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Biografía

Christopher Plummer

Christopher Plummer

90 años

Christopher Plummer

Nació el 13 de Diciembre de 1929 en Toronto, Ontario, Canadá

Premios: 1 Oscar (más 1 nominaciones)

Porte y talento

04 Diciembre 2008

Plummer es un experto en papeles de adaptaciones shakesperianas, varias de las cuales le han valido importantes galardones; sin embargo, el gran público le identificará siempre como el gélido Capitán Von Trapp de Sonrisas y Lágrimas.

Nació el 13 de diciembre de 1929 en Toronto, Canadá. Años después, abandonó su ciudad natal y se mudó con su madre a Senneville, una localidad cercana a Montreal. Aunque comenzó estudiando piano, terminó decantándose por la interpretación. Al poco tiempo, se unió a la Canadian Repertory Company, con la que representaría algunas obras en París.

Fue en los escenarios donde Plummer obtuvo la mayor parte de su reconocimiento. El intérprete ha ganado el Tony Awards en dos ocasiones: la primera, en 1974, por su papel de Cyrano en el musical homónimo. La segunda en el 97, por su encarnación del actor John Barrymore en “Barrymore”. Entre ellas estuvo nominado por otras cuatro actuaciones.

Durante sus primeros años como intérprete, compaginó la televisión con el cine, pero su primer papel importante no llegaría hasta 1958, cuando Sydney Lumet le ofreció participar en Stage Struck. El difícil trance del divorcio de su primera mujer apartó temporalmente a Plummer del cine, que volvería un tiempo al teatro.

Tras su segundo matrimonio volvió a la gran pantalla para ponerse en la piel del corrupto emperador Cómodo en La caída del imperio romano (1964), un papel antagonista, por los que el actor sentía especial predilección, ya que considera que para la interpretación “el demonio es más interesante que Dios”.

Un año después estrenó el oscarizado musical Sonrisas y Lágrimas, su papel más conocido, y con el que el actor consiguió la popularidad definitiva. De nuevo se enfrentó a un personaje difícil. Imposible olvidar al Capitán Von Trapp, un rígido y autoritario ex marine, padre de siete hijos, que ve alterada su paz y sus costumbres tras la llegada de una peculiar institutriz (Julie Andrews). De fondo, una indefensa Austria a punto de ser invadida por los nazis. Plummer hizo aquí un brillante trabajo al mostrar una catarsis que le presenta como un estricto, frío y ausente oficial –baste recordar el insoportable toque de silbato–, y le remata como un hombre sensible, que aún tiene mucho amor que repartir.

Algunos piensan que el hecho de no haber obtenido ninguna nominación al Oscar tiene que ver con su condición de (orgulloso) canadiense. Eso, y que su porte y su talento se asemejan mucho al “british style” que con tanto recelo miran los americanos.

En la década de los setenta compaginó el teatro con el cine. Sus papeles en adaptaciones de Shakespeare –en ambos formatos– fueron también muy populares. Plummer se ha puesto en la piel de Hamlet (en la versión televisiva de Philip Saville), de Yago en “Otelo”, de Macbeth y del Rey Lear.

Sus trabajos cinematográficos durante estos años incluyen El hombre que pudo reinar, donde encarnó al autor de “El libro de la selva”; El regreso de la Pantera Rosa y Asesinato por decreto, entre otros.

Después de un nuevo paréntesis en los escenarios, volvió al cine en los noventa con El dilema, cuya interpretación le valió varios premios de la crítica. Plummer interpretaba, en esta ocasión, a Mike Wallace, un popular corresponsal norteamericano.

Su filmografía más reciente se caracteriza por papeles secundarios, de los que puede llegar a hacer unos cuantos al año: ha aparecido en Una mente maravillosa, Alejandro Magno, La búsqueda, El nuevo mundo y Syriana, trabajos por los que continúa luchando sin éxito por el Oscar.

Oscar
2018

Nominado a 1 premio

Oscar
2012

Ganador de 1 premio

Filmografía
The Last Full Measure

2019 | The Last Full Measure

Puñales por la espalda

2019 | Knives Out

Tras la celebración de su 85 cumpleaños, Harlan Thrombey, editor, escritor, millonario y cabeza de un gran clan familiar, muere aparentemente por suicidio en su gran mansión campestre de Kentucky, en Estados Unidos. Todos los familiares y el personal de servicio quedarán impactados con la noticia, pero la situación se hará más desagradable aún cuando tras el entierro dos agentes de policía y el enigmático investigador Benoit Blanc se presenten en la mansión para dilucidar con sus pesquisas la verdadera causa del deceso. El director Rian Johnson entrega una película la mar de entretenida. Tras comenzar su andadura con la notable Brick, el director de Maryland ha ido labrándose poco a poco una filmografía muy apañada, en donde el cuidado del guión es una de las señas de identidad. Precisamente aquí da muestras de gran maestría a la hora de manejar a un variado grupo de personajes, de captar la atención a base de diálogos, preguntas y respuestas, de sembrar la duda con verdades a medias, generando todo tipo de sospechas secretas entre los miembros del clan y dosificando siempre la información de modo natural (esas conversaciones en el despacho del muerto). Que duda cabe que el argumento, la ambientación y las indagaciones del investigador en medio de una amplia familiar en donde abunda el lujo, el dinero y los rincones ocultos son elementos deudores de las historias de Agatha Christie o de los episodios televisivos protagonizados por Jessica Fletcher (hay de hecho un homenaje explícito a Se ha escrito un crimen), pero Johnson demuestra ser un más que digno discípulo. Y como un guiño argumental que pulula por toda la trama, se permite además dar una vuelta más de tuerca al crear mágicamente una intriga donde aparentemente no la hay, pues el espectador sabe muy pronto las circunstancias que han rodeado la muerte del jefe de familia. Sin embargo, por encima de todo, Puñales por la espalda es una deliciosa y ligera charada, rodada con encanto y estilo, en donde el humor, siempre presente, es además protagonista en numerosas ocasiones. Ya sólo la ocurrencia de que uno de los personajes principales no pueda mentir sin generar en su organismo el acto reflejo de una aparatosa vomitona demuestra ser una idea tan brillante como estrambóticamente divertida, pero el director va más allá y la convierte en humorística ocasión de vertebrar varios momentos de la trama. Las interpretaciones son perfectas, tanto que a veces se echan de menos más minutos para el reparto coral (es el caso de una genial Jamie Lee Curtis, por ejemplo, o del colosal nonagenario Christopher Plummer). Y entre todos es justo destacar a los dos ejes principales del asunto: una Ana de Armas que seguramente firma el mejor papel de su carrera hasta la fecha y un hilarante Daniel Craig en estado de gracia. Se ve que quiere deshacerse de James Bond a marchas forzados y se lo ha pasado bomba rodando a las órdenes de Johnson.

7/10
Boundaries

2018 | Boundaries

Cliffs of Freedom

2018 | Cliffs of Freedom

Todo el dinero del mundo

2017 | All the Money in the World

Crónica del secuestro de Paul Getty, joven de dieciséis años que fue capturado por la mafia calabresa en julio de 1973. Se exigió un rescate de 17 millones de dólares, cantidad que los secuestradores sabían que era calderilla para el abuelo del muchacho, John Paul Getty, el hombre más rico del mundo. Pero las cosas no sucedieron como se preveía, porque Getty renunció a pagar. Ridley Scott recrea este episodio aportando un sesgo muy realista en la puesta en escena setentera –con una cuidada fotografía de su colaborador habitual Dariusz Wolski– y en la consecución de los hechos, servidos sin ninguna espectacularidad, incluso con escaso gancho. Su procedencia histórica, narrada en el libro de John Pearson, quizá ha supuesto un freno justificable a la creatividad del guionista David Scarpa (La última fortaleza), al menos en cuanto a la concepción de una trama intrincada o a indagaciones detectivescas, que aunque apuntadas en un principio acaban brillando por su ausencia. Porque aquí tenemos sobre todo los hechos desnudos: la angustiosa espera de una madre que no puede recuperar a su hijo y la vida de éste en su reclusión en Calabria. Y entre medias un abuelo multimillonario encastillado en su avaricia. El contexto humano se logra con oficio, gracias a algunos iniciales flash-backs que recogen la vida de los componentes de la familia, sus relaciones y problemas. Revolotea continuamente en Todo el dinero del mundo una clara referencia cinematográfica que lo impregna todo: Ciudadano Kane. John Paul Getty (1892-1976) vendría a ser una suerte de Charles Foster Kane del mundo del petróleo, un hombre ambicioso que al parecer fue capaz de acumular más dinero que nadie en la historia. Recuerda al famoso magnate de la prensa también en su insaciable afán por poseer objetos de arte –“los únicos que siempre dicen la verdad”–, mientras que se va convirtiendo en un hombre solo, sin familia, sin amor. Los efectistas contrapicados que recogen al viejo tambaleándose en su mansión de Guildford mientras grita desesperadamente al vacío pidiendo ayuda muestran con acendrado patetismo al hombre fracasado que lo tiene todo y siente que no tiene absolutamente nada. El film es así una parábola en toda regla sobre el dinero y la codicia. Christopher Plummer encarna con estupenda maestría al todopoderoso multimillonario. Y aunque secundario, su presencia en pantalla es extensa en minutos y potente en intensidad (la película mejora siempre con él), de modo que se puede deducir el enorme esfuerzo extra derivado de la decisión de Ridley Scott de prescindir del trabajo ya rodado por el actor contratado en un principio, Kevin Spacey (los escándalos sexuales tienen la culpa), y volver a filmar todas sus escenas con el veterano actor canadiense. A todas luces fue una buena decisión. El resto del reparto está a la altura de la historia, en especial Michelle Williams, que interpreta con veracidad a la madre, y Romain Duris, un secuestrador que aporta una faceta interesante a la trama. Sorprende, sin embargo, y mucho, la ínfima importancia de Mark Wahlberg en el conjunto. El actor hace un correcto trabajo, pero durante todo el film se espera mucho más de su personaje y finalmente se convierte en alguien totalmente prescindible.

6/10
El hombre que inventó la Navidad

2017 | The Man Who Invented Christmas

Una deliciosa película que describe cómo Charles Dickens concibió su célebre "Cuento de Navidad", y que deviene ella misma en "Cuento de Navidad", como si se nos propusiera un singular juego de muñecas rusas, uno acaba conteniendo encapsulado al otro. Queda un mes para la Navidad de 1843. Charles Dickens ha regresado de una gira por Estados Unidos, y sus finanzas no son especialmente boyantes, debe mantener una familia numerosa, pagar al servicio, y costear los gastos de reforma de su espaciosa casa londinense. Además se presentan de improviso sus padres, y él siempre está dispuesto a pegar un sablazo a Charles. Con los nervios a flor de piel, la solución sería, por supuesto, publicar una nueva obra y que ésta tuviera una buena acogida. Cuando escucha a Tara, una joven doncella irlandesa, contar un cuento a sus retoños, concibe la idea de preparar un Cuento de Navidad. Pero el tiempo apremia, y como los editores no son muy receptivos, él mismo correrá con los gastos de sacar adelante la obra. Susan Coyne se inspira en la biografía de Dickens escrita por Les Standiford, para escribir su libreto, que lleva a buen fin el director de origen indio Bharat Nalluri. Y está concebido al modo de Shakespeare enamorado, mostrando cómo diversas vivencias del escritor, que es un gran observador, las va incorporando a su obra, y le sirven para dar vida, literalmente, a personajes y tramas. Lo que incluye su propia experiencia personal, pues a su modo, y especialmente con su padre, Charles puede ser una suerte de mister Scrooge, el célebre avaro protagonista del cuento, para el que la Navidad se reduce a paparruchas. Así, el film se convierte, por así decir, en el cuento de Dickens personalizado en su autor, y la fórmula funciona, incluido un desenlace rebosante de emotividad, no muy alejado del de otra película que de algún modo versiona al escritor, la célebre ¡Qué bello es vivir! de Frank Capra. El protagonista tiene que enfrentarse a sus propios fantasmas, si quiere llevar a buen puerto una obra con plazo de entrega bien marcado, el día de Navidad. La película se ve con sumo agrado, y ayudan mucho, en ello, los personajes secundarios, que son un perfecto apoyo para que Dickens reconsidere su mal humor y explosiones de carácter: su fiel amigo, la joven doncella, la esposa, el progenitor. O los editores varios, el ilustrador, e incluso el gran rival, el también novelista célebre William Makepeace Thackeray, de estilo muy distinto. Dan Stevens compone bien al creador necesitado de inspiración pero también de afrontar sus propios problemas, y Christopher Plummer, como Scrooge y su correspondiente en el mundo real, resulta magnífico. El recurso de fantasmas y personajes "okupando" la habitación de Dickens mientras escribe también tiene su encanto.

