Los hombres del pelotón dividen su lealtad entre los dos sargentos, totalmente opuestos: Elías, un hombre que intenta mantener ciertos valores morales por encima del infierno de la guerra, y el violento y agresivo Barnes. Tras recibir cuatro Oscar, entre ellos los de mejor película y director, Oliver Stone se consagró como uno de los más importantes realizadores de Hollywood. También es el autor del guión, que se basa en sus propias vivencias, pues Stone fue veterano del conflicto, que refleja de forma inusualmente realista.Explica especialmente bien la evolución del protagonista, de muchacho ingenuo a curtido veterano. Lanzó al estrellato a sus protagonistas, aunque los que más han perdurado han sido Willem Dafoe y Johnny Depp.

7/10
La mano

1981 | The Hand

Uno de los filmes más tempranos de Oliver Stone. Cuenta la pesadilla de un dibujante de cómics, que pierde una mano. El miembro amputado comienza a cometer extraños crímenes. Protagoniza el gran Michael Caine.

5/10
De infarto

1974 | Seizure

Primer largometraje de Oliver Stone, autor también del guión. Se trata de un film de terror bastante confuso, con momentos sumamente inquietantes y repleto de elementos pesadillescos, de modo que realidad, imaginación y mundo sobrenatural parecen mezclarse de modo poco claro en la pantalla. La calidad visual es pobre y el montaje es bastante torpe. Varios invitados se dan cita en la casa de campo de un conocido escritor de terror. En medio de la noche tres extrañas personas irrumpen en la casa para sembrar el terror, en una especie de juego macabro en el que prometen acabar con la vida de todas las personas menos una. Al parecer los asesinos serían la reencarnación mental del mal, por lo que es inútil luchar contra ellos.

4/10
Oliver Stone: Entrevistas a Putin

2017 | The Putin Interviews | Serie TV

Apasionante miniserie documental de Oliver Stone, armada con las extensas entrevistas que el cineasta ha podido mantener con el presidente ruso Vladimir Putin entre 2015 y 2017. Sigue así la estela de los documentales Comandante y Persona non grata sobre Fidel Castro y Oriente Medio, y de la serie La historia no contada de los Estados Unidos. De modo que conocemos de primera mano el punto de vista del demonizado –especialmente por Occidente– mandatario, que logra transmitir una imagen prudente, suavemente irónica, con un punto de astucia y lo que parece bastante sentido común. Stone no se muestra entregado a Putin, aunque se le nota cierta admiración y química –el visionado compartido de Teléfono rojo, volamos hacia Moscú es uno de esos momentos simpáticos, en que uno acepta el deseo del otro de ver la película de Stanley Kubrick–, y le plantea preguntas incómodas, no deja tema candente sin tocar: las relaciones con Estados Unidos, Ucrania y Crimea, la guerra de Siria, la legislación sobre la homosexualidad, la libertad de que goza la oposición, etcétera... Y el presidente ruso contesta a todo –sólo a ratos apela a la discreción propia de un mandatario–, logrando que se entienda su posición. Al tiempo, le vemos, además de en imágenes de archivo, practicando judo o hockey, hablar de su familia y de su fe como cristiano ortodoxo, y moverse por los despachos del Kremlin o de la residencia presidencial, en amplios salones o rodeado de iconos, e incluso desde las salas en que sigue puntos calientes como Siria, donde intervienen las fuerzas armadas rusas.

7/10
Snowden

2016 | Snowden

Las tribulaciones de Edward Snowden, el hombre que destapó el espionaje masivo a ciudadanos corrientes llevado a cabo por el gobierno de los Estados Unidos, es un tema Oliver Stone cien por cien. El cineasta que ha dedicado una trilogía a Vietnam, buceado en el lado oscuro de Wall Street, paseado por conspiraciones y vidas de presidentes, y que ha recalado incluso en el 11-S, además de atreverse con una serie documental y un libro sobre la historia no contada de su país, sólo podía relamerse de gusto ante la posibilidad de lleva a la pantalla esta historia. Quizá las pegas a que debía enfrentarse estriban en la abundante información publicada en los medios sobre Snowden junto a la existencia del oscarizado e imprescindible documental de Laura Poitras, Citizenfour. En cualquier caso Stone, tras cuatro años fuera de la ficción, demuestra en Snowden su buen pulso de cineasta, su historia atrapa, cuenta con un buen reparto y sabe visualmente impactar acerca de las inquietantes posibilidades de espionaje que brindan las nuevas tecnologías. Está bien que nos permita conocer el background de Snowden hasta llegar a contratista de la CIA, y la relación con su novia Lindsay Mills, aunque sea precisamente la subtrama amorosa una de las partes más flojas del film. Donde más sólido se muestra es en la denuncia, en presentar el punto de vista del protagonista, por qué actuó como actuó; aunque Snowden se presenta como un héroe sin fisuras, al estilo capriano de Jim Garrison de JFK, no hay lado oscuro ni se responde a la pregunta sobre de qué otro modo podría afrontarse la amenaza terrorista. En cualquier caso se palpa la decepción de este cineasta liberal ante el modo en que maneja la cuestión el presidente Obama. Los actores –Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley y compañías– están bien, al estilo de lo que exige un thriller, aunque quizá un tanto fríos.

