La cosa rosa
Daniel Day-Lewis emula a Clint Eastwood ante una silla vacía
A este paso y viendo a Daniel Day-Lewis, lo de hablar ante una silla vacía corre el riesgo de convertirse en epidemia actoral, ejercicio obligatorio para graduarse en eso de la interpretación.
Cuando se habla de Daniel Day-Lewis, uno siempre piensa en un actor muy serio, que se prepara tan concienzudamente sus papeles que no tiene tiempo ni para echar unas risas. Tal imagen la ha disipado, al menos parcialmente, con ocasión del Premio Stanley Kubrick Britannia que le entregaron ayer miércoles.
En efecto, el actor que acaba de dar vida a un emblemático presidente de los Estados Unidos en Lincoln, confesó que estaba un poco grogui porque se había pasado la madrugada anterior siguiendo los resultados de las elecciones que habían supuesto la reelección presidencial de Barack Obama.
Entonces, ni corto ni perezoso, de presidente a presidente, empezó a dirigirse a la silla vacía que tenía al lado al más puro estilo Clint Eastwood, en su sonada intervención en la convención republicana. Y como si estuviera allí Obama dijo “sé que como ciudadano británico no es asunto mío, pero estoy tan agradecido de que hayas sido tú”. Tras las risas, Day-Lewis explicó que “cuando le vi [a Eastwood] hablando a una silla delante de una sala repleta de extraños, pensé ‘Tengo que intentarlo. Eso es un desafío.’”
Mariel Hemingway, prostituta con corazón
Mariel Hemingway y Sophia Adler encabezarán el reparto de "Holy Whore", la nueva película independiente de la directora Deborah Kampmeier.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.