7/10
El último beso del káiser

2016 | The Exception

Remember

2015 | Remember

Un apañado thriller que utiliza con habilidad la demencia senil y la caza de nazis para enganchar al espectador. Si tuviera detrás a un director desconocido quizá nos desharíamos en alabanzas. Sabiendo que maneja la cámara el canadiense Atom Egoyan, uno tiende a pedirle más, tiene talento de sobra para ello. El film sigue a Zev Gutman, un anciano judío con demencia senil, que ha enviudado recientemente. Superviviente de Auschwitz al igual que su compañero de residencia Max Rosenbaum, que tiene dificultades respiratorias y escasa movilidad, tras las honras fúnebres ponen en marcha un plan donde ambos se complementan: Zev pone las piernas y el brazo ejecutor que el impedido Max no puede usar para orquestar una venganza contra su carcelero en el campo de exterminio. Aunque Zev pierde la memoria reciente, el otro le guiará tras escapar de la residencia, en su visita a 4 personas en distintos puntos de América del Norte, quienes tras una falsa identidad tienen un pasado nazi que ocultar; se supone que uno de ellos es el que les torturó y mató a sus familias. Entretanto, la familia de Zev está angustiada por su desaparición con tan frágil estado mental. Egoyan se pone al servicio del bien trabado guión del novato Benjamin August, y Christopher Plummer, el actor más destacado de la función, que ya trabajó con él en Ararat, entrega un fantástico trabajo interpretativo, su desorientación es completamente creíble. Y aunque si se piensa en frío, la trama resulta algo disparatada, mientras se contempla en la pantalla atrapa, e incluye además un par de sorprendentes puntos de giro que cuelan, lo que tiene su indudable mérito.

6/10
Hector y el secreto de la felicidad

2014 | Hector and the Search for Happiness

Héctor es un joven psiquiatra que atiende una consulta frecuentada por la clientela más selecta de Londres. Aunque la mayor parte de sus pacientes lleva una vida aparentemente perfecta, todos están insatisfechos. Héctor no consigue que sean felices y eso le deprime. Así comienza a preguntarse ¿Por qué no somos capaces de apreciar lo que tenemos y nos pasamos el tiempo soñando con una vida mejor? ¿Realmente depende de las circunstancias o del modo de ver las cosas? Héctor se propone averiguar qué es lo que hace feliz a la gente y para ello emprende un viaje por todo el mundo para buscar verdadero secreto de la felicidad.

Elsa & Fred

2014 | Elsa & Fred

Cuando se queda viudo, el octogenario Fred se muda a instancias de su hija a un apartamento más pequeño que el que compartía con su mujer, donde queda a cargo contra su voluntad de una asistente. Hastiado de la vida, se comporta como un cascarrabias insoportable hasta que conoce a Elsa, una señora de su edad, pero vitalista, algo gamberra y mitómana, que sueña con emular la famosa secuencia en la que Anita Ekberg se sumerge en la Fontana di Trevi de La dolce vita. Cada diez años, Michael Radford acostumbra a rodar una cinta de altura, como 1984 (del mismo 1984), la especialmente memorable El cartero (y Pablo Neruda) (de 1994) y El mercader de Venecia (de 2004). Quizás no llegue al mismo nivel, pero no está exenta de interés Elsa y Fred (2014), remake del film hispano-argentino de Marcos Carnevale que contaba con sólidas interpretaciones de Manuel Alexandre y China Zorrilla. Les sustituyen dos leyendas, Shirley MacLaine y Christopher Plummer, que le sacan todo el partido posible a sus personajes, sobre todo en las secuencias en las que están juntos. Cualquier cinéfilo dará por bien invertido el tiempo del metraje por ver en la misma película a los ancianos protagonistas de El apartamento y Sonrisas y lágrimas (especialmente a ella, tan expresiva como siempre). Por supuesto, no desentonan secundarios tan correctos como Marcia Gay Harden (la hija autoritaria de él) o Scott Bakula (el paciente vástago de ella). Es posible que cuente con un guión tan convencional como previsible, con algunos elementos que se alargan demasiado. Pero se acierta al incluir más elementos cómicos que en el original, por lo que Elsa & Fred supera a otros remakes de films de directores argentinos (como Criminal, insulsa adaptación de Nueve reinas; se espera con perplejidad la nueva El secreto de sus ojos), destila cierto encanto y apuesta por el amor como motor de la vida a cualquier edad. Se ve venir desde el minuto uno pese a que no se haya visto el original, pero aún así el homenaje a Federico Fellini emociona.

5/10
Nunca es tarde

2014 | Danny Collins

“Nunca es tarde”, (Danny Collins) nos cuenta como un veterano rockero, al que da vida Al Pacino, sigue viviendo una desenfrenada vida de músico, con drogas y una novia mucho más joven que él. El día de su 64 cumpleaños, su vida dará un giro de 360 grados cuando encuentre una carta escrita por un joven John Lennon, que le hará replantearse ciertos aspectos de su vida. En ese momento se dará cuenta que siempre hay una primera vez para una segunda oportunidad, iniciando un duro viaje lleno de emociones y sentimientos donde, el amor es lo único que importa. Inspirada en hechos reales la película cuenta con una estupenda banda sonora con música de John Lennon.

El falsificador

2014 | The Forger

El gran combate de Muhammad Ali

2013 | Muhammad Ali's Greatest Fight

Está claro que el título de esta película de HBO juega al despiste, pues podría creerse que vamos a seguir al boxeador en uno de sus combates en el ring. Sin embargo, ningún actor da vida aquí a Cassius Clay, luego Muhammad Ali tras su conversión al islam, los momentos en que aparece son metraje documental, de alguno de sus combates y, sobre todo, de entrevistas en que habla de su objeción de conciencia a la Guerra de Vietnam, que le supuso una condena y la privación del título mundial de los pesos pesados. El gran combate de Muhammad Ali alude pues al recurso de apelación ante el Tribunal Supremo para lograr la anulación de la condena, algo que sus nueve integrantes deben estudiar: en primer lugar han de dirimir si aceptan la apelación, y luego, tras su estudio, si le dan la razón a Muhammad Ali o confirman la sentencia. Tomando como hilo conductor a Kevin, un joven liberal, ayudante del juez Harlam, que acaba de incorporarse al tribunal, seremos testigos de las distintas deliberaciones del máximo órgano de justicia de Estados Unidos. A Stephen Frears le gusta dirigir de vez en cuando películas basadas en hechos reales, como La reina y Philomena. Aquí entrega una película sobre un caso muy concreto, con una carga de contenido más honda de lo que podría parecer a una mirada superficial. Porque no sólo se consideran los derechos a la objeción de conciencia y a la libertad de expresión, sino que se arroja la sombra de una duda sobre la capacidad de los 9 hombres componentes del Supremo, a la hora de decidir sobre grandes cuestiones, jugando al contraste entre su avanzada edad y la energía juvenil de sus ayudantes. Además de apuntar el tema la progresiva incapacidad por la edad y la salud, también se señala el peligro de las componendas políticas -al presidente del tribunal Warren Burger se le presenta como alguien demasiado unido al presidente Nixon- y de quedarse rezagado ante los cambios históricos. Así, se menciona de pasada que pronto deberán ver en el tribunal el caso Roe versus Wade que introdujo el aborto. El film de Frears despierta sentimientos contrapuestos, pues algunas cosas se apuntan con sutileza, y otras resultan más toscas, como las al parecer muy esperadas sesiones de cine porno en el sótano, en el cumplimiento del deber, por supuesto. O el cambio de Harlan en su consideración al caso Ali, no demasiado explicado. El guión es de Shawn Slovo, responsable de otros libretos con personajes de origen africano como los de Un mundo aparte y Catch a Fire. En cualquier caso la película está bien filmada, y tiene muy buenas interpretaciones de los actores veteranos, Christopher Plummer y Frank Langella sobre todo, pero también sus compañeros de tribunal, algunos secundarios tan populares como Ed Begley Jr.

6/10
El sicario de Dios

2011 | Priest

Adaptación de una novela gráfica de Hyung Min-Woo. Desde tiempos inmemoriales, la humanidad ha estado enfrentada a los vampiros. Los humanos que han escapado de sus colmillos viven en gigantescas macrociudades dirigidas por la Iglesia, que entrenó a unos particulares sacerdotes para combatir a las hordas de vampiros. Finalmente, los vampiros fueron derrotados y encerrados, y los sacerdotes han quedado relegados a trabajos menores. Pero uno de estos sacerdotes se entera de que han reaparecido unos extraños vampiros que han secuestrado a su joven sobrina en una zona desértica remota –la Tierra está devastada y se ha convertido en un gran desierto–. Aunque su superior, Monseñor Orelas, se lo prohíbe, tratará de encontrar a la chica con ayuda del novio de ésta y una antigua compañera sacerdotisa. Paul Bettany, un gran actor, tiene cierta tendencia a escoger proyectos con cierta carga anticlerical. Quien diera vida al famoso monje albino Silas, de El código Da Vinci, protagonizó también Legión, un cómic que no convenía tomarse demasiado en serio, pero en el que interpretaba a un particular arcángel Miguel que se arrancaba las alas y desafiaba a Dios. Ahora, Bettany vuelve a ponerse a las órdenes del realizador de esta cinta, Scott Stewart, en una cinta en la misma línea, totalmente irreal y 'palomitera', pero de la que en cierto modo se entresaca cierta crítica hacia la jerarquía eclesiástica. En El sicario de Dios, el obispado controla y manipula a la población, dirigiendo una especie de sociedad autoritaria, pero sin embargo los sacerdotes cazavampiros –que vendrían a simbolizar a los curas de a pie– son arriesgados guerreros que se sacrifican para salvar a la humanidad. Si dejamos de lado este delirante trasfondo crítico, lo cierto es que el film sólo pretende ofrecer una sucesión de secuencias de acción y sobredosis de efectos especiales. Nada es original, pues se diría que todo es un batiburrillo de numerosas fuentes, como las películas de Sergio Leone, Drácula, Blade Runner, Mad Max, Juez Dredd, Centauros del desierto y muchas otras cosas. Y sin embargo, el film funciona porque proporciona las dosis de espectacularidad que se esperan, y por su dinámico montaje. Además, los diálogos tipo tebeo y sus personajes arquetípicos y exagerados tienen cierto encanto.

5/10
Beginners (Principiantes)

2011 | Beginners

  Oliver está triste, muy triste. Su padre Hal acaba de morir, padecía un cáncer. También su madre murió poco tiempo antes de una enfermedad terminal, momento que Hal, tras 44 años de matrimonio, aprovechó para “salir del armario” y explorar su faceta gay. En esa etapa Oliver, artista incapaz de lograr relaciones duraderas con las mujeres con las que ha salido, cuida a su padre, y acepta la “nueva cara” de su progenitor, que se traduce entre otras cosas en una relación con el joven homesexual Andy. Los recuerdos de Oliver de la viudez de su padre se combinan con su situación actual, solo en compañía del perro de Hal, hasta que entra en su vida una actriz francesa, Anna, de la que tal vez se esté enamorando. Tristeza, infinita tristeza. Es lo que trasluce este film escrito y dirigido por Mike Mills (Thumbsucker), basado en su propia experiencia personal, la muerte de sus padres y la homosexualidad del progenitor recién descubierta, recreadas libremente. La nueva relación padre-hijo a partir de los “inputs” de la condición gay y la enfermedad de Hal al descubierto, más el progresivo conocimiento y amor de Oliver y Anna, son los ejes sobre los que se asienta la película. Pero todo traspasado por un “mood” pesado, insoportable, en que se diría que la felicidad es una quimera, un estado deseable pero no alcanzable. Conviven dolor, sufrimiento y tristeza, pero es sobre todo esta última la que pesa como el plomo. Mills, con modos narrativos audaces, voz en off y collages que tratan de entender la época en que Hal no podía hablar abiertamente de homosexualidad, denuncia los prejuicios del pasado, el disparate que sería, desde su punto de vista, tratar de disimular, crear el ambiente falso de una familia “normal”, donde no cabe que él sea gay y ella judía. Pero el cineasta es probablemente consciente de su confusión, de sus propias contradicciones, pues Hal quería a su esposa, de su amor nació Oliver, él quiso mantener la comedia, y se entiende que le fue fiel mientras ella vivió. Y si en la actualidad puede celebrar el orgullo gay, llevar banderas arco iris y poner anuncios de contactos para vivir una promiscuidad semejante a la de su pareja Andy, no está claro que esta “libertad” le haga más feliz que antaño. Quizá lo que se detecta en esta exploración del amor, es la estrechez de miras con que se maneja el concepto, pues al final parece que lo deseable es la autosatisfacción personal del momento, el sentirse a gusto con uno mismo y más o menos comprendido por los seres queridos. Está ausente en todo momento el sentido moral, es como si no existiera, convenciones de épocas oscuras, y la entrega mutua sin condiciones en que consiste el amor se presenta con demasiadas limitaciones. La película cuenta con tres personajes que permiten grandes interpretaciones, y Ewan McGregor, Christopher Plummer y Mélanie Laurent aprovechan la oportunidad. Hay ciertamente momentos muy bien resueltos, como la fiesta donde se conocen Oliver y Anna, en que ella no puede hablar.  