6/10
Salvajes, de Oliver Stone

2012 | Savages

Adaptación de una novela del descarnado Don Winslow sobre el narcotráfico mexicano, a cargo de Oliver Stone. Ambos han coescrito el guión adaptado de Salvajes con Shane Salerno, que creó con Winslow la serie UC: Undercover. O, diminutivo de Ophelia, comparte vida sexual con el botánico Ben y el ex soldado de élite Chon, que se dedican a cultivar marihuana de excelente calidad gracias a unas semillas importadas de Afganistán. Los dos intentan llevar su negocio sin enfrentarse con nadie en la medida de lo posible. Pero Elena, conocida como "La Reina", cabecilla de un cartel mexicano de la droga, desea asociarse con ellos por la fama que ha adquirido su 'hierba'. Los chicos se niegan, lo que equivale a toda una declaración de guerra. El veterano Oliver Stone vuelve a demostrar que es un maestro de la narrativa cinematográfica. Como siempre, logra que su obra tenga una factura muy rompedora y moderna, a base de intercalar alguna secuencia en blanco y negro, primerísimos primeros planos de objetos, secuencias con un montaje ultraveloz y cámara manual de vez en cuando. Hasta la banda sonora, que incluye algún rap latino de tono combativo, parece lo último de lo último. En Salvajes brilla sobre todo el secundario Benicio del Toro, como psicópata implacable que disfruta haciendo daño a sus víctimas. También cumplen otros actores de primera en interpretaciones de reparto, como John Travolta, Demián Bichir, una Salma Hayek en un registro desconocido como 'madrina' mafiosa, y un Emile Hirsch en un trabajo que sabe a poco por su brevedad. En cuanto a los roles principales, Stone se los ha dado a jóvenes actores que empiezan a despuntar, con un aceptable trabajo de Aaron Johnson (Kick-Ass. Listo para machacar) y Taylor Kitsch (Battleship), mientras que Blake Lively (Gossip Girl) se esfuerza, pero pronto queda de manifiesto que le han asignado un personaje florero. Es curioso que se compare la relación a tres bandas de los protagonistas con la que se establecía en Dos hombres y un destino, que adquiría un enorme romanticismo, mientras que ésta parece basarse en el sexo puro y duro, ya sea frío o lleno de afecto. Con una actriz menos despampanante en el papel, el 'ménage à trois' no resultaría creíble. Gran ilustrador de los mecanismos del poder, Stone había tratado este tema en el ámbito económico (Wall Street), político (JFK) y militar (Platoon). En Salvajes hace lo propio con el submundo de los carteles de la droga. El cineasta, que defiende públicamente la legalización de la marihuana, había mostrado su permisividad con las drogas en cierta medida en películas como Asesinos natos y The Doors. En Salvajes escamotea las consecuencias negativas de la adicción, mientras que la voz en off del personaje de Blake Lively no para de soltar parrafadas sobre las virtudes de la misma. La conclusión viene a ser que todo el mundo puede ser feliz salvo que se meta en líos con narcotraficantes sin escrúpulos. La 'sorpresa' del final recuerda a las secuencias más irreales de Asesinos natos, resulta un tanto decepcionante y en cierta medida da al traste con la sensación de realismo.

5/10
La historia no contada de los Estados Unidos

2012 | The Untold History of the United States | Serie TV

Al sur de la frontera

2009 | South of the Border

Documental sobre el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Claramente favorable a su persona y a su política, en la cinta se acusa a los medios de Estados Unidos y a su Gobierno de demonizar al presidente venezolano, Hugo Chávez, y a otros dirigentes izquierdistas sudamericanos.

Alejandro Magno

2004 | Alexander

El excelente director Oliver Stone aprovecha la falta de datos precisos que tienen los historiadores sobre la personalidad de Alejandro Magno, para dar una visión muy particular y poco rigurosa del general macedonio que unificó Grecia y conquistó Egipto, Asia menor y Persia en el siglo IV A. C. Consciente de que su mirada es discutible, el cineasta se excusa, narrando la historia desde el subjetivo punto de vista de Ptolomeo (Anthony Hopkins), envejecido general de Alejandro, que llega a calificar su propia narración de desvaríos seniles. El Alejandro Magno que nos presenta Stone es un tipo traumado por el carácter dominante de su madre Olimpia, que se lanza a una carrera de conquistas militares para huir de ella, tras morir su padre, Filipo. El elemento más comentado del film es la presunta homosexualidad de Alejandro, a la que se concede gran protagonismo al describirse su relación con el general Hefestión. Colin Farrell no resulta demasiado convincente como un Alejandro Magno teñido de rubio, pero tiene la fortuna de estar secundando por actores de lujo, que salvan en parte la situación. Los mejor son las batallas, que aunque pocas, están rodadas con espectacularidad, sobre todo aquella en que intervienen los elefantes.

3/10
Comandante

2003 | Comandante

Durante 3 días Oliver Stone entrevistó a Fidel Castro, logrando 30 horas de grabación. El mandatario cubano da su particular punto de vista sobre la política internacional; a Stone se le reprochó ser complaciente con el dictador.

