Noticias
Tres muertos, incluido el asesino, que se suicidó
Una sala de cine de EE.UU. donde se proyectaba "Trainwreck" se convierte en escenario de una masacre
Cine y muerte estrecharon lazos tristemente por culpa de los disparos de un desequilibrado durante la proyección de una comedia de Judd Appatow.
Los hechos ocurrieron en el Grand Theatre de Lafayette, en el estado Luisiana, cuando un tipo blanco de 51 años identificado como John Russel Houser, que se encontraba solo sentado en una butaca de la sala, se levantó transcurridos 20 minutos de la proyección de la película con el tristemente premonitorio título en español Y de repente tú (Trainwreck), y la emprendió a tiros con los espectadores. Dos de ellos han muerto y otros nueve fueron heridos. Aunque el asesino intentó huir, viéndose rodeado por la policía disparó contra sí mismo acabando con su vida.
Según explicó el jefe de la policía Jim Craft en rueda de prensa, Russel efectuó 13 disparos, y de momento se desconoce el motivo de la matanza. Pero se sabe que era un tipo violento, y de hecho la que fue su esposa, Kellie Maddox, y otros miembros de su familia pidieron una orden de alejamiento como protección de él en 2008. Al parecer, estaba desequilibrado mentalmente ya por entonces.
El presidente Obama fue informado de los hechos durante el vuelo que le lleva de viaje oficial a la Kenia de sus ancestros, y la Casa Blanca emitió un comunicado de condolencia y oraciones por los afectados.
Javier Bardem ya tiene estrella y huella en el Paseo de la Fama en Hollywood
Hay estrellas en el Paseo de la Fama y luego están las huellas en el cemento del legendario Teatro Chino de Hollywood. Lo primero es un reconocimiento importante. Lo segundo es entrar en un club todavía más exclusivo. Y desde este martes, ese club tiene por primera vez acento español: Javier Bardem se ha convertido en el primer español que deja impresas sus manos y pies en el histórico recinto angelino.
Rupert Everett se arrepiente de haber buscado tener el cuerpo perfecto
El actor británico Rupert Everett ha asegurado que las exigencias físicas de la industria cinematográfica le han pasado factura hasta el punto de sentirse hoy “casi inválido”. El intérprete, conocido por títulos como “La boda de mi mejor amigo”, reveló que los años dedicados a esculpir su físico para determinados papeles acabaron provocándole problemas musculoesqueléticos.