4/10
Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres

2011 | The Girl With the Dragon Tattoo

El periodista Mikael Blomkvist acaba de ser condenado por difamación, debido a las afirmaciones vertidas en la revista Millennium acerca de un poderoso empresario. Parece el momento ideal para desaparecer del mapa, y la ocasión la pintan calva cuando un magnate jubilado, Henrik Vanger, convencido de su honestidad, rastreada por la joven investigadora Lisbeth Salander, le encarga que indague, en la solitaria isla Hedeby donde reside, el caso que le ha obsesionado durante décadas: la misteriosa desaparición y más que probable asesinato de su sobrina Harriet, el día en que se celebraba un popular desfile. Ello supone volver al pasado y rebuscar en el sucio pasado de la familia Vanger, tarea en que terminará ayudándole la asocial y rarita Lisbeth, cuya tutela corresponde al estado por sucesos acaecidos tiempo atrás, y a la que ha tocado llevar una vida donde los abusos y vejaciones eran moneda corriente. La versión americana del primer volumen de la conocida trilogía de novelas Millennium, de las que es autor el malogrado Stieg Larsson, que no llegó a conocer con vida el enorme éxito de sus novelas, no digamos de su traslación al cine y la televisión. Sin atender a ningún pudor mantiene, si no aumenta, la enorme carga de morbo sexual y violencia presentes en la novela original y en la película sueca servida por Niels Arden Oplev. En lo que claramente mejora es en la estructura del inteligente guión de Steven Zaillian, donde las piezas argumentales casan mucho mejor, además de que existe una mejor definición de personajes, se humanizan Blomkvist y Salander, del primero se apunta aquí una vida familiar rota, y de ella se perfila mejor la relación con el primer tutor y las ilusiones que se hace en la relación con el periodista. Incluso los elusivos miembros del clan Vanger tienen algo parecido a la tridimensionalidad. De modo que el reparto lo tiene en tal sentido más fácil –Daniel Craig, Rooney Mara, Stellan Skarsgård, Christopher Plummer...- que los originales Michael Nyqvist, Noomi Rapace y compañía, que debían llenar agujeros de guión con sus interpretaciones. Además la película se beneficia claramente del talento visual de su director, David Fincher, por ejemplo en todas las escenas que muestran el avance en las pesquisas de Blomkvist y Salander, y también en la creación de atmósferas, la isla bajo la nieve, el viento que sopla en la casa de Martin, un sobrino de Henrik, en lo alto de una colina, o un pasaje tan breve como la escena del metro en que a Lisbeth le birlan el ordenador portátil. Así las cosas, los defectos del film son los mismos que los de la obra de Larsson, que se enmarca en la moda del “noir” nórdico, del que también es muy representativo Henning Mankell y su Kurt Wallander, que también pasó de la versión sueca a la angloparlante con Kenneth Branagh de protagonista. La idea es mostrar los excesos de la opulenta sociedad occidental, donde han acontecido y acontecen todo tipo de depravaciones; el problema es la falta de referentes morales nítidos, ya que ante los crímenes horrorosos a los que se enfrentan los protagonistas –y de los que Lisbeth es víctima directa–, parece que vale cualquier respuesta, por salvaje que sea. Y eso que a tal respecto la película de Fincher y Zaillian se permite alguna licencia para suavizar actitudes y no convertir a Salander en la Terminator que podía verse en la versión fílmica de Oplev. Algunas truculencias y pasajes –las actitud del segundo tutor, la persecución en moto...– obligan a algo parecido a la suspensión de la incredulidad del espectador, aunque muchos espectadores –y lectores– pensarán que eso es parte del juego en que consisten película –y libro.

6/10
El imaginario del Doctor Parnassus

2009 | The Imaginarium of Doctor Parnassus

El doctor Parnassus presenta en Londres su espectáculo de feria, que consiste en un espejo mágico que traslada a quien lo desee a otra dimensión, en la que se hacen realidad sus deseos. Parnassus viaja con su hija Valentina, que según asegura él va a cumplir 12 años, aunque en realidad se aproxima a los 16. El padre sabe que está a punto de pasar a ser propiedad de Mr. Nick –en realidad el mismísimo demonio–, con el que hizo un pacto años atrás. A cambio de la juventud y la inmortalidad, Parnassus le dará sus hijos a Mr. Nick en cuanto éstos lleguen a los 16. Cuando Mr. Nick se presenta a por la chica, Parnassus hace una apuesta con él. Para poder ganar y quedarse con su hija contará con la ayuda de Tony, un tipo que se esconde de unos rusos que le persiguen. Al visionario director Terry Gilliam no le acompaña la suerte. Tras los problemas que dieron al traste con el rodaje de The Man Who Killed Don Quijote, en este film tuvo que afrontar la inesperada muerte del protagonista, Heath Ledger, que acababa de interpretar al Joker en El caballero oscuro. Finalmente optó por mantener las secuencias que llegó a rodar Ledger y sustituirle cada vez que su personaje, Tony, se adentra en el espejo y se transporta a otro mundo. Se prestaron a ello los actores Johnny Depp, Colin Farrell y Jude Law, que donaron el salario a la hija de Ledger. Parece que llegó a rodar con Ledger las suficientes imágenes como para que los cambios de actor no sean demasiado bruscos, por lo que la jugada no le ha salido del todo mal. Destaca el carismático Johnny Depp, aunque su breve intervención sabe a poco. Como es habitual en su filmografía, Gilliam ofrece imágenes deslumbrantes y sugerentes. Visualmente apabullante, y rica en referencias a clásicos del género fantástico como “Alicia a través del espejo” o “Fausto”, es cierto que esta fábula fantástica se excede en surrealismo, y le falta describir mejor a los personajes y lograr hacerlos atractivos. Esto aleja al film del gran público, y reduce su alcance a los apasionados de Gilliam y a quienes busquen un tipo de cine diferente. Pero es muy superior a la fallida Tideland, el anterior trabajo de Gilliam, y  por momentos recuerda a la potencia visual de Brazil y los mejores trabajos del ex Monty Python. Sugiere una reflexión sobre el escapismo, la fantasía y también la responsabilidad personal, pues los personajes acaban recogiendo lo que ellos mismos han cosechado. También tienen su interés sus críticas al cinismo en el mundo de las organizaciones benéficas, pues el personaje de Ledger aspira a ser reconocido como un abnegado filántropo únicamente por la gloria que esto le proporciona, no porque tenga ningún interés en ayudar a los demás.

6/10
La última estación

2009 | The Last Station

Los últimos años del genial novelista ruso Leo Tolstoy. Cuando vive retirado en una finca en el campo, atrapado entre dos "fuegos". Por un lado está Vladimir Chertkov, su socio en la creación de los tolstoianos, una especie de grupo creyente en la utopía de una vida armoniosa y colectiva, sin propiedad privada y un estilo de vida sencillo; viendo que su final puede estar cerca, Chertkov presiona para que legue en su testamento los derechos de su obra al pueblo, o sea, que sean de dominio público. Por otro lado su querida pero algo histérica esposa Sofya cree con bastante sentido común, que debe heredar la familia. Testigo de estos tejemanejes es el nuevo y timorato secretario de Tolstoy, Valentin Bulgakov. Resulta indudable que Michael Hoffman, director y guionista –adapta una novela de Jay Parini– ha puesto cariño en el film, pero aparte de cierto academicismo algo tieso, el conjunto está claramente desequilibrado, conviven sin orden ni concierto el drama con el sainete un tanto exagerado. Lo mejor sin duda es el trabajo actoral de Christopher Plummer y Helen Mirren, en los papeles de escritor y esposa: la idea de Tolstoy apuntada al principio –todo lo que sé, lo sé porque he amado– es preciosa, y sostiene la estructura dramática, basada en su relación; sin embargo, no puede uno por menos de pensar que no se hace justicia a este gran genio de la literatura y el humanismo en la película. Lo que resulta definitivamente grotesco es la historia de amor, colocada en primer plano, de Bulgakov con una tal Sasha (James McAvoy y Anne-Marie Duff), la verdad es que no entendemos esa relación, ni qué hace exactamente ese mujer entre los tolstoianos, cuyas costumbres de continencia sexual son muy estrictas. Ni tampoco acabamos de conectar con las convicciones utópicas de Chertkov, a pesar de que Paul Giamatti hace lo posible para no convertir el personaje en el antipático sin corazón que parece ser sobre el papel.

5/10
Aritmética emocional

2007 | Emotional Arithmetic

El holocausto y sus consecuencias han dado pie casi a todo un subgénero cinematográfico. A él pertenece esta película canadiense de Paolo Barzman, un director bregado sobre todo en televisión, en series como Cazatesoros y La zona muerta. Aquí adapta una novela de Matt Cohen, donde Melanie, una mujer judía que vive en una granja en el campo con su marido, profesor universitario jubilado, recibe una noticia inesperada. Jakob, el hombre que la salvó a ella y a Christopher en 1945, cuando ambos eran niños, en el campo de paso de Darcy, en Francia, está vivo. No acabó en Auschwitz, pero sí en el gulag soviético. Conmovida, Melanie acoge en su casa al ahora anciano Jakob, a quien acompaña, por sorpresa, Christopher. Estamos ante una de esas historias de tipos traumatizados, que se sostiene gracias a un reparto excepcional (Susan Sarandon, Christopher Plummer, Gabriel Byrne, Max von Sydow), que ayuda a hacer creíble lo que resulta bastante inverosímil. No hay mucha habilidad en la introducción de breves flash-backs en blanco y negro de la época del campo; tampoco se entiende esa especie de historia de amor frustrado entre Melanie y Christopher, y los elementos de locura –se quiere presentar cómo el dolor ha afectado a los personajes– tienen un punto disparatado que no está bien hilado en la trama. Suenan pretenciosas las palabras, repetidas en dos ocasiones –“Si me preguntas si creo en Dios, debo preguntarte ‘¿Cree Dios en mí?’”–, y a las que dan ganas de apostillar, “¿debería?”. Quizá lo más sugerente es el momento en que se descorre levemente el velo de cinismo del marido, para señalar el sufrimiento de las personas que parecen no tener derecho a sufrir, al compararse con las que han sufrido horrores del calibre del holocausto y el gulag.

4/10
Camino de la venganza (2007)

2007 | Already Dead

Thomas Archer pierde a su hijo, asesinado por un desequilibrado que entró inesperadamente en su hogar. Su mujer está tan afectada que el matrimonio se va a pique, y la policía no parece hacer grandes esfuerzos para dar con el asesino. Su terapeuta recomienda a Archer que contrate a una agencia clandestina, especializada en capturar criminales. Ron Eldar, protagonista de la serie Justicia ciega, encabeza el reparto de este thriller sobre la venganza. Le acompaña el veterano Christopher Plummer.