4/10
Un domingo cualquiera

1999 | Any Given Sunday

Liga profesional de fútbol americano. Quedan lejos las dos temporadas consecutivas en que el entrenador Tony D’Amato logró el campeonato para el equipo Miami Sharks. Las derrotas se acumulan y la joven presidenta del club, heredera del cargo de su difunto padre, trata de que el equipo recupere su antiguo pulso. La oportunidad surge cuando el legendario quaterback Jack ‘Cap’ Rooney sufre una lesión. Le sustituye Willie Beamen, un quaterback de segunda fila que, ante la sorpresa general, hace un partido extraordinario. Oliver Stone se zambulle en el mundo del deporte profesional, cada vez más mercantilizado, donde sólo cuenta la victoria a cualquier precio, para obtener ingresos millonarios en publicidad, derechos de retransmisión, merchandising, etc. Las frases con que D’Amato arenga a su equipo –"En un domingo cualquiera vas a ganar o perder. La cuestión es, ¿puedes ganar o perder como un hombre?"– pierden su sentido ante unos hombres que desean brillar individualmente, y no como equipo. Ésta es la novedad de una película encuadrable en el subgénero deportivo. No faltan emocionantes partidos de resultado incierto y jugadas espectaculares, con imágenes impecables, que parecen sacadas de un campo de batalla. O momentos de la vida amorosa de los personajes. Pero lo que distingue este film de otros es que mete el dedo en una dolorosa llaga: el deporte profesional ha perdido gran parte de su romanticismo, los jugadores, el entrenador, los directivos, ya no sienten tanto los colores de su equipo como antaño.

6/10
Evita

1996 | Evita

Interesante y cuidadísimo film, a caballo entre película dramática, musical y documental, y realizada por uno de los directores más personales del mundo anglosajón, Alan Parker (El expreso de medianoche). La película narra la vida de la carismática y controvertida Evita (Madonna). Abandonada en su infancia para lograr sus sueños en el Buenos Aires de 1940, subió rápidamente en la vida social desde actriz de series B hasta casarse con el futuro presidente Juan Perón (Jonathan Pryce) y convertirse en la primera dama de Argentina. Finalmente moriría de un cáncer a la edad de 33 años, entre el fervor popular y el desprecio de los militares. Todo ello es narrado sarcásticamente por el mítico Che (Antonio Banderas). Película de una expresiva calidad visual y magníficamente interpretada y acompañada por la imponente música de Andrew Lloyd Webber. La película ganó un Oscar a la mejor canción además de tres Globos de Oro, uno de ellos a la Mejor Película.

6/10
Nixon

1995 | Nixon

Oliver Stone (JFK, Platoon), vuelve a comprometerse políticamente con este film, que nos narra la vida de Richard Nixon, el único presidente de los Estados Unidos que se ha visto obligado a dimitir. Apasionante relato de los entresijos de la política norteamericana, Stone consigue realizar un elaborado retrato del perfil del polémico presidente, gracias sin duda a la maravillosa interpretacion de Anthony Hopkins. Ambición, desconfianza y terquedad son los rasgos que Hopkins consigue imprimir al personaje. Destacable es el ambiente de tragedia shakesperiana que domina el film, especialmete al narrarnos los últimos días de la presidencia, con el escándalo Watergate en su punto más álgido. La película obtuvo cuatro nominaciones a los Oscar.

4/10
Asesinos natos

1994 | Natural Born Killers

Una pareja de psicópatas, disfruta de lo lindo con la violencia brutal, verdadera adicción. Oliver Stone adapta con el filtro de sus propios demonios interiores un argumento de Quentin Tarantino. Mickey y Mallory son un matrimonio muy enamorado, pero que disfrutan haciendo daño a sus semejante por la ruta 666. Los medios de comunicación, de modo irresponsable, glorifican sus actos hasta convertirlos en una especie de héroes. A Stone se le criticó si no había logrado los mismos efectos con su film, visualmente muy llamativo.

5/10
El cielo y la tierra

1993 | Heaven & Earth

Oliver Stone regresa a Vietnam. No tuvo bastante con Platoon y Nacido el 4 de julio. Ni con las referencias de pasada en otros filmes. Así que ataca de nuevo, aunque con un punto de vista distinto: el vietnamita. La idea no es nueva; hemos visto en el western la visión de los indios, y en los filmes de la Segunda Guerra Mundial el de alemanes y japoneses. Faltaba ahora aplicar la idea al subgénero vietnamita. Stone ha tomado dos libros autobiográficos de Le Ly –“When Heaven and Earth Changed Places” y “Child of War, Woman of Peace” –, y ha escrito y dirigido su film. Ha contado además con el asesoramiento directo de Le Ly. El film abarca un amplio arco de la vida de Le Ly (Hiep Thi Le), una campesina vietnamita que vive feliz en el campo con su familia. Su vida se ve trastocada por la presencia de franceses, las facciones vietnamitas gubernamental y rebelde, y la llegada de las tropas norteamericanas. En un mundo hostil, Le Ly sobrevive como puede. Ha de soportar una brutal violación y vender mercancía en el mercado negro. Y aunque al principio se niega a ejercer la prostitución, acaba cediendo ante una oferta económica demasiado tentadora. El panorama parece cambiar cuando Le Ly conoce a un soldado norteamericano. Parece una persona sensible y que la respeta. Terminan casándose, pero la llegada a Estados Unidos cambiará sus vidas. Por un lado se destapa el lado oscuro del marido, un tipo agresivo por los traumas bélicos. La evolución que experimenta este personaje no es muy pausible y sólo la buena interpretación de Tommy Lee Jones logra sostenerla. Mientras Le Ly trata de sacar adelante a su familia. Se muestra a una mujer fuerte –bien interpretada por la debutante Hiep Thi Le–, pese a sus fallos, que los tiene. Entre las convicciones que la sostienen está su fe en el budismo, que contrasta con el poco apoyo que supone para el soldado su cristianismo. Con algún bache narrativo e ideas discutibles, el film posee el cuidado empaque técnico propio de las películas de Stone. Recurre a insertos en blanco y negro al estilo JFK, hay bonitas tomas aéreas, se usan los objetivos de un modo ingenioso para mostrar la abundancia de las neveras y los hipermercados americanos. Se podría decir que es el primer film ‘tierno’ de Stone. La dedicatoria final a su madre, y su mensaje final quieren transmitir cierta esperanza. Pero se trata de una esperanza a lo Oliver Stone: antes ha tenido que excederse mostrando todo tipo de situaciones traumáticas de gran dureza, recurriendo al sexo y a la violencia.

