La cosa rosa
La revolución zarista
Un joven oligarca ruso ha tenido un pequeño encontronazo con Helen Mirren. Él es el propietario de las tierras que en su día les fueron expropiadas a la aristócrata familia de la actriz.
Illiana Lydua Petrovna Mironova acaba de visitar la tierra de sus antepasados. Illiana es mundialmente conocida como Helen Mirren, una británica en cuyas venas corren por igual la sangre inglesa y la rusa. La actriz y su hermana acaban de ir a Kuryanovo, cerca de Smolensk, donde su aristocrática familia poseía unas tierras que le fueron expropiadas durante la revolución bolchevique. “Fue una experiencia increíble andar por la tierra donde nació mi padre y donde vivió mi abuelo y que, obviamente, le era muy querida”, contó Mirren a The Daily Telegraph. Pero este nostálgico viaje estuvo aderezado de un elemento peliculero propio de un título de espionaje de la Guerra Fría. Las tierras “han sido compradas recientemente por un joven oligarca ruso –una especie de gángster que apareció con dos guardaespaldas que llevaban fusiles Kalashnikovs-”, ha relatado Mirren al periódico. El nuevo propietario les dijo “Bienvenidas a mis tierras”, a lo que La reina respondió: “Bienvenidos a mis tierras”. La actriz explica el incidente diciendo que creía que “él pensó que íbamos a hacer una nueva revolución y recuperar nuestras tierras. Finalmente, quizás será eso lo que pase”.
Mirren estaba en Rusia porque estaba a punto de comenzar a rodar La última estación, una película donde interpreta a la mujer del reconocido escritor León Tolstoi, a quien le ha dado vida Christopher Plummer.
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