4/10
Cerrando el círculo

2007 | Closing the Ring

El octogenario actor y director Richard Attenborough llevaba sin rodar desde antes del cambio de milenio. Ahora, se ha aburrido de estar jubilado y ha decidido volver al ruedo. Especializado en su faceta de cineasta que lleva al cine las biografías de grandes hombres como Mahatma Gandhi (Gandhi), Charles Chaplin (Chaplin), C.S. Lewis (Tierras de penumbra) o Steve Biko (Grita libertad), Attenborough ha elegido en esta ocasión una historia de ficción, pero que curiosamente comparte título y algo de temática bélica con el quinto volumen de las memorias de Winston Churchill. El primer volumen dio pie al primer biopic del director, El joven Winston, de 1972, por lo que su última película cierra una especie de círculo. Ethel Ann, una anciana de un pueblo de Carolina del Norte, acaba de perder a Chuck, su marido, un veterano aviador, y tiene dificultades para relacionarse con Marie, su hija. Para honrar al difunto, Jack, otro veterano piloto, realiza una pequeña exhibición aérea en el entierro. Éste sigue enamorado de Ethel Ann desde su juventud, cincuenta años atrás, cuando formaba un trío inseparable de amigos con Chuck y otro apuesto joven, Teddy. Éste último fue el que en realidad conquistó en su momento a Ethel Ann, que sólo se separó de él por culpa del bombardeo de Pearl Harbor, y la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Mientras tanto, en Belfast (Irlanda del Norte), un maduro individuo rebusca algo en los restos de un avión siniestrado durante la citada guerra. Se le une un muchacho que encontrará entre los escombros un anillo de oro con dos nombres escritos: Teddy y Ethel Ann. El principal problema de Attenborough es que esta vez parte de un guión indigno de su talento, escrito por un debutante, Peter Woodward, hasta ahora dedicado a la interpretación. Éste ha desarrollado una historia imposible, con casualidades muy forzadas, giros de culebrón decimonónico, y toques ‘sentimentaloides’ de tres al cuarto. Por suerte, el veterano curtido en mil batallas Attenborough sabe filmar, por lo que hace gala de una puesta en escena superior al libreto, que permite en cierta medida hacerlo funcionar. Muestra sobre todo su talento a la hora de dirigir a los actores, algunos excelentes como Pete Postlethwaite, Christopher Plummer, Brenda Fricker, y otros no tan brillantes, como la recuperada Neve Campbell, más eficaz que nunca, o la prometedora Mischa Barton, de moda por la serie O.C., una correcta Ethel Ann de joven. No acaba de resultar convincente del todo la Ethel Ann madura, Shirley MacLaine, amiga de Attenborough desde que ambos protagonizaron Los pecados de la señora Blossom. Sinceramente, la legendaria actriz no parece estar muy involucrada con el proyecto, lo que da al traste con las secuencias que deberían resultar más emotivas, con su hija o el personaje de Plummer.

5/10
Man in the Chair

2007 | Man in the Chair

La casa del lago

2006 | The Lake House

Remake de un film del coreano Lee Hyun-seung, que a su vez adaptó una novela de Jiro Asada. El planteamiento es muy original, y combina una historia de amor romántico, con las paradojas típicas de las películas de viajes en el tiempo. La idea es que una doctora va a desocupar su preciosa casa en el lago, y deja una nota en el buzón para el próximo inquilino. Cuando éste la recoge, vemos un paisaje muy diferente, con la casa en estado de abandono. Tras la extrañeza inicial, pronto averiguamos que Kate y Alex han ‘conectado’ en años diferentes, y que su forma de comunicarse a través del tiempo serán las notas introducidas en el buzón. Se desarrolla así una relación entrañable en que ambos aprenden a conocerse, y a enamorarse. Pero se diría que su amor es imposible… A no ser que traten de forzar el encuentro, en el pasado o en el futuro. Suena complicada la trama, y el mérito del argentino Alejandro Agresti en su debut hollywoodiense es que logra hacerla comprensible, proporcionando los elementos de entendimiento con acierto, y acudiendo a buenas soluciones visuales. La pareja Sandra Bullock-Keanu Reeves, que ya demostró buena química en las dos entregas de Speed, funciona, e incluso la ‘blandura’ que se les suele atribuir ayuda a la historia, pues se evitan los aspavientos que podrían acompañarla. Sobre su experiencia en Estados Unidos, donde Agresti ya lleva afincado un tiempo, comenta el director: "Aquí muchos directores fueron inmigrantes, desde William Wyler a Billy Wilder. No es fácil venir y hacer cualquier cosa, el sueño es ése, poder contar con las herramientas y hacer un buen cine, historias bien contadas. Espero poder hacerlo."

6/10
Plan oculto

2006 | Inside Man

Parece que con el tiempo, Spike Lee ha calmado un poco su virulencia racial y va dejando paulatinamente el “combate” a flor de piel, la agresiva reivindicación de la identidad de sus hermanos de raza negra. Y es que el poder visual de las creaciones del director de Atlanta ha hecho mucho por el “Black Power”, con filmes tan notables como Haz lo que debas (1989), Fiebre salvaje (1991), Malcolm X (1992) o La marcha del millón de hombres (1996), por citar algunos de sus trabajos más significativos. Pues bien, después de su extraordinaria La última noche (2002), Lee vuelve a rodar una historia cuya trama se desarrolla al margen de la pigmentación de la piel. Keith Frazier, un policía de Nueva York que está siendo investigado por la desaparición de un importante capital de dinero, ha de enfrentarse como negociador con un peligroso atraco con rehenes en el banco Manhattan Trust. Para lograr el éxito, Frazier tendrá que enfrentarse con tres personas de muy distinta procedencia: el jefe de la unidad de respuesta rápida de la policía, una experta negociadora enviada por un millonario que tiene algo que salvaguardar en el banco, y, por último, con el líder de los atracadores, un inteligente, frío y  hábil estratega que responde al nombre de Dalton Russell. En apariencia, el film arranca como si de un thriller convencional se tratará, pero Lee no es nada simple y pronto deja ver que tras el móvil de los ladrones se esconde algo más complejo de lo que parece. El sólido guión escrito por el casi debutante Russell Gewirtz tiene el suficiente cinismo como para no caer en el típico duelo de buenos y malos, hay sorpresas y algún desconcierto, y sólo parece perder algo de pie con la subtrama protagonizada por Jodie Foster, no del todo justificada. Lee parece disfrutar con unos personajes nada simples, cuyas aristas también hacen referencia a las corruptelas políticas y los límites éticos, y con una llamativa soltura adopta un tono tan ambiguo que casi acaba escapando del thriller para convertirse en un drama de personajes que ilustra con humor el oportunismo que ha reinado y aún reina en la sociedad.

6/10
Secretos de confesión

2005 | Our Fathers

La Iglesia católica en Estados Unidos ha vivido una de sus peores crisis con la salida a la luz de numerosos casos de abusos sexuales de niños, perpetrados por sacerdotes. Tras unos actos inexcusables -más en quienes se esperaba que debían ser 'buenos pastores' de sus 'ovejas'- subyacía un claro problema en la formación que se impartía en los seminarios, y en el discernimiento de la idoneidad de los candidatos al sacerdocio. A ello se sumó el comportamiento de parte de la jerarquía, que sin vislumbrar toda la gravedad del problema, descuidó a las víctimas, de baja extracción social, y no aplicó inmediatamente las severas penas que merecían los depravados clérigos; en vez de ello se centró en la 'recuperación' de esos sacerdotes con graves desviaciones sexuales, sin caer en la cuenta de que tal meta era incompatible con el confiarles encargos pastorales que podían hacerles volver a las andadas. El film que nos ocupa recrea tan tristes hechos centrándose en la figura del abogado Mitchel Garabedian, que a través de su bufete representaba a más de ochenta de las víctimas, y que en sus intentos porque se hiciera justicia llevó ante los tribunales al cardenal arzobispo de Boston, Bernard Law. Con formato de telefilm de alto presupuesto, la puesta en escena es buena, y el interés humano de la historia atrapa. Se puede decir que en el guión de Thomas Michael Donnelly, basado en el libro de David France, hay cierto esfuerzo por ser rigurosos, no estamos ante el panfleto que uno podría esperar contra la Iglesia. Por ejemplo, el personaje de Law, bien encarnado por Christopher Plummer, es humano, de carne y hueso, y podemos hacernos cargo del drama interior que pudo vivir por los hechos de los que fue involuntario protagonista. Y la llamada a Roma, con la reconvención de Juan Pablo II, está razonablemente bien llevada. Por otro lado, los pasajes escabrosos están abordados con cierta delicadeza. No obstante, la película adolece de más de un defecto, es buena muestra de la dificultad de aprehender en celuloide en un par de horas una trama compleja. Así, faltan pistas acerca de cómo es la vida de las víctimas, ya adultas, con sus familias, el modo en que los abusos ha marcado sus vidas. El retrato de la Iglesia es incompleto, se acentúa su parte administrativa, el cómo se afronta una crisis, como si estuviéramos ante una empresa de alto 'standing' y poco más; se echa en falta una visión más espiritual, llama la atención que los sacerdotes apenas recen; de modo que prevalece una visión de la Iglesia en la que faltarían mecanismos democráticos, y se abogaría por decisiones asamblearias, como si las decisiones en la institución fundada por Cristo debieran tomarse a mano alzada. Mientras que el personaje del Padre Spagnola, al que da vida Brian Dennehy, parece introducido ex profeso para que nadie pueda siquiera apuntar que los abusos a niños tuvieron su arranque en las tendencias homosexuales de los sacerdotes criminales.

5/10
Syriana

2005 | Syriana

Complejo thriller político donde los intereses económicos y políticos en torno al petróleo se enredan hasta configurar una densa trama, lo que exige al espectador que sus cinco sentidos trabajen al cien por cien. El film muestra un imaginario país de Oriente Medio, rico en 'oro negro', cuya explotación podría recaer en China. Lo que no hace gracia a las multinacionales estadounidenses del sector. Para cambiar las cosas, y dado que el jeque árabe que gobierna el país es de edad avanzada, el que le suceda uno u otro de sus hijos –uno es más fácilmente corruptible, el otro desea implantar la democracia en su nación– puede decantar la concesión petrolífera en una u otra dirección. La descripción de la actividad de la CIA, del trabajo de un analista de inversiones, padre de familia al que sacude una desgracia, y de gente 'de a pie' del país árabe, son otros elementos que completan el cuadro. El oscarizado guionista de Traffic, Stephen Gaghan, tiene afición a las tramas de contenido político y social, como demuestra su contribución a las series televisivas El abogado y Policías de Nueva York, su tratamiento del mundo del narcotráfico en la citada Traffic, del acoso a una embajada americana en Yemen en Reglas de compromiso, o la heroica resistencia tejana en El Álamo. En cambio, su debut en la dirección, La desaparición de Embry, era un curioso thriller que pasó casi inadvertido. Ahora, en su segundo largo, se apunta a lo que parece una costumbre estadounidense algo masoquista: la de la autoflagelación con ocasión o sin ella, a la hora de apuntar a la implicación de su gobierno en la consolidación de regímenes políticos injustos y autoritarios. En cualquier caso logra un título político de altura, en la tradición de filmes como Todos los hombres del presidente, que hurgan en los entresijos del poder. El reparto, muy coral, es perfecto, ninguno de los actores trata de robar la función, lo que es muy de agradecer.

7/10
... Y que le gusten los perros

2005 | Must Love Dogs

Un reparto muy apañado, encabezado por la guapa Diane Lane y el sólido John Cusack –en un papel parecido al que ya bordó en la encantadora Serendipity–, logra que esta simpática historia caiga como un cuento de hadas sobre el espectador de blando corazoncito. Los dos actores encarnan a Sarah y Jake, sendos solteros en busca del amor verdadero, y la casualidad quiere que se conozcan a través de las páginas de anuncios de citas en internet. La cosa tendrá sus obstáculos –errores, malentendidos, otros pretendientes–, pero el amor es siempre el amor, sobre todo en historias de corte clásico como ésta. Destaca por encima de cualquier otro elemento la veterana Stockard Channing, en un papel un poco tarambana, muy “ad hoc” para su perfil.