4/10
JFK

1991 | JFK

Basada en la investigación del fiscal del distrito de Nueva Orleans, esta película pone en tela de juicio las conclusiones a las que llegó la Comisión Warren sobre el asesinato del presidente de los Estados Unidos John F. Kennedy. Frente a la tesis defendida por la Comisión de que el magnicidio fue realizado por un solo hombre (Lee Oswald), el fiscal Jim Garrison defiende la existencia de una conspiración que implica a altos miembros del Gobierno y de la CIA y a un grupo de guerrilleros anticastristas Oliver Stone, director caracterizado por comprometerse políticamente en sus películas, consigue mantener un ágil ritmo narrativo, a la vez que nos proporciona una información exhaustiva y documentada sobre los hechos acaecidos en Dallas. Testimonios contradictorios, muertes oportunas y repentinas, ocultación de pruebas, terminan por hacernos dudar de la versión oficial. En el film, galardonado con 2 Oscars, Stone contó con un amplio reparto de estrellas, tanto en papeles principales como secundarios, lo que contribuye a enriquecer la película. Sólidas actuaciones de Kevin Bacon, Tommy Lee Jones, Gary Oldman y Donald Sutherland. La música es del sensacional John Williams.

7/10
Nacido el 4 de julio

1989 | Born of The Four of July

Una de las mejores películas del carismático y polémico director Oliver Stone, la cual le valió la obtención del Oscar al Mejor Director en 1989. La película narra la historia real de Ron Kovic un veterano de la guerra de Vietnam. Kovic (Tom Cruise) es valiente y apasionado y está dispuesto a servir del mejor modo a su país en Vietnam. Sin embargo, regresa destrozado física y anímicamente. Convertido en un paralítico amargado descubre a su regreso cómo han cambiado las mentalidades de su nación y se erige entonces como una de las voces que con más fuerza denuncia el tremendo engaño al que ha sido sometido todo el país. La película, a veces con secuencias de gran crudeza visual y verbal, tiene la fuerza de las historias reales verdaderamente trágicas. Tom Cruise llevó a cabo una de las mejores interpretaciones de su carrera, y fue candidato al Oscar por ella.

7/10
Hablando con la muerte

1988 | Talk Radio

El cínico director de un popular programa de radio nocturno podría ser fichado para hacerlo sindicado a nivel nacional. Mientras la cosa se decide, el tipo, de vida privada bastante compleja, debe encima enfrentarse a las amenazas de un chiflado al que no le gustan nada las opiniones que vierte en las ondas. Adaptación de la obra teatral de Eric Bogosian, a cargo de él mismo, también protagonista, y de Oliver Stone. A su vez, la pieza teatral se basa en un libro de Stephen Singular, de alto voltaje dramático. Interesante a pesar del poco conocido reparto, donde puede verse a un jovencito Alec Baldwin.

5/10
Wall Street

1987 | Wall Street

El joven Bud Fox es un corredor de bolsa que pretende hacerse un hueco dentro de Wall Street. Cuando conoce a Gordon Gekko, todo un tiburón de las finanzas, Fox se introducirá en un mundo lleno de lujo, dinero y ambición. Ante este panorama, Fox corre el riesgo de perder el rumbo y más aún cuando el propio Gekko le ofrece un negocio importante con el que puede enriquecerse, pero que es también sucio e inmoral. Film exquisitamente dirigido por Oliver Stone y que cuenta con un elenco de grandes actores, como Charlie Sheen, su padre Martin Sheen o Michael Douglas. Una de las mejores películas del mundo de la economía y de la bolsa de Nueva York desde el punto de vista de un joven sencillo que quiere triunfar. Oscar y Globo de Oro al mejor actor para Douglas, cuyo papel de cínico y ambicioso 'broker' le iba ni que pintado.

