La cosa rosa
Honoris causa
Excitado y emocionado. Así estaba Antonio Banderas momentos antes de ser investido doctor honoris causa por la Universidad de Málaga. El cineasta dijo no estar seguro de merecer la distinción pero que aún así, la aceptaba con mucho gusto.
Momentos antes de la investidura Antonio Banderas y la rectora de la Universidad de Málaga, Adelaida de la Calle, dieron una rueda de prensa. El cineasta confesó estar “excitado y emocionado”. Habló sobre su compromiso con la universidad de su ciudad natal y de su deseo de colaboración en todo cuanto necesiten. La prensa no pudo evitar preguntarle por su nueva colaboración con Pedro Almodóvar en La piel que habito. Banderas mostró su satisfacción por el reencuentro, pero también dijo que tenía que ser cauto, pues Almodóvar daba poca información sobre sus proyectos mientras los está preparando.
La rueda de prensa terminó. Antonio tenía que prepararse para el gran momento de su investidura como doctor honoris causa. La rectora alabó su “excelencia, rigor y esfuerzo desempeñado en el mundo cinematográfico”. Él respondió con un discurso donde repasó su trayectoria profesional desde sus inicios en Málaga. Con dosis de humor, Banderas afirmó estar “profundamente agradecido” por el título aunque no estaba muy seguro de merecerlo. Aprovechó también el ámbito universitario para arengar a los jóvenes para que luchen por sus sueños sin temor al fracaso ya que forma parte de la vida. Su repaso profesional le llevó a hablar nuevamente de Almodóvar a quien mostró su admiración. También agradeció la oportunidad que le dio pues fue determinante en su vida tanto profesional como personal.
Su madre y su hermano lo miraban encandilados, mientras Antonio afirmaba que “la mejor película, la única, es la vida de cada uno”.
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