4/10
El nuevo mundo

2005 | The New World

Aproximación nada tópica a la exploración del nuevo mundo por los ingleses. El film arranca en 1607, cuando tres barcos avistan tierra tras una larga navegación atlántica. Les empuja el deseo de prosperar, la promesa que nadie garantiza de que se harán ricos en los lugares recién descubiertos. Pero la creación del asentamiento costero de Jamestown se hace penosa, y hay miedo de tratar con los nativos. Así que encomiendan la tarea al capitán John Smith, como mejor alternativa a la de su muerte en la horca por insubordinación. Cuando se adentra en el interior con sus hombres, son atacados y sólo él sobrevive. Contra pronóstico es aceptado en un poblado, donde aprende a apreciar las costumbres indias, al tiempo que surge el amor por la joven hija del jefe powhatan, la hermosa e inteligente Pocahontas. La promesa incumplida del regreso de la expedición a Inglaterra, y la ayuda prestada a Smith por Pocahontas, traerán consecuencias imprevisibles. Me atrevería a decir que este film tiene en su contra esa cursilada animada de la Disney titulada Pocahontas, el triste precedente de Colin Farrell en una película histórica (!), la olvidable Alejandro Magno, y lo que con mirada superficial –e injusta– podría describirse como un aire a El lago azul. Por favor, prejuicios fuera. Terrence Malick saca a pasear su alma de poeta, y recrea la historia de modo pausado, con extraordinaria delicadeza, y sin caer en extremismos no deseables. Ya sólo la belleza del plano en que los indios admiran las naves recién llegadas, que tendrá su correspondencia ulterior en Inglaterra, cuando Pocahontas descubre una catedral, hablan de que la hermosura de las tierras vírgenes tiene su contrapunto en los logros de la civilización. Ciertamente, la vida de los indios tiene algo de edénico, como de tranquila vida lograda, pero quizá su modo de desenvolverse no sea muy distinto al de los habitantes de la campiña inglesa. En cuanto al contraste de nativos y exploradores, son lógicas las diferencias entre quien buscaba algo mejor y encuentra mil y una penalidades, y quien se conforma con lo que tiene. Eso sí, la crueldad en la batalla es equiparable. Acierta Malick al trenzar la historia de amor y la transición gradual de Pocahontas a los modos occidentales. Un Farrell contenido, una sorprendente y bella Q'Orianka Kilcher que tenía quince años cuando hizo el film, y un reposado Christian Bale, constituyen los tres lados de un triángulo atípico, donde se entienden bien el entusiasmo adolescente transformado por el sufrimiento en amor por esposo e hijo, el abandono por satisfacer los anhelos exploratorios, o el amor redescubierto del bondadoso viudo.

8/10
Alejandro Magno

2004 | Alexander

El excelente director Oliver Stone aprovecha la falta de datos precisos que tienen los historiadores sobre la personalidad de Alejandro Magno, para dar una visión muy particular y poco rigurosa del general macedonio que unificó Grecia y conquistó Egipto, Asia menor y Persia en el siglo IV A. C. Consciente de que su mirada es discutible, el cineasta se excusa, narrando la historia desde el subjetivo punto de vista de Ptolomeo (Anthony Hopkins), envejecido general de Alejandro, que llega a calificar su propia narración de desvaríos seniles. El Alejandro Magno que nos presenta Stone es un tipo traumado por el carácter dominante de su madre Olimpia, que se lanza a una carrera de conquistas militares para huir de ella, tras morir su padre, Filipo. El elemento más comentado del film es la presunta homosexualidad de Alejandro, a la que se concede gran protagonismo al describirse su relación con el general Hefestión. Colin Farrell no resulta demasiado convincente como un Alejandro Magno teñido de rubio, pero tiene la fortuna de estar secundando por actores de lujo, que salvan en parte la situación. Los mejor son las batallas, que aunque pocas, están rodadas con espectacularidad, sobre todo aquella en que intervienen los elefantes.

3/10
La búsqueda

2004 | National Treasure

Que uno de los temas de mayor predicamento en el cine es la búsqueda de tesoros es cosa bien conocida, pero también es cierto que pocas películas en los últimos años han abordado este argumento de modo tan directo y entretenido como La búsqueda. Cuenta con todos los resortes que uno demanda en este tipo de aventuras: el intrépido buscador, el amigo estrafalario y lumbreras, la chica guapa en apuros, el malo malísimo que intenta llegar antes que nadie, las pistas que se van despejando una a una, un poco de comedia y mucho, mucho de acción. Estamos ante una feliz mezcla de producción de altos vuelos –con la factoría de Jerry Bruckheirmer a la cabeza– y de cine familiar de calidad, gracias a la sabia mano de Jon Turteltaub, un verdadero especialista en estas lides, como ya demostró en sus comedias Elegidos para el triunfo, Mientras dormías o The Kid. La familia Gates ha vivido obsesionada durante varias generaciones con un antiguo tesoro que se remonta a la época de los caballeros templarios. Uno de sus antepasados recibió la primera pista de su existencia, y, ahora, el último eslabón de la familia es Ben, quien obsesionado con la historia que le contó su abuelo dedica su vida a la búsqueda del famoso botín. Tras años de investigaciones ha encontrado una pista fiable. Sin embargo, le resulta imposible dar el siguiente paso, ya que le lleva directamente al documento mejor custodiado de Estados Unidos: la Declaración de Independencia. Ahí hubiera acabado la aventura de Ben, si no llega a enterarse de que su peor enemigo, el traidor Ian Howe, pretende robar el famoso documento redactado por los Padres de América. Ahora, la única posibilidad de recuperar el mayor tesoro nacional de Estados Unidos es que Ben se adelante a su enemigo. Si por algo destaca esta película es por ser un entretenimiento puro. Su argumento y su desarrollo bebe mucho de la reina del género, En busca del arca perdida, pero esta vez la novedad recae en ambientar la historia en plena urbe moderna. Turteltaub logra con eficacia convertir la selva y el desierto en las calles de Washington, Filadelfia y Nueva York, cuyos edificios, iglesias, y subterráneos adquieren una nueva y misteriosa identidad, y acaban por convertirse en mundos inexplorados, cuya magia se oculta bajo el tráfago ordinario de la vida metropolitana. A esto se une una eficaz dirección de actores, todos ellos con caracteres muy definidos, aunque hay que destacar al escéptico padre de Ben (estupendo Jon Voight) y al manitas Riley (Justin Bartha), un verdadero acierto. Destaca también la impecable fotografía de Caleb Deschanel, el aspecto casi esotérico de la investigación (secretos templarios, símbolos masones, cementerios y tumbas), tan de moda hoy en día, y el trepidante ritmo de algunas escenas, como la persecución por tejados, calles y parques de la ciudad.

7/10
Blizzard, el reno mágico

2003 | Blizzard

Para consolarla del disgusto que la pequeña Jess lleva a cuestas, porque su mejor amigo se ha mudado, tía Millie le cuenta el relato de la amistad entre Katie, una niña de diez años aficionada al patinaje sobre hielo, y uno de los renos mágicos de Santa Claus. LeVar Burton, uno de los actores de Star Trek, la nueva generación, debuta tras la cámara con esta historia navideña de resonancias caprianas filmada al estilo clásico. Aunque a primera vista pueda parecer dirigida únicamente a los niños, lo cierto es que se trata de una simpática trama que, al estilo de los cuentos y fábulas clásicas, trata de transmitir enseñanzas de forma sencilla. Así, critica el materialismo desatado y reflexiona sobre la amistad y la alegría. Eso sí, no se explica por qué le han puesto como título Blizzard, el reno mágico, pues debería ser “la reno mágica”, ya que se trata de un animal de género femenino, que en la versión original tiene la voz de Whoopi Goldberg.

5/10
La casa

2003 | Cold Creek Manor

La familia Tilson, un matrimonio con dos hijos, está más que harta del frenético estilo de vida urbano: contaminación, atascos, prisas, poco tiempo para el hogar… Así que deciden comprar una supermansión en medio del campo, que ha sido embargada y que les sale a precio de ganga. El plan parece genial, así que hacen las maletas y se van para allá. Pero lo que no saben es que Dale, el antiguo propietario, acaba de salir de la cárcel, y nada le gustaría más que recuperar su vieja casa. Cuando se presenta, algo amenazador hay en él: aunque se presta a ayudarles, el tipo parece esconder aviesas intenciones. Por si Dale no anduviera un poco mosca, a papá Tilson, que es escritor, no se le ocurre mejor tema de inspiración para su nuevo libro que indagar en el misterioso pasado familiar de Dale. El británico Mike Figgis es un director dado a la experimentación (recuérdense sus filmes Asuntos sucios o Leaving Las Vegas). Aquí, sin embargo, su apuesta es hacer un film comercial de género, de psicópata que acosa a la familia más o menos feliz. Cuenta con un reparto apañado, que confirma que a Sharon Stone cada vez le encomiendan más papeles de mamá.

4/10
La leyenda de Nicholas Nickleby

2002 | Nicholas Nickleby

Adaptación de una de las novelas menos conocidas de Charles Dickens, a cargo de Douglas McGrath, quien además de coescribir con Woody Allen Balas sobre Broadway, también había llevado al cine Emma, a partir del libro de Jane Austen. El film describe las penurias del joven Nicholas Nickleby y su familia, tras la muerte del padre. Cuando viajan a Londres para encontrarse con el hermano mayor del difunto (estupendo Christopher Plummer) se encuentran con que el tío Ralph tiene un corazón de piedra. A regañadientes consentirá en colocar a Nicholas como empleado de un orfanato, donde va a descubrir la dura realidad con que viven ahí los chicos internos. Quizá le falta un poco de fuelle a esta pulcra película dickensiana, que nos recuerda que el dinero no da la felicidad, por mucho que ayude a conseguirla; en parte se debe a la escasa garra del actor protagonista, el desconocido Charlie Hunnam. Por suerte el film tiene un batallón de secundarios de relumbrón, donde destacan, además de Plummer, Jamie Bell (el chico bailarín de Billy Elliott), Jim Broadbent, Tom Courtenay, Alan Cumming, Edward Fox, Nathan Lane.

5/10
Falsa acusación

2002 | Agent of Influence

En 1964 el amigo del primer ministro canadiense, un diplomático llamado Watkins –antiguo embajador en la U.R.S.S.–, es llevado a un lugar secreto para ser interrogado por agentes especiales. Tres días después Watkins muere. Según los rumores oficiales, el óbito del diplomático tuvo lugar accidentalmente durante una cena. Thriller político que parte de una novela que recrea un episodio real, al parecer no del todo esclarecido. Destaca sin duda el protagonismo de Christopher Plummer.

4/10
Ararat

2002 | Ararat

Raffi, un joven de origen armenio, es retenido en la aduana de entrada a Canadá por un funcionario que detecta algo extraño en las latas de película y vídeos digitales que lleva consigo, y que asegura que son material adicional para un film. Comienza un interrogatorio en el que poco a poco conocemos los dramas personales de ambos. El egipcio de origen armenio Atom Egoyan relata con maestría una historia que le toca muy de cerca.

8/10
Una mente maravillosa

2001 | A Beautiful Mind

¿Qué no podrá bordar el neozelandés Russell Crowe? Aún se desconoce. Si en su primera nominación al Oscar se comió al carismático Al Pacino con su papel en El dilema, y en su segunda se hizo con la cotizada estatuilla encarnando al hispano Máximo en Gladiator, en la la gala de 2002 volvió a las listas por tercer año consecutivo gracias a su papel en Una mente maravillosa. El Oscar al mejor actor fue a parar a otras manos, pero Crowe fue sin duda pieza esencial del engranaje de esta película, que con 4 Oscar –película, director, actriz secundaria y guión adaptado– se convirtió en la gran triunfadora de la noche. La película es un biopic de John Forbes Nash, un joven prodigio de las matemáticas que en 1948, cuando contaba veintiún años, demostró su maestría en el manejo de los números con su elaboración de la “teoría del juego”, por la cual recibiría en 1994 el Premio Nobel de Economía. Sin embargo, un genio es un genio, y todos sabemos el mal endémico que suele acompañarles: la excentricidad. Desde sus tiempos de Princeton, Nash (Russell Crowe) se revela como un tipo huraño, sin apenas amigos, muy metido en el mundo imaginario de los problemas matemáticos. Esto no impide que logre un trabajo de prestigio en el Instituto de Tecnología de Massachussets, donde conoce a Alicia (Jennifer Connelly), quien se convierte en su esposa. Pero la vida de Nash se trastoca cuando es requerido por un tal William Parcher (Ed Harris) para descifrar mensajes en clave para un proyecto de alto secreto militar. Es justo cuando su mente comienza a hacer aguas y se le diagnostica un terrible estado de esquizofrenia. La película es una adaptación de la biografía “Una mente prodigiosa”, escrita por Sylvia Nasar y galardonada con el National Book Critics Circle de EE.UU. Ron Howard, eficaz artesano de historias populares (Willow, Apolo 13) se muestra muy solvente para trasladar a la pantalla el oscarizado guión de Akiva Goldsman (Tiempo de matar), que aborda con particular empeño los primeros años de Nash en Princeton, la relación con su mejor amigo, Charles (fantástico Paul Bettany), y la primera fase de su enfermedad, coincidente también con su relación secreta con Parcher. Una mente maravillosa es un canto a la fuerza superadora del espíritu humano. Contra viento y marea, Nash luchará por salir de su particular agujero negro gracias a la inconmensurable ayuda de su fiel esposa. Porque, aunque es cierto que hay momentos de drama y de tensión (muy logrado el acoso de Parcher al protagonista), esta película trata por encima de todo del amor, sin lugar a dudas el único poder en el mundo capaz de transformar la mente del ser humano.