7/10
Salvador

1986 | Salvador

Richard Boyle es un periodista que atraviesa una crisis profesional y que viaja hasta El Salvador como corresponsal de guerra. Va con él su mejor amigo Rock y juntos se encontrarán con un país en pleno enfrentamiento político donde peligran los valores humanos. Ambos ayudarán a salvar a María, la novia salvadoreña de Boyle. Basada en hechos reales, la película dirigida por Oliver Stone fue nominada en dos categorías: Mejor actor (James Woods) y mejor guionista (Oliver Stone y Rick Boyle). James Woods está perfecto en el papel de periodista en crisis con problemas de alcohol. El film es una crítica impactante sobre la deshumanización del individuo en el contexto de la guerra y todo su horror. Sin embargo, la cinta cuenta con algunos puntos de humor de la mano de James Belushi (Superagente K-911), que interpreta al alocado amigo del protagonista. En la ceremonia de ese mismo año fue Platoon la que se alzó ganadora de la estatuilla como mejor película, también dirigida por Oliver Stone.

6/10
8 millones de maneras de morir

1986 | 8 Million Ways to Die

Matt Scudder, ex agente de policía que tiene problemas con el alcohol, investiga el asesinato de Kim, una prostituta. Durante sus pesquisas, conocerá a otra prostituta, de la que se enamora. Aunque parte de un guión demasiado vacío, este thriller está rodado al estilo clásico con cierta espectacularidad. El artesano Hal Ashby (Bienvenido Mr. Chance) adapta una novela que tuvo cierto éxito de Lawrence Block, protagonizada por Matt Scudder, su personaje más conocido. Jeff Bridges interpreta con brillantez al protagonista y forma una buena pareja con Rosanna Arquette. Además, Andy García realizó uno de sus primeros papeles importantes, un año antes de saltar a la fama, con Los intocables de Eliot Ness.

5/10
Platoon

1986 | Platoon

Un universitario deja sus estudios para alistarse como soldado en la guerra de Vietnam. Pronto descubre que no todo es tan heroico como había pensado, pues una misión de reconocimiento termina con un cruel asesinato sin ningún sentido. Los hombres del pelotón dividen su lealtad entre los dos sargentos, totalmente opuestos: Elías, un hombre que intenta mantener ciertos valores morales por encima del infierno de la guerra, y el violento y agresivo Barnes. Tras recibir cuatro Oscar, entre ellos los de mejor película y director, Oliver Stone se consagró como uno de los más importantes realizadores de Hollywood. También es el autor del guión, que se basa en sus propias vivencias, pues Stone fue veterano del conflicto, que refleja de forma inusualmente realista.Explica especialmente bien la evolución del protagonista, de muchacho ingenuo a curtido veterano. Lanzó al estrellato a sus protagonistas, aunque los que más han perdurado han sido Willem Dafoe y Johnny Depp.

7/10
Manhattan Sur

1985 | Year of the Dragon

Las cosas no volverán a ser igual en el barrio de Chinatown, después de la llegada de Stanley White. Este es un policía dispuesto a enfrentarse a la mafia china, que hasta entonces ha desplegado su red de negocios ilegales en el barrio con total impunidad. White está decidido a desmantelar todo el sistema, incluida la corrupción policial que ha permitido que las cosas lleguen hasta ese punto. Para lograr sus fines deberá enfrentarse a Joey Tai, el nuevo jefe de la mafia china. Michael Cimino dirige esta película, considerada por muchos como una auténtica obra maestra. La historia se basa en un guión del oscarizado Oliver Stone (Platoon, Nacido el 4 de julio) y el propio Cimino a partir de una novela de Robert Daley. El film cuenta con una gran interpretación de Mickey Rourke (El corazón del ángel), antes de que se malograra por culpa de sus excentricidades, su especial carácter y su afición a participar en estrambóticos combates de boxeo. El resultado es una espectacular y oscura película de acción y suspense, hoy venerada por algunos como un clásico de los ochenta.

7/10
El precio del poder

1983 | Scarface

Ascenso y caída de Tony Montana, capo de la droga en Miami. Tras su Michael Corleone en El padrino, Al Pacino da vida a un gángster distinto, paranoico y exaltado. Brian De Palma dirige un guión de Oliver Stone, que muestra con sordidez a un tipo que llegó a EE.UU. sin blanca, y se deslizó sin remedio por la senda del crimen. El film es muy diferente al de Howard Hawks de 1932.

6/10
Conan, el bárbaro

1982 | Conan The Barbarian

En una era remota, una pequeña aldea es atacada por el temible ejército de Thulsa Doom. Un niño llamado Conan ve cómo sus padres son asesinados, lo que se le queda grabado en la memoria. Él mismo es capturado y vendido a unos mercaderes de esclavos. Cuando se convierte en adulto, su fuerza física es muy grande, por lo que sus amos le convierten en gladiador. Debido a sus triunfos en la arena, consigue la libertad. Aún sigue pensando en vengar la muerte de sus padres, por lo que comienza a buscar a Thulsa Doom. Espectacular adaptación cinematográfica de la serie de novelas creadas por Robert E. Howard a partir del año 1932, dentro del género de fantasía heroica. Como héroe de novelas populares, las historias de Conan tuvieron un gran éxito, pero éste fue aún mayor cuando en los años 60 la editorial Marvel adaptó sus aventuras al cómic, lo que le convirtió en uno de los personajes más famosos del mundo. John Milius, reputado guionista de filmes como Apocalypse Now, consiguió satisfacer a los admiradores del personaje con esta adaptación, lo que no era tarea fácil, gracias al cuidado en todos los detalles. Las principales bazas del filme son su tono lírico, embellecido por una sugestiva fotografía, una inolvidable banda sonora de Basil Poledouris –en la línea de "Carmina Burana"– y el hecho de que Arnold Schwarzenegger es el actor ideal para interpretar al personaje.

