Sharon Stone ha revelado por primera vez que fue víctima de una agresión física grave hace años, un episodio que asegura no comprendió plenamente hasta una década después, cuando unas pruebas médicas descubrieron lesiones compatibles con un ataque violento.
Durante su participación en el pódcast The Person Who Believed in Me, conducido por el corresponsal de CBS David Begnaud, la estrella de Instinto Básico explicó que perdió el conocimiento tras recibir un golpe por la espalda. Al despertar, encontró la estancia completamente destrozada. “Me golpearon por detrás. No supe realmente qué me había ocurrido hasta diez años después”, relató.
Según contó, el descubrimiento se produjo durante una visita a una clínica especializada en cuello y columna en Marina del Rey, donde buscaba tratamiento para dolores persistentes en el cuello y los hombros. Tras examinar radiografías de su caja torácica y columna, un médico le informó de que presentaba múltiples fracturas antiguas en las costillas torácicas que habían cicatrizado. “Está claro que fue atacada y que lo que le ocurrió constituye un delito grave”, recordó que le dijo el especialista.
Sharon Stone se negó a identificar públicamente al presunto agresor. No obstante, afirmó que el incidente fue denunciado y que se realizaron todos los pasos legales posibles. Aunque aseguró que disponía de suficientes indicios circunstanciales para intentar construir un caso judicial, decidió no presentar cargos debido al tiempo transcurrido y a su condición de figura pública.
Preguntada sobre si el episodio estuvo relacionado con violencia doméstica, la actriz evitó responder directamente. “No estoy autorizada a decirlo”, señaló, dejando abierta la incógnita sobre la identidad y la relación que mantenía con la persona implicada.
La confesión formó parte de una extensa conversación en la que Sharon Stone también repasó otros momentos difíciles de su vida, entre ellos el final de su matrimonio con Phil Bronstein, su recuperación tras una hemorragia cerebral y los abusos sufridos durante su infancia por parte de su padre. La actriz, de 68 años, explicó que decidió no convertir aquel episodio en el elemento definitorio de su legado personal y profesional.