7/10
Lucky Break

2001 | Lucky Break

Jimmy Hands acaba de ingresar en prisión. Y no le gusta su nuevo “alojamiento”. Así que empezará a planear una fuga aprovechando el montaje de un musical interpretado por los presos, que cuenta con las bendiciones de un alcaide melómano. La cosa se complica porque los presos van disfrutando con los preparativos de la obra, y porque Jimmy se enamora de una joven terapeuta que trabaja en el penal. Film carcelario dirigido por Peter Cattaneo, que fascinó a medio mundo con Full Monty. Aquí insiste en el terreno de la comedia, aunque sin dejar de lado algún apunte dramático, como el que protagoniza el personaje de Timothy Spall. El reparto es excelente: desde el protagonista, James Nesbitt, a secundarios de la categoría de Olivia Williams y Christopher Plummer.

6/10
Poseído

2000 | Possessed

Película basada en un caso de exorcismo auténtico, ocurrido en Maryland (EE.UU.) en 1949. Un chaval de 14 años dio muestras de estar poseído por el diablo y fue sometido a 30 ritos de exorcismo a lo largo de tres meses. El terrorífico film tiene el interés de ser un caso real (de hecho ese chaval ahora tiene 66 años y vive una vida normal). Parece ser que estos hechos son los que inspiraron la conocida película El exorcista y la novela de William Peter Blatty. La dirección de esta inquietante historia corre a cargo de Steven E. De Souza, que antes de ponerse detrás de la cámara fue guionista de títulos de acción tan populares como La jungla de cristal, 48 horas y Juez Dredd.

5/10
Nuremberg

2000 | Nuremberg

Tras la Segunda Guerra Mundial, el juez estadounidense Robert Jackson encabeza las acusaciones contra dirigentes nazis. Impecable telefilm que reconstruye a lo largo de tres capítulos los tristemente célebres juicios de Nuremberg.

6/10
Drácula 2001

2000 | Dracula 2000

El conde Drácula en pleno siglo XXI. Cien años ha dormido el sueño de los injustos, antes de despertar en medio de las calles degradadas por el narcotráfico y la criminalidad. Precisamente un grupo de delincuentes encuentra su ataúd, y le liberan sin querer. A partir de ese momento, y tras el desconcierto inicial, Drácula reemprende su camino de chupasangres seductor. El emblemático personaje de terror es pasado por el filtro de las postmodernidad, lo que incluye mucha música heavy, peleas a todo trapo, violencia gore y escenas fuertes de seducción. Del reparto destaca especialmente Christopher Plummer, que ejerce de cazavampiros con el mítico apellido de Van Helsing a cuestas.

3/10
El dilema

1999 | The Insider

Jeffrey Wigand es jefe del departamento de investigación y desarrollo de Brown & Williamson, una importante empresa tabaquera. Como resultado de sus estudios entrega un informe que demuestra que la nicotina produce adicción. A partir de ese momento el informe desaparece de la empresa, y cuando Jeffrey revela su contenido a Lowell Bergman, célebre periodista del programa televisivo 60 minutes, su vida se convierte en un infierno, donde no faltan las amenazas. El caso acaba enfrentando al estado de Mississippi con Brown & Williamson. Esta película lleva a la pantalla hechos reales que aparecieron narrados con talento en un apasionante artículo de Marie Brenner en Vanity Fair bajo el título 'El hombre que sabía demasiado'. El film muestra unos villanos distintos a aquéllos a que nos tiene acostumbrados el cine: las grandes multinacionales, que tienen detras a personajes poco conocidos por el gran público, pero que acumulan toneladas de poder, ejercido a veces de un modo, ¿cómo diríamos?... poco ortodoxo. Se ha procurado ser muy fiel a los hechos auténticos. El Fiscal del Estado de Mississippi Michael Moore  , que llevó el caso, creyó revivir los acontecimientos al ver el detalle con que se habían reproducido los escenarios. El propio Fiscal se permitió un cameo en el film, interpretándose a sí mismo. De todos modos se advierte que el personaje de la esposa de Jeffrey es algo esquemático, con lo que sus problemas familiares pierden peso dramático. No es la primera vez que Al Pacino trabaja con el meticuloso director Michael Mann. Ambos coincidieron en el emocionante thriller Heat, donde había un duelo interpretativo de primera magnitud entre Pacino (el policía) y Robert De Niro (el ladrón). Pacino comenta que Mann es de esos “directores en los que adivinas su trabajo antes de verlo, porque sabes que están haciendo, de verdad, una película.”

8/10
Winchell

1998 | Winchell

El veterano Paul Mazursky (El pepinillo) reconstruye la historia real de Walter Winchell, afamado cronista de sociedad estadounidense. La interpreta el siempre solvente Stanley Tucci (El diablo viste de Prada).

4/10
Esqueletos

1996 | Skeletons

Doyle es un famoso periodista que, tras sufrir un ataque al corazón decide mudarse con su familia a un pequeño pueblo de Maine. Un día se presenta en su casa una mujer aterrorizada cuyo hijo ha sido detenido por un crimen del que es inocente. Doyle investiga por su cuenta, pero los habitantes del lugar, que antes parecían amables, comienzan a tratar a su familia de forma hostil. El reputado actor Ron Silver (El ente, Acero azul) protagoniza este thriller repleto de escenas de acción, que cuenta también con el veterano James Coburn (La cruz de hierro) y el siempre competente Christopher Plummer.

2/10
Eclipse total

1995 | Dolores Claiborne

Los relatos del prolífico novelista Stephen King han sido la base de numerosos films; olvidables algunos, otros son estimables, como Cuenta conmigo y Misery de Rob Reiner, y Cadena perpetua de Frank Darabont. Por fortuna, Taylor Hackford se ha apuntado al grupo de los estimables. Dolores Clairbone (Kathy Bates) está siendo interrogada por el posible asesinato de una anciana enferma a la que cuidaba. Su hija Selena (Jennifer Jason Leigh), una periodista de éxito, acude a acompañarla en cuanto se entera de los hechos. Unos hechos que traen a su memoria otros acaecidos años atrás, cuando Dolores fue acusada de haber matado a su marido, el padre de Selena; en aquella ocasión se dictaminó que la muerte se había producido por accidente, pero... ¿se repetirá la misma historia? Taylor Hackford sabe llevar a buen puerto un relato de suspense, que no se limita a ofrecer las habituales dosis de intriga propias del género, relacionadas en este caso con las dudas sobre la culpabilidad de Dolores. En el guión de Tony Gilroy se suceden las idas y vueltas por el pasado, con idea de ofrecer jirones de las vidas de unos personajes que resultan creíbles, de carne y hueso. Así, se describe con acierto la relación entre madre e hija, en la que aparecen poco a poco sus respectivos fantasmas. Y se dibujan interesantes subtramas, ya sea a partir del excesivo celo profesional de un policía, o de las manías de la mujer a la que Dolores sirvió como criada durante mucho tiempo. Los aspectos más sórdidos de la historia son tratados con elegancia, sin efectismos innecesarios. La esmerada realización de Hackford saca provecho a algunas elecciones estéticas arriesgadas, como la de fotografiar en tonos fríos y oscuros las partes de la historia que transcurren en el presente. En la interesante galería de personajes femeninos que presenta el film, le toca llevar el peso de la historia a una espléndida Kathy Bates, a la que da buena réplica Jennifer Jason Leigh. A pesar de que los personajes masculinos son más secundarios, vale la pena llamar la atención sobre el trabajo de un sobrio y eficaz Christopher Plummer, en un papel incómodo, que encarna con aplomo. 

6/10
12 Monos

1995 | 12 Monkeys

Año 2035. Una catátrofe enigmática ha eliminado casi a la raza humana del planeta. Los pocos supervivientes malviven en condiciones deplorables bajo tierra. La única posibilidad de salvación es hacer un viaje al pasado para erradicar el mal. Para ello, un voluntario, Cole (Bruce Willis), viajará a 1996. Allí conocerá a un joven desequilibrado (Brad Pitt) que le habla del "ejército de los 12 monos". Además una extraña visión atormenta continuamente a Cole. Conocerá también a la doctora Kathryn (Madeleine Stowe), experta en el estudio de la locura. Ella piensa que Cole es un paranoico, pero poco a poco comienza a creerle cuando se cumple todo lo que va profetizando. Espectacular inmersión en el futuro de la mano del singularísimo Terry Gilliam (El rey pescador, Brazil). La película tiene una imaginería poco común y un guión sobresaliente, todo ello con unas interpretaciones magníficas.

6/10
Star Trek VI. Aquel país desconocido

1991 | Star Trek VI: The Undiscovered Country

Otra emocionante aventura de la nave estelar Enterprise y su valiente tripulación. Son los mismos protagonistas de la popular serie de televisión de los años 70, que cumplen 25 años de aventuras. Tienen una legión de fanáticos seguidores por todo el mundo. En esta ocasión, los navegantes del Enterprise, bajo las órdenes del capitán Kirk, se enfrentan al nuevo enemigo de la Federación : el imperio Klingon. Esta vez están de acuerdo en que deben negociar la paz, pero no va a ser fácil aunar las condiciones que exige cada bando. Recomendada para los adictos a la saga cinematográfica. También hará las delicias de los amantes del género de la ciencia-ficción, por la espectacularidad de sus efectos visuales. Emoción y aventura espacial a raudales.

6/10
Donde está el corazón

1990 | Where the Heart Is

Stewart es un empresario inmobiliario dedicado a la construcción de viviendas. Su próximo proyecto está centrado en un edificio viejo y destartalado, pero unos cuantos miembros de su empresa protestan ante el inminente derribo. La noticia llega hasta los medios de comunicación, donde Stewart no sale bien parado, pero el empresario buscará un modo de solucionar su situación. Enviará a vivir a sus comodones hijos a este edificio, para que aprendan a salir adelante por sí mismos y dejen de vivir del cuento. Comedia de John Boorman que pasó desapercibida en su momento pero que está llena de geniales momentos. Cuenta entre el reparto con una joven Uma Thurman, que empezaba a dar sus primeros pasitos tras Las aventuras del barón Munchausen y Las amistades peligrosas (1988). Le acompañan Joanna Cassidy y Crispin Glover.

4/10
Nosferatu en Venecia

1988 | Nosferatu a Venezia

En la aristocrática familia Canins, de Venecia, hay un pasado extraño y misterioso, que lo relaciona con la existencia de Nosferatu, el rey de los vampiros y señor del mal. Hasta la casa de la actual familia llegará el profesor Catalano, que ha sido llamado por la princesa Helietta con la intención de acabar con la maldición. Fallida película sobre el célebre vampiro, que quiere recuperar el personaje principal para Klaus Kinski, quien ya lo interpretó en 1979 de la mano de su compatriota Werner Herzog. Aquí el guión es lamentable y busca jugar con el corazón cansado del vampiro que desea descansar con una muerte que nunca le llega. La trama no tiene ni pies ni cabeza y cuanto más avanza más ilógica resulta. Una pena que se cuente con un brillante elenco, que de nada sirve, entre quienes se cuentan Christopher Plummer o Donald Pleasence.