7/10
La mano

1981 | The Hand

Uno de los filmes más tempranos de Oliver Stone. Cuenta la pesadilla de un dibujante de cómics, que pierde una mano. El miembro amputado comienza a cometer extraños crímenes. Protagoniza el gran Michael Caine.

5/10
El expreso de medianoche

1978 | Midnight Express

Billy Hayes es un estudiante norteamericano que pasa sus vacaciones en Estambul, Turquía. Cuando está a punto de regresar a su país, es detenido con una pequeña cantidad de hachís. Al principio cree que el asunto se solucionará rápido, en cuanto entre en escena la embajada estadounidense. Pero las reglas que rigen a las autoridades turcas no tienen nada que ver con las del mundo occidental. Hayes es condenado a pasar 4 años en una horrible cárcel turca. Allí, es humillado por un comandante. Sólo se mantiene a flote gracias a la amistad que entabla con un funcionario norteamericano y con otro inglés, que luchan con las cerriles autoridades turcas por su puesta en libertad. Entretanto, su padre abandona todo para dedicarse por completo a la defensa de su hijo. Una película arrolladora y terrible. Narra con crudeza unos hechos reales, contados por el propio Billy Hayes en su novela homónima. La adaptación al guión la realizó Oliver Stone, y por ello obtuvo un Oscar. Oscar también a la sobrecogedora partitura musical de Giorgio Moroder. La película está dirigida con contundencia por Alan Parker, bajo la producción de David Puttnam. Cuenta con una excelente interpretación de los actores principales.

8/10
De infarto

1974 | Seizure

Primer largometraje de Oliver Stone, autor también del guión. Se trata de un film de terror bastante confuso, con momentos sumamente inquietantes y repleto de elementos pesadillescos, de modo que realidad, imaginación y mundo sobrenatural parecen mezclarse de modo poco claro en la pantalla. La calidad visual es pobre y el montaje es bastante torpe. Varios invitados se dan cita en la casa de campo de un conocido escritor de terror. En medio de la noche tres extrañas personas irrumpen en la casa para sembrar el terror, en una especie de juego macabro en el que prometen acabar con la vida de todas las personas menos una. Al parecer los asesinos serían la reencarnación mental del mal, por lo que es inútil luchar contra ellos.

4/10
Wall Street: El dinero nunca duerme

2010 | Wall Street: Money Never Sleeps

Año 2001. Gordon Gekko sale de la cárcel tras cumplir condena por delitos monetarios. Siete años después el ex ‘tiburón’ de Wall Street publica “¿La codicia es buena?”, libro que anticipa la inminente crisis financiera mundial, denunciando que la codicia forma ya parte del sistema legal. Winnie, la hija de Gordon, no se habla con él, odia todo lo que representa, y le culpa de la muerte de su hermano por la droga. Paradójicamente, ella planea casarse con Jake, que trabaja en el mundo de las grandes corporaciones, y que apoya firmemente a una empresa que investiga en energías alternativas basadas en la fusión. Y es que puede que Jake no sea tan diferente a Gordon, pues tras el suicidio de su mentor, cuya empresa estaba en bancarrota por culpa de los rumores del mercado, reclama venganza, pues sabe que tiene nombres y apellidos quien le empujó a quitarse la vida. La codicia en los mercados bursátiles, que conoció un boom en los 80 del pasado siglo, quedó inmortalizada fílmicamente en el Gordon Gekko de Wall Street, personaje que dio a Michael Douglas un Oscar. Con los recientes sucesos de la ‘burbuja’ inmobiliaria y la generación ‘ninja’, había una lógica expectación acerca de qué haría Oliver Stone retomando a Gekko, esta vez con un guión ajeno de Allan Loeb y Stephen Schiff. Vaya por delante que aquí no se trata de explicar la crisis financiera, en tal sentido decepciona su condición de simple e ideal telón de fondo para retomar al personaje del film de 1987, e incorporar algunos nuevos. Late todo el tiempo la idea de si Gekko puede redimirse, ser mejor persona, el mismo planteamiento que escogió Francis Ford Coppola para recuperar a Michael Corleone en El padrino III; y siguiendo la comparación, la otra duda que flota es si Jake será como el hijo de Michael que se dedica a la ópera, un tipo honrado, o como el bastardo de Sony, un gángster destinado a suceder a Michael. Los otros planteamientos que vertebran la trama son el valor del tiempo, capital más valioso que el monetario, y la importancia de aportar a la sociedad cosas tangibles, como podrían ser una nueva fuente de energía, o la dedicación a la enfermería de la madre de Jake. Estamos ante una cuidada producción de estudio, pero a la que falta alma, el hálito del original. Escasea el espacio para la tragedia a lo Shakespeare, y sobra en cambio para el convencionalismo dulzón, de modo notorio en el poco trabajado desenlace. El dibujo de la ‘selva’ de Wall Street y de internet suena a ratos a cliché: el ‘tiburón’ de Josh Brolin, con esa pintura en su despacho de Saturno devorando a sus hijos; o la hija izquierdista Winnie, con su idealista website “La verdad congelada”. Quizá la fortuna de Stone es contar con unos actores que se elevan sobre sus personajes para darles relieve. Carey Mulligan da una gravedad a su personaje, que lo hace creíble, Michael Douglas consigue sostener las evoluciones de un Gekko algo ‘veleta’, Josh Brolin aporta cinismo. Menos credibilidad se observa en un Shia LaBoeuf demasiado ‘pitagorín’, en el científico de Austin Pendlenton, o en la vendedora de pisos de Susan Sarandon.

