Libros
"Neil Jordan", de Jordi Ardid y Marta Giráldez
Neil Jordan (Jordi Ardid y Marta Giráldez, Cátedra, colección Signo e Imagen / Cineastas, 320 págs)
Suma y sigue, la colección de cineastas de Cátedra entrega su título número 109. Está dedicado a Neil Jordan, un cineasta que es guionista y director, y que antes fue novelista. Su filmografía es desigual, algunos de sus títulos son auténticos fiascos, pero también tiene obras notables. Llamó la atención en sus comienzos oníricos ochenteros, Danny Boy y En compañía de lobos, se llevó un Oscar al guión por Juego de lágrimas, y en sus incursiones de cine de gran presupuesto acertó con Michael Collins.
Antes de abordar su corpus audiovisual, cine y televisión –Los Borgia– y escrita, obra a obra, los autores dedican un capítulo a contextualizar a Jordan dentro del cine irlandés, indagando acerca de si se puede hablar de tal cine, o de si hay un imaginario sembrado de clichés, acerca de cómo es el país del trébol y la cerveza Guinness. Tiene su interés, en su sencillez, aunque no evita en caer en lo que podría denominarse el cliché en el cliché, o sea, rizar el rizo, pues si el catolicismo irlandés es un cliché, el reduccionismo de la religión a fuerza que oprime las conciencias y les impide ser libres también lo es.
Luego viene el capítulo generalista, con algunas claves estilísticas y temáticas del cineasta, dentro de que, señalan Ardid y Giráldez, Jordan se guía por el interés que le despiertan temas variados, más que la el movimiento por un universo bien definido, de ideas que se revisitan una y otra vez. Eso no impide que saquen a la luz las claves psicoanalíticas y simbólicas típicas de su cine, con el tema de la represión sexual, incluida su fascinación por el mundo de los sueños y los juegos de simulación. Quizá algún apunte biográfico más concreto habría ayudado a conocer mejor a este cineasta.
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