3/10
Dos sabuesos despistados

1987 | Dragnet

Dos verdaderos especialistas en el género de la comedia se dan cita en esta divertida y loca película. Se trata de un homenaje al cine policiaco de los años 50 y 60, plagada de gags y de situaciones inverosímiles. Una pareja disparatada de detectives (Tom Hanks y Dan Aykroyd) reúnen todos sus esfuerzos y estratagemas para lograr que la ciudad de Los Angeles no se convierta en un lugar indeseable por las maquinaciones de un chiflado reverendo (Christopher Plummer) y una corrupta jefe de policía (Elizabeth Ashey). A la manera de los Blues Brothers estos dos policías irán revolucionando todos los lugares por donde pasan. Comedia de aventuras y acción donde sobresalen notablemente las interpretaciones de los dos protagonistas, capaces ambos de compaginar la locura y el disparate más absurdo con una especial empatía con el público. Ideal para ver con toda la familia.

5/10
Raza de campeones (1986)

1986 | The Boy in Blue

Ned Hanlan es un joven con un talento especial para remar. Pronto es descubierto por Bill, que le entrena para competir en piragüismo y poco a poco empezará a acumular fama y éxito, llegando a ser campeón mundial. Cuando en su camino se cruza Knox, un negociador ambicioso, Hanlan descubrirá lo que cuesta, a veces, la fama. Charles Jarrott dirige una película biográfica sobre la vida del remero del siglo XIX, Ned Hanlan, que empezó siendo un delincuente juvenil para acabar triunfando y siendo el pionero de la 'silla deslizante', un gran avance en este deporte. Un musculado Nicolas Cage (Hechizo de luna) se pone en la piel del remero y Christopher Plummer (Sonrisas y lágrimas) es el embaucador que le promete al joven dinero fácil.

5/10
Culpable de inocencia

1985 | Ordeal by Innocence

El doctor Calgary acude a devolver una agenda olvidada a Jack Argyle, un joven autoestopista al que recogió una noche lluviosa dos años atrás. Lo ha hecho tan tarde porque al día siguiente partía en expedición científica a la Antártida, donde ha permanecido hasta ese momento. Se lleva la sorpresa de que el chico ha sido ejecutado en la horca por el asesinato de su madre. Sorpresa y horror, pues su testimonio podía haber salvado su vida, ya que su coartada era precisamente que estaba con él en el coche en aquella lluviosa noche. Calgary se siente obligado en conciencia a esclarecer los hechos, pero se encuentra con la oposición de la familia y la policía. Producción del tándem Yoram Globus-Menahem Golam, adapta una de las novelas de la popular dama del misterio Agatha Christie. La intriga es clásica, se trata de adivinar al verdadero culpable del crimen, y el reparto y ambientación tremendamente atractivos. Quizá donde se equivoca un tanto Desmond Davis es en el recurso a los flash-backs en blanco y negro, algo reiterativo y efectista, y en el pobretón desenlace; y desde luego, en la gratuidad del reclamo sexual.

4/10
El pájaro espino

1983 | The Thorn Birds | Serie TV

Australia, a principios del siglo XX. Narra cinco décadas de la historia de la familia Cleary y la relación entre una de sus miembros, Maggie, y Ralph de Bricassart. Éste es un sacerdote católico que se debate entre su vocación religiosa y su amor terrenal hacia Maggie. Bricassart pasa de una humilde parroquia italiana a desempeñar un alto cargo en el Vaticano. El veterano productor televisivo David L. Wolper (Raíces) produjo esta miniserie televisiva, que adapta fielmente la exitosa novela homónima de la escritora australiana Colleen McCullough. A pesar de su enorme éxito, no pasa de ser un folletín con demasiados giros melodramáticos supuestamente inesperados, que causó polémica en su momento por el tema central: la relación entre el sacerdote y la protagonista. Al menos, cuenta con un sólido plantel de actores que incluye a veteranos como Christopher Plummer, Jean Simmons o Piper Laurie.

4/10
Escarlata y negro

1983 | The Scarlet and the Black

Magnífica adaptación del libro "The Scarlet Pimpernel of the Vatican", que J.P. Gallagher escribió a partir de hechos reales. Su acción tiene lugar durante la invasión nazi de Italia, cuando el Vaticano seguía siendo un estado soberano ante el temor de Hitler de invadirlo y ganarse la inquina de sus propios oficiales católicos. En el Vaticano trabajó el padre O'Flaherty (encarnado por Gregory Peck), que salvó la vida de cientos de personas escondiéndolos de los alemanes. Su antagonista es Christopher Plummer como el temible teniente Kappler, que planea asesinar al sacerdote si éste pone los pies fuera de la línea que separa el Vaticano de la República Italiana. Se establece así un diabólico juego entre el ratón y el gato repleto de suspense y tensión. Les acompañan en el reparto John Gielgud como Pío XII, Barbara Bouchet y Raf Vallone. Su brillante partitura corresponde a Ennio Morricone.

7/10
La gran huida

1983 | Dreamscape

El doctor Paul Novotniy desarrolla una técnica para que su joven ayudante, Alex Gardner, pueda infiltrarse en los sueños de otras personas. Pero unos individuos tratan de robarle el sistema para utilizarlo para sus siniestros fines. Max von Sydow y Dennis Quaid protagonizan esta cinta que parte de un planteamiento que podría haber dado más juego, pero acaba estancándose por completo.

4/10
La pequeña Gloria

1982 | Little Gloria... Happy at Last

La historia de la preadolescente Gloria Vanderbilt, que con 11 años ve cómo se disputan su custodia su madre y su tía. Drama televisivo para derramar lágrimas a gusto, con un reparto fabuloso.

6/10
El ojo mentiroso

1981 | Eyewitness

Darryl trabaja como portero en un edificio. Está perdidamente enamorado de una periodista que sale en televisión. Por eso cuando en su lugar de trabajo ocurre un asesinato y acude ella a cubrirlo, decide inventarse una milonga para llamar su atención. El problema es que el bueno de Darryl le dice que sabe todo lo que ha pasado, que es "su hombre", y nada más lejos de la realidad. Ni que decir tiene que este farol le va a traer muchos más problemas de los que podría imaginar. Cartelazo para esta cinta menor que no por ello deja de ser entretenida. Sólo por ver a los cuatro actores protagonistas y al bueno de Morgan Freeman como secundario, su visionado está más que justificado.

5/10
La caja oscura

1980 | The Shadow Box

Brian y Beberly son un matrimonio separado desde hace años que vuelve a reunirse tras la noticia de la enfermedad de Brian. Por otro lado, una familia debe afrontar la enfermedad del padre, que no sabe cómo comunicárselo a su joven hijo. Y por último, una anciana llamada Felicity pasa los últimos días de su vida con su hija Agnes. Paul Newman está al frente de este drama humano sobre tres familias diferentes que afrontan de una manera muy personal la inminente muerte de uno de sus miembros. Entre los actores, se encuentran los rostros conocidos de Joanne Woodward (Samantha), Christopher Plummer (Sonrisas y lágrimas) o Valerie Harper.

4/10
En algún lugar del tiempo

1980 | Somewhere in Time

Richard es un escritor que encuentra una foto antigua de una bella mujer durante la estancia en un hotel. Se trata de la actriz Elisa MacKenna. A partir de ese momento, Richard se obsesionará con encontrarla, y decide asistir a unas sesiones de hipnosis con el fin de viajar en el tiempo, hasta principios de siglo XX, y dar con ella. Film fantástico con mucho romanticismo, protagonizado por el guaperas de Christopher Reeve, que aprovechaba el tirón de la celebridad conseguida por Superman. Le da la réplica una tan bella como correcta Jane Seymour (La Doctora Quinn). El guión es obra de Richard Matheson, quien adapta con acierto su propia novela. Gustará sobre todo a los más románticos.

6/10
Asesinato por decreto

1979 | Murder by Decree

Los asesinatos de prostitutas cometidos por Jack el Destripador, investigados por Sherlock Holmes y su inseparable Watson. Les dan vida con carisma Christopher Plummer y James Mason.

5/10
La calle del adiós

1979 | Hanover Street

Europa, Segunda Guerra Mundial. David Halloran (Harrison Ford) es un valiente piloto norteamericano que capitanea un bombardero. Durante un angustioso bombardeo en la base, conoce a una bella enfermera británica (Lesley-Anne Down). Entre ambos surge una pasión irrefrenable y enseguida se enamoran. La pega es que ella está casada, aunque no es impedimento para que se desarrolle su relación. A Halloran le encargan una arriesgada misión, y debe partir hacia su nuevo destino. Paul Sellinger (Christopher Plummer) es el marido de la enfermera, un experto agente del servicio de inteligencia británico al que le han elegido para una peligrosa tarea. La coincidencia es fatal, porque Halloran debe conducir a Sellinger a su destino. Durante el trayecto, son atacados y el avión se estrella. Ambos se salvan, pero están obligados a ayudarse para sobrevivir. Una aceptable película que narra una romántica historia de amor dentro del trágico marco de la guerra. Es una de las primeras películas de Harrison Ford, que anteriormente había aparecido como secundario en La conversación (1974), en Apocalypse Now (1979), y con un papel relevante en La guerra de las galaxias (1977). Poco después intervendría en En busca del arca perdida (1981), en la excepcional Blade Runner (1985), y en Único testigo (1985).

4/10
Testigo silencioso

1978 | The Silent Partner

En vísperas navideñas, un ladrón se disfraza de Santa Claus para robar un banco, pero aborta el plan debido a un inesperado inconveniente. Un cajero del banco se da cuenta de todo y sabiendo que el ladrón volverá, le prepara una emboscada. El canadiense Daryl Duke dirige un interesante thriller ambientado en la feliz época de Navidad, y con unos competentes Elliott Gould y Christopher Plummer de protagonistas.

5/10
Doble triunfo

1978 | International Velvet

Velvet sueña con ser campeona olímpica de hípica algún día. A cumplir su sueño destina todos sus esfuerzos y consagra su vida. No es la primera vez que se adapta esta novela de Enid Bangold. Fue en 1944 y Elizabeth Taylor interpretó a la ambiciosa y tenaz joven. En el título que nos ocupa, Nanette Newman es quien interpreta a Velvet. Como curiosidad cabe decir que Nanette es la esposa del director, Bryan Forbes.

4/10
The Disappearance

1977 | The Disappearance

Un asesino profesional se encuentra, a la vuelta de su último trabajo, que su esposa ha desaparecido. A la creencia inicial de que le ha abandonado por su carácter imposible, sigue la sospecha de que todo está relacionado con uno de sus asesinatos. Intriga pasablemente entretenida, con un reparto la mar de competente para la carga psicológica que se pretende dar a los personajes. Sobresale el clímax que enfrenta a Donald Sutherland y Christopher Plummer.

4/10
Jesús de Nazaret

1977 | Jesus of Nazareth

Rodar la vida de Cristo es uno de los mayores desafíos a los que puede enfrentarse un cineasta. Zeffirelli se atrevió con la empresa de plasmar en celuloide la vida en la Tierra de Jesús, hito decisivo en la historia, para creyentes y no creyentes. El film hace un recorrido fiel al texto de los evangelios, aunque con recreación personal e ideas propias que encajan bien. Por ejemplo, el banquete que Zaqueo da en su casa, donde se inserta el conmovedor relato de Jesús de la parábola del hijo pródigo, una excelente idea, que funciona muy bien. Un tema que toca tanto la sensibilidad del espectador es difícil que agrade completamente a todos. Quizá Robert Powell está algo hierático, con un toque místico algo excesivo, al hacer de Jesús. Pero en conjunto, es uno de los mejores filmes sobre Cristo.

7/10
Ases del cielo

1976 | Aces High

Nueva versión del filme de 1931 Journey´s End, dirigido por James Whale según una obra teatral de R. C. Sheriff. Este “remake” muestra más interés por las escenas aéreas que por el drama de los personajes, lo que sirve para crear una especie de cine-espectáculo apoyado en la popularidad que por aquel tiempo tenía Malcolm McDowell después de su impresionante aparición en La naranja mecánica. Le acompañan actores ingleses de solvencia y prestigio como Peter Firth, John Gielgud, Ray Milland y Trevor Howard, pero ninguno puede disimular cierta apatía ante lo que acontece. Durante la Gran Guerra, el escuadrón de elite número 76 es considerado como el baluarte de la defensa aérea británica por su valor a la hora de afrontar las situaciones más difíciles. Su líder, el mayor Gresham no puede soportar la muerte de sus hombres y se da a la bebida.