5/10
Torrente 3: el protector

2005 | Torrente 3: el protector

Cuando en 1998 Santiago Segura creó a José Luis Torrente nadie imaginaba que iba a convertirse –para regocijo de algunos y horror de otros– en la encarnación del antihéroe más chabacano y despreciable de toda la historia del cine español. Segura, que de tonto no tiene un pelo, logró plasmar en ese personaje un cúmulo de tópicos sobre el hispano de pro, machista, guarro, caradura, ruin, traidor, cobarde, mentiroso y otras cualidades no demasiado ejemplares. El caso es que, con su talento nato de comediante, el entonces famoso protagonista de El día de la bestia, logró que dentro de esa caricatura grasienta, el público encontrara algo, sí, del más genuino humor español, un tipo de gag, primario y simple, absolutamente ajeno a cualquier otro país del mundo. Quizá tengamos una glándula especial para captar la gracia de este tipo de comedias, llamadas comúnmente “españoladas” y de la que Torrente es el ejemplo más genuino y logrado. Y ése fue el gran hallazgo de Segura: a pesar de que en ocasiones Torrente llegaba a ser realmente vomitivo, también nos arrancaba carcajadas como pocas veces lo había hecho nadie. Visto el éxito, la segunda y la tercera parte eran cuestión de tiempo. En este caso, el patético poli es designado para proteger a una eurodiputada italiana de un probable atentado. Para llevar a cabo su misión Torrente echa mano de un equipo de completos cafres. Y esto es todo... Entre medias, un retahíla de zafiedades, casposidades (y “audacias” de mal gusto como la del accidente aéreo con que da comienzo el film), que pueden dejar en la boca del espectador una mueca a medias, entre la risa y el rechazo. Por otro lado, en esta tercera parte Segura ha cargado la mano en una grosería sexual bastante incisiva, lo cual podría significar que el formato se agota peligrosamente. Y hay dos o tres momentos inspirados, de carcajada máxima, como el reclutamiento de los ninjas o el sueño futbolístico, y una escena, la de la persecución, donde Segura demuestra la pericia técnica que ha logrado con los años. En definitiva, esta tercera parte de Torrente es más de lo mismo, para bien y para mal. Y es que, chavalotes, esto no es Bambi.

3/10
Frank Capra: El sueño americano

1997 | Frank Capra's American Dream

Cuenta la vida de uno de los grandes directores de la historia del cine, nacido en Bisaquino, Sicilia, el 18 de mayo de 1897, y fallecido en Hollywood el 3 de septiembre de 1991. Llegó a Los Angeles con 6 años, perteneciente a una familia de campesinos italianos. Gracias al apoyo de sus parientes y a algunas becas, consigue acabar sus estudios de química. A la vez que completa sus estudios, trabaja como vendedor de periódicos. Se fue voluntario a la Primera Guerra Mundial, y a su vuelta no encuentra trabajo. Debido a su insistencia consigue trabajo como guionista y en 1922 dirige casi por casualidad una película, basada en un relato de Rudyard Kipling. De repente, el mundo del cine le fascina. Se introduce en el mundo floreciente de la industria del cine en Hollywood, y dirige algunas películas del cómico Harry Langdon, como El hombre cañón (1925). Gracias a otra casualidad, conoce a Harry Cohn, el propietario de los estudios Columbia. Cohn ve el talento de Capra y le contrata para hacer películas. Durante esa época, Capra escribe una película en dos semanas, la rueda en dos semanas y realiza el montaje en dos semanas. Se trata de películas mudas, como Cómo se corta el jamón (1928). Ya en estas películas se vislumbra su particular filosofía de la vida, que plasmaría después en sus películas: un tono positivo y un talante optimista de un hombre independiente, honesto y de buen corazón, seguro de sus convicciones. El comienzo del cine sonoro no es prometedor para él, hasta que empieza a colaborar con el guionista Robert Riskin. Juntos hacen películas como Dama por un día (1933), Sucedió una noche (1934), la primera película que consiguió los cinco Oscars más importantes: director, película, actor, actriz, guión. Le siguen El secreto de vivir (1936), Horizontes perdidos (1937), Vive como quieras (1939), Caballero sin espada (1940) y Juan Nadie (1940). En 1939 funda su propia compañía de producción. Durante la Segunda Guerra Mundial, trabaja para el ejército norteamericano con la serie documental Why we fight. En 1945 funda la Liberty Films, donde acoge a directores como William Wyler y George Stevens. En 1946 produce la que está considerada su obra maestra, Qué bello es vivir. En esta película queda clara su filosofía de la vida y su aportación al cine. Varios años después, el genial John Ford se referiría a Capra como el director más grande del mundo. John Cassavetes, el conocido director de cine independiente norteamericano, diría: Tal vez América nunca existió realmente, tal vez lo único que existió fue la América de Frank Capra. Este documental incluye entrevistas con artistas y directores tan relevantes como Robert Altman, Martin Scorsese o Richard Dreyfuss.

6/10
Wild Palms

1993 | Wild Palms

Un futuro cercano. Harry Wickoff, prometedor abogado, empieza a trabajar para Wild Palms, un potente conglomerado empresarial. Su hijo Coty trabaja como actor en una serie que emite un canal que pertenece a esta empresa. Pronto, Winckoff se reencuentra con Paige Katz, que fue su amante antes de que se casara. Katz busca desesperadamente a su hijo, que ha sido raptado. Ambiciosa serie que trataba de seguir la senda de Twin Peaks. A pesar de que cuenta con grandes actores, y de que tenía directores como Kathryn Bigelow, el argumento resultaba demasiado confuso y enmarañado.

5/10
Nacido el 4 de julio

1989 | Born of The Four of July

Una de las mejores películas del carismático y polémico director Oliver Stone, la cual le valió la obtención del Oscar al Mejor Director en 1989. La película narra la historia real de Ron Kovic un veterano de la guerra de Vietnam. Kovic (Tom Cruise) es valiente y apasionado y está dispuesto a servir del mejor modo a su país en Vietnam. Sin embargo, regresa destrozado física y anímicamente. Convertido en un paralítico amargado descubre a su regreso cómo han cambiado las mentalidades de su nación y se erige entonces como una de las voces que con más fuerza denuncia el tremendo engaño al que ha sido sometido todo el país. La película, a veces con secuencias de gran crudeza visual y verbal, tiene la fuerza de las historias reales verdaderamente trágicas. Tom Cruise llevó a cabo una de las mejores interpretaciones de su carrera, y fue candidato al Oscar por ella.

7/10
La mano

1981 | The Hand

Uno de los filmes más tempranos de Oliver Stone. Cuenta la pesadilla de un dibujante de cómics, que pierde una mano. El miembro amputado comienza a cometer extraños crímenes. Protagoniza el gran Michael Caine.

5/10
Wall Street: El dinero nunca duerme

2010 | Wall Street: Money Never Sleeps

Año 2001. Gordon Gekko sale de la cárcel tras cumplir condena por delitos monetarios. Siete años después el ex ‘tiburón’ de Wall Street publica “¿La codicia es buena?”, libro que anticipa la inminente crisis financiera mundial, denunciando que la codicia forma ya parte del sistema legal. Winnie, la hija de Gordon, no se habla con él, odia todo lo que representa, y le culpa de la muerte de su hermano por la droga. Paradójicamente, ella planea casarse con Jake, que trabaja en el mundo de las grandes corporaciones, y que apoya firmemente a una empresa que investiga en energías alternativas basadas en la fusión. Y es que puede que Jake no sea tan diferente a Gordon, pues tras el suicidio de su mentor, cuya empresa estaba en bancarrota por culpa de los rumores del mercado, reclama venganza, pues sabe que tiene nombres y apellidos quien le empujó a quitarse la vida. La codicia en los mercados bursátiles, que conoció un boom en los 80 del pasado siglo, quedó inmortalizada fílmicamente en el Gordon Gekko de Wall Street, personaje que dio a Michael Douglas un Oscar. Con los recientes sucesos de la ‘burbuja’ inmobiliaria y la generación ‘ninja’, había una lógica expectación acerca de qué haría Oliver Stone retomando a Gekko, esta vez con un guión ajeno de Allan Loeb y Stephen Schiff. Vaya por delante que aquí no se trata de explicar la crisis financiera, en tal sentido decepciona su condición de simple e ideal telón de fondo para retomar al personaje del film de 1987, e incorporar algunos nuevos. Late todo el tiempo la idea de si Gekko puede redimirse, ser mejor persona, el mismo planteamiento que escogió Francis Ford Coppola para recuperar a Michael Corleone en El padrino III; y siguiendo la comparación, la otra duda que flota es si Jake será como el hijo de Michael que se dedica a la ópera, un tipo honrado, o como el bastardo de Sony, un gángster destinado a suceder a Michael. Los otros planteamientos que vertebran la trama son el valor del tiempo, capital más valioso que el monetario, y la importancia de aportar a la sociedad cosas tangibles, como podrían ser una nueva fuente de energía, o la dedicación a la enfermería de la madre de Jake. Estamos ante una cuidada producción de estudio, pero a la que falta alma, el hálito del original. Escasea el espacio para la tragedia a lo Shakespeare, y sobra en cambio para el convencionalismo dulzón, de modo notorio en el poco trabajado desenlace. El dibujo de la ‘selva’ de Wall Street y de internet suena a ratos a cliché: el ‘tiburón’ de Josh Brolin, con esa pintura en su despacho de Saturno devorando a sus hijos; o la hija izquierdista Winnie, con su idealista website “La verdad congelada”. Quizá la fortuna de Stone es contar con unos actores que se elevan sobre sus personajes para darles relieve. Carey Mulligan da una gravedad a su personaje, que lo hace creíble, Michael Douglas consigue sostener las evoluciones de un Gekko algo ‘veleta’, Josh Brolin aporta cinismo. Menos credibilidad se observa en un Shia LaBoeuf demasiado ‘pitagorín’, en el científico de Austin Pendlenton, o en la vendedora de pisos de Susan Sarandon.

5/10

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