4/10
El regreso de la Pantera Rosa

1975 | The Return of the Pink Panther

El célebre diamante ha sido robado de nuevo. Y todo apunta a... `El fantasma'. Tercera entrega de la saga, y la única de Peter Sellers en que MGM no tenía los derechos. La trama juega con la idea de que el ladrón no es quien parece, mientras el inspector Clouseau sigue metiendo la pata como es habitual, como cuando se disfraza de empleado de telefónica. De nuevo tenemos gags desternillantes, respaldados por el criado oriental, o el jefe de tendencias suicidas. Es genial el modo en que Sellers exagera su acento francés. Christopher Plummer sustituyó a David Niven en el papel de sir Charles Litton.

7/10
El hombre que pudo reinar

1975 | The Man Who Would Be King

El mundo estaba revuelto durante la última parte del siglo XIX. La necesidad de las naciones poderosas de descubrir nuevos territorios para expandir su dominio, hace que surjan cientos de aventureros provenientes de ellas. Los límites del planeta y sus maravillas eran aún un misterio para un conjunto de hombres impregnados por un espíritu romántico de exploración y descubrimiento. Danny Dravot (Sean Connery) y Peachy Carnehan (Michael Caine) son dos trotamundos en busca de aventuras en la India. Se dedican a cualquier actividad que les reporte dinero, sin ningún miramiento ético o moral. Debido a una serie de circunstancias, llega a sus oídos la noticia de que existe un país hacia el interior, llamado Kafiristán, repleto de riquezas, donde aún no ha llegado el dominio del hombre blanco. Deciden lanzarse a su conquista, atravesando el Himalaya y desafiando cientos de peligros. Después de una gran batalla, Danny es elegido el nuevo rey, pero esta situación no le gusta un pelo a Peachy. Maravillosa, cautivadora, inolvidable. Una película que se puede ver una y mil veces. Basada en un relato del genial Rudyard Kipling. Cine de aventuras en estado puro, para sentarse y disfrutar con la boca abierta durante dos horas. La dirección es ágil y vistosa. Hay persecuciones, luchas, situaciones arriesgadas y humor. Las interpretaciones de Connery (que se acababa de librar de su marchamo de James Bond) y Caine con magníficas. La música, que pone la guinda épica, de Maurice Jarre.

9/10
Culpable sin rostro

1975 | Conduct Unbecoming

En la India colonial, la esposa de un importante oficial es violada. Inmediatamente se inicia una investigación para averiguar quién ha sido el culpable de tamaño delito. Todos los militares son investigados hasta que se da con un sospechoso que es sometido a juicio. El director Michael Anderson tiene en su haber títulos tan dispares e interesantes como La vuelta al mundo en 80 días, Las sandalias del pescador u Orca, la ballena asesina. En esta ocasión dirige un thriller con un reparto bastante ajustado.

4/10
Waterloo

1970 | Waterloo

Recreación del episodio de Napoleón y la batalla que le hizo más famoso. En el verano de 1815, el ejército francés liderado por Napoleón Bonaparte luchó contra las tropas británicas al mando del Duque de Wellington y el ejército de Prusia. Sergei Bondarchuk (Guerra y paz (1968)) dirigió una superproducción que destacaba por sus grandes planos generales y la cantidad de extras que circularon por la pantalla. Protagonizan Rod Steiger (Jesús de Nazaret), como el mítico emperador; Christopher Plummer (Sonrisas y lágrimas) y Orson Welles (Ciudadano Kane), entre otros.

6/10
La batalla de Inglaterra

1969 | Battle Of Britain

Clásico del cine bélico que narra la mayor batalla aérea de la historia, sin olvidar la entidad dramática de los personajes. Fabulosos Michael Caine y Laurence Olivier.

6/10
La caza real del sol

1969 | The Royal Hunt of the Sun

Francisco Pizarro rapta a Atahualpa, jefe de los Incas. Promete liberarle a cambio de una gran suma de oro. Amena cinta que se centra en la relación entre los dos personajes centrales. Destaca el trabajo de Robert Shaw, como Francisco Pizarro, un personaje complejo en su evolución.

5/10
Lock Up Your Daughters!

1969 | Lock Up Your Daughters!

Ágil comedia subida de tono que trata de tres marineros que llegan a una ciudad para buscar mujeres. 

4/10
Nadie huye eternamente

1968 | Nobody Runs Forever

Un policía australiano viaja a Londres para detener a un diplomático, acusado de matar a su primera mujer. El tipo admite el crimen, pero algo raro ocurre, pues empieza a ser objeto de atentados.

5/10
Edipo, el rey

1968 | Oedipus the King

Este clásico griego cuenta la trágica historia de Edipo, en rey que se casa accidentalmente con su madre, asesina a su padre, por lo que acabará pagando un alto precio con los dioses al desatar su ira. Correcta adaptación británica la inmortal tragedia de Sófocles, que cuenta con un reparto extraordinario.

5/10
La noche de los generales

1967 | The Night of the Generals

1942, en plena Segunda Guerra Mundial. En la Varsovia dominada por las tropas nazis. Una agente secreto alemana que se dedica a la prostitución aparece muerta. Ha sido víctima de un cruel asesinato a sangra fría. Las autoridades nazis comienzan a investigar el caso, y descubren que el principal sospechoso es un general alemán. Un comandante del servicio secreto es el encargado de reunir las pruebas que demuestren la culpabilidad o la inocencia de los únicos tres generales que no tienen coartada para la noche del crimen. Un atractivo, aunque excesivamente largo, thriller que se desarrolla en el escenario de la Varsovia y el París ocupados, con un montaje en ocasiones abrupto, con saltos en el lugar y en el tiempo de la acción. Aunque ambientada en el contexto bélico, no es una película de guerra propiamente. La trama policiaca se mezcla además con los tejemanejes del complot contra Hitler. Destacan algunos diálogos y la ironía del personaje encarnado por Donald Pleasence, pero en general no ha aguantado bien el paso del tiempo. Cuenta con un excelente dúo protagonista, formado por un envarado Peter O'Toole y un perspicaz Omar Sharif. Dos actores que ya se encontraron en la maravillosa Lawrence de Arabia (1962), de David Lean. La música es del prestigioso Maurice Jarre.

6/10
Triple Cross

1966 | Triple Cross

Coproducción entre Gran Bretaña y Francia en un afortunado thriller que adapta la novela de Frank Owen. Está basada en el caso real de Eddie Champman, un ladrón de bancos inglés que, durante la Segunda Guerra Mundial, espió como doble agente para británicos y alemanes con un complejo plan que consistía en pasar información falsa a unos y otros. Cuando fue hecho prisionero se definió a sí mismo como una persona “completamente amoral”. En su espectacular reparto encontramos nombres como los de Christopher Plummer, Yul Brynner, Trevor Howard al alemán Gert Fröbe y la austriaca Romy Schneider. Uno de sus aspectos más reseñables es la música de George Garvarentz, nacido en Atenas en 1932 y fallecido en París en 1993, con una trayectoria profesional formada en el mundo de la canción, y donde destacan títulos como Las Vegas, 500 millones (1967) y La estrella del Sur (1969).

6/10
La rebelde (1965)

1965 | Inside Daisy Clover

Daisy es una adolescente precoz con talento para cantar que es descubierta por Raymond, un productor de cine, que escucha el disco con su voz grabada que ella le envía. Tutelada por su hermana, porque su madre tiene un principio de demencia, muy pronto comienza a acumular éxitos en el Hollywood de los años 30, y un mujeriego actor la pretende. Robert Mulligan dirige con producción de Alan J. Pakula un drama agridulce sobre los entresijos del mundo del cine no al uso, con un aire burbujeante y chispeante, e incluso surrealista, muy de la época, al estilo de El gran Gatsby o Desayuno con diamantes. Contó con la encantadora Natalie Wood, en el papel principal, que aparece muy bien secundada por Christopher Plummer y Robert Redford. Los números musicales de la Wood están coreografiados por Herbert Ross. Aunque la película resulta irregular, tiene momentos brillantes, como el de ella haciendo su playback de una película.

5/10
Sonrisas y lágrimas

1965 | The Sound of Music

Uno de los musicales más clásicos de Hollywood. En Austria, en los años 30, María es una novicia que es contratada para hacerse cargo de la educación y el cuidado de los siete hijos del capitán Von Trapp, un viudo un tanto antipático y amargado por la reciente muerte de su esposa. Sin embargo, María va devolviendo la alegría al hogar y se gana la confianza y el cariño de los niños. Cuando una amiga de la familia le dice que el capitán se ha enamorado de ella, regresa al convento, pero los niños la echan de menos y van a buscarla. La abadesa convence a María de que no tiene vocación religiosa, sino que debería casarse con el capitán, por lo que decide volver y contraer matrimonio. Sin embargo, los nazis han tomado el poder en Austria, por lo que la familia debe huir. Robert Wise fue un extraordinario realizador, tanto en el género musical (West Side Story) como en la ciencia ficción (Ultimátum a la Tierra). Así lo demuestra con éste, quizás su mejor filme, que adapta un conocido musical compuesto para el teatro por Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II, dos de los más reputados autores del género, que a su vez se basaron en la historia real de la familia Trapp. Julie Andrews (Mary Poppins) consigue una de sus mejores interpretaciones como la novicia María, así como su partenaire masculino, Christopher Plummer. Sonrisas y lágrimas consiguió la friolera de cinco Oscar en 1965: Mejor Película, Mejor Director, Mejor Sonido, Mejor Montaje y Mejor Música Adaptada.

8/10
La caída del imperio romano

1964 | The Fall of the Roman Empire

Narra el comienzo de la decadencia del poderoso imperio romano, que caería definitivamente en el siglo V. Nos cuenta los enfrentamientos entre las legiones romanos y los invasores bárbaros, cada vez más numerosos. La parte oriental del imperio representada por Bizancio, empieza a rebelarse, y quedaría como un vestigio del gran imperio hasta el siglo XV, en que es conquistada por los turcos. Al mismo tiempo, se suceden las intrigas y las conspiraciones por hacerse con el poder de un débil y corrupto senado. Una gran producción característica de Samuel Bronston, rodada en España. Cuenta con un brillante reparto, encabezado por Sophia Loren, que realiza una interpretación notable. El director, Anthony Mann, un experto narrador, combina la espectacularidad de las imágenes, con una historia trágica y un ambiente envolvente. Una película atractiva, indispensable para los grandes aficionados al cine histórico.

5/10
Muerte en los pantanos

1958 | Wind Across the Everglades

Finales del XIX. Walt Murdoch, joven profesor de ciencias naturales de Boston, llega a Miami, donde empieza a trabajar para una sociedad que se encarga de la protección de las aves, que son cruelmente masacradas en la zona, para comercializar las plumas, muy populares como adornos femeninos. Murdoch se enamora de la hija del responsable de la sociedad para la que trabaja, pero también mantendrá un encarnizado enfrentamiento con Cottonmouth, líder de un grupo de cazadores sin escrúpulos. Tras el rodaje de este drama, Nicholas Ray mantuvo un enfrentamiento con el guionista -el mítico Budd Schulberg- y su productora, que hicieron un montaje distinto al que había pensado el cineasta. Al parecer llegaron a suprimir algunos pasajes. También juega en su contra la elección equivocada de Christopher Plummer, en uno de sus primeros papeles, que no acaba de resultar convincente; se entona en las escenas de camaradería con los compinches del villano, y las que comparte sólo con éste en el último tramo del film. Mucho más efectivo resulta Burl Ives, en su papel del turbio Cottonmouth, rol que habría hecho las delicias de Orson Welles. Además, Ray ofrece impresionantes imágenes filmadas en localizaciones naturales -verdaderamente los pantanos de Miami en Florida aparecen llenos de vida- y un sano mensaje ecologista.

6/10
Sed de triunfo

1958 | Stage Struck

Adaptación de una obra teatral de Zoe Akins, a cargo de un matrimonio experto en estas lides, Augustus y Ruth Goetz, que hicieron lo propio en filmes como La heredera, de William Wyler. Aquí versionan para el cine la historia de la joven Eva, recién llegada a Nueva York con el deseo de convertirse en actriz de teatro, y que debe superar mil y un obstáculos. Protagoniza Susan Strasberg, la hija de Lee Strasberg, que desarrolló casi toda su carrera actoral en televisión, aunque destacó en títulos como Picnic. Son fantásticos sus compañeros de reparto, los estupendos Henry Fonda, Herbert Marshall y Christopher Plummer. Y destacan las imágenes de Nueva York, debidas a un cineasta muy enamorado de la Gran Manzana, Sidney Lumet.

5/10

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